Sobre las relaciones de Ortiz con William Edward Burghart Du Bois, luchador norteamericano por los derechos del hombre negro en América, existen interesantes cartas en los fondos de la Biblioteca Nacional de Cuba “José Martí”, que merecen ser comentadas. Du Bois se había destacado desde la primera década del siglo xx por los reclamos antirracistas y contra la discriminación del hombre negro en su país, Estados Unidos de Norteamérica. Nacido en 1868 en medio de la pobreza heredada de la esclavitud, vinculó en su vida la superación personal mediante los estudios (hasta su doctorado en Filosofía), con una incansable actividad social que lo convirtieron en conductor del pueblo negro norteamericano en la campaña por el autorreconocimiento cultural y por la igualdad con el hombre blanco, durante las primeras décadas de ese siglo.
Coincidente con la época de su amistad con Fernando Ortiz, Du Bois era considerado la figura más importante de América en esa lucha. La influencia de su pensamiento y de su ejemplo trascendió a los demás líderes del antirracismo en su país hasta hoy. Algunas de las cartas seleccionadas fueron escritas durante los años cuarenta, cuando Du Bois era editor de la revista PHYLON (“Revista de la Universidad de Atlanta sobre raza y cultura”), donde al parecer Ortiz publicó alguno o algunos de trabajos suyos. En la carta fechada el 14 de octubre de 1942, el cubano le anuncia el propósito de enviarle un trabajo que:
(…) puede ser de una de estas dos cosas: 1º. Los negros en la divulgación del tabaco. Este trabajo fue parcialmente publicado en una revista de Bogotá; pero lo he ampliado bastante y resultará prácticamente nuevo. 2º. La legendaria maldición de Cam. Católicos y protestantes durante el período de la esclavitud utilizaron esa leyenda, diciéndola tomada de la Biblia. Todavía en 1896 la usaba un sacerdote español en un libro publicado en Madrid contra los negros de Cuba. Y ahora, católicos y protestantes, se echan recíprocamente la culpa de haber sido los iniciadores de esa mitológica maldición. Es seguro que ese mito surgió con anterioridad al descubrimiento de América. Si a Ud. le interesa así este tema como el otro se lo remitiré cuando lo tenga listo aunque tardará algún tiempo.
De nuevo tienen aquí los estudiosos de la obra de Ortiz una noticia interesante. En este grupo de cartas no aparece confirmación sobre el envío de alguno de estos trabajos anunciados, pero por supuesto que ello no significa que no existieran de alguna forma. Por otra parte, tanto el de los negros y el tabaco, como el del bíblico Cam no aparecen en la bibliografía de Ortiz recopilada hasta el momento. Por sus títulos, ambos parece que son trabajos muy interesantes, tal vez contenidos en alguna parte de su obra mayor (quizás el primero en Contrapunteo cubano…, y el segundo en El engaño de las razas). Dejemos, pues, a los investigadores esa pesquisa.
En la misma carta Ortiz le menciona a Du Bois “el proyectado Congreso Afroamericano, el cual no celebrarse por distintas razones aún no bien explicadas.” Según la correspondencia, desde 1941 ambos intelectuales habían hablado sobre la iniciativa de Ortiz acerca de efectuar en La Habana una reunión para tratar diferentes aspectos relacionados con la cultura de origen africano que se había desarrollado y continuaba desarrollándose en distintas partes de América, principalmente en las Antillas y en Estados Unidos de Norteamérica. El 7 de julio de 1941 Du Bois le anuncia: “I shall want to write you again from time to time concerning my thoughts and plans and especially with regard to your valuable idea of a meeting in Havana of those interested in African culture.” (“Quisiera volver a escribirle de vez en cuando sobre mis ideas y planes y especialmente con relación a su valiosa idea de una reunión en La Habana para aquellos interesados en la cultura africana.”). Du Bois había estado de visita en La Habana hacía poco, pero anteriormente Ortiz y él, al parecer, habían conversado sobre los diversos problemas del hombre negro en sus respectivos países y sobre su cultura. Al respecto le diría Du Bois: “I am enthusiastic over the possibilities of the Caribbean despite the internal problems which I realize with you are very difficult at the present”. (Estoy entusiasmado con las posibilidades del Caribe a pesar de los problemas internos que concuerdo con usted que son muy difíciles en el presente.”). Sabrosa plática habrá sido esta del veterano luchador por los derechos del hombre negro en América y nuestro Fernando Ortiz, acerca del negro en sus respectivos países y en las Antillas en general. No tenemos noticias de que esta reunión llegara a efectuarse posteriormente, pero lo cierto es que Du Bois se mostraría dispuesto siempre a colaborar con Ortiz en la idea.
El 1º. de octubre de 1942 Du Bois le escribe al cubano: Also later I want to write you very frankly about the proposed congress on Pan African culture which was scheduled for Cuba but did not take place. I am very anxious to collaborate with you in this movement and also to get your sympathy with my general idea about Pan Africa.” (También después quiero escribirle muy francamente sobre el propuesto congreso Panamericano de cultura que fue planificado para celebrarse en Cuba pero no tuvo lugar. Estoy muy ansioso por colaborar con usted en este movimiento y también por captar su simpatía con mi idea general sobre Panáfrica.”
De 1943 (3 de junio) es una breve comunicación de Du Bois a Ortiz sobre su parecer por haber sido electo miembro de honor de la Sociedad de Estudios Afroamericanos, y de 1958 una comunicación de Ortiz para felicitar a Du Bois por sus noventa años de edad. Otras misivas cruzadas forman parte también de este epistolario; esperamos que los estudiosos interesados obtengan de ellas el fruto necesario.
En un próximo comentario tendré ocasión de tatar sobre El engaño de las razas.
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