La otra semana. Por Miguel Iturria Savón.

10 junio 2009 às 21:42 por Ancla insular | Postado em: M. Iturria.,Sociedad
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El sábado pasado una amiga de Noti-Cuba me envió un mensaje por el móvil sobre la acusación a Myers, ex funcionario del Departamento de Estado que pasaba información secreta a los Castro. La nota fue el último capítulo del culebrón informativo de la semana, cuyo plato fuerte estuvo en las sesiones de la OEA para levantar la exclusión del régimen cubano de esa institución regional.
Cuba se abre al mundo a su manera –exporta médicos, vocifera contra Estados Unidos y asesora a sus aliados del continente-, pero cierra las puertas de las oportunidades a sus propios ciudadanos. Tal vez por eso el jueves, mientras los presidentes latinoamericanos esperaban la felicitación del gobierno de Castro por la Resolución de la OEA, un grupo de balseros fueron apresados en el Malecón, al lado de la sede diplomática de los Estados Unidos, al regresar por fallos técnicos cuando intentaban escapar de la isla.
Sobre la decisión de la OEA hubo análisis de todo tipo dentro y fuera de Cuba, desagraviada y silenciosa por conveniencia totalitaria. Por el régimen habló Ricardo Alarcón, Presidente de la Asamblea Nacional, quien expresó: “Cuba agradece el gesto, pero no está preparada para pedir ser admitida”.
El vocero del castrismo tiene razón, Cuba no está dispuesta a respetar la Carta Democrática de la organización regional. El esfuerzo de sus aliados por devolverle el sillón no es más que un gesto contra los Estados Unidos, cuyo gobierno apoya a la oposición pacífica e insiste en la necesidad de cambios en la isla, lo cual cuestiona el jueguito del poder vitalicio de los Castro, sostenidos por el petróleo y los dólares de Venezuela con la complicidad de los mandatarios que ponen de moda a la vieja dictadura.
Cuba está situada a la entrada del Golfo de México, pero no es el centro de América ni el ombligo del mundo. Suceden cosas en otras partes. El gobierno de Perú declaró la emergencia en los Andes por la muerte de 153 niños. En Guatemala reclamaron investigar al presidente Álvaro Colom por su posible complicidad en asesinatos. Hugo Chávez tomó el control de 14 nuevas plantas de gas natural en Venezuela. Predominan los terroristas en el Medio Oriente, a donde viajó Barack Obama para “buscar un nuevo comienzo entre los Estados Unidos y los musulmanes”; mientras Irán y Corea del norte aceleran su programa nuclear y China frena a los jóvenes que evocan la masacre de Tiananmen.
Si comparamos las noticias de la semana pasada con las aguas mansas que reinan en Cuba, vemos que el mundo es muy complejo para juzgarlo desde la atalaya insular. La Habana es todavía una plaza sitiada por su propio gobierno, devenido en “símbolo de resistencia” para algunos mandatarios de la región que copian al castrismo.
Quizás el señor Myers y su esposa, al convertirse en espías de los Castro, no sabían cómo funciona este país. Tendrán tiempo de informarse y de esperar por nuestro ingreso en la ONU. Veremos qué pasa.

El ruso. Por MIguel Iturria Savón.

às 21:19 por Ancla insular | Postado em: Crónica,M. Iturria.
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A Denis Torres Sokurenko le decían el ruso, pero era ucraniano; nació en Kiev, donde su padre fue a estudiar a fines de los años setenta, cuando Cuba giraba en la órbita de la Unión Soviética y Moscú era el centro de atracción de los países socialistas. El becario habanero regresó con su título universitario, una esposa bellísima y un niño de brazos que creció en un barrio de San Miguel del Padrón, entre las malas palabras de los vecinos y los susurros nostálgicos de la madre eslava, a quien conocí en agosto de 1998 en una Unidad antiaérea de Santa María del Rosario, mientras cada uno esperaba al hijo, convertidos en amigos por obra y gracia del Servicio militar obligatorio.
La amistad entre los jóvenes uniformados convirtió a Denis en visitante ocasional de mi casa, centro de fugas y coordinación de fechorías hasta que ambos ascendieron a sargentos, lo cual implicó ciertas ventajas para tolerar las órdenes absurdas, el encierro y el hambre de los cuarteles, especie de barracones sin cañaverales.
El ruso es un rubio alto, fuerte, velludo, de pelo amarillo y ojos claros, un típico ejemplar eslavo bajo el sol tropical. A sus rasgos físicos sumaba el espíritu romántico de la madre ucraniana y la vocación militar del padre cubano. Como se convirtió en el mejor flechero del Ejército occidental, creíamos que aceptaría un curso para oficiales, pero su inteligencia, carisma y jovialidad, lo ayudaron a buscar otro horizonte al concluir el Servicio militar.
Como sargento y jefe de pelotón de una batería de cohetes se sintió decepcionado por la incompetencia, el desvío de recursos, la soberbia y el maltrato de los soldados por parte de los oficiales. La falta de equidad en el plano de las relaciones y su sentido de la amistad lo inclinaron al bando de sus compañeros, lo cual le creó problemas con el mando.
Al finalizar sus días en el regimiento el ruso se fugaba como los demás. En la postrimería fingió una lesión en la rodilla, se inyectó miel, empezó a cojear y obtuvo un certificado médico. Entonces alternó las guardias con un empleo en la cafetería de un vecino; luego incursionó en pequeños negocios, compraba autos viejos, los reparaba y revendía; invirtió su ganancia en la cría de cerdos y hasta especuló con corales.
Cuando obtuvo la baja ya había cambiado su estatus de vida y estaba preparado para sobrevivir de su esfuerzo personal en cualquier sociedad. Como en ese momento nuestros jóvenes buscaban el horizonte fuera de las costas cubanas, Denis se acordó de su condición natural y obtuvo el pasaporte de Ucrania o Rusia con la ayuda de la madre, que vivía en Cojímar con un mulato.
La corriente migratoria que predominó en la isla entre los años 2001 y 2002 pasaba por la obtención de una Carta de invitación a Rusia, cuya embajada en La Habana concedía la visa con facilidad. El avión iba a Moscú pero se quedaba medio vacío en Madrid. El éxodo se interrumpe por la protesta de la Cancillería española cuando todos los pasajeros de una aeronave cubana pidieron asilo al llegar a Barajas; solo el piloto y sus asistentes continuaron el viaje.
Desde ese escándalo internacional nadie ha visto Denis Torres Sokurenko, “el ruso” de Kiev que creció en La Habana, de donde partió en busca de otro paraíso. Sus amigos del Servicio militar no saben si pasa frío en Kiev, vende jamón pata negra en Madrid o se baña en Miami Beach. Tampoco conocen si la madre se fue tras él, o se acostumbró al calor y al mulato de Cojímar.

Cifras curiosas. Por Miguel Iturria Savón.

5 junio 2009 às 17:39 por Ancla insular | Postado em: M. Iturria.,Sociedad
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En “Hablemos de azúcar” (Diario las Américas del 5 de mayo) el periodista Pablo Alfonso ofrecía algunos datos que revelan la ineficacia de la industria azucarera de Cuba con relación a la producida en la Florida, donde 90 mil hectáreas cultivadas y seis centrales aportaron dos millones de toneladas en la cosecha pasada; mientras que la isla obtuvo 1,4 millones en 330.000 hectáreas en el mismo período.
Al revisar las estadísticas del Departamento de Comercio de los Estados Unidos, el comunicador mostró las compras insulares a esa nación en el sector azucarero entre el 2004 y los primeros meses del 2009, lo cual no fue informado por nuestra prensa, aferrada al antagonismo perpetuo contra el gran vecino, que vuelve a ser uno de los principales socios comerciales del gobierno cubano.
No voy a repetir las cifras ofrecidas por el colega exiliado. Quien desee saber el flujo de mercancías entre ambos gobiernos tendrá que buscarlos en los sitios de Internet de la Administración norteamericana o en los organismos regionales de comercio. Los archivos de la isla son secreto de estado. La prensa insular compensa la ausencia de estadísticas con consignas bien dosificadas y alienantes.
Otras cifras recientes demuestran la presencia del mercado norteamericano en la isla a pesar del embargo. “Hasta el daiquirí se cuela en el comercio humanitario con Cuba” según Laura Wides-Muñoz, reportera de The Associated Press, quien relaciona nueces, granos, aceites, maderas, pollos, medicinas, mezclas para bebidas y objetos suntuarios para hoteles. “Las ventas más grandes del año pasado fueron de productos básicos: maíz, por valor de $ 196 millones, pollo (139 millones) y trigo (135 millones), según la Oficina del Censo.”
“Las exenciones son tan amplias que incluyen cervezas, gaseosas y una serie de productos no comestibles como objetos de arte, postes de electricidad, armarios para la cocina y papel para diarios, adquirido en Alabama”.
De manera que hasta el periódico Granma, órgano oficial del Partido comunista, se imprime con el papel del enemigo. La ironía se extiende al daiquirí, inventado en la isla e importado desde el norte. ¿No es esto dependencia del extranjero? ¿Qué pasa con la soberanía pregonada por el castrismo? ¿Será el embargo lo que realmente frena el desarrollo de los cubanos?
Si bien algunos ejecutivos de firmas alimenticias viajan a La Habana y obtienen contratos que benefician a los agricultores de Texas y otros estados de la Unión americana, es evidente que en algo más de una década de intercambios los estadounidenses van recuperando el lugar que tenían en el mercado insular antes del embargo decretado en 1962.
La normalización de las relaciones ya está en proceso a pesar de la desconfianza, las tensiones entre los gobiernos y el discurso agresivo de los hermanos Castro, quienes usan la soberanía como cortina de humo para justificar la ausencia de libertades de los cubanos. El círculo vicioso de la retórica es una máscara. Si cotejamos las cifras se viene abajo.
El desbloqueo hacia adentro es otra cosa.

El fetiche del cura. Por Miguel Iturria Savón.

às 17:16 por Ancla insular | Postado em: Crónica social,M. Iturria.
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Todo vale en la época postmoderna, desde la fusión del rock y el rap, el tango y la trova hasta los escándalos de futbolistas y peloteros convertidos en celebridades, o las declaraciones de actores que incursionan en la política. Valen, por supuesto, el vedetismo de algunos sacerdotes y de gobernantes y políticos que confunden la percepción de la realidad con la vida de las personas y expresan sus opiniones como si fueran Mesías.
Como la prensa reseña a tales autoridades, los lectores soportan o pasan la página de titulares risibles. Lo que dijo fulano sobre mengano es frecuente, siempre que sea políticamente correcto y tengan nombres o cargos ilustres. El diario Granma es abanderado en culebrones pedantes, principalmente sobre la vida y milagros del señor Fidel Castro Ruz, quien “abandonó” el poder en julio del 2006 pero no tolera el olvido.
La presencia cotidiana de este señor en la prensa de Cuba trasciende a otros medios. Los discípulos del Padre de la Patria socialista lo mantienen en la tribuna a pesar de estar enfermo. Los presidentes de Venezuela (Hugo Chávez), Bolivia (Evo Morales) y Nicaragua (Daniel Ortega) son sus voceros más tenaces, aunque otros mandatarios del continente también le rinden cortesía.
Como las figuras políticas siempre son noticias, la prensa extranjera recrea las Reflexiones del compañero Fidel y los comentarios apologéticos que sobre “el líder jubilado” hacen los paladines del continente. Las reliquias históricas son así, cualquier arista de su vida vale más que un amuleto de oro.
La semana pasada los lectores del Granma reímos con lo expresado sobre el fetiche cubano por un cura nicaragüense que cambió la sotana por la tribuna política. Los que creíamos que Miguel D’Escoto volvió al convento cuando los sandinistas le entregaron la Presidencia a Violeta Chamorro a fines de los ochenta, nos quedamos con ganas de confesarnos al saber que el cura rojo no colgó los guantes políticos. Dejó de ser ministro pero siguió en las intrigas desde la Meca insular. Ahora preside la Asamblea General de la ONU.
Desde esa garrocha diplomática don Miguel acaba de expresar sus emociones sobre el talismán de América Latina, a quien visitó recientemente. “Fidel Castro tiene un aspecto estupendo, trabaja mucho y está al tanto de todo”, dijo el nuevo médico al diario Granma. El curita agrega que Dios le concedió el privilegio de ver a su ídolo “a lo largo de los últimos treinta años” y lo considera “un ser extraordinario…que regó esta semilla que está germinando…”
No somos expertos en genética de las plantas, pero suponemos que la semilla regada por Castro no produce “refrescante espiritualidad”. Cuba es un semillero de otras cosas, aunque Miguel D’Escoto y los corderos de nuestro tirano no lo perciban.

Equilibrio de intereses. Por Miguel Iturria Savón.

29 mayo 2009 às 17:33 por Ancla insular | Postado em: M. Iturria.,Sociedad
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Un amigo que regresó de Venezuela, donde brindó asesoría en la enseñanza universitaria, me pregunta si hay “señales de cambios en Cuba”. Dice que en Caracas hubo confusión entre nuestros colaboradores por las destituciones de Carlos Lage y otros funcionarios del gobierno, pero que casi nadie preguntó pues “allá estamos bajo el control del jefe de grupo y la suspicacia de los chavistas más fascistoides”. Agrega que “aquello es otra cosa, pero cada día se parece más a esto; Chávez es un títere con dólares, Fidel es el titiritero; los asesores somos tramoyistas, decoradores y asistentes de escenas, según el rango”.
Mi amigo tiene 53 años, treinta de ellos dedicados a la docencia media y superior. Entre sus íntimos critica la realidad insular, pero de la puerta hacia afuera guarda silencio. Antes de hablarles de Cuba le pido información sobre la labor del personal cubano en Venezuela, Ecuador y Bolivia.
“En Venezuela predominan los médicos, pero hay especialistas cubanos en todos los niveles de enseñanza, en los medios de comunicación, en el Ejército, la Policía, la Seguridad del Estado, la Marina, la pesca y algunas industrias. Para nosotros Caracas es Moscú a la inversa. Ellos nos envían el petróleo y decenas de productos, además del pago por la asesoría en cada sector; Cuba les manda el personal y los métodos de dominación.”
El amigo asegura que es posible que Chávez se imponga completamente sobre la oposición y acabe con los medios fundamentales de propiedad, como hicieron los Castro en Cuba con la ayuda de la Unión Soviética. “Él tiene al Parlamento y al Ejército en sus manos, además del petróleo y millones de seguidores. Los venezolanos son más rebeldes que nosotros, pero Chávez es tan audaz, agresivo y manipulador como Fidel Castro.”
Al preguntarle sobre el aspecto ético de nuestra cooperación en Venezuela, el pedagogo no vacila en responder: “Somos mercenarios espirituales, sabemos que ayudamos a un déspota, pero estamos entrenados para simular. Unos van para quedarse, conozco a médicos y enfermeras que se casaron con antichavistas para no volver a la isla. Hay quienes escapan antes de regresar. La mayoría retorna cargado de pacotillas…”
La presencia cubana en Venezuela, más que en Bolivia o Ecuador, es un negocio para ambos gobiernos. Tal vez “un equilibrio de intereses”, como dice el profesor que me visita al llegar de Caracas. Él, como tantos profesionales que “cumplen misiones” fuera de la isla, cree que “hay que vivir a pesar de los Castro y sus estupideces de dominación perpetua”.
No pienso lo mismo pero conozco a varios médicos, profesores e ingenieros que actúan como este amigo. Vienen de Caracas como si llegaran de Miami o New York, con dólares en los bolsillos y equipajes llenos de ropas y equipos electrodomésticos. Dicen horrores de Hugo Chávez y Fidel Castro y preguntan sobre posibles cambios en Cuba, como si fueran inversionistas o exiliados que visitan a la familia.

La sal del Padrino. Por Miguel Iturria Savón.

27 mayo 2009 às 21:53 por Ancla insular | Postado em: Folklor,M. Iturria.
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La sal del padrino. / Miguel Iturria Savón.
El engaño del padrino sigue en el hit parede de la radio cubana. Hasta los amantes de la música culta mueven los pies y repiten los estribillos del reggaetón de Cola Loca, agrupación que supera a Baby Lores, El Chacal y El Insurrecto, cuyos textos irreverentes son coreados por jóvenes y adolescentes que siguen también a los raperos de Doble Filo, Aldeanos, Papo Record y Obsesión.
El contrapunteo rítmico entre el ahijado y el padrino es una crónica satírico-musical, casi un retrato de la desesperanza de quienes acuden a ganguleros, paleros, santeros y babalawo para resolver un maleficio, neutralizar la brujería que le echaron en la puerta, pedir salud para el hijo enfermo o alejar al muerto que le sigue los pasos.
Las gentes de a pie se identifica con las alegorías y circunstancias del ahijado y ríe con los pretextos del padrino que pide demasiado para “quitarle la sal de encima”, una sal que no depura ni alivia malestares pues es “cosa mala, salación y desgracia”, por lo que hay que pagar la consulta y asumir los problemas profetizados por el Obba o el Babalawo, cuya cadena revela la perspectiva de sucesos del que toca a su puerta en vez de consultar al psicólogo o el psicoanalista.
Ante los obstáculos y conflictos la gente busca asideros en las religiones, especialmente en las de origen africana, cuyas deidades compiten con la tradición católica y el ateísmo escolar. Se ha puesto de moda dar un “toque de tambor” para pagar una promesa o hacerse santo (iyabó) por razón de salud o para “desarrollar el muerto” que se comunica con “la prenda”. Si no tienes “camino de Ifá” no serás babalawo, pero podrás “rayarte” y ser “Palero”, que es un tratado directo con el muerto y exige un cuarto religioso en tierra, donde se montan las prendas para curaciones y brujerías.
Como los caracoles “dicen” el signo que traes, en un monosocongo o cuarto religioso la ganga se corresponde con el santo escogido, cada cual con su muerto. Ogún, Yemayá, Ochún, Obatalá y San Lázaro son más populares. El santero no trabaja con la prenda, sino el gangulero, con crucifijo si es para bien o sin este si es para mal. Si no hay muerto no hay fuerza.
Los ahijados, los padrinos, la preparación de las ceremonias, los collares, las consultas y la búsqueda de los ingredientes demandados por paleros y ganguleros obedecen a rituales ancestrales, pero la banalización de las prácticas corroe la esencia cultural de tales creencias. Los babalawo cobran en divisa o en moneda nacional, según el lugar y el origen. Si el aspirante viene de México o de España el filón es lucrativo. El Festival de raíces africanas –Wemilere- y los servicios de la Asociación Yoruba de Cuba, cuyo Presidente es Diputado a la Asamblea Nacional, son una muestra.
No todos los Babalawo son tan embusteros como el satirizado por Cola Loca, pero muchos cubanos quieren quitarse la sal de encima.

El permiso de los gays. Por Miguel Iturria Savón.

às 21:36 por Ancla insular | Postado em: M. Iturria.,Sociedad
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Desde hace unos años los gays y las lesbianas de Cuba pueden seguir el destino de sus hormonas sin buscarse problemas con las autoridades a excepción de la policía, que aún los hostiga a pesar de contar con el apoyo de Mariela Castro Espín, hija del Presidente y sobrina del Comandante en Jefe, quienes promovieron la homofobia y la exclusión en el pasado, pero ahora admiten la diversidad sexual como mampara de otros cambios.
El tema es promovido por el Centro de Educación Sexual (CENESEX) bajo la batuta de la citada Mariela, que organizó el evento teórico del 2008 y acaba de finalizar el del 2009, ambos en el Pabellón Cuba, ubicado en La Rampa, donde hubo paneles y se presentó un libro, una revista y un Cd con un relato de Miguel Barnés, Presidente de la Unión de escritores y artistas de Cuba, quien asistió a la Marcha contra la Homofobia, celebrada en las calles aledañas a ritmo de conga y banderas multicolores, todo un suceso para el morbo colectivo y la prensa extranjera, que lo apreció como un acto de diversidad y apertura.
Damos la bienvenida al culebrón anual sobre los gays y las lesbianas. Ellos merecen respeto por su opción personal y la incorporación sin recelos a todos los peldaños de la sociedad. Reconocer sus derechos es un acto de justicia. Llama la atención, sin embargo, el intento de apropiación política sobre un tema que trasciende la conjura y la promoción ideológica.
El pretendido control de la homosexualidad y el lesbianismo por la hija de un mandatario que envejeció en el poder, resulta sospechoso. La impostura es evidente por muy sexóloga que sea la Mariela. ¿Sabrá esta señora que existen otros derechos excluidos bajo el reino edificado por sus mayores? ¿Será una rebelde consagrada a una nueva causa bajo la sombra de su padre? ¿Cómo creer en la sexualidad revolucionaria si esta margina a los homos que no bailan la comparsa socialista?
El derecho de los gays trasciende las campañas mediáticas o educativas; no es algo trivial para evitar otras marchas y cambios necesarios. La libertad de expresión, de prensa, asociación, de entrar y salir del país sin permiso y vivir sin la tutela estatal, es imprescindible para saltar la miseria y transitar hacia la diversidad promovida por la oposición pacífica sin tanta algarabía y fuegos fatuos.
Cincuenta años es mucho tiempo para dominar a una sociedad que penaliza hasta la filiación sexual. ¿Cómo hablar de diversidad y de espacios para la reflexión, si pensar es un delito y defender los derechos humanos es un reto que termina en la cárcel?
El amor es expresión más que intercambio. Ha cambiado algo la mentalidad, cambiemos las leyes para incorporar a todos al concierto ciudadano. Más que un desfile a ritmo de conga es preciso enterrar los muros de exclusiones levantados por el castrismo contra los cubanos.

Cyber cafés de Ciudad Habana. Por Miguel Iturria Savón.

22 mayo 2009 às 17:35 por Ancla insular | Postado em: Blogs,M. Iturria.
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Parece que las autoridades de los ministerios de Turismo y de Comunicaciones se han puesto de acuerdo para posponer la aplicación de una circulan que vetaba el acceso de los cubanos a los Cyber café de La Habana y otras ciudades del país. Los bloggers Yoani Sánchez y Reinaldo Escobar denunciaron días atrás el intento de exclusión a través de un video filmado en un hotel del Vedado.
Ante la ofensiva estatal y la complicidad de corporaciones extranjeras como Meliá, un grupo de cybernautas hicimos un recorrido por 35 hoteles de la capital y comprobamos que levantaron la prohición, al menos por el momento, a excepción de un hotel de Miramar.
No sabemos que pasa en los cybercafés de Matanzas, Varadero, Cienfuegos, Santa Clara y otras ciudades del país, donde otros bloggers y periodistas independientes buscan conectarse a la red.
Estaremos al tanto.

El indomable. Por Miguel Iturria Savón.

15 mayo 2009 às 17:19 por Ancla insular | Postado em: Crónica,M. Iturria.
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Cada vez que veo a Didier me acuerdo del Paul Newman en La leyenda del indomable. El joven cubano es trigueño, delgado y narizón, pero evoca al personaje de Hollywood por la astucia y la voluntad al escapar de las prisiones mientras cumplía el Servicio Militar Obligatorio en el Regimiento antiaéreo que colinda con el Combinado del Este, donde lo conocí en 1999 al visitar a mi hijo, retenido por “faltarle el respeto al Jefe de Estado Mayor”.
Didier era una leyenda entre los soldados y oficiales, algunos de los cuales fueron sancionados por su culpa. El político no sabía qué hacer con él y el coronel extremaba las medidas para conducirlo a juicio por evasión continua y trasladarlo al penal. No imaginaban que al final nuestro Papillón sería más sutil que ellos.
Inicialmente fue soldado del Cuerpo de Seguridad de la Unidad militar 2369, fusionada con la 1700, ubicada en Santa María del Rosario, al sudeste de Ciudad Habana, donde dicen que robaba gasolina antes de ir al calabozo por primera vez. Escapó cuando un posta abrió la reja para darle la comida. Corrió como un venado y se internó en un bosque cercano.
Fue capturado por el Cuerpo de prevención de las Fuerzas Armadas y conducido al cuartel de estos en Reloj Club, municipio Boyeros. Allí se rebeló contra los abusos aplicados a los soldados. Volvió a fugarse durante el traslado a su Unidad aunque iba en calzoncillos y con las manos atadas a la espalda. Se tiró de la camioneta en una intercepción y corrió hasta la casa de un campesino, a quien le contó que fue asaltado y despojado de sus bienes.
Al mes siguiente lo apresaron otra vez y lo condujeron al Centro de Entrenamiento Intensivo de Managua, prisión militar provisional en la que obligan a los reclusos a hacer ejercicios con fusil, casco y botas antes de ser juzgados. De esta también escapó de forma espectacular pero lo sorprendieron en la casa de la novia, que lo visitaba cada día en el calabozo de su Unidad, de donde logró fugarse a través de un hueco hecho con cabillas en la pared, por lo cual castigaron al resto de los detenidos y el mando ordenó un ejercicio demostrativo con el soldado más flaco del regimiento.
Al terminar los dos años de Servicio Militar Didier no había cumplido ni tres meses con sus deberes de soldado. Mientras esperaba el trasladado a la Prisión de Ganuza coincidió en la celda con un chico operado de apendicitis, quien le explicó los síntomas de la enfermedad. Inmediatamente empezó a fingir los achaques de esta y convenció a los médicos que lo examinaron. Fue operado en el Hospital Naval. Durante la convalecencia le dieron la baja.
A diferencia del mago Houdine, rey de las fugas, Didier no murió de apendicitis. Cambió esa porción de su cuerpo por la libertad. Nuestro indomable contrasta con el personaje de Paul Newman, que muere al final del filme.

Final inesperado.

13 mayo 2009 às 21:24 por Ancla insular | Postado em: Emigración,M. Iturria.
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La noche del 15 de marzo, mientras Cuba enfrentaba a Japón en el Segundo Clásico mundial de béisbol, doce jóvenes desafiaban el mar rumbo a la Florida desde la costa de Guanabo, al nordeste de La Habana, por donde regresaron después de navegar 20 millas pues cinco de ellos entró en pánico, aunque el motor de la lancha funcionaba bien, la corriente era favorable y el equipo GPS marcaba el rumbo programado mejor que una brújula.
Uno de los tripulantes cuenta que volvieron en silencio por la Base de campismo, cerca de la torre de perforación de petróleo, lo que impregnó sus ropas al nadar a la orilla. “Abandonamos la embarcación y caminamos hasta la carretera, pero en vez del ómnibus llegaron dos patrullas de la policía alertadas por un agente SEPSA que nos vio llegar. Eran las cuatro de la mañana del jueves 16.”
Otro de los jóvenes capturados expresa: “no llevábamos armas ni hicimos resistencia, pero nos pusieron la pistola en la cabeza y nos esposaron como si fuéramos invasores o delincuentes. Entre gritos, insultos y amenazas los policías y los oficiales de la Seguridad del Estado que nos interrogaron durante 12 horas en Guanabo acentuaron nuestra frustración y el deseo de volver a escapar de Cuba.”
“Los tres oficiales de la Seguridad son menores de 30 años. Dos blancos y uno negro. Todos expertos en tortura psicológica. Mientras investigaban nuestros antecedentes trataron de enfrentarnos para obtener información. Cada dos horas volvían a preguntar: ¿Por qué te quieres ir del país?; ¿no sabes que tenemos el poder y representamos la ley?; ¿crees que vas a ser libre en los Estados Unidos?; ¿qué contactos tienes con los defensores de los derechos humanos?”.
Como los jóvenes detenidos en Guanabo no tenían antecedentes penales ni contactos con la oposición pacífica, los agentes de la Seguridad del Estado ordenaron su liberación. La Policía les impuso una multa de tres mil pesos duplicable a seis mil en el segundo mes. Días después recibieron en sus domicilios la copia de la Resolución 16/09, expediente 30.09 de la Capitanía del puerto de La Habana, la cual no consideró el delito como salida ilegal del país, sino como “tenencia y operación de embarcación sin permiso en el territorio nacional”.
La salida ilegal es uno de los delitos más frecuente en Cuba desde hace medio siglo. Millares de personas han sido encarceladas por esa causa. Más de 70 mil perdieron la vida en el intento. Según las estadísticas de los Estados Unidos 14,061 cubanos pidieron refugio en su territorio durante el 2008. Entre octubre de ese año y marzo del 2009 llegaron a las costas de la Florida 437, mientras 415 fueron interceptados por los Guardacostas y repatriados a la isla.
Los jóvenes que me ofrecieron su testimonio se sienten frustrados, más no pierden la esperanza de emigrar al norte. No saben cómo cambiar a su país para vivir en libertad y acceder a las posibilidades que les niega el régimen socialista.

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