Cena de extraños
Foto: Claudio Fuentes Madan
La familia cubana está fracturada, no sólo por las separaciones territoriales producto de la emigración, sino por las contradicciones políticas entre cada miembro dentro del país. El otro día fui invitada a comer en casa de una amiga y terminé la tertulia deprimida por el choque de dos generaciones, padres e hijos: una que calla por respeto a los mayores y otra que ofende por su ideología absolutista.
Mientras “La mesa redonda” animaba el cumpleaños de mi amiga (el tío no tuvo la suficiente sensibilidad para apagar el televisor), la madre hacía comentarios terroristas sobre el destino de Estados Unidos, y los cónyuges de ambos intentaban como niños cambiar el tema -no sé si por solidaridad con los más jóvenes o por simple sentido común: era una fiesta. Mi amiga tenía dos opciones:
- Dar su opinión y convertir la celebración en un funeral de gritos e intolerancia.
- Callarse la boca y dedicarse a las papas fritas.
Optó por la segunda. Su familia no pareció darse cuenta del anormal silencio de la homenajeada durante toda la noche. Entre los intercambios de ideas : “El socialismo es el único camino”, “todos esos mercenarios deberían podrirse en la cárcel”, “No sé cómo Obama puede dormir tranquilo”, “la Unión Europea y el Imperio un día van a pagar”, “Fidel siempre ha tenido razón”; se pasaban de mano en mano las planillas y los documentos que presentarían a la mañana siguiente en el Consulado Español para solicitar la ciudadanía de ese país europeo, y las mujeres comentaban la novela mexicana de la televisión por cable que ilegalmente tienen en la casa.
Todo el tiempo me embargó un sentimiento de profunda lástima con esos extraños militantes del PCC: con una moral tan desfachatada, una ideología ambigua y una intransigencia sin límites. Su ceguera les impide avizorar el enorme abismo que los separa de la generación a la que le dieron vida: están solos, tan solos que ni siquiera sus hijos se atreven a iluminarles el camino.
¿Liberación o destierro? (II)

Hablar de liberación a través de tercero, también reportas ventaja. Principalmente, porque la Iglesia católica de Cuba ni el representante del Estado español, tienen la facultad de pronunciarse acerca de los medios legales que se utilizará para ellos.
Analizando la realidad actual, La responsabilidad penal de los prisioneros de conciencia, según la legislación penal, podría extinguirse por amnistía, indulto o sentencia absolutoria dictada en procedimiento de revisión.
Si realmente hubiese una intención de liberar, el Consejo de Estado emitiría una nota oficial en la que, a propuesta de su presidente que es a su vez, el Jefe del Estado y del Gobierno de la República de Cuba, indultaría a todos los prisioneros arrestados y enjuiciados en el 2003.
La Asamblea Nacional también podría hacer su parte. El ‘Órgano supremo del Estado cubano’ podría acordar, en su sesión, convocada para el próximo 1ro de agosto, una amnistía general para todos los presos políticos. Esa facultad se la reconoce la Constitución de la República.
Incluso, ambos órganos estatales podrían hacer más. El parlamento puede declarar inconstitucional la Ley No 88 de 1999 “De protección independencia y la economía nacional. Disposición legal por la que fueron enjuiciados el grupo de los 75 disidentes, que violenta y restringe, el derecho de expresión, opinión e información.
El Consejo de Estado también tiene la potestad de ordenar al Tribunal Supremo, realizar un procedimiento especial de revisión y absolver a los encausados en la ‘Primavera Negra’ del 2003. Constitucionalmente tiene la facultad de impartir instrucciones a este órgano de justicia.
El análisis nos lleva a una conclusión: El hecho de que se hable de liberación, pero no de las acciones a través de las cuales deben formalizarse legalmente, hace suponer que el gobierno cubano intenta encubrir la salida forzosa del país de los 52 presos políticos. Acto ilegitimo y violatorio de los derechos de estas personas.
Ningún acto gubernamental, tiene amparo legal, para forzar a un nacional a abandonar el país. Los cubanos no pueden ser desterrados de su propia tierra.
Laritza Diversent
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Las enseñanzas de Chibás

El gobierno cubano inmerso en una cadena de fracasos, después de una posición inflexible durante siete largos años, decidió comenzar a liberar los prisioneros políticos encarcelados en la Primavera de 2003 para cambiar la imagen al exterior, recabar ayuda y proceder a una reforma que ha denominado: actualización del modelo. Un giro que enuncia el fracaso del inmovilismo y la decisión de cambiar algunas cosas, que si bien no significa que el Gobierno se encamine hacia democratización, el intento en sí mismo implica la introducción de algunas medidas, como es la liberación de los prisioneros, lo cual conduce a un escenario más favorable para otros pasos.
Ante ese reto, es importante tener en cuenta el por qué, desde el surgimiento de la república en 1902, Cuba cambió una y otra vez y siempre volvió a retroceder hasta el punto de partida. La primera causa de esos retrocesos radica en la ausencia de la participación ciudadana en calidad de sujeto de los cambios, debido a la debilidad de la sociedad civil hasta 1959 y su desaparición después de esa fecha. Es decir, nos aproximamos a posibles cambios en peores condiciones respecto al pasado, lo que representa una amenaza real de que los retrocesos se repitan.
La ausencia del pueblo, no como seguidor de éste o el otro líder, sino como sujeto de los cambios ha hecho que la política sea monopolizada por figuras o élites caracterizadas por el personalismo, el mesianismo, el empleo de la violencia física y verbal y el uso del poder público como coto privado; un hecho que debe ser tenido en cuenta para evitar que los próximos cambios terminen en la regresión. Con ese fin trataré de poner en evidencia algunas raíces de esos males mediante el análisis de hechos y personalidades. En esta oportunidad me ocuparé de un hombre que se enfrascó en la lucha contra la corrupción política y administrativa.
Eduardo René Chibás y Rivas (1907-1951), periodista y político, de carácter exaltado, locuaz, osado y excéntrico, integró el Directorio Estudiantil de 1927 y el de 1930. Guardó prisión y estuvo exiliado en varias oportunidades. Fue miembro del Partido Revolucionario Cubano (Auténtico), fundado en 1934, elegido en 1939 a la Asamblea Constituyente, representante a la Cámara en 1940 y Senador en 1944. En 1947, resultado de una división interna en el Partido Auténtico, fundó, junto a otros líderes, el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), por el que fue designado candidato a la presidencia de la República en las elecciones de 1948 y 1952.
Chibás se autodefinía como líder de la Revolución Moral. Los malos políticos –decía– le roban al pueblo para enriquecerse; todas las luchas políticas nacionales tienen su origen en la falta de honradez; es indispensable por lo tanto, poner las riendas de la República en manos limpias, Sin embargo se equivocó al reducir la moral –encargada de regular la conducta humana en las relaciones sociales– a la honradez administrativa. La simplificación del concepto le permitió utilizarlo como arma contra sus enemigos en las contiendas electorales, pero lo inutilizó como instrumento de cambios profundos en la clase política y en el pueblo. Sí tuvo un efecto: llamar la atención sobre la corrupción administrativa, en un momento en que ese mal se había generalizado. Su consigna ¡Vergüenza contra Dinero!, servía para alcanzar el poder como objetivo inmediato, pero no para forjar la Nación honrada con justicia social que él mismo profesaba.
Chibás hizo un uso intenso de la libertad de prensa. Ya en 1934, en la edición de Bodas de Plata de la revista Bohemia, aparecía entre sus colaboradores. Además de El Crisol y otros periódicos utilizó la emisora radial CMW La Voz de las Antillas, la CMQ y la COCO, conformando un estilo nuevo en la política cubana, basada en la utilización de los medios informativos para mantenerse en los primeros planos del interés público.
Acusador incesante, polémico y contradictorio, giraba constantemente de la defensa a la agresión verbal. En 1933, al disolverse la Pentarquía, propuso a Grau San Martín para Presidente; en 1946 elogió la obra de Grau con las siguientes palabras: En el orden educacional, hemos hecho efectivo, por primera vez en la historia de Cuba, lo que fue sueño de Martí y anhelo de Estrada Palma: que la república cuente con más maestros que soldados; sin embargo, en junio de 1948, calificó a Grau de émulo de los Borgia, el mayor simulador que ha dado el mundo desde los tiempos de Calígula, a cuyo lado he sacrificado veinte años de mi vida, sin pedirle ni aceptarle nada.
La acusación la empleó de forma sistemática. En mayo de 1939 acusó a Blas Roca de traidor; en 1942 al jefe de la Policía de extralimitarse en sus funciones; en 1943 presentó dos mociones en la Cámara contra Batista y contra el Congreso; en julio de 1945 a Carlos Miguel de Céspedes por la venta de un pedazo de la calle Paseo; en enero de 1947, en carta leída por la radio, impugnó a Grau por supuestos intentos reeleccionistas; en 1950 acusó al presidente Prío por el asalto a un juzgado correccional, del cual sustrajeron los documentos de una causa por malversación; en 1951 acusó a Rolando Mansferrer de una bomba que colocaron en la casa de Roberto Agramonte; y así sucesivamente. Su conducta le granjeó amigos y enemigos. Calificado de loco, respondía: prefiero ser un loco con vergüenza que un ladrón desvergonzado. Efectuó duelos de sables, pistolas y puñetazos en varias oportunidades.
La defensa de lo que consideraba útil en cada momento, lo llevó en 1946 a defender algo indefendible: el terrorismo. Estableció una diferenciación entre el atentado revolucionario y el simple terrorismo. Dijo: El uso de la bomba puede tener su explicación cuando ella se emplea como grieta de rebeldía contra un régimen de terror…, pero jamás cuando se emplea contra un Gobierno que es producto de la voluntad nacional.
La muerte estaba en su quehacer y en su discurso. En noviembre de 1939, en vísperas de las elecciones de delegados a la Asamblea Constituyente, resultó herido de bala y cuando le preguntaron quiénes habían sido los agresores, dijo: No se preocupen por averiguar; muero por la revolución, voten por Grau San Martín; pero la popularidad alcanzada por el disparo le dio el segundo lugar en la votación. En enero de 1948, en una asamblea del Partido, saltó sobre la mesa presidencial y se puso a gritar: ¡Tiren al corazón! ¡La Ortodoxia necesita un mártir! En mayo de ese mismo año, durante un recorrido electoral por Oriente, apuntó: El día que Chibás crea advertir una extinción o una merma en el amor ciudadano, se parte de un balazo el corazón, no por cobardía ante el fracaso, sí para que su inmolación conduzca a la victoria de sus discípulos.
Por su popularidad las encuestas lo daban como favorito para ganar las elecciones de 1952, pero el 5 de agosto de 1951, al no poder probar la acusación que había realizado contra Aureliano Sánchez Arango, se hizo un disparo a causa del cual falleció el 16 del propio mes.
La concepción de la inmediatez, característica de los cambios revolucionarios, no le permitió elaborar un proyecto político que respondiera a las condiciones existentes y a la psicología social del cubano, sencillamente pedía que lo siguieran. En una oportunidad expresó: Nuestro pueblo se informa del latrocinio de los gobernantes con la misma calma que lee las páginas de los muñequitos de colores o escucha los programas de radio. Por eso llamaba desesperadamente a la conciencia ciudadana indiferente: Pueblo de Cuba, despierta; sin comprender que los cambios al interior de las personas no responden a las urgencias revolucionarias. Por eso, con mucha razón, alguien expresó a su muerte: Chibás era un hombre imbuido de ideas mesiánicas sobre la historia, la moral y la política. A pensar en ese nuevo orden no le dedicó tiempo, pues en definitiva, el nuevo orden era él mismo, una enfermedad crónica de la que aún padecemos.
En aquella época, como en la actual, Cuba requería de un cambio capaz de romper tanto el monopolio elitista de la economía como de la política para acceder a la justicia social. Para eso era necesario el fortalecimiento de la sociedad civil, sin la cual no es posible el avance personal ni social en la modernidad. Chibás concibió un paraíso perfecto para imponerlo a una realidad compleja, construido desde su imaginación: expulsar a los ladrones del poder y situar en su lugar a un hombre honrado, servidor de la nación. Ese hombre tenía que ser su propia persona, que no apetecía ni necesitaba del patrimonio nacional, por tanto los cambios que propugnaba tenían que realizarse desde el dañino esquema del personalismo y el caudillismo, dos de los fenómenos culturales más negativos y arraigados en nuestra historia política.
Su experiencia nos indica que la actual liberación de los presos políticos tiene que acompañarse de la implementación de los derechos y libertades, y sobre todo del fomento de la cultura cívica, para que los destinos de la nación no dependa sólo de líderes mesiánicos, que tanto fructifican en nuestra sociedad.
Sui Géneris
No sé cuál conclusión sacar de esta anodina celebración del quincuagésimo séptimo aniversario del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, acción considerada algo así como el Génesis para los neo historiadores. Ya desde las doce, con la entrada en el nuevo 26 de julio, me sorprendió que no interrumpieran las transmisiones televisivas para leer el comunicado de saludo a la fecha a que nos han acostumbrado. A las siete y treinta de la mañana con voces de coro daba comienzo el acto. La pincelada de cultura local siguió con un declamador y con trovadores. Y entrando en materia, el Secretario del Partido de la provincia sede, resaltó los logros y el esfuerzo de los villareños, el presidente Raúl Castro entregó los reconocimientos a las provincias ganadora y destacadas en la emulación; el punto más animado lo marcó el ministro venezolano Rodríguez Araque. Por su intervención me enteré que el escenario de la guerra inminente no será Asia, sino aquí mismo, en el patio como quien dice, entre Venezuela y Colombia. Para finalizar, el Vicepresidente Machado Ventura en un discurso indudablemente escrito por él, exigiendo más sacrificio y refrendando la indestructible amistad de Cuba con la República Bolivariana… ¿Me suena?, ¡Me suena!
A las nueve menos cinco con el himno del 26, todo había terminado. Sin precedentes, la conmemoración tan breve y tan gris. Como dije, no sé qué conclusión sacar. ¿Debería intentar alguna lectura adicional de la locuacidad de Fidel y del laconismo de Raúl?
Vacaciones de verano
Cientos de miles de cubanos están en vacaciones de verano, entre ellos los estudiantes que disfrutan de casi dos meses hasta la llegada de septiembre. La pausa veraniega ocurre en el momento con más altas temperaturas y todos los analistas opinan que la olla social alcanza su máximo punto de presión a principios de agosto. La combinación de calor, escasez y receso escolar irrita a especialmente a esos adultos que sueñan con mantener a la familia ventilada, alimentada y tranquila. Muchos padres se ven obligados a dejar de trabajar porque no tienen con quien dejar a sus hijos y en la mayoría de los centros laborales la productividad desciende durante julio y agosto.
El verano invita a la playa, sobre todo en una isla estrecha donde la costa –en su parte más ancha– queda a menos de cien kilómetros de distancia. Pero bañarse en el mar también entraña algunas dificultades, especialmente por el tema de la transportación y porque una vez frente al mar, tendidos sobre la arena, descubrimos que la mayoría de las ofertas gastronómicas se pagan en pesos convertibles. Esto incluye también las sombrillas.
El tedio, tarde o temprano, nos conduce hacia esos rincones de la casa que necesitan una reparación. Aquella silla que cojea, el tragante del fregadero medio tupido, el tomacorriente que suelta chispas, la vieja tendedera que ya no soporta el peso de la ropa lavada y el tanque del inodoro que tiene un salidero. En fin, los muchos rincones que el tiempo deteriora y a los que debemos dedicarles tiempo cuando tenemos unos días de ocio. De ahí que al concluir las vacaciones, entre los colegas de trabajo se escucha hablar más de las dificultades para reparar la lámpara de la cocina que de las cálidas aguas del Caribe.
Las ilusiones perdidas
En su cuarta oportunidad de aprovechar la tradicional fecha del 26 de julio para lanzar al menos una señal de cambio, Raúl Castro declinó el privilegio de resumir el acto más importante del año delegando el honor en el dirigente político que personifica el inmovilismo: José Ramón Machado Ventura.
Envío mi más sentido pésame a todos aquellos que mantenían la ilusión de que esta vez sí se anunciaría el ya mítico “paquete de medidas” que cada cual ha imaginado según sus propios intereses: autorización a fundar pequeñas empresas, liberalización de la venta de autos y viviendas, fin de las restricciones migratorias y ¿por qué no? despenalizar la discrepancia política y empoderar al pueblo de la única forma posible: otorgando a los ciudadanos los plenos derechos de expresión y de asociación.
No digo que “los acompaño en su sentimiento” porque hace mucho rato me convencí de que nuestros gobernantes están incapacitados para impulsar los cambios que la nación demanda. Siguen comprando tiempo, pero cada día tienen menos capital político y cada día queda menos tiempo en el mercado. Llegará el momento en que sus bolsas estén vacías de promesas y vanas dilaciones y ya no quede ni un minuto de paciencia.
Economía en quiebra y precios en alza
Una nueva subida de precios, no anunciada en los medios, se ha venido produciendo silenciosamente, tanto en algunos productos que se adquieren solo en CUC como en otros, que se comercializan en pesos corrientes. “Silenciosamente” es una manera de decir, porque a veces los incrementos de precios sobre el valor anterior corresponden escandalosamente a un 20% o más. Es decir, a las habituales tácticas de robo aplicadas directamente por el comerciante sobre el consumidor, y que se asocian fundamentalmente a la violación de peso y de precios, por solo mencionar las más comunes, se añade –una vez más– la multa “legal”, mediante la cual el Estado dueño se atribuye el derecho de alterar a su arbitrio los precios de algunos productos que considera “superfluos” o que no considera entre los llamados “de primera necesidad”.
Fue, pues, una sorpresa para “los consumidores” (odio la palabreja que, por otra parte, trata de disimular su verdadero significado: consumidos) de varios establecimientos comerciales carnicerías de la ciudad de La Habana, cuando por estos días descubrieron que la libra de queso fundido, de uso frecuente en los hogares cubanos para servir con los espaguetis en sustitución del inaccesible parmesano, había subido de 20 a 25 pesos, sin explicación y sin previo aviso, mientras algunas carnicerías “especializadas” que vendían el jamón visking a 30 pesos la libra lo han elevado a 35. Todo esto en un país tropical donde solo el precio de un mango puede fluctuar entre 5 y 7 pesos en los mercados agropecuarios y un aguacate mediano, en plena temporada, cuesta hasta 15 pesos. Recordar que el promedio salarial en Cuba es de unos 300 pesos corrientes, 12 CUC al cambio oficial.
Sin embargo, es en las tiendas recaudadoras de divisas donde se ha producido un mayor incremento de precios, esta vez en productos indiscutiblemente de primera necesidad, como el aceite, el papel higiénico o el jabón de baño. Generalmente tales “multas” se producen con solo días de diferencia y suelen estar antecedidas por la súbita “desaparición” del producto en cuestión por períodos de tiempo, lo suficiente como para crear una discreta expectativa y un aumento de la demanda. Ejemplo de esto es el socorrido picadillo de pavo, uno de los productos estadounidense incorporados en los últimos años a la red de comercios en CUC, que goza de gran popularidad debido a su precio, relativamente módico, a la versatilidad que permite en la precaria cocina cubana y a su buena calidad. De las tres variedades de este producto que se han venido comercializando, la de mayor demanda es una que se presenta en un paquete de 400 gramos y que hasta hace poco costaba 1 CUC. Después de varios días de desaparición de los comercios, ha vuelto a presentarse, esta vez a 1.35 CUC en tiendas como Yumurí (antigua Casa de los Tres Kilos, en la céntrica esquina de Belascoaín y Reina), aunque en otros, el incremento ha sido más moderado: 1.20 CUC.
La gente se pregunta cuándo se detendrá esta vertiginosa carrera monetaria del Estado a expensas del bolsillo popular en un país económicamente arruinado, en el que los salarios son puramente simbólicos y donde, además, ya ha comenzado una alarmante ola de despidos, aquí rebautizados bajo el eufemismo de “racionalización de plazas” que dejará aproximadamente a un millón de trabajadores “disponibles”. Nadie se explica cómo se pueden encarecer cada vez más los productos que se obtienen comerciando de un vecino tan cercano como Estados Unidos, los que se presentan en el mercado minorista con precios similares a los importados desde China o Viet Nam. Está claro, sin embargo, que la desesperación del gobierno ante la falta de capital, se revierte sobre los escasos ingresos populares y, a mediano plazo, coadyuva a estimular el mercado negro, la corrupción y el delito dentro de Cuba. Es por eso que en esta Isla, nuestros hijos conocen de contrabando antes de distinguir las primeras letras, porque solo el comercio ilegal es fuente posible de supervivencia.
Sencillos y solidarios

Me llevaron a un parque céntrico de la ciudad de Holguín. Acepté un jugo natural de naranja y nos sentamos a la mesa. Eran dos muchachos que rondan la treintena de años, vivieron el infierno de la crisis de los balseros y estaban de vuelta, solidarizados con la blogósfera cubana.
Ella sacó una bolsita con unas memory flash, él unos dvd vírgenes “para que los llenes con lo que quieras”. Con eso basta, piensan ellos, con eso basta, lo sé yo. Cargar unos cuantos GBytes con buenas películas y prohibidos documentales y pasarlos de mano en mano. Con eso basta.
¿Qué más podemos hacer?, me dice ella. Y la pregunta se queda contaminando el aire de clandestinidad y conspiración.
Se pueden hacer muchas cosas más para ayudar a un bloguer.
Con este ejemplo de ingeniosidad y sencillez ya es bastante.
JORGE LAGEZAMA LIMA

@N03/4833761366/">JORGE LAGEZAMA LIMA, originally uploaded by @N03/">orlandoluispardolazo.
la-fortaleza-de-la-soledad.blogspot.com/2010/06/ediciones…
Meses atrás Willy del Pozo y Harold Alva, editor y editor adjunto
respectivamente de Ediciones Altazor, me hablaron de un importante
proyecto que pensaban sacar adelante. Las semanas pasaban y el
objetivo daba muestras de ir materializándose, y lo consiguieron
puesto que están a nada de iniciar La primera gira de novelistas
latinoamericanos, que los llevará por distintas ciudades del interior
del país, terminándola en Lima la gris en el marco de la FIL.
Los autores que conforman la delegación son: Ernesto Carlín (Perú),
Claudia Apablaza (Chile), Miguel Antonio Chávez (Ecuador), Oliverio
Coelho (Argentina), Jorge Enrique Lage (Cuba), Pedro Peña (Uruguay) y
Juan Ramírez Biedermann (Paraguay).
Para los que no saben, la editorial capitaneada por Willy del Pozo ha
patentizado su renacimiento desde el año pasado, con ediciones pulcras
que han gozado el saludo de la crítica y el genuino favor de los
lectores, entre lo publicado destacan las novelas cortas EL VIAJE QUE
NUNCA TERMINA de Carlos Calderón Fajardo y MIGRACIONES de Víctor
Coral, como también la novela de relativo largo aliento VALLEJO Y LA
CÉLULA NON PLUS ULTRA de Jorge Nájar.
Esta primera gira latinoamericana representa para Altazor su
consagración definitiva en el panorama de las ediciones en Perú. Todos
los autores que integran este catálogo internacional tienen una gran
proyección. Me consta.
El año pasado Ediciones Altazor realizó la primera gira de escritores
peruanos por el norte del país. La experiencia fue enriquecedora, no
podía ser de otra manera si en el altazormóvil nos acompañaban Carlos
Calderón Fajardo y Sócrates Zuzunaga. Entonces prometimos repetir la
aventura pero pensando en involucrar a escritores de toda nuestra
América. Lo que salió como un tema más de la conversación cobró cuerpo
y ahora nos complace anunciar el lanzamiento de la I GIRA DE
NOVELISTAS LATINOAMERICANOS, que se inaugurará en Ayacucho el 12 de
Julio del presente y se clausurará en Lima el 26. El itinerario
comprende los departamentos de Ayacucho, Junín, Ancash, La Libertad,
Lambayeque, Piura y Lima.
Este acontecimiento se realizará gracias a la alianza estratégica de
nuestra editorial con la Fundación Eduardo y Mirtha Añaños. Lo que nos
confirma que aún se puede trabajar proyectos de esta naturaleza con
empresas privadas que sí han entendido la importancia de la proyección
cultural. Esta gira que se inicia al modo de una expedición
libertadora, coincide con el bicentenario de la independencia política
de América Latina, partirá de Ayacucho hacia otras ciudades como
Huanta, Tarma, Huancayo, de nuestros andes centrales y continuará
hacia el norte por Chimbote, Trujillo, donde se presentarán las 7
novelas en la Alianza Francesa y en el histórico auditorio César
Vallejo de su Universidad Nacional, continuará en Chiclayo y después
anclará en Piura, ciudad donde Jorge Tume, con Infolectura, ha
organizado la I Primera Feria Internacional del Libro.
Sabemos que este será un evento cuya trascendencia se debe gracias a
la calidad de los escritores convocados, autores menores de 40 años
que gozan de una obra potente que nos habla de la excelente salud de
la literatura latinoamericana. Un aporte que sin duda es nuestro
granito de arena para curar las fracturas de un territorio agobiado
por las constantes crisis políticas, sociales y económicas a quienes
aún sobrevivimos. Esta primera gira convocó a los siguientes
escritores: Oliverio Coelho (Argentina) con su novela BORNEO; Jorge
Enrique Lage (Cuba) con CARBONO 14: UNA NOVELA DE CULTO; Claudia
Apablaza (Chile) con EME/A; Miguel Antonio Chávez (Ecuador) con LA
MANIOBRA DE HEIMLICH; Pedro Peña (Uruguay) con LA NOCHE QUE NO SE
REPITE; Ernesto Carlín (Perú) con TAKASHI: HISTORIAS ROBADAS y Juan
Ramírez Biedermann (Paraguay) con EL FONDO DE NADIE. Ellos son los
culpables de esto nuevo itinerario, ellos son nuestros seleccionados,
con ellos y por ellos partimos, doscientos años después, hacia otra
expedición libertadora.






































