Mujeres asustadas. / Miguel Iturria Savón.

29 marzo 2010 às 15:20 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (10)

claudia-yoani-sanchez-y-gorki-aguila

Días atrás, en casa de un amigo, sentí vergüenza ajena al escuchar a una maestra de primaria que charlaba con la esposa de un colega, al cual consultó sobre un problema laboral por el cual la expulsaron. Al preguntarle el comunicador si quería ventilar el asunto en la prensa alternativa, la señora se espantó: ¡“Qué va amigo, yo no quiero líos con los perros de la Seguridad del Estado, ahora andan como locos deteniendo a opositores por la muerte del preso que murió de hambre”!

Mi amigo no insistió, aunque sabe que la maestra expulsada le pide a su esposa algunos libros prohibidos en Cuba y los ejemplares de El Nuevo Herald, El País y otros diarios extranjeros que él consigue. “Ella lee, pregunta y calla; el miedo la paraliza”; dijo el periodista independiente.

La maestra amedrentada me recuerda a una joven abogada, hija de un ex cuñado que reside en Miami, el cual le envía dinero cada mes, pero no pudo sacarla de la isla a través de México. Mientras espera la reunificación con el esposo que escapó hacia la Florida, la jurista se incorporó a una  Consultoría, donde aplica la legislación socialista y paga la cuota sindical. Portarse bien es la táctica utilizada para que el gobierno no le niegue el Permiso de salida.

Pero el miedo tiene las manos largas. Conozco a exiliados de Miami y New York que cuando visitan a los familiares de La Habana evitan el contacto con opositores, con quienes compartieron el pan y las ideas antes de marcharse de la isla. Si tropiezan con alguno les dicen: “Disculpa brother, pero esto es muy duro, si un chivato del barrio informe que ando con disidentes quizás me encierren de nuevo”.

En esa línea clasifica una bella amiga que vive en México hace más de diez años, donde se casó, obtuvo la ciudadanía y tiene dos niñas preciosas. Trabajamos como investigadores literarios en una institución cultural. Desde Monterrey me enviaba postales y hasta me traía bombones al visitar a sus padres, a quienes trato con mimo. La distancia sobrevino al descubrir mi blog, le asustaron algunos post según la madre, quien me expresó en una calle del Vedado: “Dice Belinda que te has vuelto loco, que  escribes como si no vivieras en Cuba”.

Otras historias demuestran que muchas damas y caballeros olfatean el peligro y se alejan de la candela; saben que la vida es breve y la represión es infinita. ¿Por qué complicarse con denuncias y contactos con gentes perseguidas? ¿Para qué desafiar a las fieras que golpean y encarcelan a los opositores?

Como toda regla tiene honrosas excepciones, conozco  a decenas de compatriotas que tiran a un lado las máscaras del miedo, la simulación y la autocensura. Días atrás, Claudia Cadelo colgó en Octavo cerco una grabación con el enfrentamiento verbal que tuvo en el lobby del Cine Chaplin, donde un empleado al servicio de la Seguridad del estado le impidió entrar a la XI Muestra de Nuevos Realizadores, realizado en la última semana de febrero.

Como la maestra expulsada no tiene acceso a Internet no podrá escuchar el desafío de Claudia Cadelo. Tal vez mi amiga de México y la abogada consultora abran el blog que menciono y sonrían con admiración. Las fieras temen a las palabras.

claudia-cadelo-de-nevi

Montaje contra dignidad. / Miguel Iturria Savón.

26 marzo 2010 às 15:54 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

 

damas-de-blanco-en-la-habana

El sábado 20 de marzo, a las 3 y 30 pm, bajé por Neptuno hasta el número 963, en Centro Habana, donde vive Laura Pollán, quien en estos días de asedio policial convirtió su casa en cuartel de las Damas de Blanco, que realizaron entre el 15 y el 21  su programa de actividades exigiendo al gobierno la liberación de los prisioneros políticos detenidos durante la Primavera Negra del 2003.

Desde Infanta se apreciaba el montaje de los agentes de la Seguridad del Estado, organizadores de un disturbio que interrumpe el tráfico y obliga a los transeúntes a preguntar por tanto murmullo. Conté 62 policías y 7 oficiales con uniforme de campaña frente a la puerta de Laura, quien sonreía a la plebe y desafiaba a los gendarmes, cuyas caras de angustia denotaban cansancio y desconcierto. Solo dos negras viejas y una mulata cuarentona vociferaban contra las Damas de Blanco, inmutables ante los insultos.  

Entre el cordón de policías Liudmila Tarancón y un camarógrafo filmaban el show para la Televisión Cubana. Allí mismo, minutos antes, apresaron al periodista independiente Odelín Alfonso Torna por tomar imágenes. Los agentes, vestidos de civil, daban órdenes a sus contactos. Las patrullas policiales y las motos Suzuki esperaban en las calles laterales. Desde la altura de un balcón, un vecino se solidarizaba con las mujeres sitiadas. ¡”Qué pena”!, decían algunos caminantes.

Miré los rostros mientras avanzaba, esquivé a los amedrentados policías y, finalmente, pude entrar en la casa de Laura Pollán. Minutos después, los oficiales de la Seguridad del Estado ordenaron la retirada y abrieron el tráfico. El espectáculo no daba para más. “El pueblo enardecido” esperaba el final entre susurros. Varios gendarmes vestidos de civil quedaron en la calle Neptuno para cazar, cautelosamente, a ciertas Damas y Caballeros que saldríamos más tarde.

Conversé con Laura y con Reyna Luisa, madre de Orlando Zapata Tamayo, una sesentona recia y valiente que vino desde Banes, donde enterró a su hijo a fines de febrero. Ellas y la treintena de mujeres que exigen la liberación de sus hijos y esposos, saben que el régimen las golpea y denigra ante los medios de comunicación para aterrorizar a las masas.

Las marchas urbanas de las Damas de Blanco coinciden con el reclamo internacional por la liberación de los presos políticos en Cuba. Más de 20 mil personas han firmado la carta colgada en el sitio http://orlandozapatatamayo.blogspot.com  Figuras del arte como los españoles Ana Belén, Víctor Manuel y Almodóvar; una senadora socialista de Chile, hija del ex presidente Salvador Allende, amigo de los Castro, y personalidades de las ciencias, las letras y la política de América, Europa, Asia, África y Australia. El reclamo es universal.

El domingo 21 las Damas de Blanco volvieron a las calles. Rezaron en la Iglesia Santa Rita de Casia y caminaron por la Quinta Avenida de Miramar hasta la Asamblea Nacional, donde gritaron libertad rodeadas por los esbirros de la policía política, quienes secuestraron un ómnibus y las obligaron a volver a Neptuno 963, en Centro Habana. Ni un solo vecino o transeúnte las agredió.

El jueves 25 las Damas volvieron a las calles y fueron interceptadas en 23 y Malecón, mientras en Miami más de 50 mil exiliados y latinoamericanos exigían respeto para ellas y excarcelación de los presos políticos.

Mientras la prensa oficial cubana guarda silencio e insulta a quienes desafían la intolerancia y el muro del control, crece la fraternidad con las Damas de Blanco, los prisioneros de conciencia y los comunicadores que desde las páginas alternativas ofrecen alas contra las garras del poder.  

                       gopean-a-las-damas-de-blanco     

    

¿Dónde está la ética? / Miguel Iturria Savón.

22 marzo 2010 às 16:22 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Entre diciembre del 2009 y marzo del 2010, la muerte y la difamación planean sobre Cuba, más no se debe a terremotos ni a las habituales campañas de insidias contra quienes critican el desmadre de nuestros ancianos gobernantes, si no la defunción por frio de decenas de enfermos mentales en el Hospital de Mazorra y al deceso en prisión de Orlando Zapata Tamayo, quien llevaba más de 80 días en huelga de hambre en protesta por los maltratos de sus carceleros.

El primer suceso fue opacado por el terremoto en Haití, pero resurge en marzo como un bumerán por la colocación en Internet de las fotos tiradas por los patólogos. Las denuncias de la prensa alternativa y la repercusión internacional del hecho obligó al gobierno a romper el silencio y adoptar medidas en el gran manicomio capitalino, donde las condiciones son infernales.

Al morir Zapata Tamayo, Guillermo Fariñas Hernández, periodista independiente y ex prisionero de conciencia, se declaró en huelga de hambre en solidaridad con el mártir y con la veintena de presos políticos enfermos. La respuesta oficial fue asumida por los periodistas Enrique Ubieta Gómez, quien denigró a Zapata Tamayo en Cuba Debate y Granma, y Alberto Núñez Betancourt, autor de una diatriba contra Fariñas publicada en el órgano oficial de los comunista, el lunes 8 de marzo.

Ambos textos reiteran la intolerancia, la insolencia y el desprecio por la vida de quienes gobiernan la isla como un campamento sitiado. Hablan de mercenarios, delincuentes, chantajes y presiones, como si los mandatarios endiosados pudieran reducir al aplauso el tapiz de nuestra diversidad.

Los censores no vacilaron en mentir para confundir a los lectores y minimizar el impacto de muertes inútiles. Pero el martillo que golpea al muro de la intolerancia vino desde dentro. Las imágenes de los dementes y la muerte por hambre de un hombre tras las rejas son más fuertes que las difamaciones de los asalariados de la prensa oficial.

Tanto Ubieta Gómez como Núñez Betancourt atentan contra la intimidad de personas que asumen desafíos extremos. Ninguno de los dos conoce la trayectoria vital y política de Orlando Zapata ni de Guillermo Fariñas. Ambos parten del resumen de los expedientes cedidos por la policía política. Calificarlos de mercenarios y delincuentes contrarrevolucionarios al servicio de un país enemigo es tan burdo como increíble.

Las intromisiones en la privacidad y la distorsión de los hechos incluyeron a médicos y oficiales del Ministerio del Interior, que declararon ante los medios informativos –previo montajes de aparatos de escucha y filmación- en detrimento del secreto profesional. El caso implica a la periodista Gladys Rubio, del Noticiero Nacional de la Televisión, a cargo de las entrevistas sobre la muerte de Orlando Zapata.

Y como si fuera poco, los caballeros de la Mesa redonda de la Televisión cubana, dedican sus comentarios e imágenes a denunciar la “Campaña mediática contra el gobierno de Cuba”. Incluyen, por supuesto, el montaje sobre la atención médica ofrecida al huelguista inmolado. Añaden “otras acciones contra la revolución”, como los desfiles de las Damas de Blanco y “la respuesta del pueblo enardecido”, entiéndase la grosería incivil organizada por los agentes de la Seguridad del Estado, quienes “custodian” a las Damas que exigen libertad para los prisioneros políticos, lo cual no es ni mencionado.

Detrás de las difamaciones, los voceros del régimen esconden el miedo ante las exigencias internacionales por el respeto a los Derechos humanos en la isla. Denigran a los luchadores cívicos, desinforman a la población y, de paso, encubren los recientes escándalos de corrupción en torno al General Rogelio Acevedo –Presidente del Instituto de la Aeronáutica Civil- y del General Abelardo Colomé Ibarra, Ministro del Interior, quien le disparó tres tiros a su ex mujer.  

Obligados a informar, los reporteros del régimen omiten y distorsión. No se debe usar la intimidad para encubrir hechos de interés social; los comunicadores han de respetar a las personas, su dignidad y decoro, aunque la relevancia del suceso no beneficie a quienes ejercen el poder.  

Aunque llueve sobre mojado, cabe preguntar ¿dónde está la ética?

Despidan a Balaguer / Miguel Iturria Savón.

21 marzo 2010 às 0:52 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (2)

jose-r-balaguer-cabrera

Bajo el título Despidan a Balaguer, cientos de internautas demandan la renuncia del Ministro de Salud Pública del régimen cubano, a quienes consideran responsable del pésimo funcionamiento del sistema médico insular, sacudido en enero por la muerte de más de 30 pacientes del Hospital psiquiátrico de La Habana, cuyas imágenes circulan en Internet.

La campaña, iniciada en Twiteer días atrás por Yoani Sánchez, autora del blog Generación Y, cuenta con seguidores dentro y fuera de Cuba, donde no se ha iniciado un debate público sobre la muerte de los enfermos del gran manicomio capitalino, víctimas del frío, el hambre y los maltratos.

José Ramón Balaguer es un halcón del castrismo. Ocupó cargos en las  Fuerzas Armadas y en el aparato burocrático del Partido Comunista, al cual representó en una de las provincias orientales. Como Embajador en la antigua Unión Soviética fue testigo del fin del socialismo en Europa. Desde el 2005 encabeza el Ministerio de Salud, muy afectado por la carencia de recursos y por la comercialización de servicios médicos a otras naciones, lo que implica el abandono de nuestras clínicas y hospitales.    

Despedir a Balaguer es una solicitud lógica pero inconcebible para los soberbios gobernantes insulares, que sacrifican a sus compinches cuando dejan de ser útiles o confiables para los hermanos Castro, quienes rigen a Cuba como una hacienda familiar hace medio siglo. J. R. Balaguer, como Ramiro Valdés y José R. Machado Ventura, ahora es más visible en los medios informativos, que reseñan su presencia en hospitales provinciales y reuniones médicas, donde habla de exigencia y calidad.

El deterioro  del sector de la salud, baluarte de “los éxitos de la revolución”, ha sido analizado por los blogueros y periodistas independientes, cuyas crónicas, post, comentarios e imágenes sobre clínicas y hospitales testimonian los problemas omitidos por la prensa oficialista, aferrada a metas y consignas ideológicas.

Aunque el Ministerio de Salud adopta desde enero algunas medidas para mejorar la atención a los pacientes de los hospitales psiquiátricos, la realidad es patética. La campaña Despidan a Balaguer refleja la indignación del periodismo ciudadano ante la desidia de las autoridades. Bloggers y twiteros reclaman el debate público y el cese de la impunidad.

La circulación de las fotos tiradas por los peritos del Ministerio del Interior evidencia la torpeza de quienes preservan los secretos estatales. Como no es posible lograr burbujas de buen funcionamiento bajo un régimen inoperante, los cibernautas cubanos apelan a la conciencia pública y tratan de sacudir el letargo social. Las imágenes testimonian el desastre del sistema de salud cubano, encabezado por el señor Balaguer.

Muestra fílmica inquietante. / Miguel Iturria Savón.

20 marzo 2010 às 0:50 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (3)

imagen-de-un-filme

En la última semana de febrero la Cinemateca de Cuba ofreció las palpitaciones del audiovisual en la isla, mediante la IX Muestra de realizadores jóvenes, un evento necesario, de alto nivel profesional, originalidad y frescura socio estética, que generó cierta resistencia de quienes parecen extrañar los adormecedores temas épicos, tan sobredimensionados en nuestros medios de comunicación que cansan al más ingenuo.

El evento expresa los cambios en el cine cubano, ávido de encuentros, jornadas y concursos que oxigenen los medios de realización, atados por la censura, la falta de presupuestos y los senderos trillados. Como toda generación tiene sus formas expresivas los jóvenes casi siempre son dinámicos y exigen atajos diferentes. Tocar a las puertas o empujarlas y entrar es un reclamo natural, no un capricho de veinteañeros. Cuba cambia y el cine debe testimoniar esos cambios, como lo hiciera Gutiérrez Alea a partir de los años sesenta y más recientemente Fernando Pérez, director de la IX Muestra de Nuevos Realizadores, quien no pudo impedir ciertas fechorías de los censores.

Me refiero, por ejemplo, a la actitud de Hugo Pavón, guardián de la Cinemateca, quien cumpliendo órdenes de la Seguridad del Estado les impidió la entrada al fotógrafo Claudio Sánchez Madan, al cantante Ciro J. Díaz y a los bloggers Alain Saavedra y Claudia Cadelo Nevi, la cual grabó y colgó en Octavo Cerco el escándalo verbal. Un incidente extra artístico revela el nerviosismo de los uniformados y su insolencia dentro de las instituciones culturales.

Negar absurdos y afirmar puntos de vistas contrapuestos a percepciones sociales anticuadas entra en la lógica de los realizadores, cuya fecundidad cabalga en sus obras a pesar de algunos consagrados y de funcionarios apresados por el miedo y la conveniencia.

La IX Muestra trajo materiales audaces de alto vuelo creativo, idealismo y ruptura, que tocan temas de la realidad urbana desde el compromiso estético y humano. El desencanto, los conflictos cotidianos, la desesperanza y un puñado de sueños  tomaron cuerpo en los cortos y documentales de realizadores jóvenes con mucho talento y poco currículo. Hubo propuestas conmovedoras e inquietantes, generadoras de rumor y hasta algarabías por el sentido crítico, como si la crítica no fuera una de las funciones del cine, arte con historial polémico que suscribe la sátira como punto de inflexión.

Aunque no pude ver todas las obras exhibidas, palpé el interés del público -sediento por ofertas renovadoras-, y la ojeriza de algunos personajes retardarios que parecen negar la afirmación de identidad de la nueva generación de cineastas.

Entre las piezas validadas por la IX Muestra de Nuevos Realizadores impactaron las que tocan temas calientes, como Chamaco, de Juan Carlos Cremata, quien comenzó en los noventa con Oscuros rinocerontes enjaulados y estrenó meses atrás su versión fílmica de El Premio Flaco, de Héctor Quintero. Chamaco recrea la obra homónima del joven dramaturgo y narrador Abel González Melo, quien aborda la prostitución masculina de muchachos que viven al límite y usan el sexo como medio de sobrevida.

El impacto de la obra de Cremata, cuyas expectativas no decepcionó a los admiradores del realizador, no disminuyó el interés en otras propuestas provocadoras y riesgosas sobre la familia, la crisis de valores, la desesperanza juvenil y el estancamiento social, convertidos ahora en testimonio fílmico de un país agobiado por el despotismo político.

Para estimular la búsqueda y visualización de obras que desaparecerán de nuestras carteleras quiero mencionar, a modo de ejemplo: Eso que anda (Ian Padrón), El mundo de Raúl (Jessica Rodríguez y Zoe G. Miranda), Revolution (Maikel Pedrero), La tarea (Milagro Farfán), Arquetipos (Raydel Araoz), Voces de un trayecto (Alejandra Aguirre) y Habanaver.t.a.31 kb /segundo (Alejandra Aguirre).

Vale anotar, además, el balance de género, pues en esta Muestra sorprende el numero de muchachas que manifiestan su talento como directoras y guionistas, además de actrices o entrevistadoras, capaces de abrir ventanas dentro de una realidad oscurecida que pertenece a todos por igual. 

imagen-de-la-habana-nocturna

 

 

 

  

Presunción de culpabilidad. / Miguel Iturria Savón.

19 marzo 2010 às 15:49 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (2)

Al salir en su yate de recreo desde una Marina de la Florida, el 12 de octubre del 2007, el contratista Yamil Domínguez Ramos pensaba disfrutar del espectáculo anual de ballenas y delfines en el balneario de Cancún, y volar después a La Habana para pasar unos días en familia antes de retornar a los Estados Unidos. No imaginaba que el mal tiempo lo obligaría a refugiarse en la Marina Hemingway, al oeste de la capital cubana, donde la suspicacia y malas intenciones de oficiales y funcionarios convirtieron la diversión en tragedia, al acusarlo de tráfico ilegal de personas y condenarlo a diez años de prisión.  

Yamil traía la bandera izada, las luces prendidas, la matrícula de su bote, los GPS y los documentos en regla, incluidos sus pasaportes de Estados Unidos y Cuba; más la propiedad del yate, algún dinero y objetos personales. Al explicar la emergencia al guarda frontera este le advirtió que un cubanoamericano no podía pisar tierra, lo cual no aparece en los catálogos difundidos a los yatistas por nuestras marinas. Fue el comienzo de equívocos, investigaciones y montaje de pruebas para demoler su inocencia. Desde entonces su madre, hermana y esposa apelan a personalidades del Ministerio del Interior y del sistema jurídico y penitenciario cubano.

Inés María Ramos Nápoles, madre de Yamil, resume en un documento fechado en La Habana el 28 de febrero de 2009, el proceso de suspicacias, sospechas, recelos, amenazas y delitos fabricados por los oficiales que lo trasladaron de la Marina Hemingway al cuartel de la Seguridad del Estado (Villa Marista) y de allí a la prisión Combinado del Este, donde apenas coge sol ni le conceden visitas familiares, a pesar de los descargos y recursos de su abogado y del fallo del Tribunal Supremo que ordenó la revisión de la sentencia.

La Presunción de culpabilidad y los procedimientos violatorios siguen en pie no obstante las denuncias al Presidente, el Ministro del Interior, de Justicia y la Fiscalía General de la República. El hecho de nacer en Cuba y ser ciudadano americano agravó su situación, pues para los guardacostas los yates del norte solo vienen a traficar personas, drogas y atentar contra la Seguridad del Estado. Su esposa fue obligada a prestar falso testimonio y la familia a pagar en divisas los contratos y recursos legales.      

Cuando el Tribunal Supremo anuló el dictamen sobre la declaración bajo coacción de la esposa y la ausencia de pruebas acerca del tráfico de personas, el Tribunal provincial de La Habana notificó la misma sentencia con otra fecha, ratificada un año después por el propio Tribunal Supremo, lo cual evidencia disposiciones que rebasan e implican al sistema judicial.

Dos años y medio después del oleaje que obligó al contratista Yamil Domínguez Ramos a carenar en un puerto de su natal Habana, sus  familiares y amigos luchan por demostrar su inocencia. Las cartas de la madre, el testimonio de la esposa y algunas fotos y documentos fueron colgados en el blog Injusticia notoria del portal Voces cubanas. Los  detalles del caso ilustran los derechos quebrantados.

 

Danzón electoral. / Miguel Iturria Savón.

12 marzo 2010 às 16:42 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (5)

caricatura-sobre-elecciones

Creo que fue el 4 de enero cuando reí a carcajadas al leer en Juventud Rebelde las declaraciones de Ricardo Alarcón de Quesada, Presidente de la Asamblea Nacional, quien al presentar a la Comisión de las elecciones municipales expresó que “millones de personas en el mundo desearían tener sufragios tan libres y democráticos como los de Cuba”. Sí, dijo elecciones, no erecciones.

Como Alarcón no es humorista profesional busqué su imagen y comprobé que no era Nelson Gudín, actor y guionista del programa televisivo Deja que yo te cuente, quien nos hace reír con tremenda seriedad. Alarcón es más calvo que el Bacán y Mente de Pollo, pero tiene tanto talento como ellos. Tal vez por eso fue diplomático muchos años y lleva dos o tres lustros al frente de los coristas que integran el Parlamento, donde todos votan por unanimidad y aplauden al Jefe de Estado.

Tres meses después del chistecito de Alarcón, las labores de la Comisión electoral marcha a todo trapo, al menos en la prensa nacional y en los diarios y emisoras provinciales, expertos en ofrecer un país tan maravilloso que resulta aburrido, gris y más monótono que un danzón de principios del siglo XX.

En los barrios, las reuniones de electores también son predecibles y “democráticas”, tal y como ordena la Comisión del Partido único, aunque el montaje de escena oscila entre el danzón y el bolero, según el lugar y la hora de la Telenovela. A veces algún pepillo de jeans a la cadera impone el ritmo de reggaetón con una frase: ¡Caballeros dejen la muela y acaben de aplaudir que mi jevita se va sola pal Malecón!

Al ajetreo de los funcionarios locales se une la inercia y la desesperanza de los vecinos, acostumbrados a “elegir” al que mandan de arriba, siempre que deje vivir a los demás y no sea un chivato declarado.

A juzgar por los rostros exhibidos a veces por la televisión, en las reuniones reina la abulia, la apatía y las gentes con cara de velorio. Al desdén con que interpretan el Himno nacional, les sigue el informe de justificaciones leído por el Delegado en funciones, quien a duras penas consigue dos o tres opiniones sobre su inútil desempeño; luego viene el Vía crucis para nominar a la próxima víctima. Entonces, y gracias al carácter preventivo del mandamás municipal que preside el balance, alguien propone al personaje designado en las oficinas, el cual acepta con resignación en nombre de la Patria, la Revolución y el Socialismo.

El ritual se repite con alguna variante, en ocasiones a ritmo de guaracha por el chistoso que aplaude antes de tiempo, o por el niño asustado ante los gritos contra los “enemigos que sirven al imperialismo”, entiéndase opositores pacíficos, identificados por la plebe como Defensores de los Derechos Humanos.

Así avanza el conteo regresivo, sin nuevos esquemas, debates, pregones ni campañas publicitarias. Todo bien amarradito para que no se cuelen los enemigos de los viejitos que representa el señor Alarcón en la Asamblea Nacional. En abril la gente saldrá del trauma al votar como Dios manda por “el mejor y más capaz”, quizás el más corrupto. El ambiente es monótono como un danzón, pero en la isla de las cotorras la democracia es tan auténtica que basta con elegir a los mudos para que todo siga igual.

  

Evocación de Caturla. / Miguel Iturria Savón.

8 marzo 2010 às 17:24 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

a-garcia-caturla

Entre el miércoles 3 y el domingo 7 de marzo la Asociación Hermanos Saiz realizó la XXIV edición del evento A Tempo con Caturla, que reunió a jóvenes instrumentistas en instituciones culturales de la provincia de Villa Clara, a unos 300 kilómetros de La Habana.

Participaron en el encuentro solistas y agrupaciones de música de cámara que evocaron al gran compositor Alejandro García Caturla (1906-1940), renovador del pentagrama insular y fundador de la Orquesta de cámara de Remedios (1927) y de la Orquesta sinfónica de Caibarién (1932).  

La Orquesta Solistas de La Habana inauguró la jornada en el Teatro La Caridad de Santa Clara, el miércoles 3 a las 9:00 pm; mientras el Cuarteto Chalumeau se encargó de la Descarga en el patio de la Galería de arte provincial. Actuaron además Metales Cuba, Maikel Cuartet, el trío Trovarroco, Ruy López Nussa, el Coro de Clave espirituano, Carlos Mora y bandas municipales de música como la de Remedios, cuyo Museo lleva el nombre de García Caturla.

El jueves 4 intervino en la sesión teórica la musicóloga Elizabet Hernández. El domingo en la mañana la Banda de Remedios actuó en ese municipio, junto a Chalumeau y el Coro de Clave. En la noche, a modo de despedida, hubo retretas con otras bandas en Santa Clara.

Alejandro García Caturla, natural de Remedios, donde inició sus estudios musicales con Fernando Estrems en 1914, fue pianista, violinista, cantante ocasional y director de orquestas y agrupaciones corales en la región central y en La Habana. A partir de 1924 recibió clases de canto con los italianos Tina Farinelli y Arturo Bari, y de fuga y contrapunto con el compositor y director español Pedro San Juan. Viajó a París, Barcelona y otras ciudades de Europa y los Estados Unidos, en las que interactuó con instrumentistas y directores que difundieron su obra creativa.

Caturla trasciende por su enorme legado coral y orquestal. Entre sus composiciones más conocidas tenemos Dos poemas afrocubanos, Tres danzas cubanas, Danza lucumí, Danza del tambor y Bembé. A pesar de la fuerza y el frenesí de sus ritmos no fue un músico de moda, si no un renovador ajeno a capillas privadas y comparsas estéticas.

La Jornada artística A Tempo con Caturla evoca sus contribuciones al pentagrama nacional y la inclusión de algunas de sus obras en el repertorio de orquestas y agrupaciones corales de Cuba, América y Europa.  

garcia-caturla-pentagrama 

  

Aniversario controversial. / Miguel Iturria Savón.

7 marzo 2010 às 16:55 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (11)

Si algún astrólogo predijera con certeza el fin de la dinastía castrista, yo creería en la Astrología. Pero el problema de los cubanos sobrepasa a quienes hacen vaticinios a partir de los astros, pues la política no es el lugar de los profetas, ocupados en cuestiones más cercanas a dioses y humanos. El caso de Cuba se extiende demasiado.

El tema viene a cuento porque en la última semana varios corresponsales acreditados en La Habana y algunos comunicadores independientes, comentaron las promesas incumplidas por Raúl Castro Ruz, designado por su hermano en julio del 2006 y ratificado como Presidente por la Asamblea Nacional el 24 de febrero del 2008.

La buena fe de los reporteros y politólogos que pensaron que el nuevo Castro ventilaría la sociedad cubana tropezó con la tozudez, las tácticas dilatorias para ganar tiempo y la concreción de acuerdos con aliados como Brasil, China, España y Venezuela, cuyos gobiernos apuestan por preservar la tiranía insular, concederles créditos y hasta serviles de interlocutores en la escena mundial.

La realidad revela que Cuba es una sociedad muerta. Raúl Castro fue el segundo hombre del régimen, llevaba 47 años como Ministro de las fuerzas armadas y Vicepresidente primero de los Consejos de Estado y de Ministro, además de ejercer como Segundo del Partido Comunista y ser el General de mayor rango. ¿Cómo esperar cambios de un personaje con tales credenciales?

Las reformas fueron cosméticas, se redujeron a la concesión de tierras improductivas, la venta de computadoras y teléfonos móviles y la concesión de permiso para que los trabajadores expresaran los problemas que afectaban su desempeño. Tras el cómputo de las dificultades, el mandatario hizo promesas pero se limitó a sustituir al sector más renovador dentro de la nomenclatura.

Dos años después de forjar expectativas predomina el silencio y la inmovilidad. Las instituciones son las mismas, crecieron el deterioro de las condiciones de vida y la represión de la sociedad civil alternativa. Desde Palacio se vende el escudo de nación asediada y se dinamitan los senderos de la posible apertura a la democracia. La resignación, el tedio y la desesperanza gravitan sobre la sociedad insular, atada aún a la economía estatal centralizada que depende ahora del presidente venezolano, socio totalitario de los Castro.

Raúl Castro no es más que un clon, el piloto automático que salva el equilibrio de la nave creada por su hermano. La contrapartida de su ineficaz gestión radica en la corrupción y en la galopante economía de subsistencia. Sería en vano esperar reformas de este personaje, cuyo segundo mandato coincide con la muerte del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo, quien sacrificó su vida mediante una huelga de hambre en protesta contra las condiciones inhumanas del encierro.

La intolerancia y la incapacidad para impulsar los cambios que necesita el país convierten al menor de los Castro en el eco de su antecesor, esa sombra que agoniza desde un sillón de ruedas, como un fantasma que propaga el sobresalto y lacera el cuerpo amorfo de la nación.

      

Los muertos de Mazorra. / Miguel Iturria Savón.

6 marzo 2010 às 16:23 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (1)

dsc03983-640x4802

Circulan por Internet desde hace días algunas imágenes que ilustran las muertes de los enfermos mentales del Hospital Mazorra, principal manicomio de La Habana. El suceso ocurrió entre fines de enero y los primeros días de enero. El frío, el hambre y los maltratos ocasionaron más de treinta víctimas en solo unos días.

Yo estuve allí en septiembre del 2009; fui a visitar a al hermano de una amiga que sobrevivió al desastre. Ahora me solidarizo; entonces me horrorizó aquel hospital sin ventanas, duchas al aire libre y pacientes famélicos y mal vestidos, cual mendigos en la antesala del infierno.

A los muertos y sus familiares mi pesar. Adjunto dos imágenes; ojalá sirvan de ejemplo del desmadre de nuestro sistema sanitario.

dsc04002-640x480

Próxima Página »