Qué hay detrás de Cubadisco./Miguel Iturria Savón

28 mayo 2010 às 15:56 por Ancla insular | Postado em: General
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El evento Cubadisco 2010, celebrado a mediados de mayo y dedicado a la música campesina, resultó más promocional que representativo de la industria que difunde el patrimonio sonoro insular. Quien lo dude debería monitorear algunos programas de radio o echarle un vistazo al cronograma de grabaciones de nuestras disqueras. Peor aún si decide buscar un Cd de la orquesta Aragón o de otras agrupaciones emblemáticas, desplazadas de los estudios por obra y gracia de conceptos que privilegian a unos en detrimento de otros.

Con invitados de España (la cantante Martirio, el tresero Raúl Dominguez y el director  Gregorio Gutiérrez) y los Estados Unidos (jazzistas Christian Scaty y D. Sánchez), la XVI edición de Cubadisco homenajeó a repentistas de Cuba, Colombia, España, Panamá y Venezuela y realizó dos galas, la Inaugural el domingo 16 en el Teatro “Amadeo Roldan”, con la Orquesta Sinfónica Nacional bajo la batuta de Gregorio Gutiérrez y la actuación del Coro Nacional, el guitarrista Efraín Amador y la pianista María del Henar Navarro. En esta se entregó el Premio de Honor, mientras en la Gala de Premiaciones, el día anterior en el “Carlos Marx”, el público apreció a consagrados como los Van Van, Alexis Díaz Pimienta y su Guajira Band, Moncada, Kola Loca, David Torrens y otros.

El cronograma incluyó la Cantoría por la Patria en el Salón Rosado de La Tropical y en plazas de los municipios Artemisa, Güines, Madruga y San Antonio de los Baños; la actuación de niños repentistas; un concierto de Martirio el 22, quien presentó su disco “El aire que te rodea”, grabado en La Habana con José María Vitier; más actuaciones de Ernesto Blanco, Patricio Amaro, Haydee Milanés, Jacqueline Bell y Dania Fuentes, que compitieron por el Premio en música pop, género que se consolida en la isla a pesar del son, la guaracha y el avance del reggaetón.

Al margen de tales espectáculos vale preguntar que hay detrás de la Feria del Disco, pues las grabaciones oscilan en zigzag y muchas agrupaciones dejan de ser escuchadas, mientras otras ascienden o bajan según las audiencias radiales, medio en el cual los directores difunden a quienes les pagan por la izquierda, de manera que la “lista de éxitos” depende del dinerito entregado, a excepción de consagrados como Van Van, Adalberto Álvarez o la Charanga Habanera.

Días atrás Rafael Lay, director de la Orquesta Aragón, se quejaba a Juventud Rebelde que no lo graban en Cuba hace 20 años, aunque felizmente depende de la disquera Luz África, la misma que promovió al desaparecido Polo Montañés. Si sucede así con la Orquesta del siglo qué podrán esperar los cantantes y colectivos menos célebres, casi siempre excluidos de los planes del Instituto de la Música, conformado en base al interés temático y apreciaciones políticas o regionales.

En el ámbito musical el muro está cambiando. Las empresas artísticas, más burocráticas que comerciales, “inútiles” según Tony Pinelli, privilegian a pocos en detrimento de muchos, sostienen un cuerpo de inspectores que chequean la plantilla y exigen los contratos y la evaluación, en tanto los músicos compran hasta los instrumentos, gestionar la programación y luego pagan a la entidad más del 40 % de lo devengado.

Como están cerrados los círculos sociales, los artistas disputan espacios en la Casa de la música de Galeano, de Miramar, la Tropical y algunos bares y hoteles de la capital y de ciudades del interior, donde creadores de primera quedan fuera de programas, afectados también por la carencia de grabaciones, mientras empresas como Turarte, “Adolfo Guzmán”, “I. Piñeiro” o “Benny Moré” exigen cheques y cobran impuestos, en espera de gestiones y hasta de pagos para tramitarles un turno de grabación en la Egrem u otra disquera, limitadas a comercializar en divisa en detrimento del consumidor nacional.

El artista carece de personalidad jurídica y, salvo excepciones, no puede conveniar directamente con las disqueras por razones de presupuesto. Quienes logran grabar saben que su obra se venderá en moneda dura en hoteles y tiendas de música como Arte Habana, 23 y 12, San Rafael, Obispo y aeropuertos. Muchos costean sus grabaciones. El precio oscila entre 10 cuc el turno de una hora (Radio Progreso) y 800 cuc (Abdala), por lo cual se improvisan estudios domésticos en detrimento de la calidad técnica.

Cuento de primavera. / Miguel Iturria Savón.

25 mayo 2010 às 16:07 por Ancla insular | Postado em: General
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Aunque el gobierno de Raúl Castro parece mover el dominó a través de la Iglesia Católica, la ofensiva de las autoridades cubanas contra una supuesta campaña mediática internacional parece más un cuento de primavera para atraer turistas, que una cruzada ideológica frente a enemigos agazapados. Como los artífices de la embestida parten del verticalismo interno quieren hacernos creer que el mundo funciona a imagen y semejanza de la prensa insular, acostumbrada a dorar la píldora del socialismo aplicando las directivas recibidas desde un centro de poder.

Según esa lógica, las informaciones sobre Cuba que no sean apologéticas, clasifican como intromisiones en los asuntos internos. De manera que las agencias de prensa, los gobiernos, parlamentos, partidos políticos y entidades cívicas que criticaron la muerte del prisionero Orlando Zapata Tamayo y la represión contra las Damas de Blanco, no lo hicieron por voluntad propia sino por las órdenes y el dinero recibidos desde una misteriosa oficina del gobierno de los Estados Unidos.

Más que una razón de Estado se trata de un pretexto de los ancianos que gobiernan la isla, quienes olvidan que el mundo está interconectado y que las nuevas tecnologías democratizan la información. La represión tiene su costo político y la impunidad sus límites. Al monopolizar la prensa el régimen cubano omite o manipula los sucesos hacia dentro, pero no puede impedir su rebote exterior.

Las historias contadas por nuestros medios de comunicación no solo omiten las cifras del desempleo y los problemas que afrontan las escuelas y los hospitales del país, sino que obvian la tenaz persecución de los agentes de la policía política contra los defensores de los derechos humanos, mencionados a veces en tono denigrante.

Se encubre, por ejemplo, las causas de la corrupción generalizada, las detenciones arbitrarias de opositores pacíficos, las golpizas y los suicidios en las cárceles, la enorme deuda externa contraída por el gobierno, el éxodo de 2,000 médicos que pasaron de Venezuela hacia los Estados Unidos, y el trapicheo de los cubanos que viajan hacia Ecuador, donde miles contraen matrimonios para no regresar a la isla.

La prensa gubernamental no reporta las demandas presentadas por familiares de reclusos a la Fiscalía General, el Tribunal Supremo o el Ministerio del Interior. Tampoco informa sobre la salud del huelguista Guillermo Fariñas Hernández, quien exige desde el 24 de febrero la excarcelación de 26 presos políticos enfermos. Los asalariados de nuestros medios de comunicación no entrevistaron a ninguna de las personas que se abstuvieron de asistir a las elecciones locales del Poder Popular.

Pero la lista de exclusiones es compensada en parte por los corresponsales extranjeros acreditados en La Habana y, principalmente, por los bloggers alternativos y los periodistas independientes. Como escriben sin permiso ellos abordan temas prohibidos y rompen la telaraña informativa entretejida por los censores del Departamento Ideológico del Partido Comunista, a través de la prensa plana, la radio y la televisión.

Más que una conspiración para “desacreditar a la revolución y el socialismo”, hay mucho humo, rabietas y cuentecitos de verano tras la tediosa contraofensiva cubana contra la supuesta campaña mediática internacional.

Problemillas en la Ind. Alimenticia. /Miguel Iturria Savón.

24 mayo 2010 às 16:06 por Ancla insular | Postado em: General
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Un funcionario de una empresa del Ministerio de la Industria Alimenticia, me informa que la oleada contra la corrupción que sacude los cimientos del régimen cubano, afecta principalmente a las entidades productoras de alimentos, donde “hasta los pejes más gordos están bajo sospecha”.

Comenta la fuente que Alejandro Roca Iglesias, quien fue ministro durante décadas y cesó el año pasado al fusionarse los ministerios de Alimentación y de Pesca, se encuentra bajo investigación y estuvo dos semanas tras las rejas de Cien y Aldabó, Unidad especial del Departamento Técnico de Investigaciones, en La Habana.

“Roca fue intocable hasta el escándalo de Max Marambio y el otro chileno. La muerte del gerente extranjero y las auditorias a Rio Zaza y negocios afines destaparon faltantes y desvíos millonarios del período de Roca Iglesias, íntimo de Fidel Castro Ruz, de quien fuera consultor y dietista personal”.

Precisa que casi todos los directivos del séquito de Alejandro Roca, algunos en ejercicio, varios jubilados y otros en empresas y ministerios afines, están siendo interrogados.

“Uno de los casos más ilustrativos es Juan José Ferro, un viceministro familiar hacinado ahora en un buró del Ministerio de Economía y Planificación. A pesar de su incompetencia y despotismo Ferro fue director de la Unión Cárnica y de la Empresa de Aceites y grasas, las cuales redujo a su mínima expresión. De la Unión Cárnica queda un Combinado en El Calvario, el Matadero de reses en Nueva Paz y algunos chinchales en las provincias para procesar picadillo de soya”.

Según la fuente, el efecto dominó amenaza a la pirámide de dirección de la Industria alimenticia y la pesca, pues la denominada Ley Colateral “desata la revisión de los funcionarios de arriba ante escándalos en las dependencias subordinadas, se les exige por no haber tomado medidas antes del hecho”.

“No hay fábricas, procesadoras ni distribuidoras alimenticias sin funcionarios que roban o desvían productos, además de los ninjas que integran redes de estafa desde la calle con los custodios y directivos, previo pago por virar la cara o desestimar las denuncias del sindicato o los trabajadores”.

Al preguntarle al empleado si con las nuevas auditorías y las medidas policiales se detendría la corrupción del sector me dijo: “No, el robo es un medio de vida, desde el trabajador más simple hasta el director de las empresas entran a resolver alimentos o hacer dinero. No se sienten dueños ni culpables, se apropian de lo que esté a su alcance”.

Aquella República (II). / Miguel Iturria Savón.

22 mayo 2010 às 15:46 por Ancla insular | Postado em: General
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Al evocar el aniversario de la República, período comprendido entre el 20 de mayo de 1902 y el 31 de enero de 1958, es preciso reconstruir la memoria, manipulada por quienes permanecen en el poder desde 1959.

Recordemos que Cuba produjo en la zafra 2009-2010 menos azúcar que en 1905, mientras que en 1958, según Cereijo, disponíamos de 161 centrales, el 75 % (121) en manos de los cubanos, con una producción de 5,613332 millones de toneladas y 230,684742 galones de melaza, destinados al consumo interno y la exportación.

En la primera mitad del siglo XX hubo cierto avance en la minería, aunque solo disponíamos de 287 minas que empleaban a 25 mil obreros, quienes facturaron 50,000 000 libras de níquel y 4,500 000 de cobalto. La metalurgia era incipiente, pero otras fábricas demandaban mano de obra. La energía eléctrica, por ejemplo, ocupaba el primer lugar en Latinoamérica y el 25 a nivel mundial, al generar 11.8 megavatios hora anuales per cápita.

En ese período, el transporte ferroviario insular disponía de un kilómetro de vía por 8 kilómetros cuadrados, con 18,059 Km en total, el primero a nivel mundial dada la extensión del país. La nación poseía 4,500 ómnibus, 45,250 camiones, 140,297 automóviles privados, uno por 27 habitantes, equivalente al tercero en el hemisferio, así como 6,000 km de carreteras.

Los datos del sector de las comunicaciones demuestran también el desarrollo alcanzado hasta 1958, cuantificable en 191,500 teléfonos, uno por 27 habitantes; 160 radio estaciones; 400,000 televisores, uno por 17 personas; 23 estaciones de televisión, 600 salas de cine, 58 periódicos al día y 126 revistas semanales, ocupando entre el primero y el tercer lugares regional en tales servicios. En el turismo, la capacidad hotelera ascendía a 12,067, con 6,552 habitaciones y 700,000 visitantes extranjeros al año.

En esferas como la educación y la salud pública, banderines legitimadores del castrismo, el período republicano exhibió logros notables en la edificación y difusión de hospitales y colegios. En 1958 la isla contaba con 8,900 primarias del gobierno y 1,700 privadas, 1,864 aulas de kindergarten (preescolar), 240 primarias superiores, 171 institutos, 14 escuelas de maestros, 7 de kindergarten, 168 escuelas de comercio, 22 tecnológicas, 6 academias de periodismo e igual número de Bellas Artes y de centros agrícolas provinciales, más una de estudios forestales, 12 de Agrimensura y 15 instituciones de nivel superior, 3 de ellos privadas.

La salud era privada pero existían centros de emergencias, clínicas mutualistas de precios asequibles y sociedades benéficas que asumían los costos de los asociados. El país disponía de más de 6,500 médicos y 100 hospitales con una cama por cada 170 habitantes, el primero en América Latina. La mortalidad infantil (37,6%) era la más baja en la región, aunque entonces, como ahora, había enfermedades que laceraban a la población, principalmente en zonas rurales.

Las estadísticas del pasado republicano desmienten las falacias escritas sobre esa etapa. No fue un tiempo de glorias, sino de tensiones, luchas y reestructuración nacional. La sociedad transitaba desde su propia dinámica, sin penalizar a quienes contradecían el discurso de las élites, por cuyas rendijas se colaron los más laboriosos y creativos, dada la existencia de alternativas que aliviaban la insatisfacción de obreros, estudiantes y otros sectores, nucleados en sindicatos y asociaciones independientes del gobierno.

Aquella República (I). / Miguel Iturria Savón.

21 mayo 2010 às 15:23 por Ancla insular | Postado em: General
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El 20 de mayo se cumplieron 108 años del inicio de la República de Cuba, inaugurada en el antiguo Palacio de los Capitanes Generales, actual Museo de La Habana, como resultado del proceso histórico que condujo a la independencia del dominio colonial de España (1511 a 1898) y la Ocupación militar de los Estados Unidos (1899-1902), nación que contribuyó al triunfo del Ejército Libertador, asumió el saneamiento del país y dictó un conjunto de leyes en torno a la enseñanza, el sistema de gobierno y otras esferas de la vida insular, modificadas de forma drástica a partir de 1959.    

Como organismo regulador de la nación, el sistema republicano heredó las secuelas de la guerra, el atraso económico, las diferencias sociales y de razas y problemas como la corrupción, el caudillismo y la ausencia de tradiciones democráticas, lo cual influyó en el zigzagueo del país, marcado por las dictaduras de Gerardo Machado (1925-1933) y Fulgencio Batista (1952-1958), aunque se registraron progresos que colocaron a Cuba entre las naciones más avanzadas del continente.

Medio siglo después del desmontaje de la República vale la pena hurgar en las estadísticas del pasado, pues arrojan algunas luces sobre los problemas del presente insular, aquejado por décadas de improvisación, verticalismo político, adoctrinamiento ideológico, dependencia externa, indolencia social y corrupción generalizada.

El sumario de datos compilados por el doctor Manuel Cereijo indica la evolución del uso de la tierra, la división de los cultivos, la ocupación de fincas agropecuarias (159,958, con una superficie de 676,390 caballerías); las industrias (33,384 fábricas) y comercios (65,872), la fuerza laboral (1,214770 obreros) y el monto de la economía en 1958, cuando la reserva de oro y valores convertibles ascendía a 373 millones, el tercero en Latinoamérica, mientras el ingreso per cápita (520) y el presupuesto del Estado (400,000000) encabezaban la región.

Las cifras impresionan si la comparamos con la población de entonces (6 millones) y la involución productiva posterior, cuando la población es casi el doble y dos millones viven en el exilio. La disminución de los cultivos, de reses y leche y el salario promedio anual avalan el descenso y confirman la necesidad de volver a liberar las fuerzas productivas e incentivar la iniciativa privada.

La Cuba de 1958 poseía 6 millones de cabeza de ganado vacuno y recibía 1,200 000 por exportación de carne; producía 980 millones de litros de leche y disponía de 7 plantas de leche enlatada y 55 de mantequilla y queso. La producción de arroz ascendía a 181,200 toneladas métricas y cubría el 55% del mercado nacional, seguida de cerca por los cultivos de maíz, garbanzo, viandas y frutas; mientras la siembra y elaboración de café (1,342000 quintales) y de tabaco (91,527245 libras en rama) superaban la actual, al igual que el consumo de pollo, huevos y pescado, ascendente a 2,800 calorías diaria como promedio personal, segunda en la región.  El trabajador agrícola era el segundo mejor pagado en América Latina y el séptimo en el mundo.

Fiesta teatral de mayo. / Miguel Iturria Savón.

17 mayo 2010 às 16:17 por Ancla insular | Postado em: General
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Tras los Festivales La Huella de España y Corohabana, la escena cubana refresca su espesura con las propuestas de Mayo Teatral 2010, octava edición de Teatro Latinoamericano y Caribeño, organizado por la Casa de las Américas y el Centro Nacional de las Artes Escénicas, en coordinación con las embajadas y las secretarías de cultura de Argentina, Brasil, Colombia, Perú y Uruguay, naciones representadas junto a Puerto Rico y Cuba.

Los grupos actuaron entre el viernes 6 y el domingo 16 de mayo en nueve salas de La Habana y cuatro de Pinar del Río, Cienfuegos, Santa Clara y Manzanillo. El programa del evento incluyó espacios tradicionales: talleres, exposiciones, conferencias, proyecciones fílmicas y presentación de libros y revistas teatrales.

Entre los invitados contamos con Teatro Promiscuo, de Brasil, que presentó el monólogo Tres cigarrillos y la última lasaña y el poema dramático Dentro; Matacandelas, de Colombia, con Fernando González. Velada metafísica; la compañía La Cuarta, de Uruguay, que exhibió Gatomaquia, basado en la novela paródica de Lope de Vega; el grupo peruano Yuyanchkani, del cual disfrutamos El último ensayo y Hecho en Perú; Timbre 4, de Argentina, con Tercer cuerpo (Historia de un intento absurdo) y Suda-Karibe, de Puerto Rico, que sedujo con La razón brindada.

Representaron a Cuba El Público, que repuso Las amargas lágrimas de Petra de von Kant y el monólogo ¡Ay, mi amor!; Teatro Buendía, con la versión de La visita de la vieja dama, del alemán Friedrich Durrenmatt; Danza Abierta (Mal son), Danza Contemporánea (Casi-casa), Teatro de las Estaciones (Federico de noche) y la Compañía infantil La Colmenita, bajo la dirección de Juan Carlos Cremata, quien reestrenó Y sin embargo se mueve.

La diversidad de propuestas, enfoques, montajes y estrategias de encantamientos, reflejó la pluralidad del teatro regional, signado por temas  universales y específicos, la sobriedad escenográfica y el diálogo reflexivo que implica a los espectadores, cuya avidez colmó las salas de la capital y otras provincias.

Las compañías extranjeras, escogidas por la experiencia, el rigor de los montajes y la diversidad de conceptos teatrales, atrajeron al público habanero y de otras ciudades. Las creaciones de Matacandelas (Colombia) y Yuyanchkani (Perú), colectivos con cuatro y tres décadas de entregas, fueron apreciadas en las salas “Covarrubias” del Teatro Nacional y en la “Tito Junco” del Bertol Brecht, de donde el primero se trasladó al teatro La Caridad de Santa Clara.

Timbre 4, de Argentina, exhibió Tercer cuerpo (Historia de un absurdo) en el Teatro de Manzanillo y en el capitalino “Hubert de Blanck”. Mientras que Teatro Promiscuo (Brasil) actuó en la “Llauradó” y en el “Terry” de Cienfuegos. El gran espectáculo Gatomaquia de la Compañía La Cuarta (Uruguay), fascinó a los asistentes del “Hubert de Blanck” y del “Milanés” en Pinar del Río. La reposición de La razón blindada traída por los actores de Suda-Karibe, fue disfrutada en la “Llauradó”. Apreciamos dicha puesta en mayo del 2008 por el grupo ecuatoriano Malayerba, inspirado también en los presos políticos del penal de Rawson, quienes exploraban sus limitaciones con prácticas artísticas para evadir la locura.

Aunque los colectivos cubanos ratificaron su abarcadora mirada escénica y dialogaron con el público desde actuaciones excelentes y asociaciones alusivas al contexto insular, durante la Temporada de Teatro Latinoamericano y Caribeño, se apreció la búsqueda de lo foráneo, tal vez por la avidez de nuevos imaginarios y utopías, la forma de abordar lo mítico y lo cotidiano y de problematizar sobre el presente y el futuro.

Sin embargo, en ese retablo de pasiones que es el teatro, las entregas de El Público, Buendía y Danza Contemporánea de Cuba, derrocharon encanto al recrear personajes, confirmar la diversidad polifónica de la escena insular y reflexionar sobre lo nuestro a través de versiones de dramaturgos y coreógrafos de otras geografías. 

Mayo teatral volvió a sumergirnos en otra dimensión de la realidad. Entre intercambios, homenajes y encuentros escénicos los amantes de las tablas estuvimos de fiesta a pesar del calor y las ventiscas de la primavera.

Regalo o castigo?/ Miguel Iturria Savón.

15 mayo 2010 às 15:21 por Ancla insular | Postado em: General
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El domingo 9 de mayo Yoani Sánchez, autora del blog Generación Y, comunicó al móvil de algunos amigos y colgó en Twiteer la siguiente información.

“Tremendo regalo por el Día de las Madres que acabo de recibir: una citación policial para mañana en la Cuarta estación…”

Yoani Sánchez es la blogger más célebre de Cuba, pero no ha sido distinguida por los medios oficiales de la isla, pese a sus premios internacionales y su aporte a la difusión de las nuevas tecnologías. Su bitácora, devenida tribuna virtual, desató el odio y la persecución contra su persona.

Desde que recibió el “Ortega y Gasset” de Periodismo, agentes de la Seguridad del Estado vigilan su hogar. El 7 de noviembre del 2009 fue secuestrada y golpeada en una calle del Vedado por tres policías. El hecho se repitió a fines de febrero, cuando iba a  firmar el libro de condolencia por la muerte del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo.

Para acallar las críticas de la joven escritora, el gobierno combina la persecución política con una campaña mediática contra su persona. Tratan de descalificarla mediante el asedio, los rumores y las infamias de la prensa oficial. En las instituciones académicas y culturales con acceso a Internet realizan reuniones contra ella, mientras los principales medios de comunicación del régimen reproducen la biografía novelada que distorsiona su contribución al periodismo ciudadano.

La citación policial del domingo pasado le llegó al hogar mientras celebrada con sus padres, hijo y esposo el Día de las Madres, una de las  efemérides más sagradas de los cubanos. En dos ocasiones anteriores ha sido citada con propósito intimidatorio. Las autoridades de Inmigración les negaron cuatro veces el Permiso de salida para asistir a eventos académicos y recoger sus galardones internacionales.

Yoani Sánchez ganó celebridad por la excelencia y concisión de los post que escribe en Generación Y –seguidos por millones de comentaristas y lectores-, por las iniciativas para difundir la blogósfera insular, como el Itinerario Blogger, la plataforma Voces Cubanas y la creación de la primera Academia Blogger de Cuba, y por las propuestas a favor del diálogo y la tolerancia como vía para solucionar los problemas del país.

La reciente citación policial contra la blogger insignia de nuestra isla, es otro intento por apagar la voz de quienes asumen la libertad de expresión y escriben sin censura ni mandatos políticos. Fue realmente otro intento de castigo, pues los gendarmes pospusieron la cita; luego inventaron una disculpa. En fin, una amenaza de castigo posible.

Mártires del desafío. / Miguel Iturria Savón.

14 mayo 2010 às 15:15 por Ancla insular | Postado em: General
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Las cárceles coronan la zona muerta de la realidad cubana, donde la omisión informativa es cómplice de la desmemoria. Sortear la apología de la tramoya represiva del castrismo ayuda a descubrir las flores del pantano carcelario insular. Las cartas y los testimonios iluminan el nombre de 12 prisioneros políticos muertos entre 1966 y 2010, como secuela de huelgas de hambre contra la impunidad de los guardias.

El Archivo Cuba colgó en Internet los datos de quienes desafiaron las torturas, el trabajo forzado, la malnutrición y la falta de atención médica. Entre esos mártires de la desidia, la tozudez, la intransigencia y la crueldad, 3 murieron en el Castillo del Príncipe de La Habana, 1 en la Prisión de Isla de Pinos, 1 en Pinar del Río, 2 en Pretensado y 1 en Manacas, provincia Las Villas; 1 en Kilo 7 (Camagüey), 1 en Boniato (Santiago de Cuba) y 2 en otras penitenciarías de la capital.

Los huelguistas muertos por inanición en las galeras del castrismo oscilaban entre 25 y 45 años. El primero fue Roberto López Chávez, fallecido el 12 de noviembre de 1966, tras 70 días de protesta por las golpizas de los guardianes, quienes les negaron hasta el agua. En septiembre de 1967 ofrendaron sus vidas Luis Álvarez Ríos y Francisco Aguirre Vidaurreta. El listado incluye a  Carmelo Mesa Hernández, el 29 de julio de 1969; Pedro Luis Boitel en 1972 y Olegario Charlot Spileta y Enrique García Cuevas, en enero y mayo de 1973. 

Pedro Luis Boitel, desaparecido el 25 de mayo de 1972 en los fosos del Príncipe, es el más conocido antes de Orlando Zapata Tamayo, trasladado de Camagüey al Combinado del Este (Ciudad Habana) en febrero del 2010. El martirio de Boitel duró 53 días; la agonía de Zapata se extendió 82. Ambos son símbolos de rebeldía.

El suplicio continúa con Reinaldo Cordero Izquierdo, el 21 de mayo de 1975 en una galera de Pinar del Río, donde exigía su excarcelación tras una década de encierro. Dos años después, el 22 de septiembre de 1977, los reclusos de Pretensado fueron testigos del deceso de José Barrios Pedré.

El 9 de agosto de 1985, mientras ayunaba en Kilo 7, un paro cardíaco finalizó las angustias de Santiago Roche Valle, de 45 años, quien renace ahora del olvido, al igual que Nicolás González Regueiro, muerto en las celdas de Manacas, el 16 de septiembre de 1992, tras cuatro años de condena por “distribuir propaganda enemiga”.

Los documentos registran a cientos de huelguistas en medio siglo de dictadura, pero solo 12 murieron de hambre frente a la desidia de los carceleros. El silencio de la prensa confirma la responsabilidad del gobierno castrense, que en nombre de la utopía revolucionaria justifica el desprecio por la vida.

Aún no existe un monumento que perpetúe la memoria de estos mártires del desafío personal. Ojalá sean los últimos, aunque Guillermo Fariñas lleva dos meses en huelga de hambre solicitando la excarcelación de 26 prisioneros de conciencia enfermos.

Entre campañas mediáticas. / Miguel Iturria Savón.

7 mayo 2010 às 15:52 por Ancla insular | Postado em: General
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Desde fines de febrero, cuando la prensa, algunos gobiernos y diversas instituciones y personalidades del mundo censuraron al régimen cubano por la muerte de Orlando Zapata Tamayo y otras violaciones de los derechos humanos, los gobernantes insulares, en vez de resolver el problema, percibieron las críticas como una conspiración internacional y replicaron con una campaña mediática que desinforma y manipula a los ciudadanos del país, a los cuales convocan a defender la sinrazón.

Acostumbrados a campar por sus respetos y programar campañas económicas, políticas y publicitarias de todo tipo, los ideólogos del castrismo vuelven a parapetarse en la mentira y usan los medios masivos de comunicación para lanzar cortinas de humo mientras pasa el temporal. Incapaces de entender la realidad, enfrentan nuevos problemas con viejos métodos.

El 2010 comenzó con la campaña ideológica sobre el desastre de Haití, la cual exagera la contribución cubana y minimiza la ofrecida por naciones desarrolladas. Entre enero y abril los medios informativos alternaron la catástrofe vecina con la cruzada electoral en las circunscripciones del país, proceso excluyente y legitimador. Hubo además, titulares de odio contra los Estados Unidos, Israel y Europa, y píldoras doradas sobre aliados como Brasil, China y Venezuela, sin descuidar la apología del “maravilloso sistema de salud cubano”.

Entre tantas campañas se escamotea a los cubanos el acceso a la información, la libre expresión de sus anhelos, el derecho a vivir al margen del estado y otras libertades que alimentan el alma y el cuerpo. Detrás del llamado a vociferar contra las naciones que denuncian el atropello de un gobierno ineficaz y represivo, se esconde el desprecio por  la nación que dirigen como un campamento militar, y la voluntad de continuar ejerciendo el monopolio político, económico y cultural.

El que acusa se excusa y encubre sus desmanes. La maquinaria de desinformación del castrismo vuelve a engrasar sus viejos argumentos para actuar impunemente. Reiterar las “consignas revolucionarias”, descalificar a quienes expresan otros puntos de vistas y satanizar a los opositores pacíficos, equivale a corear el adoctrinamiento mediático que asegura la simulación y el oportunismo, ineludibles para mover a las masas como zombis tras el discurso oficial.

La contraofensiva ideológica ante las denuncias internacionales renueva las trincheras de miedo que conducen al silencio. La represión marcha paralela a las calumnias. Se llega al extremo de golpear en la vía pública a mujeres indefensas, lo cual desmoraliza a las autoridades, huérfanas de argumentos para continuar en el poder.    

Si nadie puede disentir y toda acción ciudadana parte de una conspiración internacional, es hora de que los sabios del gobierno resuelvan los problemas creados en medio siglo de slogans, tareas y alianzas fallidas. Gobernar no es prohibir, excomulgar y fabricar campañas de odios. Es  apegarse a la realidad y buscar alternativas. Pudieran comenzar por liberar a los presos políticos e institucionalizar a la oposición.

Festivales de primavera. / Miguel Iturria Savón.

às 15:50 por Ancla insular | Postado em: General
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Mientras Juan Formell y sus Van Van, Silvio Rodríguez y otros soneros y trovadores ratifican su incondicionalidad al castrismo desde la Tribuna del Malecón de la Habana, miles de espectadores disfrutaron programas de mayor calado artístico en instituciones culturales de la capital y de ciudades como Pinar del Río, Matanzas, Santa Clara, Holguín y Santiago de Cuba.

Sin los cascabeles del poder ni estribillos populistas transcurrió, entre el 22 y el 25 de abril en salas capitalinas, la IX edición del Festival Internacional Corohabana, de frecuencia bianual para agrupaciones corales de la isla e invitados extranjeros (México, Gran Bretaña y Venezuela). En esta ocasión fue homenaje el Coro Nacional por su medio siglo de labor, el cual actuó ante el público el sábado 24, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís.

La apertura y clausura tuvieron por escenario el Teatro Auditorio Amadeo Roldán, sede principal del evento, que contó con las actuaciones de los grupos cubanos Entrevoces, el Coro Polifónico de La Habana, Exaudi, la Schola Cantorum Coralina, Vocal Leo, el Ensamble Vocal Luna, y los coros de cámara D’Profundis, Sine Nomine y Música Áurea. El Oratorio San Felipe Neri, el Palacio de las Cariátides y la Iglesia de San Francisco de Paula fueron sedes alternativas.

Entre los invitados disfrutamos las cantorías Solecito cantor, Pequeños príncipes, Estrellitas, Sol-fa, Jóvenes cantores, el Coro de la Secundaria particular de Cuautitlán (México), el Coro de Venezuela y el Linden Singers Victoria, British Columbia, de Canadá.

Otro acontecimiento de alto nivel estético, colorido y programación atractiva fue el XXII Festival Internacional La Huella de España, celebrado entre el 18 y el 25 de abril en varias instituciones capitalinas, con artistas cubanos y creadores de la Península Ibérica, como el pianista Inocencio Negrín, que ofreció su concierto el jueves 22 en la Sala Caturla del Auditorio Amadeo Roldán, y el cellista Oriol Aymat, quien actuó en la misma el sábado 24, con repertorio del Maestro Paul Casals y cellistas insulares como invitados.

En la Sala Roldán, el domingo 25 en la mañana, la Orquesta Sinfónica Nacional ofreció la batuta al director hispano Carlos Fernández Aranzay, que escogió obras de Rossini, Donizetti, Bellini y zarzuelas cubanas de Ernesto Lecuona, Roy y Vives.

Dedicada este año a Cataluña, la Huella tuvo momentos muy atractivos, como el Aché Primavera, de la Asociación Cultural Entretierras (España), que actuó en la Casona de Línea; el Ballet Español de Cuba, dirigido por el coreógrafo Eduardo Veitía, quien presentó el espectáculo Éxitos del Ballet Español, el domingo 25 en la Gala del Festival, efectuada en el Gran Teatro de La Habana, donde interpretaron la Suite de Lecuona con las coreografías Andalucía, Gitanería y Malagueña, a cargo del pianista Daniel Martínez y la actuación especial de la soprano Johanna Simon.

La actualidad cultural de abril incluyó al Teatro Mella, donde el Centro de la Danza de La Habana presentó espectáculos representativos de los estilos y tendencias de esa manifestación, que celebra el 29 el Día Internacional de La Danza. Entre el 22 y el 29 actuaron las compañías Gede, de Santiago Alfonso; Danzas tradicionales de Cuba, Así somos, Flamenca Ecos, Yoldance (de Yolenca Alonso), Francisco Medina, Rosario Cárdenas Danza fragmentada y Danza abierta.

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