Bachelet vino a La Habana. Por Luis Cino.

18 febrero 2009 às 19:19 por Ancla insular | Postado em: Luis Cino.,Opinión
| Comments (1)

Lo más positivo del viaje a Cuba de la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, fue su participación en la Feria del Libro de La Habana. Al menos, tendremos el gusto de darnos un atracón con la poesía de Huidobro, Neruda y otros. Por ser Chile el país invitado este año, la editorial Arte y Literatura puso a la venta antologías con lo mejor de la literatura chilena y el Libro Mayor de Violeta Parra.
La Presidenta chilena asistió a la inauguración de la Feria el 12 de febrero en la fortaleza de La Cabaña. También estuvo, entre otros sitios del tour que preparan los anfitriones para estas ocasiones, en Casa de las Américas, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños y el Aula Magna de la Universidad de La Habana. En todos los casos, pronunció discursos en los que habló de la integración latinoamericana, de las ventajas de la cooperación entre los países de la región y de los desafíos comunes.
En cambio, no se entrevistó con líderes disidentes ni habló de derechos humanos. Bachelet nos dejó con las ganas de escuchar sus experiencias de cómo Chile afrontó el tránsito de una sanguinaria dictadura militar a la democracia. Luego de la visita en enero de la Presidenta argentina, ni siquiera la información de la doctora Bachelet de que Fidel está bien, fue sorpresa. La Presidenta vino también a Cuba, sabrá Dios por qué, a poner su granito de arena en la legitimación del régimen de sucesión. A hacer al General Raúl Castro otro par entre sus primos, como cualquier otro presidente latinoamericano democráticamente electo. ¿Acaso no entró Cuba al Grupo de Río? No es que los cubanos nos creamos el ombligo del mundo y esperemos más de lo que realmente merecemos de la solidaridad internacional. Pero esperábamos algo a favor de nuestra libertad de la Presidenta con nombre de canción que alguna vez se enfrentó a una tiranía y luchó por los derechos humanos.
Durante la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile admiré el desempeño de Bachelet. Vociferaban un puñado de energúmenos disfrazados de presidentes y el monarca español perdía la paciencia y mandaba a callar a Hugo Chávez. Bachelet logró salvar la Cumbre. Luego, cantó con un grupo de niños y con Inti Illimani.
El 11 de febrero, Michelle pasó revista a la guardia que formó filas en su honor en el Palacio de la Revolución. Junto al General Raúl Castro lució marcial. Después de todo, la señora, que además de médico y ministra de Salud, lo fue también de Defensa, está acostumbrada a tratar con militares. Incluso a tolerar, Pinochet mediante, a los militares represores de los que su padre, que era General, fue víctima. Los mismos milicos fascistas que la forzaron, como a otros millares de chilenos, a marchar al exilio. El perdón, el olvido y la tolerancia son cosas de las transiciones democráticas. Los cubanos tenemos mucho que aprender al respecto, pero Michelle Bachelet no parece dispuesta a enseñarnos. Es una lástima que el tiempo sea largo y la memoria tan corta. Puede que eso o algo parecido lo haya dicho alguno de los buenos poetas chilenos que podremos leer gracias a la Feria del Libro.luicino2004@yahoo.com

Aplastemos al infame (3). Por Pablo Méndez Piña.

13 febrero 2009 às 18:34 por Ancla insular | Postado em: Opinión,Pablo Ménez Piña.
| Comments (1)

Desde la Sierra Maestra Fidel Castro planificó astutamente su atronador encontronazo con los EE UU. Este hecho fue demostrado a través de una epístola enviada a la difunta Celia Sánchez el 5 de Junio de 1958, en cuya textualizada cita expresó:
<>
—Pues en efecto—el incitante líder maquinó el teatral dramatizado a nivel de naciones, con el objetivo de incorporar el bíblico pasaje del pequeño David enfrentándose al bravuconeado gigante de seis codos más un palmo, escenificación que de hecho le aseguraría como es obvio las simpatías y los aplausos del influyente auditórium mundial al miniaturizado héroe.
Y las resultas fueron relevantes, Castro con sus ha conseguido la pervivencia de su dictadura durante cincuenta años de competitiva crueldad con el sanguinario Tiberio Cesar, pero con la estricta particularidad de recibir el socializado beneplácito del populismo , que desde las circundantes plateas del cuadrilátero, sólo aclaman al sublimado ídolo, mientras desconocen el inmolado pueblo que yace sobre la lona.
De hecho las sanciones comerciales aplicadas por EE UU a la isla, , fueron enguacaladas mientras existió el campo socialista, y lógicamente explotó como hit-parade después de intensificarse con la aprobación de la ley Helms-Burton
No obstante mientras el buenazo de David sólo vocifera acusaciones contra su oponente. El abominable gigante representado por EE UU ha trepado al sexto peldaño del escalonado comercial cubano, cuyo gobierno aún manifiesta inconformidad entrelazando telarañas justamente en los ojos de sus admiradores, puesto que no bastan que los cargueros estadounidenses depositen tonelajes de producciones y alimentos en sus puertos, previo pago en dólares cash, también este chicuelo pretende sumar el al extendido inventario de países que tras otorgarles ablandados créditos, están obligados a soportar las majaderías del pavoroso deudor que siempre tiene los bolsillos vacíos.
Si preguntáramos —¿Por qué las arcas cubanas están desocupadas?—Sin dudas, nos aplastará ese interminable ferrocarril lastrado de facturadas justificaciones, cuya materia prima ha sido extraída del .
—O sea—sí nuestra industria azucarera hoy iguala la producción de 1903; su capital es un amontonamiento de escombros, las producciones y servicios están anegados en la ineficiencia, el subempleo baila la rueda de casino, y la mayoría de la juventud cubana pretende abandonar el país, no es culpa de la gobernanza del engendro revolucionario, sino del maleante hollywoodense representado por EE UU.
Asimismo para hacer una estimación más ilustrativa, las estadísticas publicadas por www.census.gov/foreing trade /nos muestran detalles del volumen comercial de las exportaciones de EE UU a Cuba durante los periodos comprendidos entre los años 2003 al 2007, y donde podemos apreciar que en ese lustro han sido digeridos por los bolsos de los empresarios norteamericanos más de 1,8 millardos de dólares a través de los envíos que abarcan 76 renglones, tales como: trigo; arroz, maíz, aceites comestibles, carnes de aves, productos lácteos, etc.
Conjuntamente en la rama industrial también asoman una ringlera de productos como: químicos; derivados del petróleo, aparatos eléctricos, accesorios de computadoras, vehículos para propósitos especiales, utensilios domésticos, juguetes inteligentes, implementos deportivos, y ¡hasta combustible nuclear!.
Pero aún no terminan las sorpresas, también Cuba hizo exportaciones a EE UU en el mismo periodo por valor de 758 mil dólares, a través de la venta de libros, revistas, disqueras, artesanías, antigüedades, estampillas coleccionables, etc.
Aunque mostremos el reverso de este cupón , el diferendo entre ambas naciones aún continúa como un cliché que aborrece todos los años al cenáculo de Naciones Unidas, y donde las pulsaciones-sufragios seguirán favoreciendo por abrumadora mayoría al legendario David representado por Cuba.
Entonces, también recordemos que el dictador Nicolás Ceacescu edificó una charranada populista simétricamente idéntica, cuando retó al descomunal oso soviético compartidor de sus fronteras, y fue tan aclamado por occidente , entretanto, el pueblo rumano tenia que trasnochar haciendo filas para conseguir un kilo de carne o mantequilla, además de sometérsele a prolongados cortes de energía, más la consabida angustia causada por el hambre y el frío.
Por tanto este furtivo escribidor, les reitera que cualquier similitud con la épica leyenda del gigante y el enano— tómenlo muy señores míos—como una irremediable y pura coincidencia, que todos los años en similar día, y a la misma hora, seguirá produciéndole molestias apendiculares al infortunado Goliat en el rectángulo de Manhattan.

Tropezando con la misma piedra. Por Luis Cino.

às 18:31 por Ancla insular | Postado em: Luis Cino.,Opinión
| Comments (0)

Es sumamente curioso. Precisamente ahora que el régimen pide por señas un conteo de protección, la disidencia interna, contra toda lógica, se afana en hacer exactamente todo lo que el sentido común aconseja no se debe hacer en estas circunstancias.

Se duplican las organizaciones opositoras. Estallan crisis en el seno de proyectos que parecían consolidados. Aumentan los conflictos entre la disidencia interna y el exilio. Se exacerban las ansias de protagonismo. Se dispara la paranoia. Llueven las descalificaciones contra los que difieren un centímetro de nuestros puntos de vista.

Pareciera, a juzgar por las frecuentes acusaciones de “segurosos” intercambiadas entre opositores, que aumentó notablemente en los últimos meses la nómina secreta de los agentes de penetración del Departamento 21 de la Seguridad del Estado.

Algunos opositores, dentro de Cuba o en el exilio, siguen renuentes a auto-regularse y aplicar, con respecto a sus hermanos de lucha, la democracia por la que dicen luchar. En su lugar, trasladan a las filas de la disidencia la intolerancia y el voluntarismo que heredaron del régimen.

La oposición pro democracia sigue, por disímiles factores, lejos de convertirse en una alternativa de poder. Si ahora mismo el gobierno cubano se desplomara o aceptara dialogar con la oposición, tal como andamos por la disidencia (ojala me equivoque), sólo puedo avizorar un vacío de poder de incalculables consecuencias.

Los disidentes tropezamos (¡ay Julio Iglesias!) una y otra vez, con la misma piedra. Y la dictadura gana con cada uno de nuestros errores, a los que no es ajena de ningún modo la mano de su policía política. Como se dice en mi fangoso barrio, “está ahí, gozando la papeleta, echándose el prisma”.

Conflictos que brotan como hongos amenazan la estabilidad y supervivencia de algunos de los frentes que más preocupan al régimen: las Damas de Blanco, el Proyecto de las Bibliotecas Independientes, la campaña de la FLAMUR por una sola moneda.

Agenda para la Transición boicotea el suministro de informaciones a Radio Martí. La coalición opositora tiene razón en muchos de sus cuestionamientos. Pero, ¿será ahora el mejor momento para ventilar viejos agravios con la emisora?

TV Martí no se puede ver en Cuba. OK. El caso de Radio Martí es muy diferente. Su programación no es la mejor, repite demasiado los programas y la interferencia electrónica le mete un ruido infernal. Pero se oye en Cuba. Quizás no tanto como en 1985 cuando millares de cubanos seguían la novela Esmeralda y el horóscopo de Rudmini.

Aquella tampoco era una programación ideal. Apenas había denuncias desde Cuba de violaciones de derechos humanos. Por entonces no había periodistas independientes, sino sólo un puñado de valientes activistas, muchos de ellos en prisión.

Si Radio Martí no se oyera en Cuba, el régimen no invertiría millones de dólares en interferirla por medios electrónicos. Es algo significativo.

La desaparición de Radio Martí nos haría retroceder casi 25 años atrás, a los tiempos en que la disidencia interna no tenía voz. Ni en Washington ni en Miami. Ni mala ni regular. Ninguna. Es algo que no debemos perder de vista antes de seguir hablando de boicot. Tal vez haya modo de llegar a un acuerdo. Después de todo, es más lo que hay en común que las diferencias.
Arroyo Naranjo, 2009-02-05
luicino2004@yahoo.com

Mirar al pasado. Por Miguel Iturria Savón.

23 enero 2009 às 18:35 por Ancla insular | Postado em: Cuba.,M. Iturria.,Opinión
| Comments (0)

Los medios de comunicación de Cuba estuvieron ocupadísimos durante diciembre del 2008 y la primera semana de enero del 2009, “Año del gorila” según la ONU, lo cual debió provocar suspicacias en Hugo Chávez Frías, Raúl Castro y otros gobernantes del continente ajenos a la fauna y la flora, pero atentos a las campañas de distracción orientadas por ellos a la prensa de sus respectivos países.
El tío Raúl, como llaman al Castro menguante, aún es noticias en los diarios y la televisión insulares. Lo seguirá siendo mientras sus voceros atrapen algo más atractivo que la cantaleta del cincuenta aniversario de la revolución, suceso que nadie celebra –excepto los mandatarios- pues hasta los fantasmas de los combatientes fueron ocupados por la búsqueda del pernil de cerdo, el mazo de yuca, el arroz moro y las botellas de ron; mientras las abuelas atendían la cocina y el arbolito de navidad y las madres inventaban los dólares para comprar los juguetes del Día de reyes, tradición que renace como el Ave fénix pese a los precios y el desdén de los funcionarios comunistas.
Los viajecitos de Raúl a Venezuela y Brasil, donde habló muchísimo y se fotografió con sus homólogos de Latinoamérica, fueron reseñados por la prensa cubana y extranjera, que dieron también cobertura a sus palabras ante las sesiones de fin de año de la silenciosa Asamblea Nacional del Poder Popular, cuyos diputados no contaron con el histrión mayor pero votaron por unanimidad y enseñaron la conveniencia de ser mudos, sordos, ciegos y estar prestos para aplaudir al “general presidente”, quien mira al pasado desde el presente, incapaz de comprender que rige a una nación cansada.
Como Raúl no entiende la complejidad del país que gobierna por designación dinástica, se dio un saltico el 31 de diciembre al memorial del II Frente oriental, donde reposan los restos de su compadre Antonio Gades, su ex mujer Vilma Espín y varios compañeros de su columna guerrillera. Desde allí exaltó las “glorias del pasado”, mientras los camarógrafos hacían un paneo del sitio que guardará sus cenizas dentro de unos años.
Y como si fuera poco, el 3 de enero la televisión lo mostró en la periferia de Santiago de Cuba, donde inauguró un caserío de cien petrocasas donadas por el Presidente venezolano. Entre funcionarios y campesinos Raúl habló de viejos problemas y nuevos proyectos constructivos en el tono militar de siempre, como si la realidad no se moviera y tuviéramos condenados por la sombra de los caudillos que gobiernan a la isla como una hacienda personal.
Como el discurso es el mismo y empeora la situación, nadie celebra los hechos del pasado. Quizás por eso el régimen perdió la brújula con los millares de trabajadores que abandonaron sus puestos en cada provincia. No basta con subir el salario y aumentar la edad de jubilación. Para modificar la percepción del país y volver a la senda del desarrollo es necesario jubilar a los demonios santificados desde el poder.

Cambios en el horizonte. Por Miguel Iturria Savón.

às 18:24 por Ancla insular | Postado em: M. Iturria.,Obama,Opinión
| Comments (0)

A partir del 20 de enero, al asumir Barack Obama la presidencia de los Estados Unidos, se abrirá una brecha de cambios en la nación norteña, lo cual repercutirá en otros países. Hasta José Luis Rodríguez Zapatero, jefe del Gobierno español, ha elogiado las expectativas creadas por el joven mandatario de origen afroamericano, a quien considera como el triunfo de la ilusión, aunque la textura de los sueños suele ser frágil y ambigua.
Quizás Obama realice cambios profundos en el ciclo político y social de la compleja, diversa y dinámica sociedad americana, cuya democracia reactiva su vigor y deja a un lado los parches para ver las costuras rotas en las guerras contra el terrorismo.
Obama pondrá a prueba la capacidad de la política para producir nuevos comienzos y reestrenar esperanzas de paz y prosperidad en medio de la crisis financiera y económica que sacude al mundo. Hay muchas expectativas sobre el nuevo presidente, el cual representa la integración de esa diversidad humana y política que desde los Estados Unidos irradia hacia Latinoamérica, Asia, África y Europa.
El líder norteamericano apuesta por la ampliación de los derechos y libertades en su país, por la creación de empleos, la mejoría de los servicios sanitarios y la estabilidad de la clase media. Su agenda social suena bien dentro y fuera de los Estados Unidos, pero el carisma global de Barack Obama provoca recelos en los escleróticos gobernantes de Cuba, quienes vuelven a esgrimir la jerigonza de los principios y sacan del baúl de la guerra fría las más delirantes consignas contra su enemigo simbólico.
Cabe preguntar ¿qué podrá hacer Obama frente al totalitarismo y la violencia? ¿Contribuirá a la apertura democrática en Cuba? ¿Reforzará el poder de los Castro mediante el diálogo sin compromisos o el cese del embargo económico?
Antes de que naciera Obama los hermanos Castro timoneaban la isla a contracorriente y utilizaban los ropajes del cinismo político. Jugaron la estrategia del engaño, la denuncia y el victimismo. La aplicación del embargo les vino como anillo al dedo para sujetarse al poder, aplastar a la oposición, denigrar a los Estados Unidos y aprovechar las circunstancias internacionales para exportar la revolución, ganar legitimidad y ejercer un protagonismo mediático que enmascara a la dictadura y denigra al país.
El régimen cubano retoca las máscaras de la experiencia, el pragmatismo y la prudencia, pero el arsenal del cinismo político no lo salva del fracaso. Hoy, como antes, rehúye los cambios y muestra la misma indiferencia ante los problemas reales de la nación. Ni Cuba es el centro de América ni los Castro son ganadores. Las luces de la ilusión y la esperanza están en el norte, donde más de un millón de cubanos esperan por el desbloqueo interno.
Los cambios, como la cultura, suelen ser contagiosos. Estados Unidos es un paradigma para los cubanos a pesar de los discursos anticuados y de las señales de humo enviadas por nuestros obsesivos mandarines, cuya verborrea no engaña ni a los niños que gritan consignas en los matutinos escolares.
En la isla gravita la incertidumbre aunque hay cambios en el horizonte. No bastará el vigor de la democracia norteamericana para iluminar el túnel del castrismo, pero las máscaras empleadas hasta ahora tocan fondo ante el discurso renovador de Barack Obama.

Aplastemos al infame (2). Por Pablo Méndez Piña.

16 enero 2009 às 18:53 por Ancla insular | Postado em: Opinión,Pablo Ménez Piña.
| Comments (1)

Bajo la lupa de medio siglo de revolución, los habaneros hemos verificado con nuestra propia perspectiva el reciclado negativo de nuestra ciudad——¿Cambiamos la vaca por la chiva?—

——Púes, sí— es increíble el estancado provocado por el populismo en un país que hizo gala del , y poseyó una de las capitales más rutilantes de la contemporaneidad——y como paradoja de los abultados logros——hoy por hoy, la actual fotografía de la metrópoli exhibe la misma urbanización y calles comprimidas por los esterazos de aquellos tanques que transportaron a los barbudos vencedores de la conflagración light, que destronó la autocracia de Refugio numero 1, y estableció en su lugar un caudillaje totalitario en el Palacio de la Revolución.

Como bombardeados por misiles, actualmente los barrios de la Habana desarropan por los agujeros de sus guiñapos; estiradas cordilleras de escombros, un criminal apuñaleado de baches, pestilentes muladares, marismas de excrementos——En fin——Un gran desastre, que dista mucho de resolverse por parte de los administrativos gobernadores de la ciudad. Mientras tanto, los aguaceros de quejas sociales siguen inundando columnas de periódicos, y algún que otro tele noticiario reproduce los chispazos de esos reportajes.

——Por tanto, la pregunta de los 64 mil pesos es ¿Por qué no se resuelven los problemas?——Sin ambages nos echaríamos el dinero en la billetera todos los que pensamos que la del sistema socialista se convertirá en el balde donde verteríamos todas las culpas. Pero para hacer una tasación más ilustrativa, primero tratemos de dar respuestas a las siguientes interrogaciones——¿Por qué la construcción de un mediano condominio se prolonga por veinte años?—— ¿Por qué un semáforo permanece con un bombillo fundido más de seis meses?—— ¿ Por qué para perforar el pavimento, sólo trabajan un par de peones mientras diez están sentados en los alrededores?——¿Por qué a las 10:00 am, usted llega a un centro de trabajo y encuentra un cenáculo de obreros presidido por una botella de ron?——

Un semejante rodaron nuestros desencantados predecesores en el extinto Campo Socialista, puesto que el totalitarismo se propuso demoler toda la eficaz estructura disciplinaria y organizativa del proceso productivo que forjaron los capitalistas, o sea, transmutaron al vilipendiado capataz por un jefe de brigada que tiraría la casa por la ventana con un innovado desvío de recursos; robos, corrupción, y frivolidad empresarial, cuyas cancerígenas células fueron multiplicándose hasta hacer metástasis en todas las estructuras de labor.

También merece agregar a este engendro, el endurecimiento de los bolsillos del estado en su enfermiza reticencia a desembolsar un salario respetable a los trabajadores, considerando unilateralmente que todas las necesidades esenciales de esta masa proletaria están cubiertas sin reconocer . Por tanto, la gobernanza como subterfugio pregona los subsidios que reciben los cubanos en salud y educación, como si Cuba fuera el único país del orbe que los ofertara gratuitos.

No obstante, el mando centralizado se defiende de los pusilánimes habaneros, trayendo constructores provincianos que admiten abusivos jornales por angustiantes faenas, importan policías, y acarrean una hemorragia de advenedizos dirigentes más cuanto bicho raro halla, para seguir trompicándose con la misma piedra.

La revolución o , sigue montada en un carrusel que gira viciosamente con un mecanismo de autodestrucción en conteo regresivo, mientras prosiga dando un espaldarazo a la introducción de cambios en la contextura política y económica para regenerar la riqueza necesaria que impulsaría las grandes permutas sociales requeridas urgentemente por el país——y debe acondicionarse——al verismo de que los no lo remediarán los dólares de los excursionistas americanos, y mucho menos el dineral fácil de las remesas mientras permanezca en el poder un cráneo lacerado con la totalitaria y despilfarradora encefalopatía.

Entretanto, los capitalinos seguiremos añorando una Habana con las luminiscencias que teñían sus avenidas, armonizadas musicalmente y superpobladas por decolorados comercios; hoteles, teatros, cines, y luego de arruinarse con la desatención, estamos seguros que crecerá prontamente en latitud y altura. Aspiramos a que este deseo se consuma el día que volvamos a tener una economía de mercado, respetemos la propiedad, y exista la magistratura de una democracia que defienda estos valores.

——Creo que medio siglo es tiempo en demasía para evaluar si un sistema no sirve——.

Aplastemos al infame (1). Por Pablo Méndez Piña.

às 18:48 por Ancla insular | Postado em: Opinión,Pablo Ménez Piña.
| Comments (0)

Con el advenimiento de medio siglo de revolución, los cañones de San Carlos de la Cabaña bramaron veintiuna veces, pero la ciudad estaba muerta, sumida en el silencio de los que no tienen nada que celebrar. Horas más tarde allá en Santiago de Cuba, Raúl parafraseó en su discurso una cita de Fidel: ——“Este país puede autodestruirse por si mismo; esta revolución puede destruirse por si misma, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla…”——y luego agregó——“Corresponde a la dirección histórica de la revolución preparar a las nuevas generaciones para asumir la enorme responsabilidad de continuar adelante con el proceso revolucionario”——¿Nos querrá advertir que están incubando un Gorbachev?——

——Pues no seria descabellado pensarlo—— al contrario, tras la inexorable desaparición de la actual dirigencia sería un buen negocio adelantarse a los acontecimientos y ensamblar un conjunto de reformas cuyos cambios clonarían el sistema ruso consistente en una economía de mercado comandada por un liderazgo de reciclados comunistas más la descendencia de los actuales que se convertirían en futuros multimillonarios.

Las condiciones existen y las presiones también——expliquémoslo——La población cubana se acostumbró a obedecer, tolera la desinformación y un persistente adoctrinado que le induce a inclinar la cerviz ante cualquier decisión tomada por la cúpula gobernante.

Pero la actual inquietud suscitada por la calamitosa economía interna,, pudiera comprometer peligrosamente la humillación conseguida hasta hoy por los piquetes de fusilamientos.

Asimismo el señorío totalitario está compuesto de un cenáculo de ancianos en el limite de su vida útil, que ocupan escaños por las medallas que les proporcionaron los camiones de tiros disparados en sublimadas acciones guerrilleras e internacionalistas, pero indudablemente la barca de Caronte muy pronto comenzará a abarrotarse con sus polvos, y es obvio ir pensando en el joven sucesor que afrontará el destape de la caja de Pandora con las necesarias reformas pedidas a gritos por la inoperancia del viejo esquema.

——¿Quién será el afortunado?—— no podemos afirmarlo, lo más probable es que este personaje sea desovado en el próximo congreso del partido, y de seguro la publicidad populista , ejecutará el encargo con creces.

El tiempo apremia y la realidad se impone. En breve asumirá la presidencia de EE UU el señor Barack Obama, y el liberal electo tiene una agenda rebozada de prioridades, por tanto, el asunto cubano puede engavetarse para ser abordado en el momento que los intereses estadounidenses lo crean pertinentes, . A pesar de ello, no descartamos la posibilidad de que la democracia norteamericana se siente a negociar de tú a tú con una despiadada dictadura que ha lastrado fosas con los cadáveres de sus oponentes. Pero a fin de cuentas la Casa Blanca representa una nación soberana, y su gobierno actuará acorde a sus incumbas.

En el pasado noviembre, fui invitado por el jefe de la SINA y su esposa a presenciar el desarrollo de las elecciones presidenciales en su residencia, asomé deslumbrado; y observé con admiración las bondades arquitectónicas de la mansión, sus arabescos, y el extendido jardín que avivaron al segundo mis imaginas de narrador——Pero no——abruptamente mi curiosidad fue atrapada por los monitores y las pantallas que actualizaban con inmediatez la marcha del escrutinio electoral, , indagué y luego conversé con algunos de los asistentes——entre ellos——un joven de Minnesota que me comentó acerca de su enfoque político por ser oriundo de un tradicional bastión demócrata, también hablé con otro de Florida y con asemejado carácter me confirmó sin ambages su militancia republicana, pero el agotamiento de ocho años de idéntica política le animó a votar por el cambio——y a pesar de la tensionada expectativa——respiré entre ellos la consolidación de un sistema no predestinado a ser comandado por un héroe nacional, sino por un ciudadano normal y común asimilaría el empleo otorgado por el pueblo para conducir por cuatro años la magistratura de su país.

Fue así, lo comprobé con mis propios ojos, y cuando tomé asiento ante la pantalla que trasmitía las instantáneas de la CNN franqueadas por un explayado mar de barras y estrellas, sentí orgullo de ser cubano porque elucubré virtualmente la imagen de aquellas damas habaneras que entregaron sus prendas para socorrer la independencia norteamericana, además de los harapientos compatriotas que pelearon en la batalla de Yorktown, como aportación de nuestros ancestros a la libertad de una nación capaz de mantener la sucesión democrática por más de doscientos años.

Tras los aplausos que proclamaron a Barack Obama como 44 presidente de EE UU, me retiré a tomar el microbús que me regresaría, y lo hice apesadumbrado, porque en el transcurso de mi vida nunca he votado en elecciones universales; pluralistas, y democráticas por el presidente de mi país. Llegará el día en que apreciemos el error de haber obedecido con ceguera a seres insignificantes ante Dios y nuestro pueblo.

Dependencia judicial. Por Miguel Iturria Savón.

15 diciembre 2008 às 22:34 por Ancla insular | Postado em: M. Iturria.,Opinión
| Comments (0)

Uno de los presupuestos del estado de derecho es la existencia de un sistema de tribunales fuertes e independientes, con poder, autoridad, recursos y el prestigio necesarios para exigir a los funcionarios gubernamentales de todos los niveles que rindan cuentas de sus actos, conforme a las leyes de la nación.
Se supone que los jueces sean libres de presiones políticas, lo cual garantiza la imparcialidad ante los hechos y la transparencia del proceso judicial.
Esto viene a cuento pues en Cuba sucede todo lo contrario, lo que es evidente en los artículos antinómicos que hallamos en la Constitución del país. Veamos, por ejemplo, el 75, inciso g, cuya lectura demuestra que el Tribunal Supremo le rinde cuentas a la Asamblea Nacional del Poder Popular, la cual sesiona oficialmente dos veces al año.
Como si fuera poco, el artículo 90 expone, entre las atribuciones del Consejo de Estado, las de “impartir instrucciones de carácter general a los tribunales a través del Consejo de gobierno del Tribunal Supremo Popular…”, convirtiéndolo así en un instrumento directo de su política, lo cual se materializa en el tercer párrafo del artículo 121, donde indica que “el Tribunal Supremo toma decisiones, dicta normas… e imparte instrucciones de carácter obligatorio al sistema judicial…”
El 121 obliga a los tribunales a aplicar las órdenes recibidas, pues expone que “el sistema de tribunales se subordina jerárquicamente a la Asamblea Nacional y al Consejo de Estado”, restándole su libertad e independencia.
Finalmente, en antinomia con lo expuesto y en franca ironía con tales preceptos, el artículo 122 de la Constitución precisa: “los jueces son independientes y no deben obediencia más que a la ley”. ¿Será un chiste o una ambigüedad para confundir a quienes investiguen la legislación cubana en un futuro?
Obvia decir que en Cuba, bajo el castrismo, los tribunales no exigen cuentas, sino que las rinden a la Asamblea Nacional y son utilizados como instrumento del Consejo de Estado, a través de las instrucciones obligatorias del Tribunal Supremo.
Se deduce pues, el limitado papel de los jueces, fiscales y abogados. Si los jueces que deciden no son libres, ¿qué queda para el resto de los operadores del derecho?
Para ilustrar lo expresado bastan dos instrumentos legislativos, la Instrucción 175 del 2004 y la 188 del 2008, ambas emitidas por el Tribunal Supremo. La primera sugiere la imposición de multas, la prisión en última instancia, la consideración hacia los delitos cometidos por los jóvenes, atenuar las sanciones siempre que sea posible y no apreciar los antecedentes penales que debieron ser cancelados y no lo fueron. La segunda sugiere agravar el marco sancionador ante determinadas circunstancias, como la del artículo 53 e.
La Instrucción 188 del 2008 surgió, “casualmente”, después de una reflexión del ex gobernante Fidel Castro Ruz, quien exigió mano contra determinados infractores de la ley después del paso de los huracanes “Gustav” e “Ike”, en septiembre pasado. Para complacer al Comandante las autoridades desencadenaron la llamada “Operación Victoria”, oleada represiva que le arruinó el vestido a la justicia al vincular a sus órganos, variar y alterar el arbitrio judicial en función de una orden política.

La marea. Por Miguel Iturria Savón.

5 noviembre 2008 às 17:04 por Ancla insular | Postado em: M. Iturria.,Opinión
| Comments (0)

El mar nos encierra y nos define pero la vida es más compleja que las mareas; el flujo social no depende de la atracción de la luna y el sol, sino de la articulación de una política que, en el caso de Cuba, marea y confunde a las personas pues ya pasaron los vientos huracanados de Gustav e Ike, pero no volvemos a la rutina tragicómica de nuestras vidas, sino a la fascinación por las situaciones extremas.
Basta con caminar por las aceras, hablar con los vecinos o buscar el mercado de cualquier barrio o municipio para palpar las detenciones absurdas, el cierre de los pequeños negocios y el decomiso de vehículos y mercancías. Los policías actúan con impunidad, los delatores con alevosía, los funcionarios con miedo y los tribunales con indiferencia.
La natural tendencia a sobrevivir ahora es un problema. Lo que era lícito en agosto es un delito desde septiembre. Los despidos en los centros de trabajo están a la orden del día. Hasta para chapear o enterrar a los muertos es necesario un aval de buena conducta social. El clientelismo es imprescindible para acceder a las nóminas estatales.
A Esperanza, una amiga de El Cotorro, le negaron un empleo en el aeropuerto de La Habana. “Sabemos que cumples con todos los requisitos pero el Delegado del Poder Popular dijo horrores de ti. Si te damos el puesto es capaz de denunciarnos cuando te vea con el uniforme”, le dijeron. Ella decidió olvidar los trámites y ejercer como peluquera por cuenta propia, sin pedir permiso.
La esposa de Manolo, profesor y excombatiente internacionalista, ha contratado a un abogado porque a su cónyuge lo encarcelaron por trasladar 100 bloques y 10 tejas para reparar la casa. Al enterarse, un vecino enterró 250 bloques y 8 sacos de cemento para evitar denuncias. En la prisión de Valle Grande el hacinamiento es enorme.
Otros hacen lo mismo. La represión impone la cautela. La marea oficial apunta contra las acrobacias personales. Los que intentan reciclarse se convierten en outsiders. Desde la neblina del poder no se aprecia a quienes superan la indigestión de la política. Vivir con proyectos es un desafío.
El sueño socialista pregonado desde las alturas ya es una pesadilla para la mayoría. En estos días, los ciudadanos estamos más encorvados por el peso de los sacrificios. Vegetamos entre la pared del desencanto y las quimeras de un grupo político que vive a toda leche, pero habla de igualdad, renuncias materiales y batallas de ideas.
Los ciclones son el pretexto de la Operación Victoria, penúltimo acto de la comedia revolucionaria reescrita por el Comandante desde su lecho de enfermo. Nuestro Mesías y sus seguidores vuelven a confundir la vida con la historia y apuestan por el vacío.
Sin futuro a la vista y bajo sospechas de infidelidad, los cubanos debemos preguntar: ¿Para qué sirve un “líder histórico” que multiplica nuestros problemas? ¿Hasta cuándo vamos a convivir con el pánico y tolerar la marea represiva?