El año blogger
Avanzada ya la quincena final de 2009, el próximo año preludia tan intenso o más que este. Han sido doce meses de duro trabajo y de promisorios resultados para la blogósfera alternativa: hemos crecido y madurado, y lo que es mejor, nos hemos multiplicado. Poco más de dos años atrás, en la fase de experimentación y tanteos, nada podía anticipar la febril actividad que se desplegaría meses después y la velocidad del contagio blogger: una epidemia tan temida por la dictadura que ahora ya ha alistado a todo un ejército de obedientes y repetitivos ciberlacayos para tratar de combatir el virus de la libertad virtual.
Sin embargo, y también gracias a ese encono, cada vez son más los cubanos que conocen este fenómeno controversial, espontáneo e irreverente, que sin proponérselo ha colocado al gobierno a la defensiva, obligándolo a entrenar y prohijar centinelas del ciberespacio que agitan patéticos sus raídas banderillas en defensa del régimen caduco. La orden dada a sus nuevos patrocinados es calumniar y demonizar a los blogger alternativos y para esta cruzada les proporcionan apoyo oficial y todos los recursos. No obstante, de nada les valdrán sus servicios pagados, sus conexiones gratuitas permitidas o asignadas y sus textos por encargo: siempre estarán varios pasos por detrás. Mal que les pese, la primera plataforma blogger cubana fue la alternativa, y continúa atrayendo al debate y a la participación de cubanos de todas las orillas; nada es tan estimulante como el fresco aliento de libertad de los que pueden opinar sin condicionamientos de nadie. La blogósfera de consignas no puede librarse de ese pertinaz tufillo a moho de los gastados discursos triunfalistas: mera cosmética de ocasión. Les vamos marcando el ritmo, por eso se apresuran a imitarnos y ahora organizan apresuradamente eventos blogger, talleres, clases, tratando de contrarrestar la pujanza de los independientes. ¡Bien por ellos, se les reconoce el derecho a la expresión!, solo que siempre llegan “después”, con el lastre lamentable de sus guiones cuidadosamente revisados y aprobados por el ministerio de las consignas.
Lo que no parecen acabar de entender estos muchachos tan dóciles como duros de mollera, es que el libre albedrío se lleva por dentro; es algo que no les asignará nadie, que no se obtiene en ninguna escuela,… ni siquiera en un programa avanzado de Internet. Nada tan trágico como la orfandad de espíritu. Es fútil colocar alas de utilería a quienes no tienen la menor voluntad de volar por sí mismos.
