Dream Havana. / Miguel Iturria Savón.

29 julio 2011 às 15:46 por Ancla insular | Postado em: General
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La estancia en Cuba del estadounidense Gary Marks de 1998 al 2002 y sus contactos con segmentos de nuestra intelectualidad anclados en la sobrevida cotidiana, despertó el interés del profesional norteño en perpetuar los contrastes del aprendizaje. ¿Cómo? Pues mediante un documental en DVD sobre la amistad inquebrantable de dos creadores, uno de los cuales partió en balsa hacia la Florida durante el éxodo masivo de agosto de 1994, mientras el otro siguió varado en la capital insular.
La amistad, esa variante del amor que enaltece la condición humana, ha brillado en  todos los géneros literarios y en expresiones artísticas como la música, el teatro y el cine, en cuya memoria emotiva se inscribe Dream Havana, que relata la historia paralela del narrador y poeta Ernesto Santana Zaldívar y el periodista y editor Jorge Luis Mota, protagonistas de coincidencias, incertidumbres y esperanzas en una especie de road movie, que transita de La Habana a Camagüey, La Habana-Base Naval de Guantánamo, Miami, Chicago y Guadalajara, con la poesía, el mar, la nostalgia, la música y las imágenes de archivo como soportes esenciales de la obra.
Facturado por Hexagram Productions, con edición de Hannah David y Sharon Zurek, producción de Erick Burton-Michael Taylor y asistencia de Noel Álvarez Martín; Fotomontaje adicional de BBC/A PTN WVEC, y versión de 58 minutos para la televisión en el 2009, la cual disfruté por gentileza de Santana. Sugiero localizarla en WWW.Dreamhavanamovie.com
Dream Havana sumerge a los espectadores en las capas de la realidad cubana de principios de los años ochenta al 2000. Cuenta lo macro social a través de historias personales que infieren las certezas y desencuentros de muchas vidas sofocadas por circunstancias extremas. La cinta crece y sugiere desde los traumas y frustraciones de sus protagonistas. La ópera prima de Gary Marks logra el equilibrio artístico por el sentido testimonial de sus voces, la agilidad de los planos, la excelencia fotográfica calzada con materiales de archivo, la originalidad de la música compuesta por Descemer Bueno y el discurso poético-existencial de Santana y Mota.
El simbolismo del mar como puente y telón de cambio, la autenticidad de quienes intervienen en las escenas y el juego de cámaras y planos que acentúa la hermandad de los personajes centrales, contrapuntea con el drama nacional cubano sin caer en discursos extremos.
La movilidad de las escenas reafirma el protagonismo compartido entre Ernesto Santana y J.L Mota. El primero habla y se mueve desde la poesía. El segundo desde la urgencia de partir y probar suerte en un entorno de libertad. El equilibrio es ofrecido por amigos y familiares de ambos, como la esposa y la madre de Mota, y colegas comunes que entrelazan las coordenadas personales y sociales, recreadas por las cartas cruzadas, las fotos y postales, los versos alegóricos y las letras de las canciones.
Casi al final, la Cuba profunda de la censura, los apagones, los discursos, el hambre y la distancia, cede ante el milagro del reencuentro entre los amigos, gracias al Premio Carpentier otorgado por el Instituto Cubano del Libro a la novela Ave y Nada de E. Santana, quien la presenta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México, donde es esperado por J.L Mota, distinguido a su vez en los Estados Unidos con el Premio de Periodismo Hispano.
Las escenas paralelas al viaje de cada uno, los aeropuertos respectivos, el paseo de ambos por el océano Pacífico y el abrazo de despedida, sellan la atmósfera de personajes en fuga que caracteriza la vida y la obra de E. Santana y J.L Mota, los amigos que retornan a través de Dream Havana, anclados en el trabajo y la creación a pesar del oleaje y el crepúsculo insular.

El libro técnico de Yoani Sánchez. / Miguel Iturria Savón.

22 julio 2011 às 0:03 por Ancla insular | Postado em: General
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En mayo pasado quedé abrumado al hojear en el apartamento de Yoani Sánchez su libro Word Press: un blog para hablar al mundo. Tres años antes había comentado su célebre bitácora (Generación Y) y, estimulado por ella, abrí mi Ancla insular, colgada por ambos en la plataforma blogger Voces Cubanas. El nexo continuó con las sesiones de la Academia blogger, encuentros ocasionales, llamadas y sms al móvil y colaboraciones mías en la revista digital Voces, creada por Yoani, Reinaldo Escobar y Orlando Luis Pardo Lazo.

El volumen me impresionó por su estructura compositiva, su sentido didáctico, la eficaz selección de los textos expositivos, la elocuencia de las ilustraciones y por la coherencia general, tan técnica como desenfadada, muy a lo Yoani, cuya calidez humana cohabita con la agudeza escritural, el pragmatismo de sus propuestas cívicas, su pasión por las nuevas tecnologías, el periodismo ciudadano y el compromiso con lo que sucede en la isla, siempre desde una mirada personal no ajena al asombro y la necesidad de búsquedas.

Word Press: un blog para hablar al mundo es un compendio del acelerado aprendizaje de Yoani Sánchez, la filóloga curiosa y ávida, fascinada por “los misterios del ciberespacio” y la libertad de expresión como bandera. Es, además, un regalo para los principiantes y una puerta instrumental, quizás la carpintería metodológica para probar las herramientas que liberan –y nos liberan- de la banalización informativa y de los sueños de dominación de los déspotas, esos hombres pequeños que lesionan la vida de millones de personas y convierten en hacienda a la nación que los soporta.

La obra, de 463 páginas, 20 capítulos, 2 prólogos, Nota del editor, Glosario, Bibliografía e Índice alfabético, es un manual de valor referencial y pedagógico, un ladrillo de papel que esboza la experiencia propia con su blog, la interacción con lectores y comunicadores y cuánto aprendió esta cubanita universal, reconocida por su talento y entrega a los demás. Si alguien dudaba de posibles manejos en torno a los premios que le han concedido fuera de la isla puede dejar de hacerlo. La Yoani ha triunfado porque convence con sus escritos y su sabiduría informática.

Escrito a solicitud de Eugenio Tuya, editor de Anaya, quien califica el resultado como excelente y elogia la claridad expositiva y la “encantadora amenidad” de la autora, el volumen está destinado a “todos los que sueñen con exponer sus idas a través de un blog y, especialmente, a los que en situaciones difíciles necesiten comunicarse con el mundo y alienten la necesidad de expresarse libremente”.

No en vano la prologuista española Esperanza Aguirre advierte que Yoani Sánchez, “Al enseñarnos a usar las herramientas de la informática,… nos da una lección emocionante sobre nuestro deber de abrir siempre nuevas ventanas, sean cuales sean las dificultades, a la fuerza imparable de la libertad”.

En tanto José Luis Orihuela, autor de Cuaderno.com, evoca a Internet como la imprenta del siglo XXI y al blog Generación Y como “la representación paradigmática de la red como tecnología para la libertad y del blog como imprenta personal”; a lo cual agrega que “Yoani ha extendido su pasión a muchos otros, dentro y fuera de la isla”, y que ella y su bitácora “ya no tienen que ver sólo con la tecnología, ni sólo con la literatura de lo cotidiano, ya se han convertido en un símbolo de la resistencia pacífica a la opresión, en una demostración palpable del poder de las palabras.”

“Este es un libro sobre la herramienta que ha hecho posible la revolución de Yoani Sánchez, Word Press, escrito para gentes como ella: los que no saben de tecnología pero tienen cosas que decir, los que quieren comunicar y no tienen otro medio que el más sencillo y poderoso: un blog”.

Tal vez por lo anterior y porque “la red dejó de ser un espacio de consulta y se convirtió en espacio de participación, en medio social”, el libro de Yoani no puede circular en la isla y hasta es decomisado por los funcionarios de la Aduana, lo cual recuerda aquellas listas de los inquisidores medievales empecinados en moldear el pensamiento y  censurar a quienes no asumían la ortodoxia predominante.

Bastaría el listado de contenidos para estimular la búsqueda de la nueva entrega de la blogger más reconocida de Cuba. Títulos atractivos y sugerentes como Nacimiento y consagración de Word Press, El mapa para instalar Word Press, Las vísceras o el tablero de la administración, Apariencia y diseño del blog, Aprender a convivir con los comentaristas, los trolls y otras criaturas del ciberespacio, Categorías y etiquetas, URLs y enlaces, Blog multiplataforma…

Por ahí van los temas, el camino a recorrer y la puerta liberadora para quienes acompañen a Yoani en sus andanzas reales y virtuales. Basta con atreverse. No en vano ella afirma  que “los más caros propósitos del género humano ya no tendrán que esperar por “alguien” que les abra un espacio donde exponerse. Ya no hará falta un permiso burocrático. No será necesario amasar una fortuna o tener detrás un amenazante ejército…Ni siquiera será preciso estar bajo la sombrilla de un partido político…Aquí tiene usted una ventana, o mejor dicho la carpintería para construirla…”

   

Memoria triste. / Miguel Iturria Savón.

18 julio 2011 às 16:00 por Ancla insular | Postado em: General
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Fue el 15 o el 16 de julio de 1994 cuando Ángela Medina, tía de mis hijos, me pidió la acompañara a una casa del reparto la Purísima, municipio Cotorro, donde velaban a los vecinos suyos tirados a la bahía de La Habana por los cañones de agua disparados por los militares que hicieron naufragar al remolcador 13 de marzo, en el cual debió partir rumbo a la Florida con su esposo, hijos y decenas de desesperados por la penuria y la falta de oportunidades.

Ángela, Jesús, Mileidis y Miguel Ángel les deben la vida a la premura del chofer que olvidó recogerlos en medio del secretismo y el apuro por la partida. Sentían pues, alivio, frustración, rabia y dolor por los amigos muertos, cuyos parientes se negaron a despedirlos en la funeraria municipal, bajo control de los agentes de la Seguridad del Estado, listos para sofocar posibles estallidos ante el crimen cometido por ejecutores de órdenes del máximo nivel gubernamental.

No olvido el rostro de tragedia de aquellas personas llorosas y contenidas, sorprendidas por la información del desastre y por la ofensiva de las autoridades. A unos pasos del mercado de la Purísima estaban los uniformados, prestos a detener y encarcelar, cual autómatas sin piedad.

Un mes después, Jesús se tiró al mar en una balsa y fue llevado a la Base Naval de los Estados Unidos en Guantánamo, convertida en campamento provisional de 40 mil balseros, dentro de los cuales había sobrevivientes del remolcador 13 de marzo, quienes testimoniaron la tragedia ante las cámaras de la nación norteña, a pesar de haberse auto inculpados en La Habana bajo amenazas a fin de corroborar la versión oficial del suceso.

Aquel hecho, oculto aun en la isla bajo siete candados, es un escándalo internacional. El esmero de las autoridades en proteger a los ejecutores y silenciar las secuelas del magnicidio evidencia las sinrazones del poder. Al impedir violentamente el desvío del viejo remolcador cargado de niños y jóvenes se enviaba un mensaje de horror a los millares de entusiastas por la partida.

Las secuelas familiares redondean el trauma, más el aluvión marítimo de agosto de 1994, la firma de los tratados migratorios con los Estados Unidos, las salidas ilegales posteriores y otras alternativas de éxodo hacia México, Bahamas, Venezuela o Ecuador enmascaran el problema real. La inmovilidad sociopolítica del país sigue alimentando el sueño de escapar del “paraíso socialista”.

Apenas sé de Ángela y los suyos, viven en la Florida junto a los familiares de las víctimas del remolcador 13 de marzo, no quieren saber de Cuba ni de las circunstancias que lo llevaron a abandonar el país donde crecieron. Tal vez en breve, aquel “escarmiento marítimo” del 13 de julio de 1994, sea un capítulo del pasado y los culpables rindan cuentas por la infamia.

Akelarre 2011.

15 julio 2011 às 15:47 por Ancla insular | Postado em: General
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Bajo el título Humor por cuenta propia, el Centro promotor del humor del Consejo de las Artes Escénicas puso en cartelera el Festival Aquelarre 2011, realizado del 4 al 10 de julio en los teatros Mella, Covarrubias, América, Carlos Marx y el cine Avenida, todos en La Habana, donde los espectáculos satíricos integran el menú de los cabarets y clubes nocturnos; además de disponer de programas televisivos muy populares como Deja que yo te cuente.

En cierta medida el Aquelarre, organizado desde hace 17 años, continúa en la isla la tradición teatral vernácula promovida por Covarrubias a mediados del siglo XIX y por el célebre Teatro Alambra a principios del XX. La popularidad del evento parte del alto nivel sarcástico de las propuestas artísticas y de la capacidad de actores y guionistas para recrear lo cotidiano y ridiculizar las normativas burocráticas, la corrupción, el robo y otros males sociales.

Como las agrupaciones y actores afiliados al Centro promotor del humor oscilan en estos días entre los teatros escogidos, nos detendremos en la cartelera del Mella, cuya programación balancea la diversidad de entregas, bajo la dirección artística de Sergio Morlan y conducción general de Kike Quiñones e Iván Camejo.

La semana comenzó con los grupos Etcétera, de la provincia Holguín, y T con Te, de Camagüey; les siguieron La leña del humor, de Matanzas; Avispa y Humoris causa, más la actuación especial del citado Kike Quiñones. El voltaje ascendió el miércoles 6 con el Dúo Cari Care (Holguín), Komotu y el actor Carlos Gonzalvo, famoso por su irreverente “Mente de pollo” del espacio Deja que yo te cuente.

El jueves la escena fue ocupada por dos elencos de la zona oriental del país: Humore mío, de Santiago de Cuba, y Ultrasonido, de Granma. Como invitado especial estuvo Octavio Rodríguez (Churrisco). El talentoso Ángel Ramis (Cabo Pantera) actuó como invitado el viernes 8, en compañía de Ladisberto Castañeda, de Matanzas, el grupo Blancos y negros, de Sancti Spíritus, y Los Favis.

El sábado los espectadores disfrutaron las actuaciones del colectivo Ruidos y Ángel Ramis; mientras el domingo apreciaron a tres agrupaciones: Carcajada, Eureka y Espátula, y la intervención de Braudilio Espinosa.

Primó la calidad a pesar del desbalance de algunas agrupaciones. La sencillez del montaje escenográfico, lumínico y de vestuario caracterizaron las propuestas, marcadas por la dinámica del género, definidas por la fusión entre  actuación, gestualidad, desborde comunicacional y complicidad con el público, obligado a reír y razonar sobre temas tabúes y problemas cotidianos.

Coincidiendo con el Aquelarre la sala Adolfo Llauradó, del Vedado, repuso la comedia La familia profana, con texto y puesta en escena de Nicolás Dorr, en cartelera hasta el jueves 14. Alterna en el mismo tablado la obra Fumando espero, con Carmita Ruiz y otras comediantes.