Archivo por meses: abril 2010

El regreso del huevo

Una de las primeras impresiones que me causó el cambio de “presidente” fue el desvanecimiento de los pregoneros -y sus productos- por los bajos de mi casa. El huevo, los palitos de tendedera, las escobas, los jarritos, el queso y el yogurt desaparecieron en aquella desquiciada guerra contra el mercado negro con la que Raúl Castro dio inicio a su mandato.

A partir de ese momento, comprar algo tan simple como un huevo comenzó a volverse agónico, desde colas kilométricas hasta encargarlos a lugares remotos de la ciudad. El run run de los pregones se alejó de mi ventana y me resigné a prescindir de ellos.

Hoy a las nueve de la mañana creí que soñaba, una voz de mujer gritaba:
- ¡Huevo! ¡Huevo!

Abrí los ojos y me di cuenta de que el sonido no era de mi subconsciente. Mi realidad se recomponía nuevamente y la gente se volvía a arriesgar a vender: la necesitad ordena. Di un salto y grité:
- ¡Voy!

Parecía que lejos de un pregón me habían llamado por mi nombre. Bajé corriendo las escaleras para comprar la preciosa mercancía. Hasta hacía muy poco su precio era dos pesos la unidad, pero el riesgo de comerciar en la calle es alto y se paga: ahora un huevo vale dos pesos cincuenta centavos.

Convertir la mentira en verdad

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Una de las tácticas preferidas por el gobierno cubano para desvirtuar  la inconformidad de sus ciudadanos es presentarla como el fruto de una operación fraguada por el  imperialismo norteamericano y sus secuaces capitalistas en el resto del mundo. De manera que  resulta impensable la existencia de una persona decente que por sí misma se enfrente al sistema. Todo el que se opone obedece órdenes y recibe financiamiento del imperio, carece de ideales y sólo merece ser calificado de traidor al servicio de una potencia extranjera, de vulgar mercenario. Esa es la línea oficial y quien intente desmentirla o matizarla se convierte también en sospechoso.

La otra táctica que de forma  paralela se lleva a cabo para desprestigiar a los opositores es la de criminalizar a las personas inconformes. Demostrar que no se trata de portadores de alguna plataforma política sino de delincuentes comunes, gente de la peor ralea, sin ética ni principios. El ejemplo  más elocuente fue lo que ocurrió en 1980 en el entorno del éxodo del Mariel, cuando el presidente Carter declaró estar dispuesto a recibir con los brazos abiertos a todos los cubanos decididos a abandonar la isla. Se calculó que el número de emigrantes podía ser de tal magnitud que se haría insostenible seguir diciendo que el pueblo apoyaba la revolución.

El comandante había dicho “¡Que se vaya la escoria!” y para demostrar que efectivamente solo lo peor de la población le daba la espalda al proceso revolucionario, se decidió contaminar el río humano que desde todas las provincias del país avanzaba hacia el puerto del Mariel para cruzar el Estrecho de la Florida. Con ese propósito se propaló el rumor de que todo  aquel con antecedentes penales tenía prioridad para salir.

Las cartas de libertad que atestiguaban haber estado preso por cualquier delito salieron de los oscuros cajones, donde permanecían escondidas, para ser mostradas con orgullo en las oficinas habilitadas para el proceso migratorio. El que pudo pagarlo, compró uno de esos expedientes falsificados donde se demostraba  la estirpe delincuencial de ciudadanos que en la vida real nunca habían tenido ni una multa de tránsito. También se dijo que los homosexuales serían privilegiados  y se desató una ola de falso travestismo, donde familias enteras “confesaban” ser unos pervertidos sin freno con tal de obtener la salida.

En una jugada tenida por magistral por sus aduladores, el Máximo Líder tuvo la brillante idea de abrir las prisiones y prácticamente obligar a miles de reclusos a montarse en las embarcaciones fletadas por cubano-americanos que venían a buscar a sus familiares. Finalmente Carter perdió la apuesta y tuvo que cerrar los brazos, pero ya Fidel Castro había podido demostrar a los ojos del mundo la repugnante naturaleza de los que no querían vivir en el paraíso socialista.

Como esos trucos de circo una y otra vez repetidos, cada vez que un opositor adquiere alguna notoriedad se le atribuye un prontuario policial o se le apunta alguna conducta pecaminosa. Los casos de Orlando Zapata Tamayo y Guillermo Fariñas son los más recientes, pero no serán los últimos. En los momentos en que la sociedad civil cubana despierta de su letargo, nuevas formas han salido a la luz, allí están los bibliotecarios y periodistas independientes, las Damas de Blanco, los bloggers. Si hace 30 años se atrevieron a infamar bajo el epíteto de “escoria” a más de cien mil cubanos que abandonaron el país, ¿de qué no serán capaces ahora contra los que pretenden cambiarlo?

Como no tengo la capacidad de pensar como ellos me falta la fantasía para predecir sus acciones, pero me temo que cualquier cosa es posible y para convertir en verdad la mentira que difunden, pueden llegar a poner internet en las prisiones para que los violadores se abran un blog, o prometerle la libertad condicional al peor canalla para que se infiltre en cualquier movimiento cívico. El nuevo río que surge ya no desemboca en la emigración sino en el cambio y contaminarlo a como dé lugar se ha convertido para ellos en una urgente prioridad.

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¡Viva el Primero de Mayo!

Caminando por la calle Tulipán, en la cerca lateral del colegio Combatientes de Bolivia, llamaron mi atención tres carteles rústicos (hechos a como quiera), alegóricos al Primero de Mayo. En el primero aparecía la clásica consigna que da título a este post y, en los otros dos otra más original aún: 120 años luchando por el futuro.

En este planeta en que vivo, estamos cansados de consignas absurdas, pero esta me llamó particularmente la atención. Si después de 120 años luchando por el futuro, aún no hemos alcanzado el triunfo, ¿qué esperamos para empezar a luchar, de una vez por todas, por el presente?

El futuro, desgraciadamente siempre ha sido utilizado para obviar el presente, que es donde nacemos, vivimos y morimos y, por tanto, mucho más importante y concreto.

¿El Niche en Arizona?

Pintura en seda,Rebeca

Hoy de nuevo por la onda corta (el único contacto que tengo con el resto de la galaxia), oí una noticia que por asociación de ideas, me hizo recordar algo que le pasó a nuestro vecino el Niche.

Una tarde, en que se encontraba en su casa descansando, se dio cuenta de que se le habían terminado los cigarrillos. Como quiera que vive a solo veinte metros del la tienda más cercana, bajó de inmediato para comprarlos. Cuando se encaminaba al establecimiento en cuestión, lo para un policía y le exige mostrar su carné de identidad. ¡Compadre, pero si vivo allá enfrente!, exclamó. No importa, le dijo el policía, tienes que venir conmigo. Lo montó en el carro patrullero y se lo llevó para la estación de Zapata. Una vez allí, después de explicar mil veces la misma historia, le dijeron que tenía que esperar a que llegara el oficial que estaba de guardia.

Cuando llegó el oficial y mi vecino volvió a repetir la historia, éste le dijo que ya se podía ir; pero el Niche le contestó,-¡Bien, y ahora cómo regreso a casa!, porque sin carné, me van a volver a parar en la calle. Si ustedes me trajeron, lo más lógico es que me regresen al lugar donde me cogieron. Eso no es asunto nuestro le contestó el oficial.

El Niche regresó a su casa por sus propios medios y, diciéndole a todos los amigos que se encontraba por el camino, que tuvieran cuidado, porque parecía que el color de su piel le daba desconfianza a la policía.

Yo les puedo jurar, que mi vecino el Niche, nunca ha estado en Arizona.

El más cruel

Algo que pesa sobre mí como un peso físico han resultado los días de este mes. He escuchado a los delegados al Congreso de la UJC leer fogosos comunicados. He visto en el noticiero los actos de “reafirmación revolucionaria” en un cronograma en el que a diario algún centro de trabajo, de estudios, asociación o algo parecido, condena las patrañas imperialistas; en estos actos, los periodistas del noticiero han puesto el micrófono delante de personas que han dicho cosas que dan espanto. La tribuna en Malecón reunió a intelectuales y músicos contra la campaña mediática en una maratónica tarde de sábado ante un público joven que asistió a divertirse al entretenimiento gratuito. La conmemoración de la victoria de Playa Girón devino “reafirmación del pueblo” a continuar en la senda del socialismo de Fidel y Raúl. Las elecciones de los delegados al Poder Popular devinieron en una forma masiva de condena a las patrañas imperialistas. El 1ro. de Mayo la Plaza acogerá a un millón de personas en un desfile trascendental de apoyo de los cubanos a su Revolución y su Socialismo. En medio de tanto jolgorio, Guillermo Fariñas se muere en Santa Clara.
El poeta T.S. Elliot me ha dado las palabras: Abril es el mes más cruel.

Martí en la Cinemateca. / Miguel Iturria Savón.

Con la superproducción José Martí, el ojo del canario, del realizador Fernando Pérez, la Cinemateca de Cuba inició el primero de abril su programación por el Cincuentenario de la entidad, fundada por Néstor Almendros y Guillermo Cabrera Infante a mediados del siglo pasado, y anexada en 1960 al recién creado Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC), que aún controla la filmografía insular.

A José Martí, el ojo del canario, exhibido hasta el martes 13 de abril, le siguió el ciclo Cineastas contemporáneos, dedicado al estadounidense Oliver Stone, de quien se incluyen 16 filmes; más las películas Miranda regresa y La clase, consagradas al Bicentenario de la revolución venezolana; tres obras del director Bahoman Ghobadi sobre la problemática del Kurdistán iraní, y las memorables Epitafios y Viaje a la esperanza, ambas en la Sala Charlott.

En José Martí, el ojo del canario, Fernando Pérez se arriesga como guionista y director. Más que un sueño llevado a la pantalla, trata de humanizar a nuestro mitificado Héroe nacional, manipulado por políticos e historiadores de tendencias diversas y convertido en ícono del castrismo. El Martí de Fernando Pérez parte de anécdotas sobre la vida del Apóstol entre los 9 y los 17 años, etapa nutricia en su formación personal y patriótica, pues a partir del destierro la isla será el centro de su magna obra, pero solo volverá para morir en combate en 1895.  

Más que la biografía del héroe, estamos ante fragmentos de su itinerario espiritual. No hay una historia, sino la recreación lineal, quizás demasiado larga, de la familia, la escuela, la ciudad, los conflictos entre criollos y colonialistas y las influencias que marcaron sus pasos. El filme pone en primer plano las tensiones del padre valenciano, interpretado por Rolando Brito, y la madre canaria, encarnada por Broselianda Hernández, ambos muy convincentes en sus actuaciones. La frescura de Damián A. Rodríguez (Martí niño) y la mesurada tensión de Daniel Romero Pildain (Martí joven) alternan armónicamente con actores de mayor currículo que encarnan a personajes secundarios, como Manuel Porto, Luis Rielo o Aramís Delgado.   

Lo más deslumbrante es la fotografía, a cargo de Raúl Pérez Ureta, cuyos lentes se tragan el filme. Las escenas urbanas y rurales, las secuencias del hogar y las escuelas valen por si solo. El plano del niño en los montes del Hanabana, junto al esclavo que le enseña los secretos de la naturaleza, revelan la maestría del camarógrafo.

No sucede lo mismo con la música, de Edesio Alejando, empeñado en calzar con sonidos las imágenes de escenas sucesivas que, a veces, rompen el hilo y confunden al espectador. La escena de la soprano de voz deslumbrante resulta descomunal con relación al montaje de los bufos del Teatro de Villanueva, cuyos estribillos desataron la cólera de los voluntarios españoles, recreados con énfasis en la cinta, que transmite también algunas alegorías al presente, como la clase sobre democracia, desatadora de pasiones y miedos que involucran al héroe y configuran su perfil.

A pesar de ciertos maniqueísmos –esclavos desnudos y sumisos, negreros desalmados, los gemelos rubios que personifican la traición-, la entrega de Fernando Pérez sobre José Martí se inserta como un docudrama en la historiografía del Héroe Nacional. El retrato espiritual y humano ofrecido por el cineasta representa una mirada interesante y necesaria.

Resulta lamentable, sin embargo, que las autoridades del ICAIC movilicen público para enfrentar imprevistos durante la evocación fílmica del líder independentista. La tanda nocturna del  martes 13 de abril comenzó media hora después, en espera de agentes, funcionarios y policías. Butacas a mi izquierda estaba el Reverendo Raúl Suárez, Teólogo del castrismo, a un costado el ex canciller Pérez Roque con la esposa y el hijo. Otros personajes y voluntarios esperaron en vano los gritos imaginados.

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Fórmula de la perpetuidad

Los hermanos Fidel y Raúl Castro

Uno de los elementos comunes que participan del contenido de la definición tradicional del concepto “República” es la periodicidad en los cargos. En Cuba hay elecciones para renovar todos los cargos en los órganos estatales. Sin embargo, los máximos líderes de la dirigencia histórica, comunista y revolucionarias, han permanecido en la cima del poder por más de 51 años.

El Jefe de Estado es llamado el Presidente de la República, que no hay que confundir con el cargo Primer Ministro o Presidente del Gobierno. No obstante, el Jefe del Estado puede ser al mismo tiempo el Jefe del Gobierno. A este tipo de República se dice que tiene un Sistema de gobierno presidencial. Este es el caso de Estados Unidos y Chile.

En el modelo de organización del poder constitucional del gobierno cubano no existe el cargo de Presidente de la República. Sin embargo existe, como en los Sistemas de gobiernos presidencialistas, un jefe de Estado, que es al mismo tiempo, es Jefe de gobierno. Atribuciones que asume el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.

Su elección está a cargo de la Asamblea Nacional del Poder Popular y son de tipo indirectas. El Parlamento al constituirse para una nueva legislatura, elige de entre sus diputados a los miembros del Consejo de Estado y su cabeza.

El término del mandato del Jefe de Estado y Gobierno cubano, es el mismo que el confiado al Consejo de Estado por el parlamento. Expira cada cinco años al tomar posesión el nuevo órgano elegido en virtud de las renovaciones periódicas de La Asamblea Nacional del Poder Popular.

La Constitución cubana de 1976, prevé que haya periodicidad en el cargo de Jefe de Estado y de Gobierno. Sin embargo en sus 34 años de vigencia y 6 renovaciones del órgano legislativo, el cargo ha sido ocupado, solo por dos personas. Los hermanos Fidel y Raúl castro.

Fidel castro estuvo a cargo de la dirección del país desde su llegada al poder en 1959 con el triunfo de la revolución socialista hasta el el 31 de julio de 2006, que a causa de critica hemorragia intestinal y delegó provisionalmente el poder en su hermano Raúl, quien lo ocupa hasta la actualidad.

Esto se debe a que, la constitución cubana, no limita el número de reelecciones a las que puede presentarse el Jefe de Estado y Gobierno cubano, después de concluido su primer mandato. Omisión muy conveniente para perpetuarse en el poder.

Laritza Diversent

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DISIDENTES SA

LA LUCHA POR EL ALMA DEL ISLAM (1993)
Salman Rushdie

Las siguientes noticias proceden todas del primer semestre de 1993.

En el Pakistán, se dice que un poeta anciano, Akhtar Hameed Khan, de 78 años, ha dicho que, aunque admira a Mahoma, su auténtica inspiración es Buda. Él niega haberlo dicho, pero no obstante es acusado por los ulemas de blasfemia. En 1992 fue detenido por insultar a los descendientes del Profeta escribiendo un poema sobre animales que los fundamentalistas dijeron tenía significados ocultos y alegóricos. Consiguió rechazar la acusación, pero ahora, una vez más, su vida está en peligro.

En Sharjah, uno de los Emiratos Árabes Unidos, un grupo teatral indio, que en 1992 interpretó una obra llamada “Hormigas comedoras de cadáveres”, considerada blasfema, y fue condenado a 6 años de cárcel por blasfemia, apeló contra la sentencia. Algunos miembros del grupo fueron absueltos, pero la condena de uno de ellos aumentó a 10 años, y el tribunal de apelación confirmó la pena de 6 años de otro.

En Estambul, uno de los periodistas laicistas más respetados del país, Ugur Mumçu, fue muerto a tiros en la calle. Fundamentalistas turcos reivindican el ataque, y el gobierno de Turquía dice que tiene pruebas que relacionan a los asesinos con el Iraq. El ministro del Interior, Ismet Sezgin, dice que por lo menos tres de los asesinatos han sido realizados por un grupo llamado Movimiento Islámico, cuyos miembros han sido adiestrados en técnicas de asesinato “en un centro oficial iraní, situado entre Teherán y Qom”.

En Egipto, los asesinos que en 1992 asesinaron al distinguido pensador laico Farag Fuda están siendo juzgados actualmente; sin embargo, las bombas y los asesinatos de los extremistas continúan.

En Argelia, el escritor Tahar Djaout es uno de los seis laicistas asesinados en una juerga asesina por lo que las fuerzas de seguridad llaman “terroristas musulmanes”.

En Arabia Saudita, cierto número de distinguidos intelectuales forma el primer grupo de Derechos Humanos del país. En un plazo de días, muchos de ellos son expulsados de sus puestos, incluidas cátedras universitarias; muchos son detenidos y encarcelados. Está pendiente su juicio.

En Egipto, el profesor Nasr Abu-Zeid, que enseña Literatura en la Universidad del El Cairo, es acusado de apostasía por sus críticas de los islamistas. Los fundamentalistas piden a los tribunales que disuelvan el matrimonio del profesor, ya que es ilegal que una musulmana esté casada con un apóstata. La alternativa sería que su mujer fuera lapidada por adúltera.

En Turquía, 36 escritores, bailarines, músicos y artistas laicistas, congregados para una conferencia en la ciudad de Sivas, mueren en su hotel, quemados por una turba de fundamentalistas islámicos que los acusa de ser ateos y por consiguiente, desde el punto de vista de los fanáticos, merecen ser quemados vivos.

Estados Unidos se ha familiarizado recientemente de manera harto dolorosa con la naturaleza de los santos (o, mejor, nada santos) terroristas del islam. El cráter que hay bajo el World Trade Center y el descubrimiento de un complot para hacer estallar más bombas gigantes y asesinar a destacadas figuras políticas, han mostrado a los estadounidenses lo brutales que pueden ser esos terroristas.

Ese, y otros casos de terrorismo islámico internacional, han conmocionado a la comunidad mundial; mientras que los casos de terrorismo interno anteriormente enumerados han merecido una “parte de la mente” del mundo demasiado escasa. Me gustaría sugerir que ese desequilibrio de nuestra atención representa una especie de victoria del fanatismo.

Si la veta peor, más reaccionaria y más medieval del mundo musulmán es tratada como auténtica cultura, de forma que los terroristas y los ulemas consiguen todos los titulares, mientras que las voces progresistas y modernizadoras son tratadas como de poca importancia, marginales y “occidentoxicadas” (noticias breves), se está permitiendo que sea el fundamentalismo el que fije el programa.

La verdad es que se está librando una gran lucha por el alma del mundo musulmán y, a medida que los fundamentalistas crecen en poder y falta de piedad, esos hombres y mujeres valerosos que están dispuestos a enfrentarse con ellos en una batalla de ideas y valores morales, se están convirtiendo rápidamente para nosotros en tan importantes de conocer, comprender y apoyar, como en otro tiempo solían ser las voces disidentes de la antigua Unión Soviética.

También el Estado terrorista soviético denigraba a sus adversarios como totalmente occidentalizados y enemigos del pueblo; también arrebataba a las mujeres de sus hombres en plena noche, como quitaron a Nadezhda al poeta Osip Mandelstam. No culpamos a Mandelstam de su propia destrucción; no lo culpamos por atacar a Stalin, sino, con razón, culpamos a Stalin de su estalinidad. Con ese mismo espíritu, no caigamos en la trampa de culpar a los teatreros de Sharjah por sus hormigas que parecen un tanto macabras, ni a los laicistas turcos de “provocar” a la multitud que los asesinó.

En lugar de ello, deberíamos comprender que el laicismo es ahora el Enemigo Número 1 de los fanáticos, y su más importante objetivo. ¿Por qué? Porque el laicismo exige una separación total entre Iglesia y Estado: filósofos como el egipcio Fuad Zakariya aducen que sólo puede haber sociedades musulmanas libres si se observa ese principio. Y porque el laicismo rechaza la idea de que alguna sociedad del difunto siglo XX pueda considerarse “pura”, y aduce que el intento de purificar el moderno mundo musulmán de sus inevitables hibrideces conduciría a una tiranía igualmente inevitable. Y porque el laicismo trata de historizar nuestra comprensión de las verdades musulmanas; considera al islam como un acontecimiento dentro de la Historia, no fuera de ella. Y porque el laicismo trata de poner fin a la represión de las mujeres que se instaura cada vez que los islamitas radicales llegan al poder. Y, más que nada, porque los laicistas saben que un Estado-nación moderno no puede construirse sobre ideas que surgieron en el desierto de Arabia hace más de 300 años.

Las armas utilizadas contra los disidentes del mundo musulmán son en todas partes las mismas. Las acusaciones son siempre de “blasfemia”, “apostasía”, “herejía”, “actividades anti-islámicas”. Se considera que esos “crímenes” “insultan las santidades islámicas”. La “ira del pueblo” así suscitada se hace “imposible de resistir”. Los acusados se convierten en personas “cuya sangre es impura” y, por consiguiente, merece ser derramada.

La escritora británica Marina Warner me señaló una vez que los objetos asociados con la brujería (un sombrero puntiagudo, una escoba, un caldero, un gato) se habrían encontrado en posesión de la mayoría de las mujeres durante las grandes cazas de brujas. Si esas eran las pruebas de brujería, todas las mujeres eran potencialmente culpables; sólo hacía falta que dedos acusadores señalaran a una y gritaran: “¡Bruja!”.

Los estadounidenses, al recordar el ejemplo de la caza maccartista de brujas, comprenderán fácilmente lo potente y destructivo que puede ser aún este proceso. Y lo que está ocurriendo hoy en el mundo musulmán debe considerarse como una caza de brujas de proporciones excepcionales, una caza de brujas desarrollada en muchos países y a menudo con resultados asesinos.

De modo que la próxima vez que se tropiecen con una historia como las que he repetido aquí, quizá una historia escondida en la parte inferior de una página interior de un periódico, recuerden que la persecución que describe no es un hecho aislado, sino parte de un programa deliberado y letal, cuya finalidad es criminalizar, denigrar e incluso asesinar a las voces mejores y más honorables del mundo musulmán: sus voces disidentes.

Y recuérdese que esos disidentes necesitan de nuestro apoyo. Más que nada, necesitan de nuestra atención.

club de beisbol de grandes ligas en cuba 2010-04-29 15:43:00

Jackie Robinson: El inmortal

Recordando una de las canciones del salsero Rubén Blades en la cual nos dice que muchas historias tienen la ciudad de N.Y… me atrevería a decir en este caso que muchas más tiene el Béisbol de las Grandes Ligas y quisiera detenerme para escribirles de la que para mí fue la más bella y emocionante historia en este deporte de las bolas y los strikes.

Aprovecho esta oportunidad para redactar unas líneas a quien es y será el pelotero que más ha brillado dentro y fuera de un terreno de béisbol: “su nombre es Jackie Robinson”. Si revisamos sus estadísticas nada nos dice comparado con otras glorias del béisbol norte-americano como Martín Dihgo, Roberto Clemente, Reggie Jackson, Hank Aarón, Willie Mays y otras estrellas que se encuentran en el salón de la fama.
Pero, el hecho más significativo en su carrera fue debutar en el béisbol de las Grandes Ligas el 15 de Abril de 1947 con los Dodgers del Brooklyn, esto significó romper la barrera racial que impedía a los peloteros negros jugar a nivel de las grande ligas, puedo decir que solo Dios les dio gracia y fuerza para soportar las vejaciones y humillaciones a los que tubo que enfrentarse, pero el mantuvo el control y con mucho amor en su corazón se ganó el respeto de sus compañeros y eventualmente hasta de sus contrincantes, los cuales al final reconocieron que sus pasos estaban guiados por la divina voluntad de Dios. Para su vida este texto Bíblico pudo significar mucho.

“Mateo 5:38-44 “Habéis oído que fue dicho a los antiguos: Ojo por ojo y diente por
diente. Pero yo os digo: No resistáis al malo. Más bien, a cualquiera que te golpea en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera llevarte a juicio y quitarte la túnica, déjale también el manto. A cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo niegues. “Habéis oído que fue dicho: Amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, y orad por los que os persiguen”.

Jackie Robinson jugó segunda base, bateo a la derecha, fue un excelente robador de bases y siempre jugó con el mismo equipo de los Dodgers del Brooklyn desde el 1947 al 1956.

Estadísticas: Home Runs 137, promedio al bate 311, impulsadas 734.
Obtuvo un título de Serie Mundial.
Novato del año por la liga nacional en 1947.
Jugador más valioso de la liga nacional en 1949.
Un título individual de bateo en 1949.
Seis veces elegido para el Juego de la Estrellas.
Puedo escribir mucho más de este hombre que también luchó por los derechos civiles, y fue un ejemplo como cristiano aquí en la tierra y para las futuras generaciones de niños y jóvenes que siguen este deporte, por eso puedo calificarlo como: Jackie Robinson El Inmortal

Curiosidades: Robinson comentó a un periodista deportivo de Nueva Orleáns “no pretendemos nada especial, solo pretendemos que nos permitan vivir como viven ustedes, como nuestra CONSTITUCIÓN lo demanda“.

God bless the baseball players in the world
redactado por Sergio Girat Estrada