Parque jurásico. Miguel Iturria Savón.

hugochavez

Cuando la era jurásica toca fondo en el zoológico cubano, resucitan los monstruos en el solar político de Latinoamérica, donde el castro-chavismo vocifera contra los personajes que contrarían el discurso mediático de la Entente Socialista del siglo XX, cuyo portavoz venezolano lleva semanas maldiciendo a las instituciones de Honduras que destituyeron al pobrecito Manuel Zelaya, quien solo quería modificar la Constitución para reelegirse en la presidencia en nombre del pueblo, como  le enseñaron sus mentores de La Habana y Caracas.

Las reuniones, los discursos, las verdades a medias y las mentiras redondas son tantas que es imposible seguir el culebrón desinformativo. En Cuba ya sabemos que ni las sanciones regionales sirvieron para que los congresistas, juristas y militares hondureños restituyeran al machote Zelaya, quien anda por las fronteras creando problemas, representando el papel de víctima bajo la túnica de la OEA y de su compadre Hugo Chávez, nuevo César del continente.

Los incendiarios necesitaban algo así para la hoguera política. Ya no tienen en la Casa Blanca al “maléfico” Bush, sino al buenazo Obama, quien habla de futuro común y no responde a las ofensas contra el país que preside. Tampoco poseen un pretexto real para invadir a quienes contradicen a los caníbales de la izquierda sudamericana.

Ahora que el chanchullo político patrocina el negocio de la “cooperación” entre los estados del área, algunos gobernantes “protegen” al pueblo como a sus haciendas ganaderas. En América Letrina las masas son como el balón de fútbol; los jugadores la patean hasta la portería, si no conectan gol acusan al árbitro de beneficiar al contrario y arman tremenda rabieta.

Desde que sacaron del juego a Manuel Zelaya en Honduras el escándalo de la prensa cubana pica y se extiende. ¿Qué puede importarnos el último aprendiz del déspota insular? Pensemos en cómo salir del despotismo centralizado de los hermanos Castro, quienes tienen más arrugas que un elefante, pero aconsejan a sus pupilos sujetarse a la portería del poder y dinamitar las reglas de la democracia.

Aún no sabemos cómo terminará la crisis desatada por la intransigencia de Zelaya en Honduras, pero el suceso demuestra que hay sectores que resisten al neo imperialismo venezolano. Al vociferante Hugo Chávez les falta cultura y dotes diplomáticas, pero le sobra petróleo, dinero, ambiciones y circunstancias propicias para incendiar la región.

Los dinosaurios que reinan en las praderas de Cuba, Bolivia, Ecuador, Nicaragua y Venezuela devoran la selva con la complicidad de otras especies del parque jurásico continental. Romper el equilibrio está de moda. Veremos qué pasa cuando baje la marea.

  • Share/Save/Bookmark
Tags:

Si te gustó esta entrada anímate a escribir un comentario o suscribirte al feed y obtener los artículos futuros en tu lector de feeds.

Comentarios

Miguel tienes un mail donde te pueda contactar?
Saludos

De veras no se como acabara esta historia pero se que al final los estados unidos terminaran quedando bien y chavez cagado creo que esto es lo buscan ellos hoy

I agree, this is a great article.A successful blog needs unique, useful content that interests the readers

Querido Miguel,

Ya veo que tienes una opinión muy clara sobre la situación de Honduras.

Personalmente, como no soy ningún experto en legislación constitucional hondureña, prefiero moverme en la duda del ignorante. Sé tan poco que no sé ni siguiera lo que sé. Por ese me sorprende escuchar a tantos comentaristas que lo tienen todo claro.

Sería inaudito que a un presidente elegido se le pudiese revocar del cargo constitucionalmente secuestrándolo en pijama y mandándole por avión al extranjero. Sin embargo, también causa extrañeza comprobar que esa acción está respaldada por el tribunal supremo hondureño y por su propio parlamento, incluyendo al propio partido de Zelaya.

Me temo que en Honduras han organizado una chapuza de la que no saben como salir.

Hay otras maneras de hacer las cosas. Por ejemplo, respaldando cuidadosamente la legalidad y explicando muy bien lo que se hace.

Si el congreso hondureño decretase la revocación de Zelaya de su cargo, con el apoyo del tribunal supremo, antes de hacer nada; a estas alturas Honduras estaría sufriendo uno de tantos conflictos institucionales que hay por el mundo, no sería expulsada de la OEA, no aparecería en las noticias y nosotros no nos habríamos enterado de nada.

Hola Miguel!
Aunque el problema de Honduras sólo incumbe a los hondureños, yo queria preguntar, qué diferencias hay entre Micheletti y Raúl Castro, ambos son presidentes de facto, nadie ha votado por este ultimo en Cuba mediante elecciones pluralistas y universales, sin embargo, nuestros hermanos que tanto defienden la democracia no armaron bulla.

Lo siento pero están cerrados los comentarios.