Escritor de gaveta. / Miguel Iturria Savón.

26 septiembre 2011 às 12:17 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

El narrador y periodista Frank Correa ha publicado un libros de relatos (La elección) y otro de poemas (La puesta necesaria), pero tiene varias novelas, tres cuadernos de cuentos y dos poemarios en el ordenador, más un volumen de crónicas sobre personajes urbanos que sobreviven en la Cuba profunda. Tal vez por eso se considera un escritor de gaveta, lo cual recuerda el Concurso de novela Frank Kafka, en cuya cuarta edición Frank obtuvo mención especial.

Entre sus novelas inéditas figuran Pagar para ver, una especie de compendio vivenciales de un escritor cubano; Larga es la noche, enviada a un concurso auspiciado por Mario Vargas Llosa, y Tren, que narra la odisea de una pareja en discordia que viaja de la Habana a Palma Soriano, donde el padre de ella ha sido detenido por sus ideales contestatarios. La mujer del escritor es su obra más reciente y fue finalista del Concurso de novelas de gavetas Frank Kafka, cuyo jurado premió al narrador Ahmel Echevarría y elogió el oficio escritural de Frank Correa, quien apuesta por el realismo como núcleo de sus ficciones sin evadir los temas polémicos, palpables en su desempeño periodístico en Cubanet y el Semanario digital Primavera.

Como Frank Correa no se cansa de forcejear con la censura de las editoriales cubanas y la indiferencia de las extranjeras, quiero acercar al lector a uno de sus libros de relatos, pues hace un par de años lo acompañé al encuentro con el director de Letras Cubanas, quien le entregó Desde mi orilla con el veredicto negativo del especialista que actuó como censor del cuaderno.

Tras leer los cuentos me percaté que las “razones formales” alegadas  por el censor tras un año de espera eran obvias. Desde mi orilla va más allá de lo que se publica en Cuba. La doble vida, el vacío existencial, el éxodo, la evasión, la locura y otros problemas actuales palpitan en esta colección de relatos.

Las once narraciones de Frank revelan su habilidad para armar historias, cierta maestría en el montaje de los diálogos, capacidad para recrear sus circunstancias personales y apropiarse del desarraigo, el lenguaje y la enajenación de personajes tan vitales y mundanos que parecen salir del papel y montarse en un tren, un camión, una balsa o volver a la galera donde el escritor los descubrió cuando estuvo preso por sus contactos con los defensores de los derechos humanos en su natal Guantánamo, antes de emigrar a La Habana en busca de nuevos horizontes.

Desde mi orilla comienza con “Viaje a Guantánamo”, acerca de la angustia de una pareja sumergida en un periplo insular marcado por un destino adverso. Incluye tres excelentes relatos breves: “Volver”, fabulación sobre Hemingway y la muerte; “Más absurdo que un día feliz”, especie de contrapunteo sobre un cuento, y “Consorte”, que retoma el hambre y la paranoia de dos cazadores nocturnos en una ciudad devastada.

Con lenguaje claro, diálogos precisos y personajes vigorosos, el creador balancea varios ángulos de la vida cubana desde una atmósfera realista y casi testimonial. Alterna textos complejos como “Consejo de reclusos”, “Tren”, “Jinetes” y “Desde mi orilla”, con  “Fantasmita”, “Espinas” y “Bola de sangre”, en los cuales la fabulación oscila entre el tema militar, la inoperancia del sistema sanitario, la desesperanza de un matrimonio hambreado y el dilema ético de un hombre ante el aborto.

Tras los relatos de Frank Correa fue añadida la Nota que justifica la censura. Un simple párrafo sin firma sacó de circulación a una obra que debería estar en nuestras librerías, previa presentación en la Feria del Libro de La Habana, tan selectiva y excluyente como el Estado que monopoliza el ámbito editorial y los medios de comunicación.

La ilusión de descubrir un nuevo camino editorial para sus novelas y cuentos es un reto para este autor que escribe en publicaciones del exilio.

Ladrones de guante blanco en Consultorías jurídicas./ Miguel Iturria Savón

22 septiembre 2011 às 20:06 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Los ingresos en divisas del sistema de consultorías jurídicas internacionales y notarías especiales –para extranjeros-, habilitados en cada provincia de Cuba por el Ministerio de Justicia, no aparecen en el Anuario de la Oficina Nacional de Estadísticas, pero deben ser una de las fuentes más rentables de la burocracia estatal, cuya avidez por la recaudación de dólares, euros y otras monedas fuertes no se corresponde con las demoras de los trámites, la falta de agua, aire acondicionado y la solemnidad de los funcionarios que atienden a quienes acuden a las mismas.

Tal vez la única amabilidad de estas oficinas sea el plegable informativo entregado a los visitantes en la casa matriz de la Consultoría Jurídica Internacional, ubicada en la calle 16 número 314 entre 3ra y 5ta, Miramar, La Habana, donde relacionan los servicios que brindan, el costo de los documentos a legalizar y la dirección de las sucursales en el resto del país, incluida Nueva Gerona en Isla de la Juventud.

La sucursal de la Consultoría Jurídica Internacional de La Habana radica en la calle 22, número 108 entre 3ra y 1ra, Miramar; mientras la Oficina de Servicios Notariales está en 5ta A número 405, entre 4 y 6, Miramar, donde se efectúan las ceremonias nupciales de ciudadanos extranjeros con cubanos.

Existe, además, la Consultoría Internacional de 24 entre 19 y 21, Vedado, habilitada para legalizar documentos notariales o registrales ante el Ministerio de Relaciones Exteriores, imprescindibles para quienes formalizan otras ciudadanías y pretenden viajar al extranjero.

Según el plegable, la Consultoría Jurídica Internacional es “un despacho de abogados que se destaca por su integridad, capacidad profesional y experiencia adquirida durante más de veinticinco años de labor”. Brinda “servicios legales a personas naturales y jurídicas, nacionales y extranjeras, radicadas en Cuba y en el exterior”. La asesoría y asistencia incluye “materias de derecho civil, familia, propiedad, administrativo, laboral, penal, económico, mercantil, financiero, tributario, marítimo, comercial, inversión extranjera y propiedad intelectual”.

Como en Cuba las sociedades mercantiles, empresas mixtas, oficinas de representación y las agencias de viajes son negocios exclusivos del Estado, los ciudadanos de la isla que acuden a estas oficinas la perciben como un lugar de despojo monetario ante la necesidad de tramitar el cotejo y legalización de documentos, la formalización de matrimonio con extranjero, documentos migratorios como el permiso de viaje temporal, permiso de residencia en el exterior o la salida definitiva del país, valorados cada uno en 200 dólares; a lo cual se suma la obtención previa del pasaporte en 55, o la prórroga del mismo en 30.

Quienes contraen matrimonio con extranjeros deben desembolsar el arancel notarial de 525 USD, más 100 por protocolización, 75 por inmediatez y cien pesos en sellos en moneda nacional. Al dar la primera firma el contrayente foráneo mostrará al notario la legalización de sus documentos en el consulado cubano de su país, al cual abonó 500 euros o dólares, según el lugar. Si desean festejar la unión el desembolso de divisas pica y se extiende.

Las consultorías internacionales gestionan con Inmigración y Extranjería u otras instituciones documentos como el certificado de viajes a Cuba (150.00 USD), la certificación de antecedentes penales, de nacimiento, matrimonio y defunción, Actos de última voluntad y legitimación de título de graduados, notas y plan temático, cuyos costos oscilan entre 100 y 350 dólares cada uno.

Si bien para personas de otras latitudes los costos enumerados obedecen a la lógica de recaudación de impuestos propio de cualquier nación, para los cubanos resulta abusivo, pues las oficinas que monopolizan los servicios legales cobran en divisa pero en la isla se paga en pesos, equivalentes a 25 por un dólar.

Burocracia estatal: vía crucis matrimonial. / Miguel Iturria Savón.

21 septiembre 2011 às 12:16 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Como tantos españoles que viajan a Cuba, Ángela A. F. sabe que los habitantes de esta isla viven inmersos en sus problemas, atiborrados de penurias y frivolidades, al borde del caos y la enajenación. Sabe además que son afables y amigos de sobredimensionar los sucesos de su entorno. No sabía, sin embargo, que al casarse con un cubano con el cual llevaba dos años de relación, atravesaría un calvario de citas, esperas, sellos, papeles y divisas a granel, sin contar las trabas de todo tipo para legitimar su unión ante el Consulado de su país en La Habana.

En los días previos a su cuarto viaje, antes de descender en el aeropuerto capitalino y abrazar a su amado, tuvo que corretear entre Castellón y el Consulado de Cuba en Valencia, donde pagó 500 euros por cuatro documentos que mostraría a la especialista de la Notaría Internacional ubicada en Miramar, quien certificó la unión ante dos testigos y un fotógrafo, tras cobrarle 625 pesos convertibles (equivalentes al dólar) y revisar el manojo de papeles del novio cubiche, un cincuentón apacible y escéptico que anduvo con ella bajo el sol tropical, entre almendrones y oficinas. Luego respiraron felices durante tres días en Varadero.

Mas la felicidad duró poco, porque antes de acudir al Consulado de España en La Habana solicitaron el Certificado de viajes en la Consultoría Internacional de Miramar, donde le cobraron 150 pesos convertibles y le advirtieron que la entrega del documento demora de uno a dos meses. Para colmo de males, en la cita consular la funcionaria hispana no recibió el resto de la documentación pues su cónyuge debe gestionar un Acta de Notoriedad e inscribir tres certificados en la Notaría Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores, situada en 21 y 24, Vedado.

Con tantos papeles pendientes y la entrevista marital pospuesta, Ángela decidió regresar al Mediterráneo hasta nuevo aviso. Mientras esperan por los cuños de Relaciones Exteriores y por el dichoso Certificado migratorio, la pareja hispano cubana se comunica por mensajes al móvil, llamadas y correos electrónicos. En su caso, la nueva tecnología actúa como celestina del reencuentro.

La odisea continuará con la solicitud de otra cita consular, la entrega de los documentos pospuestos y el retorno de ella a La Habana para la entrevista, en la cual responderán a preguntas surrealistas que demuestren la legitimidad del matrimonio, pues como los cubanos inventan vías de escape, los funcionarios consulares son catedráticos en trucajes migratorios. Para dicho encuentro ambos mostrarán las cartas cruzadas, fotografías de pareja y las facturas de pago por los mensajes de Internet y las llamadas realizadas desde España a la isla.

Si el Consulado considera legítimo el matrimonio y lo inscribe en sus archivos no cesará el muro de papeles y gestiones. Él tendrá que ponerse las pilas al recibir el Libro de Familia, solicitar el Visado por reagrupación y luego bregar ante los uniformados de Inmigración y Extranjería, quienes le exigirán el Certificado de matrimonio, el Pasaporte, la obtención del Permiso de Salida, identificada como Tarjeta blanca o Carta de Libertad; todos en divisas, al igual que el Permiso de Residencia en el Exterior, sea  Temporal o Permanente, y otros detalles legales que multiplican las incertidumbres y frustraciones.

Aunque el futuro es incierto y la distancia dolorosa, Ángela es tenaz y confía en el amor. Su cónyuge cubano ha sobrevivido a pruebas de mayor realeza. Por el momento, ambos forman parte de esa legión de parejas que andan separadas por la burocracia de Estado.

Gombrowicz , otro autor “ignorado” en Cuba. / Miguel Iturria Savón.

19 septiembre 2011 às 14:00 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

No sé si existen los índices de autores extranjeros publicados por las editoriales cubanas durante el siglo XX y la primera década del XXI, pero supongo que el escritor polaco Witold Gombrowicz es un excluido. Conozco, sin embargo, a creadores que leyeron sus Diarios y novelas, recibidos desde España o Buenos Aires, donde vivió más de veinte años a partir de 1939 y ganó celebridad por su Peña del Café Rex, compartiendo tertulia juvenil con Virgilio Piñera -tan estrafalario y desconocido entonces como el propio Gombrowicz- para quien suscribió el prefacio a los Cuentos fríos: “Piñera quiere hacer palpable la locura cósmica del hombre que se devora a sí mismo mientras rinde tributo a una lógica insensata”.

Nacido en el señorío de Moloszyce, al sur de Varsovia, en 1904 y fallecido en Vence, Francia, en 1969, Gombrowicz tuvo un destino tan azaroso como el de la aristocracia familiar venida a menos con las ocupaciones de Polonia por los rusos y los alemanes. Tras cursar estudios de Derecho en Varsovia y de Filosofía en París, ejerció brevemente la abogacía. Había publicado un libro de cuentos, una obra teatral y la novela Ferdydurke, traducida después a diversas lenguas, cuando lo sorprendió el estallido de la Segunda guerra mundial en un buque hacia Argentina

Autor además de tres piezas de teatro, cinco novelas, dos cuadernos de cuentos, diarios, autobiografías y escritos filosóficos y culturales, Gombrowicz influyó en el panorama literario de Europa y Suramérica. Redescubierto en París con Ferdydurke y en Varsovia con el drama Ivonne, princesa de Borgoña; ganó celebridad por las reediciones de Trasatlántico, Los poseídos, Memorias del tiempo de la inmadurez, Cosmos, Diarios y Curso de filosofía en seis horas y cuarto.

Antes de regresar a Europa en 1963 era una referencia mítica en Argentina, donde su legado espiritual resonó en los testimonios de aquellos tertulianos del Café Rex, quienes le tradujeron y publicaron Ferdydurke y lo animaron a escribir sus memorias y ficciones, a pesar de la vida bohemia y la precariedad existencial del creador, acentuada por su carácter provocativo e independiente y por el distanciamiento con los consagrados, entre ellos J. L. Borges, al cual califica de “profundo en soledad y superficial en su trato con el mundo”.

Tanto en Europa como en Argentina Gombrowicz se consideró un outsider. En el prólogo a uno de sus libros Ernesto Sábato lo describió como “un individuo flaco, muy nervioso, que chupaba ávidamente su cigarrillo y desdeñosamente emitía juicios arrogantes e inesperados”.  Seguramente las  palabras citadas a continuación, levantaron ampollas entre los “popes” del psicoanálisis: “Psicoanálisis! ¡Diagnóstico! ¡Fórmula!. Mordería la mano del psiquiatra que pretendiese destriparme privándome de mi vida interior; no se trata de que el artista no tenga complejos, si no de que sepa transformar el complejo en un valor de cultura”.

En Buenos Aires escribió Diario Argentino, Autobiografía sucinta, La Seducción, la novela Trasatlántico, el drama El matrimonio, los cuentos El Banquete y El rata, y la comedia musical Opereta. De regreso a Europa, donde contrajo matrimonio con la joven canadiense Marie Rita Labrouse, terminó la novela Cosmos, distinguida con el Premio Internacional de Literatura.

La trascendencia de Ferdydurke, calificada por la crítica como obra maestra y por Gombrowicz como “un libelo”, indica un antes y un después en la letras europeas de la primera mitad del XX. Esta pieza de difícil clasificación revela la insolencia y la desvergüenza del autor, cuya alma de acróbata colinda con la pasión por la filosofía, el entusiasmo por la vida y el desdén por las apariencias y las dictaduras.

En Cuba apenas conocemos a este escritor polaco. Tal vez el “olvido” de sus libros por nuestras editoriales se deba a sus agudas reflexiones sobre el marxismo y la desmitificación de la “dictadura del proletariado”, aún vigente en la isla que santifica a la clase obrera, pero –como decía Witold Gombrowicz- “…nadie tiene interés ni en producir ni en obligar a los demás a hacerlo…”

Disparos y recelos religiosos./ Miguel Iturria Savón

17 septiembre 2011 às 7:09 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

A juzgar por lo que dice Dania Castillo, esposa de Jesús Izquierdo Izquierdo, vecinos de Ampliación de Luyanó, municipio San Miguel del Padrón, provincia La Habana, la detención y encierro de su marido pasa por los recelos religiosos, las intrigas de la familia que lo acusaron de supuestos disparos contra uno de sus belicosos miembros y la tozudez policial, empeñada en investigar un caso que se vino abajo por la retirada de la denuncia, las negativas del reo a confesar y por la muerte posterior del afectado, quien pasó a mejor vida al recibir cuatro puñaladas por un colega de brujería que no cree en guapos ni chantajes”.

Según Dania “Jesús es muy noble para vivir entre aceres de barrio. Sus éxitos en la secta abakuá, donde enseñaba lenguas africanas y orientaba a los iniciados despertaron recelos entre asociados que desacreditan el sentido fraternal de la religión. Intentaron  echarle mierda al salir de una ceremonia y él los esquivó. Nadie sabe quien hizo los disparos que le achacan, pero como es negro y custodio armado en una empresa de Regla la policía no cree en su inocencia”.

Agrega la mujer que hace cuatro meses al marido lo sorprendieron los guardias de búsqueda y captura en su centro laboral. “Lo cercaron tipo mafia, como a esos capos de las películas americanas. Desde entonces no ve la luz. Lo acusan de portación de arma de fuego y de disparos contra persona indefensa, como si el difunto ajusticiado después fuera un angelito”.

Dania se queja de los maltratos dados a su marido por la instructora policial en la Estación de Acosta, municipio Diez de Octubre, donde estuvo dos meses en condiciones precarias. Asegura que aunque la prueba de la parafina que le aplicaron fue negativa, “allí lo amenazaron en los interrogatorios y le aplicaron torturas psicológicas, lo trasladaban de una celda fría a otra caliente y lo obligaban a levantarse y acostarse cada diez minutos. Solo unos días antes de trasladarlo a la prisión de Valle Grande, en La Lisa, aceptaron las medicinas para su tratamiento de la presión”.

Gladys Fernández, madre de Dania y suegra de Jesús, considera que en Valle Grande “lo sofocan menos; sin embargo, el instructor no admite la retirada de la acusación por parte de uno de los testigos y la madre del acusador, dice que como espera juicio y el expediente está cerrado el problema dependerá de los jueces y el abogado”.

Tras cuatro meses de encierro y presiones policiales, Jesús Izquierdo Izquierdo sigue negando la acusación de portación y disparo de armas de fuego. Uno de los acusadores tiene un muerto, el que desató el litigio ya es cadáver y un testigo insiste en retirar la denuncia, más la policía lo amedrenta con echarle un año de cárcel por encubridor. Al parecer, a los uniformados solo les preocupa la posible existencia de un arma de fuego en un barrio marginal dominado por delincuentes y religiosos enfrentados entre si.

Punto y final para el siniestro estigmatizado./ Miguel Iturria Savón

16 septiembre 2011 às 9:03 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Desde el 12 de agosto hasta el 16 de septiembre exponen en la Galería Habana, situada en calle Línea entre E y F, Vedado, un grupo de artistas variopintos que tienen en común el hecho de ser zurdos, lo cual justifica el título –Siniestros- y el Manifiesto de la zurdera artística cubana o de los siniestros visuales cubanos, un documento inusual, agudo y satírico, escrito por el curador izquierdoso Israel J. Castellanos León, quien recuerda que la inauguración coincide con el Día Internacional del Zurdo, instituido el 13 de agosto de 1992 por el club correspondiente.

Según la curadora zurda Clarisa Crive “los artistas participantes irrumpen sobre diferentes soportes y manifestaciones del hacer contemporáneo. La instalación, el video, la fotografía, el dibujo y la pintura dan rienda suelta a las posturas creativas que redibujan las múltiples temáticas de la sociedad que han sido tratadas por estos creadores”

Según Clarisa, Siniestros baraja las interrogantes y disyuntivas acerca del tema pues “Desde lo lúdico, este proyecto expositivo intenta establecer un diálogo con las múltiples aristas de los discursos artísticos de los zurdos que intervienen en la muestra. Sus poéticas enfrentan, entre otros, riesgos, el de saldar deudas con la Historia”.

Entre los exponentes zurdos figuran, además del citado Israel Castellanos León, autor del Manifiesto de la zurdera artística cubana y de la instalación Espíritu y letra; José A. Vincench, creador de Destierro V, una bolsa de tierra en vinilo de 10 kilogramos que configura el mapa de Cuba, a modo de maletín de viaje. El resto de las instalaciones son de Humberto Díaz, quien despliega 150 metros de soga por el salón, empalmada a madera, tela y caucho, cual hilo de la existencia humana; en tanto Reinaldo Ortega monta un collage fotográfico circular –In the same glass-, como recurso expresivo revelador de matices de la realidad, con predominio del sepia dorado del Cuba libre y el rojo vino propio de la Sangría.

Si Castellanos alude en Espíritu y letra a la necesidad de los zurdos o siniestros de revolucionar un mundo diseñado para derechos, Alexis Martínez en Libre albedrío reafirma en madera la idea de la amenaza sobre la cultura occidental debido al protagonismo de las masas.

Los videos instalación se deben a Glenda León, que exhibe Inversión, de cinco minutos y alusivo a Cuba, acerca del absurdo gesto de banqueros coleccionistas que inhalan dinero y hoja de coca; mientras Katiuska Saavedra con Promiscuidad, escena de una chica que orina en un baño público, propone sobrepasar las barreras conceptuales respecto al entorno. En El public de lo privado J. Luis Marrero parte de las manos para inferir ciertos códigos visuales de la realidad.

El mestizaje de los artífices de la mano opuesta sorprende a los visitantes con otras piezas diversas, como  la escultura El duelo, ese enorme machete de Lázaro Navarrete que alude al antagonismo como elemento catalizador en la historia de Cuba. Nos atrapan Jorge López con Z, impresión digital de un cartón de huevos, donde uno es diferente –negro- e infiere el concepto de zurdo; mientras Giselle Monzón insiste en la zurdera con la pieza que da título a la muestra -Siniestros-, y Eduardo Leyva Herrera despliega en Air Dreams una colección de serigrafías de rostros juveniles en doce paneles, confeccionados sobre fundas de cabeceras de aviones de diversas líneas donadas por amigos residentes en otros países.

El desafío visual de los zurdos criollos incluye a su vez a Alejandro Ríos González con Cuba, año cero; Moisés Finalé, creador de Dentro de él; Ernesto Fernández y su ansioso ¡Fuck!; Leonardo Salgado y su tablero de monedas cubanas que inducen diferencias y fronteras; Adonis Ferro con el lienzo Lo siente pero no lo dice,  y la sarcástica Elvira Rosa Castro –apellido del izquierdoso en jefe, un ex zurdo nacido el Día Internacional del Zurdo-, inventora de Tax Free. Venta de ideas, facturado en vinilo sobre acrílico.

SOS por Ángel Santiesteban./ Miguel Iturria Savón

12 septiembre 2011 às 16:57 por Ancla insular | Postado em: General
| Comments (0)

Al leer el pasado 17 de agosto en Caféfuerte.com la Declaración de principios de los que nacimos sin horizonte,  escrita por el narrador Ángel Santiesteban, comprendemos la incertidumbre del intelectual acorralado por denuncias absurdas, tramadas por una maquinaria judicial demoledora, incapaz de comprender que al penalizar la discrepancia y anular la libertad de expresión atentan contra el desarrollo humano.

El escritor, de 44 años, es autor de Sueño de un día de verano, Premio de Cuento de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en 1995; Los hijos que nadie quiso, Premio Alejo Carpentier de 2001, y Dichosos los que lloran, Premio Casa de las Américas en 2006. Si bien esas obras lo confirman como una de las voces más auténticas de la literatura contemporánea de Cuba, fue satanizado desde que comenzó a escribir su blog Los hijos que nadie quiso, calificado de contestatario por los censores.

¿Qué pasa con Ángel Santiesteban? ¿De qué y quiénes lo acusan? Veamos su propio testimonio, desgarrador y desesperado.

“El blog Los hijos que nadie quiso, en particular, es el espacio urgente para compartir el libre pensamiento, algo desconocido y vedado en mi país desde hace varias generaciones. A partir de entonces mi vida espiritual se multiplica, pero la policía política, al no poder alcanzar lo etéreo y censurar el pensamiento, se ocupa de que el cuerpo pague la osadía. Y a dos meses de iniciado el blog fui asaltado por tres hombres que me amenazaban: “no convenía hacerme el contrarrevolucionario”, con el resultado de una fractura en el brazo. De inmediato se me suprimió el correo electrónico asignado por el Ministerio de Cultura. Se me impidió mi publicación y participación en eventos culturales. Respondieron a mis post en blogs oficiales, funcionarios, periodistas sin decoro, escritores y críticos oportunistas”.

Advierte además que después de tantas presiones, los agentes de Seguridad del Estado “idearon manipular a mi ex pareja, y han creado una serie de denuncias, por lo cual, sin tener el más mínimo elemento que me relacione con los supuestos hechos fantasiosos, estoy siendo procesado con una petición que de la suma total de 54 años de cárcel; la Fiscalía hace una conjunta y expide una petición de 15 años de privación de libertad”.

Agrega: “Desde hace más de dos años espero impacientemente, doy el tiempo para que el Gobierno, Seguridad del Estado, la policía y la Fiscalía de la República recapaciten que no habrá forma de hacerme doblegar y callar mi aliento de libre expresión”.

En los párrafos siguientes Santiesteban describe los detalles del proceso kafkiano al que es sometido. Habla de la incomunicación con su hijo de 12 años, las presiones policiales contra su representante legal, los interrogatorios, multas y otras torturas psicológicas. Al final declara:

“No importa que me encarcelen, velen, humillen, desmoralicen, avergüencen. A pesar del miedo, del sufrimiento a mi familia y amigos, soy feliz porque creo estar cumpliendo con el ideario martiano. Si llegara el momento les aseguro que iré orgulloso a prisión. Y allí permaneceré el espacio que dure mi cuerpo en ayuno”.

El acoso policial e institucional contra Ángel Santiesteban recuerda a aquellos escritores premiados y perseguidos en el ya lejano 1968: Heberto Padilla y Norberto Fuentes, autores de Fuera de juego y Condenados de Condado, respectivamente. La coincidencia no es circunstancial. Las campanas doblan en 2011 contra otro literato sospechoso. Hoy, como entonces, necesitamos un SOS por la inocencia ante la sinrazón de Estado.