Aplastemos al infame (3). Por Pablo Méndez Piña.

13 febrero 2009 às 18:34 por Ancla insular | Postado em: Opinión,Pablo Ménez Piña.
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Desde la Sierra Maestra Fidel Castro planificó astutamente su atronador encontronazo con los EE UU. Este hecho fue demostrado a través de una epístola enviada a la difunta Celia Sánchez el 5 de Junio de 1958, en cuya textualizada cita expresó:
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—Pues en efecto—el incitante líder maquinó el teatral dramatizado a nivel de naciones, con el objetivo de incorporar el bíblico pasaje del pequeño David enfrentándose al bravuconeado gigante de seis codos más un palmo, escenificación que de hecho le aseguraría como es obvio las simpatías y los aplausos del influyente auditórium mundial al miniaturizado héroe.
Y las resultas fueron relevantes, Castro con sus ha conseguido la pervivencia de su dictadura durante cincuenta años de competitiva crueldad con el sanguinario Tiberio Cesar, pero con la estricta particularidad de recibir el socializado beneplácito del populismo , que desde las circundantes plateas del cuadrilátero, sólo aclaman al sublimado ídolo, mientras desconocen el inmolado pueblo que yace sobre la lona.
De hecho las sanciones comerciales aplicadas por EE UU a la isla, , fueron enguacaladas mientras existió el campo socialista, y lógicamente explotó como hit-parade después de intensificarse con la aprobación de la ley Helms-Burton
No obstante mientras el buenazo de David sólo vocifera acusaciones contra su oponente. El abominable gigante representado por EE UU ha trepado al sexto peldaño del escalonado comercial cubano, cuyo gobierno aún manifiesta inconformidad entrelazando telarañas justamente en los ojos de sus admiradores, puesto que no bastan que los cargueros estadounidenses depositen tonelajes de producciones y alimentos en sus puertos, previo pago en dólares cash, también este chicuelo pretende sumar el al extendido inventario de países que tras otorgarles ablandados créditos, están obligados a soportar las majaderías del pavoroso deudor que siempre tiene los bolsillos vacíos.
Si preguntáramos —¿Por qué las arcas cubanas están desocupadas?—Sin dudas, nos aplastará ese interminable ferrocarril lastrado de facturadas justificaciones, cuya materia prima ha sido extraída del .
—O sea—sí nuestra industria azucarera hoy iguala la producción de 1903; su capital es un amontonamiento de escombros, las producciones y servicios están anegados en la ineficiencia, el subempleo baila la rueda de casino, y la mayoría de la juventud cubana pretende abandonar el país, no es culpa de la gobernanza del engendro revolucionario, sino del maleante hollywoodense representado por EE UU.
Asimismo para hacer una estimación más ilustrativa, las estadísticas publicadas por www.census.gov/foreing trade /nos muestran detalles del volumen comercial de las exportaciones de EE UU a Cuba durante los periodos comprendidos entre los años 2003 al 2007, y donde podemos apreciar que en ese lustro han sido digeridos por los bolsos de los empresarios norteamericanos más de 1,8 millardos de dólares a través de los envíos que abarcan 76 renglones, tales como: trigo; arroz, maíz, aceites comestibles, carnes de aves, productos lácteos, etc.
Conjuntamente en la rama industrial también asoman una ringlera de productos como: químicos; derivados del petróleo, aparatos eléctricos, accesorios de computadoras, vehículos para propósitos especiales, utensilios domésticos, juguetes inteligentes, implementos deportivos, y ¡hasta combustible nuclear!.
Pero aún no terminan las sorpresas, también Cuba hizo exportaciones a EE UU en el mismo periodo por valor de 758 mil dólares, a través de la venta de libros, revistas, disqueras, artesanías, antigüedades, estampillas coleccionables, etc.
Aunque mostremos el reverso de este cupón , el diferendo entre ambas naciones aún continúa como un cliché que aborrece todos los años al cenáculo de Naciones Unidas, y donde las pulsaciones-sufragios seguirán favoreciendo por abrumadora mayoría al legendario David representado por Cuba.
Entonces, también recordemos que el dictador Nicolás Ceacescu edificó una charranada populista simétricamente idéntica, cuando retó al descomunal oso soviético compartidor de sus fronteras, y fue tan aclamado por occidente , entretanto, el pueblo rumano tenia que trasnochar haciendo filas para conseguir un kilo de carne o mantequilla, además de sometérsele a prolongados cortes de energía, más la consabida angustia causada por el hambre y el frío.
Por tanto este furtivo escribidor, les reitera que cualquier similitud con la épica leyenda del gigante y el enano— tómenlo muy señores míos—como una irremediable y pura coincidencia, que todos los años en similar día, y a la misma hora, seguirá produciéndole molestias apendiculares al infortunado Goliat en el rectángulo de Manhattan.

Aplastemos al infame (2). Por Pablo Méndez Piña.

16 enero 2009 às 18:53 por Ancla insular | Postado em: Opinión,Pablo Ménez Piña.
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Bajo la lupa de medio siglo de revolución, los habaneros hemos verificado con nuestra propia perspectiva el reciclado negativo de nuestra ciudad——¿Cambiamos la vaca por la chiva?—

——Púes, sí— es increíble el estancado provocado por el populismo en un país que hizo gala del , y poseyó una de las capitales más rutilantes de la contemporaneidad——y como paradoja de los abultados logros——hoy por hoy, la actual fotografía de la metrópoli exhibe la misma urbanización y calles comprimidas por los esterazos de aquellos tanques que transportaron a los barbudos vencedores de la conflagración light, que destronó la autocracia de Refugio numero 1, y estableció en su lugar un caudillaje totalitario en el Palacio de la Revolución.

Como bombardeados por misiles, actualmente los barrios de la Habana desarropan por los agujeros de sus guiñapos; estiradas cordilleras de escombros, un criminal apuñaleado de baches, pestilentes muladares, marismas de excrementos——En fin——Un gran desastre, que dista mucho de resolverse por parte de los administrativos gobernadores de la ciudad. Mientras tanto, los aguaceros de quejas sociales siguen inundando columnas de periódicos, y algún que otro tele noticiario reproduce los chispazos de esos reportajes.

——Por tanto, la pregunta de los 64 mil pesos es ¿Por qué no se resuelven los problemas?——Sin ambages nos echaríamos el dinero en la billetera todos los que pensamos que la del sistema socialista se convertirá en el balde donde verteríamos todas las culpas. Pero para hacer una tasación más ilustrativa, primero tratemos de dar respuestas a las siguientes interrogaciones——¿Por qué la construcción de un mediano condominio se prolonga por veinte años?—— ¿Por qué un semáforo permanece con un bombillo fundido más de seis meses?—— ¿ Por qué para perforar el pavimento, sólo trabajan un par de peones mientras diez están sentados en los alrededores?——¿Por qué a las 10:00 am, usted llega a un centro de trabajo y encuentra un cenáculo de obreros presidido por una botella de ron?——

Un semejante rodaron nuestros desencantados predecesores en el extinto Campo Socialista, puesto que el totalitarismo se propuso demoler toda la eficaz estructura disciplinaria y organizativa del proceso productivo que forjaron los capitalistas, o sea, transmutaron al vilipendiado capataz por un jefe de brigada que tiraría la casa por la ventana con un innovado desvío de recursos; robos, corrupción, y frivolidad empresarial, cuyas cancerígenas células fueron multiplicándose hasta hacer metástasis en todas las estructuras de labor.

También merece agregar a este engendro, el endurecimiento de los bolsillos del estado en su enfermiza reticencia a desembolsar un salario respetable a los trabajadores, considerando unilateralmente que todas las necesidades esenciales de esta masa proletaria están cubiertas sin reconocer . Por tanto, la gobernanza como subterfugio pregona los subsidios que reciben los cubanos en salud y educación, como si Cuba fuera el único país del orbe que los ofertara gratuitos.

No obstante, el mando centralizado se defiende de los pusilánimes habaneros, trayendo constructores provincianos que admiten abusivos jornales por angustiantes faenas, importan policías, y acarrean una hemorragia de advenedizos dirigentes más cuanto bicho raro halla, para seguir trompicándose con la misma piedra.

La revolución o , sigue montada en un carrusel que gira viciosamente con un mecanismo de autodestrucción en conteo regresivo, mientras prosiga dando un espaldarazo a la introducción de cambios en la contextura política y económica para regenerar la riqueza necesaria que impulsaría las grandes permutas sociales requeridas urgentemente por el país——y debe acondicionarse——al verismo de que los no lo remediarán los dólares de los excursionistas americanos, y mucho menos el dineral fácil de las remesas mientras permanezca en el poder un cráneo lacerado con la totalitaria y despilfarradora encefalopatía.

Entretanto, los capitalinos seguiremos añorando una Habana con las luminiscencias que teñían sus avenidas, armonizadas musicalmente y superpobladas por decolorados comercios; hoteles, teatros, cines, y luego de arruinarse con la desatención, estamos seguros que crecerá prontamente en latitud y altura. Aspiramos a que este deseo se consuma el día que volvamos a tener una economía de mercado, respetemos la propiedad, y exista la magistratura de una democracia que defienda estos valores.

——Creo que medio siglo es tiempo en demasía para evaluar si un sistema no sirve——.

Aplastemos al infame (1). Por Pablo Méndez Piña.

às 18:48 por Ancla insular | Postado em: Opinión,Pablo Ménez Piña.
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Con el advenimiento de medio siglo de revolución, los cañones de San Carlos de la Cabaña bramaron veintiuna veces, pero la ciudad estaba muerta, sumida en el silencio de los que no tienen nada que celebrar. Horas más tarde allá en Santiago de Cuba, Raúl parafraseó en su discurso una cita de Fidel: ——“Este país puede autodestruirse por si mismo; esta revolución puede destruirse por si misma, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla…”——y luego agregó——“Corresponde a la dirección histórica de la revolución preparar a las nuevas generaciones para asumir la enorme responsabilidad de continuar adelante con el proceso revolucionario”——¿Nos querrá advertir que están incubando un Gorbachev?——

——Pues no seria descabellado pensarlo—— al contrario, tras la inexorable desaparición de la actual dirigencia sería un buen negocio adelantarse a los acontecimientos y ensamblar un conjunto de reformas cuyos cambios clonarían el sistema ruso consistente en una economía de mercado comandada por un liderazgo de reciclados comunistas más la descendencia de los actuales que se convertirían en futuros multimillonarios.

Las condiciones existen y las presiones también——expliquémoslo——La población cubana se acostumbró a obedecer, tolera la desinformación y un persistente adoctrinado que le induce a inclinar la cerviz ante cualquier decisión tomada por la cúpula gobernante.

Pero la actual inquietud suscitada por la calamitosa economía interna,, pudiera comprometer peligrosamente la humillación conseguida hasta hoy por los piquetes de fusilamientos.

Asimismo el señorío totalitario está compuesto de un cenáculo de ancianos en el limite de su vida útil, que ocupan escaños por las medallas que les proporcionaron los camiones de tiros disparados en sublimadas acciones guerrilleras e internacionalistas, pero indudablemente la barca de Caronte muy pronto comenzará a abarrotarse con sus polvos, y es obvio ir pensando en el joven sucesor que afrontará el destape de la caja de Pandora con las necesarias reformas pedidas a gritos por la inoperancia del viejo esquema.

——¿Quién será el afortunado?—— no podemos afirmarlo, lo más probable es que este personaje sea desovado en el próximo congreso del partido, y de seguro la publicidad populista , ejecutará el encargo con creces.

El tiempo apremia y la realidad se impone. En breve asumirá la presidencia de EE UU el señor Barack Obama, y el liberal electo tiene una agenda rebozada de prioridades, por tanto, el asunto cubano puede engavetarse para ser abordado en el momento que los intereses estadounidenses lo crean pertinentes, . A pesar de ello, no descartamos la posibilidad de que la democracia norteamericana se siente a negociar de tú a tú con una despiadada dictadura que ha lastrado fosas con los cadáveres de sus oponentes. Pero a fin de cuentas la Casa Blanca representa una nación soberana, y su gobierno actuará acorde a sus incumbas.

En el pasado noviembre, fui invitado por el jefe de la SINA y su esposa a presenciar el desarrollo de las elecciones presidenciales en su residencia, asomé deslumbrado; y observé con admiración las bondades arquitectónicas de la mansión, sus arabescos, y el extendido jardín que avivaron al segundo mis imaginas de narrador——Pero no——abruptamente mi curiosidad fue atrapada por los monitores y las pantallas que actualizaban con inmediatez la marcha del escrutinio electoral, , indagué y luego conversé con algunos de los asistentes——entre ellos——un joven de Minnesota que me comentó acerca de su enfoque político por ser oriundo de un tradicional bastión demócrata, también hablé con otro de Florida y con asemejado carácter me confirmó sin ambages su militancia republicana, pero el agotamiento de ocho años de idéntica política le animó a votar por el cambio——y a pesar de la tensionada expectativa——respiré entre ellos la consolidación de un sistema no predestinado a ser comandado por un héroe nacional, sino por un ciudadano normal y común asimilaría el empleo otorgado por el pueblo para conducir por cuatro años la magistratura de su país.

Fue así, lo comprobé con mis propios ojos, y cuando tomé asiento ante la pantalla que trasmitía las instantáneas de la CNN franqueadas por un explayado mar de barras y estrellas, sentí orgullo de ser cubano porque elucubré virtualmente la imagen de aquellas damas habaneras que entregaron sus prendas para socorrer la independencia norteamericana, además de los harapientos compatriotas que pelearon en la batalla de Yorktown, como aportación de nuestros ancestros a la libertad de una nación capaz de mantener la sucesión democrática por más de doscientos años.

Tras los aplausos que proclamaron a Barack Obama como 44 presidente de EE UU, me retiré a tomar el microbús que me regresaría, y lo hice apesadumbrado, porque en el transcurso de mi vida nunca he votado en elecciones universales; pluralistas, y democráticas por el presidente de mi país. Llegará el día en que apreciemos el error de haber obedecido con ceguera a seres insignificantes ante Dios y nuestro pueblo.