Estimulación. Miguel Iturria Savón.

31 agosto 2009 às 15:40 por Ancla insular | Postado em: General
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Días atrás tropecé con un amigo que es licenciado en cultura física y ejerció como metodólogo y subdirector de educación de un municipio de Ciudad Habana. El pedagogo llevaba un uniforme de Trasval, tiendas en divisas donde labora como custodio por un salario inferior, pero compensa la diferencia con “las búsquedas”, la merienda y con la caja de pollo y de refresco que le entregan cada mes a modo de estímulo.

Al verlo a la entrada de una tienda, controlando el trasiego de personas, me dijo que prefería ese puesto a “pastorear el ganado estudiantil”, pues “antes de dar el salto” dejó las orientaciones metodológicas por la dirección de un centro de profesores emergentes de la capital. “Aquello si es un desastre, esos muchachos ni saben ni estudian las tele clases que monitorean, ¿para qué perder el tiempo?”

El caso del amigo me hizo pensar en los millares de profesionales reciclados hacia empleos más lucrativos. No son emigrantes obligados a empezar de cero, sino expertos que tratan de compensar la economía familiar. Conozco a ingenieros que ejercen como barman y jardineros de hoteles, a médicos que cambiaron el consultorio por la cría y venta de cerdos, a economistas convertidos en cajeros, enfermeras en peluqueras.

Mientras el salario nominal recupera su valor real la movilidad laboral es indetenible. La búsqueda del estímulo es casi humillante. Además de bajar o subir de puesto hay que portarse bien para no perder la javita de aseo personal o recibir la divisa si la empresa cumple el plan del mes o el trimestre.

Hay centros de producción o servicios que imponen normas casi absurdas; miden la asistencia y la puntualidad, el cumplimiento del plan individual y colectivo y otros parámetros que condicionan la entrega a los intereses de la empresa.

Como el salario fijo en la devaluada moneda nacional trae consigo el desinterés laboral, el estímulo –mensual, trimestral, semestral o anual- es la única forma de acceso oficial y directo a la divisa, moneda imprescindible para adquirir mercancías básicas, salvo la ropa reciclada, los productos agropecuarios y la canasta familiar.

Si obviamos el “invento y las búsquedas” de los inescrupulosos, es fácil percatarse de la dependencia ciudadana; la mayoría ve el estímulo como medio de sobrevida. Más que exigir sus derechos a un salario justo, los empleados se quejan de quienes están mejores.

Los trabajadores de Etecsa y los uniformados de los cuerpos de vigilancia y protección reciben la merienda como estimulación principal e inmediata; no por lo nutritivo, sino por la venta, que representa 25 pesos o un cuc (divisa equivalente al dólar). La merienda se comercializa como otro producto en las propias tiendas y en las entradas de varios centros. Quienes reciben dos y llevan una al hogar para los hijos.

Me cuenta un jurista que a los tribunales y fiscalías le subieron el salario y le dan como estímulo anual un crédito equivalente a 90 cuc. “Es un dinero virtual pues no pasa por las manos, un movimiento de cuentas entre empresas estatales; hay que consumirlo en una tienda determinada, el día y la hora fijados. La oferta es limitada, pero hacen rebajas. Si no vas ese día pierde la oportunidad”.

Las Fuerzas armadas y el Ministerio del interior también subieron los salarios y pagan estímulos para garantizar la permanencia del personal. Estos organismos disponen de otras prebendas, pero sufren el éxodo de los universitarios que pasan el servicio social en las unidades.

La estimulación salarial es risible pero menos simbólica en los centros científicos; algunos conceden entre 60 y 80 cuc dos veces al año, según el grado académico o el cargo administrativo. Los viajes de intercambio a Europa, Canadá o Brasil suelen ser otra fuente de ingresos, aunque están limitados por el permiso de salida y el éxodo de investigadores.

La anomalía salarial que lleva a muchos cubanos a buscar el estímulo en detrimento de su vocación profesional, pasa por circunstancias sociales que exigen un replanteo de la economía del país.

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Concierto sin armonía. / Miguel Iturria Savón.

29 agosto 2009 às 7:00 por Ancla insular | Postado em: General
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Al saber que Juanes anunció su Concierto “Paz sin frontera” para el 20 de septiembre en La Habana, imaginé las salvas publicitarias que la decisión provocaría entre artistas y líderes de opinión del exilio cubano, cuya indignación fue expresada por Zoe Valdés en París, Raúl Rivero en Madrid, Willy Chirino y Paquito de Rivera en Miami y periodistas como Joe Cardona, Antonio Martínez y la blogger Yoani Sánchez, vecina del “lugar gris, de concreto y mármol” donde actuará el colombiano en compañía del español Miguel Bosé y los cubanos Amaury Pérez y Silvio Rodríguez.

Creo que todos tienen razón en lo que dicen, pero no hay que darle tantas campanadas al asunto. El multipremiado Juanes sabe lo que hace. Un escenario tan multitudinario y conflictivo como la Plaza de la Revolución, más la compañía de ruiseñores de la Corte insular corren el velo de las diferencias para afilar la publicidad y vender más discos en el mercado regional.

Juanes no es Pavarotti ni Plácido Domingo. No vive en Europa ni desconoce que en Cuba reina una dictadura de medio siglo. Si pone su pequeña voz en el espacio que simboliza la sumisión de nuestro pueblo demuestra su forma de entender la “Paz sin fronteras”. Si canta en La Habana porque “es tiempo de cambiar las mentes”, no hay mucho que decir, salvo desearle éxitos.

Recuerdo un concierto de Pablo Milanés organizado en 1989 por Rafael Gutiérrez, subdirector de Cultura de Ciudad Habana. Antes de actuar en cada municipio capitalino el artista era agasajado por funcionarios del Gobierno y el Partido Comunista. Todo estaba minuciosamente programado, desde el menú del convite hasta las notas de la prensa radial y escrita. Pablo, conmovido, elogiaba a la revolución y el socialismo.

Así son aún los conciertos de Silvio Rodríguez en las plazas provinciales del país. ¿Será por eso que el trovador aceptó el puesto de diputado a la Asamblea Nacional y logró el montaje de su estudio de grabación?

Juanes no sabe estas cosas, pero con Silvio como guía le sacará lasca a su actuación en la Plaza que “recuerda la megalomanía fascista”. Ya la televisión cubana promueve su figura y la radio repite algunas canciones suyas.

Al cantar en La Habana, el autor de La vida es un ratico, La camisa negra y A dios le pido, no podrá invitar al concierto a los músicos y cantantes de la diáspora cubana. Tampoco vendrán Carlos Vives, Alejandro Sanz, Ricardo Montaner y otras luminarias que lo acompañaron en marzo del 2008 en la frontera de Colombia y Venezuela. Silvio y Amaury deben explicarle cómo es el ritual.

La ideologización de la cultura es un lastre del régimen insular, cuya hambre de aplausos es infinita. A los extranjeros que actúan aquí se les pide declaraciones favorables. Los “acercamientos culturales” de 1979 y 1999 con figuras de los Estados Unidos; la presencia en enero del 2009 del “solidario” guitarrista japonés T. Kowa, quien grabó un disco por el 50 aniversario de la revolución, o el premio concedido días atrás al actor Benicio del Toro por reencarnar al Che Guevara confirman la regla. Juanes no será una excepción.

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No se necesitan luces para ver. Pablo Méndez.

28 agosto 2009 às 17:16 por Ancla insular | Postado em: General
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La telenovela Diana destapó la Caja de Pandora.  La ambición por el techo, ese amasijo de hormigón armado que ni siquiera les pertenece en propiedad a sus ocupantes, ha desarticulado afectivamente las familias cubanas.

Pero la exposición del problema, la manufactura de la trama que en forma de recursos artísticos  va ordenando esa ringlera de mensajes que subrepticiamente se desnudan ante la teleaudiencia, es el mérito que abala el trabajo del director Rudy Mora.

La luz natural exacerba la miseria del contexto en que los personajes se desenvuelven, elevando el sentido de realidad al nivel de introducirlo en nuestro hogar.  La cámara en movimiento, y el tartamudeo del protagonista—a lo Kafkiano afirmaría yo— nos desespera, nos invita a escapar, a huir del encierro de tales contrariedades.

Los créditos del elenco actoral se exponen como expedientes criminales, y el equipo técnico plasma sus huellas dactilares como un fichado policial, al tiempo que el membrete de—República de Cuba, certificación de nacimiento—atribuiría la causa por la cual serán procesados.

Rudy ha sido listo, se ha apoyado en una nómina de actores que exporta emociones a bombazos de histrionismo.  Sin fisuras ante a las cámaras y con vehemencia, nos muestra lo deterioradas que están las relaciones de nuestras familias, exterioriza el sentimiento de generaciones de jóvenes que poblaron las aulas donde se impartió la formación socialista, aquellos chicos que enlazaron pañoletas en sus cuellos, y querían ser como el Ché, y que en la adultez, se rebelan ante la coercitiva magistratura de sus padres, debido a las diferencias de conceptos, y a la necesidad de emanciparse para desarrollar horizontes eclipsados por las frustraciones derivadas de un sistema inoperante, cuyo torbellino les atrapa con rachas de atroz individualismo, y como resultado, emerge el envilecimiento de seres allegados que se desafían en vez de amarse, amalgama de conflictos que muestran la espiral genética de un embarazo nacional, donde la gobernanza del país no coexiste con las mismas dificultades, ni les interesa resolverlas, pero además, también evidencian que no ven la misma televisión.

Picasso alguna vez enfatizó: —“No se necesitan luces para ver claro”—y la telenovela Diana, sin exponer grafitis pro, o, anti-gobierno, y muy lejos de pregonar ideas, nos revela que los problemas que oprimen a las familias cubanas no están suscitados por  techos o estómagos, sino por la pervivencia en el gobierno de un cenáculo de ancianos tozudos, cuya solución unitaria nos impone pasarlos por las urnas.

 

 

 

Fiesta de verano. Miguel Iturria Savón.

26 agosto 2009 às 21:30 por Ancla insular | Postado em: General
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En el Campeonato mundial de atletismo, celebrado en Berlín entre el 15 y el 23 de agosto, el equipo cubano superó su actuación de Osaka 2007, con 1 medalla de oro, 4 de plata y 1 de bronce, ocupando el 12 lugar del medallero y el 9no por puntos, a pesar de la lesión de Dayron Robles, campeón olímpico y recordista del orbe en 110 metros con vallas, quien fue nuestra principal expectativa pero vuelve a fallar la cita planetaria.

Entre los astros insulares figuraron Yarjelis Savigne (oro en triple salto), Leonel Suárez (plata en decatlón) y Guillermo Martínez (plata en jabalina).

Como el atletismo es la tercera competencia internacional más significativa, precedida por los Juegos olímpicos y el Mundial de fútbol, los cubanos disfrutamos con los duelos y expectativas creados por los protagonistas de la fiesta del músculo. Las transmisiones de la televisión fueron, tal vez, el mayor atractivo del verano.

Las carreras de velocidad -100, 200 y el relevo de 4 por 100 metros- en las que brilló el jamaiquino Usain Bolt; los lanzamientos de disco, jabalina y martillo; los saltos, el maratón y la competencia de 110 con vallas son aún objeto de discusión entre los seguidores del atletismo.

A juzgar por los debates públicos, los cubanos disfrutamos más con las proezas del equipo de Jamaica, que obtuvo 7 medallas de oro a golpe de velocidad y destronó la dinastía impuesta durante décadas por corredores norteamericanos como Hesse Owen, Carl Luis, Maurice Green, Montgomery y Tyson Gay, quien sorprendió con 9.71 en 100 metros, pero fue relegado al segundo puesto por el explosivo y carismático Usain Bolt, el cual superó su propio récord de Beijing (9.69) con un increíble 9.58; mientras en 200 metros volvió a bajar en 11 centésimas su marca anterior (19.30) y fue artífice del oro con sus compañeros del relevo de 4 por 100.

Las proezas de Bolt, Tyson Gay, el etíope Bekele –corredor de fondo- o el fracaso de Dayron Robles y la célebre saltadora rusa Yelena Isimbayeva mantienen en vilo a los cubanos. La mayor fiesta del verano sobrepasa la digna actuación del Equipo nacional. Mientras los funcionarios del deporte reciben a los atletas y analizan los resultados, los amantes del músculo y la velocidad comentan sobre sus luminarias internacionales.   

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Usaint Bolt, abajo y Dayron Robles, arriba.             

Antonio Gades en La Habana. Miguel Iturria Savón.

às 21:07 por Ancla insular | Postado em: General
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En el portal de uno de los edificios coloniales que escoltan la imponente Catedral de La Habana encontramos la escultura de bronce de Antonio Esteve Rodenas, más conocido por Antonio Gades, quien estuvo muchas veces en nuestra isla, bailó con Alicia Alonso, fue compadre de Raúl Castro, recibió la Orden Nacional “José Martí” y reposa en el Mausoleo del Segundo Frente Oriental.

“El bailaor de la esencia andaluza” era madrileño pero bebió en las fuentes de la tradición flamenca, exaltaba su origen obrero, militó en la izquierda separatista de Cataluña e integró el Partido comunista de los pueblos de España, donde conoció en 1949 a la célebre Pilar López, quien lo sumergió en el folklor español por “sus dotes naturales y su exquisita pureza”.

Gades era tan comunista como Picasso, comunistas con fama, dinero y libertades para crear y viajar por medio mundo. Su pasión por la obra de García Lorca y Lope de Vega modeló la imagen gitana que proyectó en coreografías como “Carmen”, “Los tarantos”, “Amor brujo”, “Bodas de sangre” y “Flamenco”; llevadas al cine con su propia compañía bajo la dirección de Rovira Beleta y Carlos Saura.

Cuando vino a Cuba por primera vez ya había triunfado en Roma, Milán, Madrid, New York, París, Londres, Tokio y Buenos Aires. A mediados de los setenta era muy conocido entre nosotros por sus películas. Fue una de las primeras figuras que bailó en el Anfiteatro del Parque Lenin en 1973 o 1974. Volvió otras veces, impartió clases magistrales, actuó en la Sala García Lorca y en otras locaciones del país, donde fue venerado por el magnetismo de su obra danzaría y por su filiación política.

El bailarín Antonio Gades, como el poeta Rafael Alberti, integra la nómina de artistas utilizados por la diplomacia cultural cubana con  fines legitimadores. Por conveniencia o filiación política no debieron percatarse que mientras ellos encomiaban el discurso del poder, muchos creadores huían de la isla o eran excomulgados por no ser auténticos revolucionarios.

A Gades, como Alberti, Neruda, Niemeyer  y otras luminarias atraídas por la luz del despotismo revolucionario, habrá que medirlos por su obra más que por los abrazos compartidos con Fidel o Raúl Castro. Cabe preguntar, sin embargo, ¿qué tenían en común el talentoso Antonio Gades y el prepotente Raúl Castro? ¿Por qué los restos del bailarín reposan en la bóveda que espera al vice tirano en Jefe?

Como tales respuestas son enigmas pendientes, los invito a ver al gran “bailaor andaluz” en la Plaza de la Catedral de La Habana. Allí, entre turistas europeos y mendigos cubanos, Gades repite que “el baile no es un ejercicio, sino un estado anímico que sale a través un movimiento”.

  

Foto/ Aleaga Pesant

 

           

Pintar con palabras. / Miguel Iturria Savón.

21 agosto 2009 às 17:25 por Ancla insular | Postado em: General
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En Oil on Canvas, Premio de Cuento Alejo Carpentier 2008, la narradora Gina Picart (La Habana, 1956) indaga la posibilidad de pintar con la escritura a través de cinco relatos que fusionan la historia y los colores creando un lienzo bello, dinámico y conmovedor, por donde transita el amor, la violencia, la soledad, el erotismo y el derecho del hombre a ser dueño de su espíritu.

Esta obra de madurez, maestría y originalidad, está ambientada en la Europa medieval y contemporánea, escenario propicio para desatar las paradojas éticas que inquietan a la autora, cuyos personajes encarnan a artistas y monjes ilustrados enfrentados a conflictos de identidad y dilemas existenciales imperecederos.

En cada historia la escritura parece sostenerse sobre la pintura, percepción acentuada por la sobriedad sugerente de la portada, ilustrada por Alfredo Montoto sobre el autorretrato de Eileen Danielson. La excelencia literaria, la impecable edición de Georgina Pérez Palmés y los detalles tipográficos convierten este cuaderno de 92 páginas en arte mayor, una entrega excepcional de la editorial Letras Cubanas.

Desde el primer relato –“Ventana frente al mar”- hasta el último –“Apocalipsis paloma sobre nieve”-, la autora hace del placer estético el centro de la narración. El diseño de los personajes, la introspección desde la primera persona del singular –excepto en “Areté para Vlad de Rais”-, la construcción minuciosa, los diálogos –esencial en el paródico “En nombre de la fosa”- y la atmósfera son recursos que atrapan y  sorprenden al lector.

Si la ficción es la esencia de la realidad destilada, Gina Picart la enriquece con el lienzo de colores que ánima y complejiza a sus personajes. En “Ventana frente al mar”, una pintora etérea y casi fantasmal queda subsumida en la soledad de su creación. El oleaje que desvanece sus cuadros y su cuerpo difiere de la fauna humana y geográfica recreada en “El príncipe de los lirios”, ambientado en Niza en 1924, donde una cubana rica coincide con una pintora polaca con “expresión de virgen pervertida”, a la cual le encarga un vitral de tema erótico que desencadena sesiones sexo-artísticas.

La pintura y el erotismo macabro son el centro de “Areté para Vlad de Rais”, que evoca un castillo medieval desde una serigrafía. Los monstruos del sueño de la razón galopan también en ese divertimento gris denominado “En nombre de la fosa”, donde la escritura se torna más metafísica al retomar la novela de Humberto Eco y El jardín de los caminos que se bifurcan de Jorge Luis Borges. 

De orfebrería mayor es “Apocalipsis paloma sobre nieve”, centrado en Eude, monja iluminista que sueña con la plenitud existencial mientras decora un pergamino en la abadía de Casale, en unión de fray Vítale de Ravenna, al cual decide liberar.

Hay muchas resonancias estéticas y filosóficas en Oil on Canvas, obra mayor de Gina Picart, autora de difícil clasificación, entre cuyos textos sugiero Malevolgia (novela), Historias celtas y La ciudad de los muertos (relatos) y La poética del signo como voluntad y representación, Premio Luis R. Nogueras de Ensayo 2005.

      

De apodos, reflexiones, y escopetazos. /Pablo Méndez.

17 agosto 2009 às 16:05 por Ancla insular | Postado em: General
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Desde la antigüedad los seudónimos han personificado a incontables líderes.  Asimismo sus improntas han  desandado exquisitamente los siglos para atribuirles  guerras, catástrofes, y fosas comunes abarrotadas de cadáveres.

Pero, para bien o para mal, el líder es llamado a convertirse según Tolstoi en el esclavo de la historia, por tanto, sino no hubieran existido: El terrible; El grande, El magno, El fuhrer, o cualquier déspota renombrado, seguramente otro hubiera ocupado su lugar, para colmar esa necesidad que tienen los pueblos de un cabezal guiador para vivir en sociedad.

Iosiv Dzhugachvili asumió el alea de Stalin que significa acero, y probablemente inspirado en tal dureza, a Castro, su admirador Chávez le endilgó la pegatina de Caguairán, árbol de madera impenetrable incluso para las hachas, motivo que desarropó el regocijo de su hermano Raúl a la usanza de los guajiros cubanos que se deleitan con esas prácticas, y se encargó de popularizarle denominando con el sobrenombre maniobras militares, y brigadas constructoras.

Pero del mismo modo que surgió el seudónimo se volatilizó su machacadera, puesto que el veteranísimo autócrata se vio obligado a hacer mutis de la gobernanza de su país, tras el Waterloo intestinal que lo destituyó y al mismo tiempo le confinó a su tropical Santa Elena, cuyas latitudes tal vez se localicen en las demarcaciones del  Country Club, Punto Cero, o sabrá Dios en cual bunker de su colección se hallará. 

No obstante un manto de misterio se ha tejido sobre la anatomía del referido paciente, cuyo dossier clínico se impermeabilizó con un Top Secret tras el estallido de festividades en Miami, aquella noche, cuando su edecán Carlos Balenciaga anunciara a través de los noticiarios su desligue del poder. 

Entretanto, el monitoreo de sus palpitaciones se ha enchufado con las Reflexiones—artículos de su autoría—que como modulada señal de la prensa oficialista, al interrumpirse destapa subrepticios comentarios acerca de su salud: —Oyeee,  hace tres días que se fue para no volver — (puede susurrarte algún conocido por la calle) — ¡Tremenda tumba que le están haciendo en el Pico Turquino!— (apostilla otro sin rodeos).  Igualmente  refluyen las murmuraciones cuando reaparece el marcaje de los antedichos editoriales, considerados por  los  recelosos de su vitalidad  como un software encargado a la firma Microsoft.

Pero en esencia, sus notables párrafos casi todos de índole internacional  enganchan a sus seguidores como una telenovela, puesto que el Caguairan es capaz de  narrar la historia de China partiendo desde 2000 años antes de Cristo, describe magistralmente la construcción de  la  muralla, transita con esmero por todas las dinastías imperiales ensartando siglos hasta develar el busto de su colega Mao, y en el año 1949, aborda un  aerostato para iniciar la trepada y sobrevolar con los ojos cerrados “El gran salto”; 60 millones de cadáveres, “La revolución cultural”, millones de gorriones masacrados, la hambruna, Los guardias ojos, Tianamen, y  finalmente ¡plaf!, hace un abrupto aterrizaje sobre el despacho del  presidente electo de Taiwán.

Pero de todo el repertorio—la reflexión más inolvidable para mi—es la titulada “Trasparencia total”, donde elogió el último proceso eleccionario del presidente Chávez,  además de clasificar el acontecimiento como la forma más democrática de elegir los dirigentes de una nación, logrado únicamente tras ejercitarse el voto pluralista y universal.

Recuerdo que aquel día, extendí la mencionada Reflexión a un vecino para analizar entre ambos  la controversial  descarga, y al encimar sus binóculos al pliego hizo estallar una carcajada que disparó su prótesis dental como un misil  impactando la vítreo decoración de mi esposa y convirtiéndola instantáneamente en un desparrame de añicos.

Al día siguiente el citado vecino me llamó desde su balaustrada, y cuando lo distinguí  a través de mi ventana aprisionaba en su mano otro ejemplar del periódico Granma al tiempo que contenía la detonación de nuevas risotadas. Yo le atendí con diligencia, claro está, resguardándome  de otro escopetazo.

— ¡Las vooooy a coleeeccionaaaar!— balbuceó entre sonrisas

— ¿Qué?—se libró de la prótesis para articular

— ¡Que voy a coleccionar las Reflexiones del Caguairan!—

— !Ah sí, y se puede saber por qué!…—

—…! De niño recopilaba historietas del pato Donald y te confieso que estas viñetas son superiores,  me divierten más !—

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Boring Home Utopics. / Miguel Iturria Savón.

16 agosto 2009 às 1:28 por Ancla insular | Postado em: General
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El blog de fotografías del narrador Orlando Luis Pardo Lazo retoma el título de su cuaderno de relatos Boring Home, censurado por Letras Cubanas y presentado en edición freenlance por el autor y sus amigos en la Feria del Libro de La Habana.

Orlando Luis es licenciado en Bioquímica, pero ejerce como escritor y fotógrafo. Es autor de libros premiados: Collage Karaoke, Empezar de cero, Ipatrias y Mi nombre es William Soroyan. Colaboró en revistas (The Revolution Evening Post, Cacharros y Desliz) y en los blogs Fogonero emergente, Penúltimos días, Pía McHabana y Lunes de Post-revolución.

Si Boring Home “es un libro medio retruécano donde las historias importan menos que el discurso… y el placer de paladear las palabras”; el blog homónimo le sirve al narrador para comunicarse a través de fotos que “truecan las palabras en pinturas” y grafican los recuerdos de quienes le piden a Orlando Luis un pedazo de esa Habana que ellos dejaron y él recorre, cámara en mano, para complacerlos.

Boring Home Utopics es un espacio de complicidad virtual, donde la luz, el color, la composición y la oportunidad del fotógrafo que enfoca y dispara dejan constancia de parques, plazas, edificios, palacetes, hoteles, iglesias, esquinas, centros comerciales, escaleras y barrios que resurgen desde la sombra, la rutina y la memoria compartida entre el blogger y sus corresponsales de otras orillas.

Más que una bitácora personal Boring Home es un correo de imágenes y nostalgias de valor artístico y antropológico. Orlando Luis se recicla en Quijote sin lanzas ni delirios. La sección de cartas configura el blog, en el cual coloca postales, videos, viñetas bilingües (español e inglés), concurso de fotos, lugares personalizados y poemas breves que recrean la atmósfera de esa Habana “claustrofóbica y monótonamente polifónica”.

A veces pinta con la escritura, pero las palabras se subordinan a las imágenes. Algunos post son reflexiones gráficas, denuncias del deterioro urbano, rostros expresivos, ruinas en peligro de extinción. La belleza no es el centro de sus búsquedas, pero hay nivel estético en muchas fotografías.

“Regálame la esquina que da nombre a mi blog: Belascoain y Neptuno…”, pide Alexis Romay; “la intercepción de 70 y 19, en Playa”, solicita Enrique del Risco; “imágenes de la Iglesia del Pilar, donde me casé”, suplica Sonia; fotos de la Avenida 26 y Conill para unos freaks; la Escalinata de Lawton y la Quinta de los locos reclama un vecino de Orlando Luis, que vive en Lawton y complace a otros viajeros de la nostalgia que suspiran por el muelle de La Habana, la Villa Eulalia de Quinta y 6, las playas de Marianao, Guanabo, etc.

Boring Home Utopics nos deja la sensación de movilidad permanente. Los post “Nex week in  Matanzas” (3 de junio 2009), “Una foto de la calle Infanta”, la Carta 13 sobre Alamar, la “Iglesia de Jesús del Monte”, “Biobelleza”, “Videogift” y las fotos postales de edificios imponentes (hotel Cohíba, FOCSA) y ancianos desolados refuerzan la comunicación del blogger con sus seguidores, todos a medio camino entre la imagen y el pasado.       

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Veritas, blog de opinión. / Miguel Iturria Savón.

15 agosto 2009 às 1:19 por Ancla insular | Postado em: General
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El ingeniero y teólogo Eugenio Leal (Palmira, Cienfuegos, 1952) encabeza el grupo Veritas, dedicado a explora mediante sondeos de opinión la percepción de las personas sobre los principales problemas del país. Del 21 de enero al 5 de febrero del 2009 realizaron la Encuesta sobre las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos. A fines de abril aplicaron El sistema y las aspiraciones del ciudadano en Cuba. Los resultados aparecen en el blog Veritas, creado por Eugenio Leal, quien escribe los post y resume la información obtenida en las calles por el equipo encuestador.     

El Grupo Veritas no es una entidad oficial, no está afiliada a partidos opositores en la isla ni recibe financiamiento del exterior. Sus integrantes son ciudadanos que le toman el pulso a los problemas esenciales del país. Investigan, diseñan y aplican encuestas. El blog Veritas es la expresión de ese esfuerzo grupal en Internet. Los post del culto y apacible Eugenio Leal integran el “coro plural y necesariamente desafinado” que pregonan los bloggers de la plataforma virtual Voces cubanas, a la cual pertenece desde febrero.

El ritmo, el estilo y los puntos de vista de Eugenio Leal se ajustan al empeño de Veritas por acercarse a la opinión del pueblo cubano. Los post, los gráficos, las ilustraciones y hasta los enlaces (Penúltimos días, Cuba independiente, El Abicú Liberal, Sin Evasión, Fotos Cuba Hoy, Amanecer en La Habana, La Colmena, Generación Y, etc.) muestran la necesidad de expresión y las expectativas ante los cambios democráticos que esperan los ciudadanos.

Los post de Eugenio Leal, breves, concisos y bien escritos, arrojan esa espera colectiva. Los mini ensayos de este blogger recrean la atmósfera de ira y frustración, tolerancia y madurez.

En “La X Bienal de La Habana, Harvey Milk y las exclusiones en Cuba” (4.4.09) comenta las similitudes del Minuto de libertad del performance de Tania Brugueras con la película Milk y la realidad insular. En “Ellos me apoyan” reseña la tolerancia en torno al SIDA en contraposición con el Síndrome de Intolerancia Aprendida impuesto por el poder omnímodo.

En post como “El derecho a la libertad de información”, “Agua y ajo”, “Jaque mate”, “Ancho y profundo”, “Los exorcistas” y “La economía subterránea”, Eugenio Leal disecciona y denuncia los absurdos del poder totalitario, desde la Ofensiva de 1968 que desestructuró el comercio y los restos de la propiedad privada hasta la Batalla de Ideas, que califica como “masacre contra nuestra psiquis”, cuya saturación llevó a la búsqueda de “programas y canales para no ser idiotizados por el monopolio mediático del régimen cubano”.

En otros textos amenos y alusivos ironiza “la fascinación por los record de la clase explotadora cubana”, y los actos masivos como “la mascarada de oprimidos y opresores, esmerados en una representación creíble…”, en la cual Fidel Castro figura como “El Zángano en Jefe, que ha destruido la colmena al alimentarse solo él de jalea real”.

Verita es un blog de opinión, vale la pena echarle un vistazo.

    

 

Desde La Habana. Miguel Iturria Savón.

14 agosto 2009 às 17:13 por Ancla insular | Postado em: General
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 Iván García Quintero es la figura visible del blog Desde La Habana, bitácora grupal con  estructura lineal: La esquina de Cino, Las cartas de Tania, Las leyes de Laritza, algunas crónicas de Raúl Rivero y La carpeta de Iván, conductor de esa tropa suigéneris afiliada a la plataforma Voces cubanas que lideran Yoani Sánchez (Generación Y) y Reinaldo Escobar (Desde aquí), promotores de un Itinerario que energiza la incipiente blogósfera insular.

La calidad informativa de estos bloggers habaneros ha sido plasmada en más de 70 post ilustrados, de enero a junio del 2009; 33 de ellos de Iván García, 12 de Luis Cino, Laritza Diversent y Tania Quintero – quien escribe desde Lucerna, Suiza-, más tres crónicas del poeta Raúl Rivero, exiliado en Madrid.

El elemento común de esas voces alternativas no está en los temas ni en la manera en que diseccionan la realidad insular, sino en la diversidad de historias, estilos y enfoques. Todos son periodistas, Tania, Raúl y Luis con mucho oficio y obras publicadas; Iván y Laritza con talento, ímpetu y conocimientos. Coinciden en la agudeza crítica y en la forma en que ejercen la libertad de expresión en medio de la censura. Difieren en la percepción individual, el desborde o la mesura.

En “Deseo habanero” (15 de febrero), Iván García expresa: “En este blog quiero contarles de los que están en el fondo. Deseo compartir nostalgias, miserias y esperanzas de los cubanos del siglo XXI, atrapados en un túnel sin salida tras cincuenta años de gobierno absoluto…Invito a los amigos y familiares para que aquí publiquen sus crónicas y vivencias…espero sus comentarios”.

Iván revela esas miserias y expectativas a través de crónicas de alto nivel informativo y literario: “Mi barrio”, “Rusia vuelve” (21 de enero), “Regresa el período especial”, la excelente serie “Notas de viaje”, ambientada en ómnibus, pueblos y personajes de ocasión; así como textos deportivos (“Manager en Jefe” y “Esperando el Clásico”), de denuncias (“Estado de sitio”, “Invitación a un café” y “Cambio de muebles”), entre otros que revelan su equilibrio y talento.

En “Esperan por un diálogo” advierte: “Periodistas independientes y oficialistas, disidentes y figuras del gobierno, blogueros de una y otra orilla, han convertido esa plaza pública que es Internet en una mediocre batalla de insultos… Debiera haber un diálogo, no monólogos”.

Los post de Tania Quintero, profesional y mesurada, abordan la música (“Machín, el Señor Bolero”), el cine (“Rodaje en la ciudad”, sobre Nuestro hombre en La Habana, inspirado en la novela homónima de Graham Greene), la historia (“Los primeros quita y pon”, acerca del gobierno revolucionario de 1959), lo urbano (“Ir a La Habana” y “Desde Lucerna”) y la violencia en Cuba.

En Desde La Habana, el narrador y periodista Luis Cino demuestra su maestría como cronista sagaz, de prosa sencilla y estilo incisivo, amigo del contrapunteo. Citemos, por ejemplo, “Las orillas de la utopía”, “Salida definitiva”, “Las cuentas del deporte”, “Miel de purga”, “Sexies, pero tristes”, “Tan redondo que espanta”, “Cuando se deprimen los hijos de papá” y “Una ceiba en Bahía”.

Las leyes de Laritza es otro ángulo del blog Desde La Habana. La joven abogada y periodista denuncia las violaciones de los derechos humanos en textos que parten del análisis de la legislación. Recomendamos al respecto: “El secreto de la correspondencia en Cuba” (13 de febrero), “Salir de Cuba, ¿un delito?” (9 de junio), “Excesos y abusos” (11 de marzo), “Consentimiento viciado” y las crónicas “Omar y las remesas”, “Asuntos triviales” y “Marta y el bloqueo”.

Muchos de los post que cito en esta reseña merecieron comentarios contrapuestos, pero ninguno de los bloggers se refiere a ese segmento de la bitácora. Sería bueno valorar el impacto posible de esta obra grupal, la recepción e influencia en los lectores del ciberespacio. Ojalá esta nota contribuya a su mayor difusión, aunque sabemos que los integrantes de la plataforma Voces cubanas producen y distribuyen CD que pasan de mano en mano.        

       

 

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