Orden real. Por Miguel Iturria Savón.

30 enero 2012 às 19:29 por Ancla insular | Postado em: General
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Días atrás, durante un brindis amistoso por el nuevo año, un abogado de La Habana se refería a los juicios más absurdos del 2011 en los que estuvo implicado como defensor. Según el jurista, casi nadie calcula las implicaciones del entorno y los hechos previos a ciertos delitos, no solo para las víctimas y los infractores, si no para los propios operadores del derecho, quienes a veces tienen que lidiar con ordenanzas inescrutables que influyen en las decisiones.

Cuenta el letrado que entre las “joyas jurídicas” del pasado reciente hubo un juicio sensacionalista en el Tribunal provincial de La Habana, motivado en principio por una visita realizada por el Jefe de Estado al Jardín Botánico Nacional, ubicado en la periferia de la capital, donde colinda con otros “pulmones verdes” como el Parque Lenin y el Zoológico Nacional.

Al recorrer las áreas del Jardín Botánico en compañía de la Directora, el mandatario preguntó por la procedencia de varias especies, el trabajo de conservación y los proyectos científicos en desarrollo. Al final le informaron que el mayor problema de la institución se debía a la tala indiscriminada de árboles maderables de origen africano por leñadores furtivos, ante lo cual ordenó adoptar medidas ejemplarizantes que pusieran fin al hecho.

Como siempre, se activó el andamiaje policial para capturar y procesar a los leñadores que cogieran infraganti, quienes tendrían que pagar como si fueran los autores de los árboles devastados durante años en el lugar y zonas colindantes, cual presuntos responsables del agujero en la capa de ozono y del calentamiento global.

En consecuencia, los hombres sorprendidos con el hacha en la mano fueron procesados por “robo con fuerza continuado de árboles”, ante  cámaras de televisión que filmaron la vista, lo que supone que se la pasaron al gobernante.

Durante la vista se trajo a colación hechos y afirmaciones exagerados, como que la tala tuvo consecuencias hidrográficas en la región, deterioró la calidad del oxígeno en la capital de Cuba y afectó los pulmones de la ciudad.

En resumen: un fenómeno universal y general como la tala de árboles en un jardín botánico que apenas tiene límites perimetrales, recayó sobre los hombros de un grupo de infractores, cuyas sanciones oscilaron en diez años de prisión.

Tal vez por eso uno de los abogados defensores, al iniciar su informe oral conclusorio, expuso que escuchando la retórica empleada por la representación fiscal, sintió que le faltaba el aire y se le resecaba la garganta. ¿Sería para tanto?

Voces 12. Por Miguel Iturria Savón.

23 enero 2012 às 19:19 por Ancla insular | Postado em: General
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A las nueve de la noche del 31 de diciembre, coincidiendo con los cañonazos del Morro de La Habana y tras la escenificación de poemas por representantes de OMNI ZONA FRANCA, fue presentada Voces 12, revista digital de la blogósfera alternativa cubana. 12 números despiden al 2011 y congratulan al duodécimo año del siglo XXI.
Los 19 autores que hilvanan las 62 páginas de diseño minimalista a base de siluetas, juegos de letras e imágenes urbanas, comienzan y terminan con poesía pues Voces 12 dijo adiós al Festival Poesía Sin Fin 2011 e insertó como entrante poemas de los omnizoneros Amaury Pacheco, Luis Eligio y Nilo Julián. Les siguen Luis Felipe Rojas con su personalísima Postal navideña, Yoani Sánchez con el mini monólogo alegórico No es la misma agua, y al final Orlando Luis Pardo, quien asusta con El primer día de nunca, especie de delirio poético que derrocha erudición y neurosis.
El medio está poblado de voces que transitan del post a la evocación, a la crítica literaria, artística, deportiva, sociológica y cinematográfica, sin desdeñar la ficción, la música o la historia. Todos amarraditos en las coordenadas de la época y el espacio insular, incluidos, por supuesto, libros y personajes que trascienden el entorno geográfico.
Quienes hagan clip en vocesvocesvoces@gmail.com podrán leer los 2 posts del narrador y cineasta Eduardo del Llano, seguido por El derecho de ser yo y escribir en La Habana, de la impresionante y censurada Wendy Guerra; el lúcido retrato Anaïs Nin: Sexo o muerte, del periodista exiliado Armando de Armas; o continuar con el habanero Ramón Díaz Marzo, autor del relato El otro, antes de pasar a reseñas y reflexiones que diversifican y condimentan el primer ejemplar del 2012.
Con su Evocación de Vaclav Havel, Miguel Iturria Savón puntualiza aspectos de la vida y la obra literaria del desaparecido político y dramaturgo checo; mientras que Vicente Echerri nos regala el itinerario de nuestro Héroe Nacional en su excelente Amor de ciudad grande: Tras las huellas de José Martí en Nueva York; en tanto el politólogo Manuel Cuesta Morúa, autor de Los que pensaron la mitad de Cuba, sugiere incluir a los ideólogos negros en el discurso nacional.
Desvelan otras aristas del país Iris del Castillo (El fútbol cubano fuera de revoluciones), Armando Chaguaceda (Cuba: miradas a un arte crítico) y Camilo E. Olivera (¿Reggaetón versus política cultural?). La crítica literaria es representada por dos textos breves y sugestivos: Fraggle Rock Ediciones, de Jorge E. Lage acerca del comentario de Osdany Morales publicado en la revista española Quimera, y Hablar en Plata, de Regina Coyula sobre el libro de José Ponte Villa Marista en Plata, editado por Colibrí en 2010.
Casi a modo de Colofón se inserta la larga reseña cinematográfica de título indecible, del escritor y fisiculturista que firma con seudónimo (Yoss), quien alterna sus numerosas digresiones con simpáticas y agudas acotaciones críticas sobre el largometraje cubano Juan de los muertos, del talentoso y audaz realizador Alejandro Brugués.
Publicada en Cubanet el 16.01.2012.

Caravana de enero. / Miguel Iturria Savón.

11 enero 2012 às 19:29 por Ancla insular | Postado em: General
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Mientras los almanaques de China proclaman el 2012 como Año Lunar, cuyo centro festivo es el dragón, los noticieros de Cuba reportaron el domingo 8 de enero imágenes de la Caravana de la libertad del lejano 1959.

Como si no hubiera pasado medio siglo, locutores y camarógrafos se esforzaron por sincronizar la euforia del pasado con los ancianos y mujeres que en algunos puntos de la carretera central se nuclearon en torno a las pipas de maltas y refrescos para evocar el suceso.

El lamentable espectáculo habla de la moral en fuga de aquellos protagonistas envilecidos tras el poder. La racional lucidez de traficar con la miseria para atraer a cientos de personas a los lugares por donde pasó en Comandante en Jefe, ya es un ritual que apenas engaña.

Esto sucede porque en Cuba los medios masivos de comunicación siguen aferrados al pasado, el pasado como fuente de legitimidad y espejo premonitorio del poder. Si algo queda de esa entelequia revolucionaria son los protagonistas del núcleo duro de aquel proceso que torció su rumbo en los brazos de la fenecida Unión Soviética.

Media centuria después Cuba es el laboratorio crepuscular de América Latina. Tal vez por eso los jóvenes sueñan con emigrar hacia el norte, mientras la prensa oficial sigue echándole mano a los símbolos del pasado y los ancianos del Consejo de Estado hacen negocios con millonarios extranjeros y preparan a sus vástagos para que asuman el relevo, como los Kim en Corea del Norte.

Si uno de esos turistas que retratan las ruinas de La Habana preguntara por los logros de aquella revolución, habría que decirle unos chistes alegóricos al infierno o manejar estadísticas lamentables. Veamos algunas.

  • En enero de 1959 existían en Cuba 14 prisiones y tres mil prisioneros. Medio siglo después la cifra asciende a más de 200 reclusorios y ochenta mil presos.
  • El ganado vacuno descendió de seis millones de cabeza a solo un millón.
  • Éramos el primer país de América Latina en medios de comunicación; ahora estamos por debajo de Haití y El Salvador en acceso a Internet.
  • Cuba era un país abierto al mundo, pero los cubanos eran dueños del 70 por ciento de los medios de producción, nacionalizados y convertidos en propiedad del estado a partir de entonces.
  • La isla exportaba diversos rublos alimenticios; ahora compra el 70 % de lo que consume.
  • En la década del 50 sólo setenta mil cubanos emigraron a los Estados Unidos. Del 2001 al 2010, 168 mil nativos se naturalizaron y 315 mil establecieron su residencia legal en esa nación, mientras que 35 mil intentaron cruzar el estrecho de La Florida.

Como nadie huye de la libertad se induce que las expectativas generadas por aquella Caravana libertaria acabaron en frustración. ¿Por qué celebran entonces el suceso nuestros mandarines? ¿Será una forma de premiar a los viejitos desdentados que hacen colas para comprar malta y refresco el 8 de enero de cada año?

La Fiesta de Alicia. / Miguel Iturria Savón.

9 enero 2012 às 12:45 por Ancla insular | Postado em: General
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Con la Gala del Ballet Nacional de Cuba por el Aniversario 80 del debut escénico de Alicia Alonso, el jueves 29 de diciembre, y la reposición de Cascanueces, el domingo 1 de diciembre, el Gran Teatro de La Habana cerró sus presentaciones del 2011 e inauguró la programación del 2012.

El súper espectáculo del jueves constituyó la piedra de toque de la gran Diva de Cuba, quien recibió decenas de homenajes durante el año que culmina, dedicado a exaltar su legado como bailarina y coreógrafa en ocasión del 90 cumpleaños de su nacimiento, acaecido en La Habana en 1921, y del debut artístico en el Auditórium, actual “Amadeo Roldán”, en el ya lejano año 1931.

Como Alicia ha sido testigo de casi una centuria y el comienzo de otra, tuvo la suerte de escuchar –ya no ve ni camina- el documental que recoge los momentos estelares de su larga carrera escénica y los aplausos del público a los intérpretes de ocho piezas con versiones coreográficas de su autoría.

Entre dichas coreografías figuran La bella durmiente –gran vals del primer acto-, Pretextos, Desnuda luz de amor, inspirado en el poema de José Lezama Lima; Preciosa y el aire, basado en los versos de Federico García Lorca; A la caída de la tarde, Diálogo a 4, La flauta mágica, que recrea pasajes de la extraña ópera de Mozart, y Sinfonía de Gottschald, sobre el compositor europeo.

Los pasajes coreográficos de Doña Alicia, quien aún encabeza el Ballet Nacional de Cuba, del cual excluyó a Fernando Alonso, ex marido y primer bailarín acompañante de sus gloriosos inicios en New York, demuestran su entrega total al arte danzario y la voluntad de permanencia en la memoria colectiva.

Tanto en el antológico programa del jueves 29 de diciembre sobre el debut escénico de Alicia, como la representación de Cascanueces, el domingo primero de enero, brillaron el Maestro Giovanni Duarte, director de la Orquesta del Gran Teatro de La Habana, y el virtuosismo clasicista de jóvenes solistas del Ballet Nacional, como Viengsay Valdés, Sadaysi Arencibia, Irene Rodríguez – primera figura del Ballet Español de La Habana-, Anet Delgado, Ariadna Suárez, Luis Valle, Arián Molina y otros.

Alicia Alonso triunfó en el American Ballet Theatre de New York en la década del cuarenta del siglo pasado y fundó en La Habana en 1948 la Compañía Alicia Alonso, génesis del Ballet Nacional de Cuba, creado en 1959 con apoyo estatal. Desde entonces revolotea en el panteón de la danza insular con rango divino y mando absoluto.

Publicado inicialmente en Cubanet.

Puertas premiadas. / Miguel Iturria Savón.

3 enero 2012 às 14:24 por Ancla insular | Postado em: General
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Como un inesperado regalo de Navidad llegó a La Habana la semana pasada Puertas a la imaginación. Nueva Literatura Cubana, volumen que compila los premios y menciones del relegado concurso literario Voces de cambio, auspiciado a mediados del 2008 por la directiva del proyecto Bibliotecas independientes de Cuba.

Aún no se ha hecho la presentación formal, pero ya circula una decena de ejemplares entre algunos de los autores, quienes no verán sus textos en la red de librerías y bibliotecas del país por la censura dictada por el Ministerio de Cultura y su monopolista Instituto Cubano del Libro, lo cual lastra a la literatura insular pues desconecta a los creadores de sus lectores naturales y a estos de las voces alternativas.

Puertas a la imaginación es una antología de 412 páginas, preparada por las Bibliotecas independientes y Ediciones El Cambio, de Miami, Florida. Comienza con la Nota del Editor, el Prólogo del ensayista Carlos A. Montaner, la Presentación de Gisela Delgado Sablón, los textos premiados en los género de ensayo, epístola, testimonio, poesía, cuento y novela, más la bellísima selección de acrílicos sobre lienzo de Armando Valladares, ilustrador de la portada, y la colección de obras de arte brindada por Arturo F. Mosquera, quien ofrece los datos de los artistas en las páginas 381 a 407.

Salvo por la reducción de varios ensayos y testimonios para ajustarlos a los límites del volumen, y los detalles que detectarán los autores con relación a su entrega escritural, estamos ante una compilación de valor literario, artístico y tipográfico, en la que convergen la libertad de expresión y el compromiso con la realidad insular, apreciable en los ensayos, epístolas, testimonios y, en menor medida, en poesía y narrativa, cuya estética sobrevuela sus propios presupuestos, pero se nutre de las tensiones que pulsan la creación.

Advierte Montaner que esta “otra” literatura dispone de “magníficos ensayos sobre el futuro, como los de Manuel Cuesta Morúa (inteligente reflexión sobre el cambio necesario y la necesidad de instituciones que los sostengan) y el de Julio A. Aleaga Pesant, a propósito del fenómeno de la globalización y las innovaciones tecnológicas… También…Lucas Garve, que viaja al pasado y hurga elegantemente en la prensa cubana de fines del XIX para encontrar cómo y por qué Julián del Casal, que nunca estuvo en París…pudo comentar la pintura del francés Gustave Moreau…”

Los ensayos culminan con Francisco Blanco Sanabria, autor de El Cineclub Max Linder, y Alberto Méndez con Síndrome del avestruz en la cultura cubana. Mientras las epístolas, polémicas e incisivas, emplazan a funcionarios y cuestionan declaraciones y problemas que afectan al país, como la Carta de Raúl Bolívar Martínez a Elíades Acosta, ex Jefe de Cultura del Partido Comunista; la de Julio A. Rojas Portal al ex ministro Felipe Pérez Roque y la de Leannes Imbert Acosta a Mariela Castro Espín.

Dos epístolas difieren del emplazamiento pero enlazan lo político con la introspección personal: la Carta testimonio del ex capitán de la Contrainteligencia Ernesto Borges Pérez a su madre (Ivonne Pérez) y Carta a mi padre, de María del Carmen Pino. Ambas escritas tras las rejas, desde las cuales desnudan tragedias íntimas y familiares provocadas por la represión del régimen militar cubano.

El ritmo crece con los testimonios, se acentúa en los poemarios y se multiplica en la narrativa, cuyos cuentos y novela constituyen la cúspide de la obra por el vuelo imaginativo, la arquitectura compositiva y la diversidad de voces y estilos que acuñan los relatos.

Sobresalen en testimonio Guillermo Fariñas Hernández, quien retoma sus vivencias de la guerra en Angola con sentido realista y trágico; en tanto Nereida Pérez Sedeño conmueve al lector con La historia de mi vida, donde narra los retos de su familia ante la represión comunista; tema abordado a su vez por Orestes Suárez Torres en 25 kilómetros de terror y Nilda Leyva González en Danger, Dont’Read, acerca del acoso de la Seguridad del Estado contra un médico que leía las novelas de la escritora exiliada Zoe Valdés.

En poesía predomina la calidad a pesar de la diferencia de estilos y del desnivel creativo entre los cultores, abocados entre la memoria, la historia, el amor, la ciudad y otros duendes y fantasmas corporizados en los versos. Descuella el poemario de Joaquín Cabeza de León, ganador del primer premio con Cristales de la memoria; seguido por Máscaras y rituales para un telón vacío, de Miguel Iturria Savón; El pie en la raya, de Luis Felipe Rojas; Versos diversos, del ex prisionero político Ricardo González Alfonso; El precio de estar vivo (Marlon Faustino Guerra), Isla (Francisco Conde) y Una mujer y mil abismos, de María del Carmen Pino.

Los narradores premiados en Voces de Cambio miran al mundo desde su entorno. La memoria, la ciudad, el desarraigo existencial, el absurdo cotidiano y la soledad del hombre ante el poder activan la imaginación de Michel Perea Enríquez, autor El motín; Wilmer Hidalgo Oliva (La noche en que Jesús se confundió de Habana), Juan González Febles (Nonato habla con los muertos), Yasser Iturria Medina (Los guapos no toman sopa), Odelín Alfonso Torna (Página 66) y Luis Cino Hernández (Claudio).

A esos excelentes cuentos se suma la noveleta Sombras arcaicas, del citado Yasser Iturria, quien comparte su pasión por la investigación científica con la literatura. Sombras arcaicas es una pieza experimental sin concesiones al lector, de indudable pulso narrativo e inquietante juego ficticio.

En Puertas a la imaginación los textos literarios alternan con casi un centenar de ilustraciones de artistas cubanos que enriquecen y elevan el valor de la antología.

Publicado inicialmente en Cubanet.