La reina del bolero. / Miguel Iturria Savón.

30 julio 2010 às 15:50 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Entre banderas cubanas, boleros famosos y claveles blancos, millares de exiliados y cientos de latinoamericanos despidieron el lunes 12 de julio a Olga Guillot, quien ingresó el viernes en el hospital Mount Sinai de Miami, donde residía y actuaba de forma ocasional desde la década del sesenta, aunque Venezuela y México fueron sus santuarios al salir de Cuba en 1961, cuando su voz colmaba las vitrolas del país.

A Olga Guillot le decían la Reina del Bolero, la Actriz que canta, la Diva de la escena latinoamericana y otros títulos avalados por sesenta años de carrera, medio centenar de discos -14 de oro y 10 de platino-, una docena de películas, numerosas giras por el mundo y sus nostálgicas declaraciones sobre la libertad de la isla natal, donde triunfó a los dieciséis años en la Corte suprema del Arte e integró agrupaciones vocales como el Cuarteto Siboney, hasta debutar como solista en 1945. Obtuvo su primer éxito internacional al grabar en 1954 Miénteme, del mexicano Chamaco Dominguez.

Olga Guillot, nacida en la calle Trocha de Santiago de Cuba, el 9 de octubre de 1922, llevó el bolero a la cima con sus geniales interpretaciones de temas clásicos, como Miénteme, Tú me acostumbraste, La gloria eres tú, Lágrimas negras, Soy tuya, La noche de anoche, Palabras calladas y Eso y más. Durante su trayectoria artística alternó el escenario con figuras como Rita Montaner, Benny Moré, Nat King Cole, Sara Montiel, Edith Piaf, Armando Manzanero y José José, el cual la calificó como su madrina artística.      

Como Celia Cruz, López Cachao y otras leyendas de la música popular cubana, la Guillot no pudo regresar a la isla, convertida en referente de sus éxitos y frustraciones. La nostalgia marcó su existencia humana y creativa, pero artistas como Malena Burke, Annia Linares, Vicky Roig, Emilio Estefan, Tito Puente Jr., Meme Solís y Roberto Lozano, evocan ahora su carisma y su solidaridad con los contemporáneos que siguieron creando en la orilla insular.

Pese a la trayectoria internacional de la gran artista su nombre y su música fueron borrados del pentagrama cubano. Fue tal la censura oficial que para tres generaciones la discografía de la Reina del Bolero se reduce a nostálgicas referencias de nuestros padres y abuelos.

Mientras en Miami despiden con flores y banderas a la primera artista latinoamericana que actuó en el Carnegie Hall de New York, en Cuba algunos amantes de la música empezamos a buscar los viejos acetatos de la Guillot y pedimos a los parientes del exilio las últimas grabaciones de esa Diva compartida, única e irrepetible como Rita Montaner, Benny Moré y Celia Cruz.

La muerte de la voz femenina del bolero pudiera servir de excusa para recuperar el legado discográfico y humano de Olguita Guillot y rendirle tributo en la otra orilla de esta isla dividida por pasiones ajenas al arte y la cultura nacional.

Fe de vida. / Miguel Iturria Savón.

20 julio 2010 às 17:24 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Los dioses no bajan del éxtasis de las nubes ni los psicópatas piden disculpas por las consecuencias de sus actos. A veces, sin embargo, necesitan dar señales de vida, como las personas que, ante una situación extrema, acuden al notario para que acredite su existencia de forma pública.

Algo así sucedió con Fidel Castro Ruz, ex Presidente de Cuba y aún Secretario del Partido Comunista, quien acudió días atrás al Centro Nacional de Investigaciones Científicas y, como si fuera poco para su estado de salud, el lunes 12 se presentó al anochecer en la Mesa Redonda Informativa de Cubavisión, donde Randy Alonso y los camarógrafos dieron Fe de vida del líder “retirado”, que habló con cierta coherencia durante más de una hora.

La intervención pública del ex gobernante coincide con el inicio de la excarcelación de medio centenar de prisioneros de conciencia de la Primavera Negra del 2003 y el cese de la prolongada huelga de hambre del periodista independiente Guillermo Fariñas Hernández, tema evadido por el señor Castro, ocupado en predecir, en forma apocalíptica, el inicio, destino y final de las últimas contiendas bélicas del hemisferio y parcializarse a favor de sus aliados.

Como a nadie sorprende la vocación mediática de nuestro oráculo, muchos suponen que la cuestión no está en lo expresado por el nuevo Walter Mercado de la política cubana, quien decía cosas similares antes del patatús que lo llevó a la sala de operaciones, si no en demostrar su existencia física y relativa mejoría, para que los mal pensados no digan que este Narciso insular se convirtió en piedra ante la fuente de la inercia social.

Pues bien, anotémosle un Gol al anciano Comandante, quien en vez de escribir otra Reflexión dejó la laptop y el sillón de ruedas y entró en la portería de las cámaras de la televisión. No tenía mucha energía, mas evidenció su capacidad de hablar, leer y traspapelar las hojas con las anotaciones. El mensaje radica en que el hombre está vivo, mejoró su peso corporal e hilvana algunas ideas.

El Comandante da Fe de vida y, de paso, ofrece una señal de firmeza ante la excarcelación de los hombres que ordenó confinar en el 2003. ¿Se equivocan quienes piensan que las rejas se abrieron por su deteriorado estado de salud y la toma del poder real por parte de su hermano menor? ¿Demuestra F. C. que las decisiones parten de su arbitraje personal o, al menos, como filtro llevan su firma? ¿Será un alarde de salud para superar la brevedad de comparecencias anteriores?

Ya se especula sobre el “estoy aquí y ahora” del Ancianito en Jefe, quien, al parecer, habló sin cortes ni edición, aunque el programa no fue en vivo. A sus seguidores le hubiera gustado que cambiara el bastón Nike del traje deportivo por el rombo rojo y negro del traje de Comandante. Para ellos fue otra señal de eternidad.

Aun no sabemos si Castro I hablará en la Plaza el 26 de julio o seguirá sus paseítos por las entidades científicas de la isla. Para quienes aspiramos a sellar la fuente de la inercia sus intervenciones públicas son una señal de desesperanza. 

Mesón de la muerte. / Miguel Iturria Savón.

19 julio 2010 às 19:00 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Al besar a Dayluan, alias el Bola, al anochecer del domingo 30 de mayo, su madre no imaginaba que era la última vez que lo tendría entre sus brazos. Dayluan no regresó de la discoteca ubicada en el Mesón de Santa María del Rosario, al sudeste de La Habana, pero uno de sus acompañantes informó la desgracia antes del amanecer. Ella esperó el cadáver en la funeraria del Cotorro, junto a otros chicos, madres y policías.

Aún nadie sabe porqué le dieron la puñalada mortal a Dayluan, un joven negro de 22 años, gordito, medio despistado y muy noble. Unos dicen que intercedió para proteger a un vecino del barrio La Magdalena, donde residía con su madre. Otros afirman que lo confundieron con el guapo que buscaban los matadores.

Tal vez sea pura coincidencia, pero el Mesón de Santa María, antigua Casa Solariega de los Condes de Casa Bayona, devenido en lugar público de libre acceso, casi masivo, ha sido convertido en un foco de tensión los fines de semana. Allí acuden los jóvenes que no pueden pagar una discoteca en Playa o El Vedado. El alcohol, la música y el afán por socializarse mediante el baile y la búsqueda de pareja ya genera decenas de heridos y algunos muertos. Crecen las broncas al igual que en el Bello Palmar, otro restaurante del Cotorro con discoteca a cielo descubierto y broncas espectaculares.

Se sabe que Dayluan fue juzgado el año pasado por una riña tumultuaria en un ómnibus de Guanabo, uno de los balnearios del este de la capital; más el suceso terminó en una multa. Ahora paga con su vida por intervenir en una reyerta de socios.

Como sucesos de este tipo conmueven a la apacible población de Santa María del Rosario, fundada en 1732 por el propietario del actual Mesón, algunos ciudadanos plantean al gobierno local la conversión de la bella mansión colonial en Museo de sitio para promover los valores arquitectónicos, históricos y paisajísticos de la comarca. Hasta ahora la propuesta ha caído en saco roto.

La madre de Dayluan llora la ausencia del hijo que se fue de fiestas y perdió la vida, pero el año pasado tres chiquillos fueron apuñaleados un fin de semana entre el poblado de Santa María y el cementerio del Cotorro. Otros perdieron el brazo, la oreja o fueron víctimas de contusiones y heridas no mortales.

Más todo parece indicar que las lágrimas maternas no son suficientes contra el afán de socializarse y el virus de la violencia. Por el momento, las bravatas juveniles y la indolencia policial marcan el ritmo de cada fin de semana en el Mesón de Santa María del Rosario, antigua Casa solariega del sudeste de La Habana.

La inopia del Comandante y los Derechos Humanos. / Miguel Iturria Savón.

16 julio 2010 às 12:02 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Al evocar la muerte del escritor portugués José Saramago, el diario Juventud Rebelde reprodujo el sábado 19 de junio fragmentos de la entrevista concedida por este a Rosa Miriam Elizalde en el 2003, cuando el narrador censuró la ola represiva del castrismo contra la oposición pacífica en la isla.

El fragmento culmina con el consejo del novelista a los partidos de izquierda, a instancias de la entrevistadora, quien le pidió referirse a términos como Derechos Humanos, Izquierda y Libertad.

“Le diría a los partidos de izquierda que todo lo que se le puede proponer a la gente está contenido en un documento burgués que se llama Declaración de los Derechos Humanos, aprobado en el año 1948 en Nueva York. No se casen con más programas. Todo está dicho allí. Háganlo. Cúmplanlo”.

Al margen de la honestidad de Saramago y de la actual impunidad periodística de su entrevistadora, quedó el consejo del viejo narrador. En Cuba, sin embargo, el gobierno sigue violando los más elementales derechos de las personas y considera a los opositores pacíficos como agentes del enemigo, lo cual justifica la persecución y la estrategia del apartheid político.

El autor de Levantado del suelo, La balsa de piedra y Ensayo sobre la ceguera, se consideró un “comunista libertario” y creyó en los ideales de la izquierda, cuya tenaz propaganda se apropia de los sueños y esperanza de los seres humanos, a los cuales esclaviza en nombre de la libertad. Si Saramago hubiera vivido bajo la dictadura del proletariado tal vez comprendería los horrores de la utopía socialista, ajena a la aplicación de los tratados que promueven el respeto a las libertades cívicas.

Saramago, como tantos intelectuales de izquierda aferrados al cordón umbilical de la dictadura cubana, no comprendió que los extremos se tocan. Si el régimen de los Castro sobrevivió al derrumbe de la Unión Soviética es, precisamente, porque eliminó las libertades de expresión, prensa y asociación, además de penalizar las opiniones contrarias, cercenar los derechos de propiedad y crear una maquinaria estatal que controla y supedita al individuo.

Como los gobernantes de Cuba son más zurdos que José Saramago, hasta ahora ni se les ocurre aplicar el consejo del Premio Nobel de Literatura. Si por casualidad leyeran los artículos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos tendrían la alternativa de tirarlo a un lado y maldecir al escritor. Tenerlos en cuenta equivale a renunciar al poder y transitar a otro modelo social, menos revolucionario y más ajustado a la naturaleza humana.

De todas formas vale el consejo. ¿Cómo crear un mundo mejor sin respetar los logros alcanzados y preestablecidos por la sociedad?

Libertad informática amenazada. / Miguel Iturria Savón.

15 julio 2010 às 17:14 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (3)

El miércoles 7 de julio, mientras los huéspedes del Hotel Presidente del Vedado disfrutaban en la pantalla del lobby el partido de fútbol entre Alemania y España, yo forcejeaba con Internet en una de las computadoras ubicadas frente al bar. En una hora solo revisé el correo y contesté tres mensajes, a uno de los cuales le apliqué el copia y pega del escrito que llevaba en la Memory flash.

Como no pude adjuntar documentos ni observar las imágenes recibidas llamé a la especialista del hotel, una mulata joven de pocas palabras, quien me dijo que el nuevo programa instalado dificulta la opción de adjuntar, lo cual equivale a perder más tiempo y dinero pues obliga al usuario de la red a abrir su Memory, pegar en Word lo que enviará y copiarlo al final del mensaje.

Ante las nuevas trabas decidí buscar otras alternativas, aunque conozco que el “Ávila Link” instalado en varios hoteles de La Habana es un programa malicioso, concebido para actuar como agente de la policía política, pues niega la apertura de sitios web y páginas del exilio censuradas por el gobierno.

Tal vez por eso no logro acceder a mi blog en los hoteles capitalinos ni revisar Generación Y, Octavo Cerco, Penúltimos días ni otras bitácoras escritas dentro o fuera de la isla, a  cuyas instalaciones acuden turistas y algunos cubanos con su laptop, pese al riesgo que le monitoreen el teclado, le absorban la contraseña o le prohíban usar  software inconvenientes; mas el peligro de los spams que minan el esfuerzo de tantos bloggers y comunicadores alternativos.

Sabemos que correr riesgos es una constante, pero raya en la locura enfrentar a estos malware que intentan controlar tu ordenador e inocularle programas secretos para descifrar tus mensajes. Los hoteles son propiedad estatal, pero las personas no son medios básicos ni perros con bozal.

Si los dueños tienen derecho a cuidar sus propiedades y secretos, los ciudadanos merecemos respeto a nuestra imagen pública y a los escritos que deseamos publicar. Si al costo de la conexión le añadimos la vigilancia cibernética, el regalito de los spams y el rastreo de la clave y los asuntos personales de los internautas, sería mejor que nos negaran el acceso a Internet en los hoteles y cibercafés, o abolieran las limitaciones absurdas y autorizaran las conexiones desde casa, como sucede en medio mundo.

Me comentaba ese día Yudeisi, una chica que no pudo chatear con su novio en España, que éste le compró un ordenador chino en Paseo y Malecón y, como “es experto en computación”, revisó bien el equipo pues “dicen que funcionarios cubanos encargaron a sus homólogos asiáticos la colocación del software de filtraje Green Dam Youth Scort en los equipos que se venden acá”.

Apenas conozco las nuevas tecnologías, pero mi experiencia en hoteles y cibercafés me lleva a sospechar que aún los censores y supervisores de los medios informáticos insisten en controlar a quienes buscan y comparten información desde Cuba.

La prueba del túnel. / Miguel Iturria Savón.

14 julio 2010 às 11:06 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (4)

Si partimos del forcejeo entre las autoridades militares y la oposición pacífica en Cuba, la primera, apoyada por el gobierno español y la segunda con la Iglesia Católica como  intermediaria ocasional, la reciente liberación de 5 prisioneros políticos y el traslado de seis a sus provincias constituye un primer paso en la prueba del túnel, es decir, la  búsqueda de la luz en el tema de los derechos humanos.

A esa especie de Gol de primer tiempo, se suma la anunciada excarcelación del resto de los 47 prisioneros de aquellos 75 de la Primavera Negra del 2003, lo cual aproxima la victoria a la portería de la racionalidad, pero no es un penalti definitivo pues faltarían algunos saques de esquina y mucha presión sobre el gobierno para excarcelar a todos los reos de conciencia y modificar las leyes que penalizan a la oposición y justifican la existencia de tarjetas blancas, rojas y amarillas contra los millares de personas que intentan sobrevivir al margen del Estado.

Quedan tras las rejas más de 140 presos políticos, sin contar los que fueron sentenciados  por defender los derechos civiles bajo supuestos delitos comunes, como peligrosidad social, atentado o receptación.

Estamos ante un gesto positivo del gobierno, condicionado por las huelgas de hambre, los desfiles de las Damas de Blanco, las denuncias sobre las violaciones de los derechos humanos, la crisis económica interna y el descrédito internacional del régimen, que busca legitimidad para obtener créditos externos y lograr que el Parlamento Europeo levante la denominada Posición Común, lo cual mejoraría su imagen y les permitiría concentrarse en problemas esenciales del país, sumergido en la miseria colectiva y la represión generalizada.

Mas existen antecedentes de liberaciones que flexibilizaron la crisis humanitaria, sin afectar la estructura de dominación creada en nombre de una revolución que tocó fondo con la sovietización de Cuba, a mediados de los años setenta. De 1977-1979 los carceleros abrieron las rejas a más de 3.660 prisioneros políticos. En 1998 fueron  liberados 101 presos de conciencia tras la visita a la isla del Papa Juan Pablo II.

Tales antecedentes generan escepticismo en sectores del exilio y en líderes de la oposición, que perciben las excarcelaciones como un nuevo escenario mediático con fines políticos y rostros ajenos a los verdaderos actores: la oposición pacífica frente al gobierno militar.

Es cierto que ni el Arzobispo de La Habana –Jaime Ortega Alaminos- ni el Canciller español –Miguel A. Moratinos- sufren el problema, pero su intervención constituye un vértice del triángulo político insular, donde el poder representa el punto excluyente que mueve fichas cuando le cantan conteos de protección y el adversario se acerca a la portería.

La liberación de los prisioneros de conciencia demuestra la debilidad del Castrismo. Tal vez el principio del fin, pero es apresurado pensar que representa un cambio esencial en la transición a la democracia. No hay cambios sociales sin movimientos internos y presión internacional. ¿Cómo acceder a la autopista de la libertad sin tirar las orejeras del miedo y las máscaras del grupo anclado en el poder? El camino de la luz pasa por la prueba del túnel.

Una invitación al Universo Pictórico de I. Miranda. / Miguel Iturria Savón.

13 julio 2010 às 14:05 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Desde hace una década los críticos hablan de la poética barroca, telúrica y zoomorfa del pintor Ibrahim Miranda Ramos (Pinar del Río, 1969), quien expone su enjambre de metáforas en la galería Villa Manuela de la UNEAC, donde nos invita a desentrañar sus alegorías sobre Cuba y el mundo a través de las serigrafías de sus series Castigo, Cautiverio y Mapas, hilvanadas bajo el carpenteriano título Los Pasos perdidos, del cual se apropia mediante una xilografía sobre papel, que ofrece un rostro tatuado por ríos y escoltado por carretas con mercancías sobre un fondo rojo.

En uno de los salones de Villa Manuela Miranda sorprende al visitante con una  instalación de telas multicolores y dimensiones variables titulada Sin destino. Las telas parecen un pretexto para volver a los ríos e inferir los límites y los caminos cruzados que entrelazan las búsquedas del hombre. La tendenciosa cercanía entre el Nilo, el Tigris y el Danubio con el Hudson, el Yantzet, Ganges y Mekong ejemplifica la abarcadora mirada geográfica del creador.

La búsqueda de caminos y las inquietudes filosóficas de Ibrahim Miranda se vislumbra en las sugestivas figuras recreadas en los mapas. La originalidad de su cartografía pictórica galopa en las serigrafías Un cerdo en Sao Paulo, Un toro en Tel Aviv, Caballo en Madrid, Elefante en Berlin, La bestia de Sanlúcar y Caballo en Londres, las cuatro primeras del 2007, las siguientes son acrílicos sobre tela del 2010.

Si bien esta mapoteca surrealista parte de una hermenéutica que desafía nuestros códigos y enigmas, vale suponer una conceptualización que va de la historia a la percepción del creador y su instrumental técnico, aunque inicialmente Ibrahim se inspiró en el poema de José Lezama Lima “Noche insular: jardines invisibles” y luego en la novela de Alejo Carpentier Los pasos perdidos.

Mas la autenticidad de los mapas y el sentido filosófico narrativo de los mismos, conecta al artista con una ruta más cercana, la cartografía de Cuba, dada en dos series: Castigo y Cautiverio, ambas en collage sobre papel del 2006.

En la serie Castigo, el montaje fotográfico de una mujer desnuda que le pega al hijo deviene metáfora para sugerir el dolor de Cuba, entrelazada por mapas superpuestos que exteriorizan la noción de adentro y afuera: la Isla pega a sus hijos que, según las imágenes exteriores, dejan de sentir pero lamen y cargan con ella.

En la serie Cautiverio, de colores menos intensos, los límites intuidos son más externos y de connotación social: la discriminación genera emigración. Rostros, mapas y aves inducen espacios y búsquedas.               

Otros códigos espaciales animan la poética y las inquietudes filosóficas del pintor   Ibrahim Miranda Ramos, quien ha expuesto en otras galerías de La Habana, Suiza, España, Estados Unidos, Brasil, Austria y Canadá, e impartido conferencias sobre su obra en museos y universidades de Europa y América.

Hasta mediados de julio las serigrafías de Miranda nos esperan en las paredes de Villa Manuela, donde fluyen sus ríos y de los mapas saltan aves y animales que activan la reflexión, iluminan la memoria y enriquecen nuestra imaginación.

Autores bendecidos y autores proscritos./Miguel Iturria Savón

8 julio 2010 às 21:55 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

El viernes 2 de julio, mientras esperaba en la Cinemateca para ver el filme francés Rapt (Secuestro), me sorprendió el tinglado de sillas, libros y canciones de Joan Manuel Serrat sobre el poeta español Miguel Hernández, figura recurrente de las editoriales cubanas, que celebraron otra Noche de los libros en 31 puntos de la calle 23 del Vedado, desde 14 hasta el Malecón.

Aunque la lluvia redujo el flujo de público, la tarde noche del viernes tuvo opciones atractivas en los predios de cines, parques y portales de cafeterías y restaurantes, donde los transeúntes tropezaron con obras de José Lezama Lima, evocado con un foro interactivo por su centenario; Miguel de Cervantes Saavedra, autor del Quijote, en torno a cuya escultura se inauguró la librería En un lugar de la Rampa, Dora Alonso, de quien se presentaron tres libros infantiles en la carpa El Cochero Azul, y autores como Jostein Gaarder, Carlo Frabetti, Nicolás Guillén, Rogelio Martínez Furé, Ariel Díaz, Joaquín Borges Triana, Joel del Río y el citado Miguel Hernández, del cual la editorial Arte y Literatura comercializa Pasiones, cárcel y muerte de un poeta.

La Noche de los libros es una mini feria urbana que aprovecha espacios peatonales y asume las propuestas de diversas instituciones culturales. Cada editorial trae ejemplares recientes, mientras los cines del área, Casa de las Américas, la Fundación “Fernando Ortiz” y la UNEAC exhiben lo que hacen habitualmente.

Como lo novedoso ahora es la Copa Mundial de Fútbol en Sudáfrica, los partidos finales son visionados en la sala Yara, aunque los amantes del deporte asistieron, además, a la “esquina caliente” de 23 y B, en cuya cancha hubo demostraciones del balón, venta de la Guía de Beisbol y encuentros con atletas de Industriales y del equipo de baloncesto Capitalinos.

La venta de libros alternó con Lectura en la Red (en la sede de la FEU), Arte en la Rampa (Pabellón Cuba), la presentación del grupo puertorriqueño Otoqui (parque de 23 y C), el recital de poesía conducido por Basilia Papastamatiú (Café de G), y el Guateque campesino del restaurante El Cochinito, donde la editorial Capiró degustó Limendoux, leyenda y realidad, de René Batista Moreno.

Entre las novedades del viernes estuvo Física, aventura del pensamiento, de Albert Einstein y Leopold Infeld; tres compilaciones sobre África, dos volúmenes de computación, la antología Mucho más cuento (Enrique Pérez Díaz), espacios participativos sobre narrativa, libros y revistas; recitales de trovadores y conciertos de Síntesis, Clover y el humorista Antolín en los cines 23 y 12, Riviera y Chaplin, respectivamente.

En la Noche de los libros de la calle 23 apreciamos la exclusión de escritores marginados por los comisarios de la cultura oficial. Predominaron las obras de autores que integran el sistema de estrellas del castrismo (Miguel Barnet, Nancy Morejón, Cintio Vitier, etc.), panfletos apologéticos como Ángel (padre de los Castro), Cuba, pequeño gigante contra el Apartheid, de Hedelberto López Blanch; Medios violentos: palabras e imágenes para el odio y la guerra, de Pascual Serrano, y libelos de o sobre Ernesto Guevara y Fidel Castro, más una compilación contra los disidentes que desafían a la dictadura.

A los versos,  impresos en la lámina, se agregarían -del mismo autor- los siguientes: “Como una fontana que,/ eterna en brotar persiste,/ como un sendero, me iré/ y no acabaré de irme/. Citando estos versos se intentaría homenajear a los eternos ausentes de las librerías,  aunque  no de nuestras mentes.

Los claroscuros del comandante./ Miguel Iturria Savón

5 julio 2010 às 12:10 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (1)

El comandante Delio Gómez Ochoa ha desaparecido en la rutina militar y burocrática cubana. Solo sus familiares y colaboradores recuerdan sus hazañas bélicas y la energía entregada en la conducción de empresas y regiones del país. Algunos afirman que cayó en desgracia a partir de su fracasada intervención en la República Dominicana, a donde acudió a mediados de 1960 por órdenes de Fidel Castro, al frente de un comando especial que debía derrotar al tirano Rafael L. Trujillo, ajusticiado un año después por un grupo de íntimos.

Gómez Ochoa y su compañía aterrizaron en la comarca escogida, pero no pudieron apoderarse del aeropuerto, entregar las armas e inicial la insurrección. No lo esperaban con flores, si no con metralla. A duras penas se internaron en las montañas cercanas, más fueron cazados y torturados por el sanguinario Ranfis, hijo mayor de Trujillo, quien le perdonó la vida al comandante agresor y lo devolvió a Cuba con el piloto y la  avioneta.

Actualizo la historia pues un amigo al cual le presté La Fiesta del Chivo, biografía novelada de Mario Vargas Llosa sobre el déspota dominicano, al devolverme el libro relee el pasaje donde el escritor peruano narra la desventura militar de Delio Gómez Ochoa y el “acto de bondad de Trujillo”, quien avizoraba el protagonismo continental de Fidel Castro, enrolado en 1947 en la abortada expedición de Cayo Confite.

Resulta que mi amigo trabajó con Gómez Ochoa, cuando el oficial dirigía la Empresa Nacional del Mármol, ubicada a fines de los ochenta en El Vedado (calle 20 y 3ra). Según él, a Vargas Llosa le hubiera interesado la siguiente anécdota del militar convertido en empresario.

“Yo ejercía como especialista en lubricantes en la oficina de Vicente, jefe de transporte e íntimo del director, quien lo utilizaba más como intermediario personal que como responsable de los vehículos. Delio era entonces un sesentón de mediana estatura, blanco y canoso, que no sabía nada de mármoles ni de materiales constructivos y roncaba en las reuniones. Distinguía a las mujeres jóvenes y hermosas, especialmente a su secretaria, una ninfa caribeña que provocó su divorcio.

No olvido aquella mañana en que la esposa de Delio llegó a la empresa en su chaika y tiró en la recepción varias cajas con las ropas y pertenencias del director, quien sin inmutarse llamó a Vicente y le ordenó que acompañáramos a su amante hasta una residencia de Siboney. Como a la secretaria no le gustó la mansión, un rato después el pobre Delio nos pidió que lo dejáramos todo como estaba y la ayudáramos a instalarse en un apartamento del reparto Almendares, desde cuya terraza se observaba el río”.

Según el amigo, al comandante Delio Gómez Ochoa lo ascendieron después, mientras que Vicente murió en un incendio en la cuartería de la calle Zanja, en Centro Habana, donde vivía con su esposa e hijos, en espera del apartamento que su jefe le había prometido. Ironías del destino, ¿verdad?