Archivo por días: abril 18, 2011

EL TESTIMONIO QUE NO SERA PUBLICADO

Indudablemente la mayor parte de estos testimonios estarán relacionados con la liberación espiritual de muchos cubanos. Yo me sumo a ellos, pero quisiera aprovechar este breve espacio para agradecer también a Dios por la liberación física de un elevado número de presos que antes de la celebración de las tres campañas anteriores, y mayormente por motivos de conciencia, no tenían esperanza de salir en muchos años de las prisiones. Ellos, con sus nombres y apellidos, fueron peticiones intensas que muchos elevamos al Señor y en esta Campaña de Celebración no podemos dejar de incluir la acción de gracias por la respuesta a nuestras plegarias.

Basta constatarlo leyendo la Nota de Prensa publicada en el periódico Granma del jueves 8 de julio de 2010, página 2, para comprobar que lo que para muchos era imposible se tornó en realidad. La revista católica Palabra Nueva, del Arzobispado de La Habana, fue dando cuenta de cada una de las excarcelaciones en sus tiradas. La publicación presbiteriana Heraldo Cristiano No. 4, de julio-agosto de 2010, en su página 5, apelando a Lc 4.8 y a Hebreos 13.3ª, reconoció y agradeció estas liberaciones y ¨el fin de la huelga que por esa causa mantenía el Sr. Guillermo Fariñas¨.

Más que por gestiones humanas esto fue un auténtico milagro divino concedido por plegarias e intensos ayunos de cubanos de buena voluntad. Ese grupo numeroso de presos y sus familiares han conocido de nuestras intercesiones y ahora están más dispuestos a escuchar de la liberación espiritual que por encima de todo Cristo ofrece y muchos ya también la han recibido. ¡A Dios sea la gloria!

Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso

SE ACERCA LA CUARTA CAMPAÑA DE 50 DÍAS DE ORACIÓN POR CUBA

Ya se acerca la cuarta convocatoria de la campaña 50 Días de Oración por Cuba que la Convención Bautista de Cuba Occidental ha promovido y a la que algunas otras denominaciones evangélicas cubanas se han sumado. El próximo domingo 24, con los festejos por la Resurrección de Jesús, muchas iglesias cubanas y aún otras en el mundo se sumaran como en los tres años anteriores a esta intensa jornada de oración.

La de este año tendrá un marcado énfasis en la Celebración por las peticiones que elevamos al Señor durante las anteriores. Yo he participado siempre de estas campañas y las he promovido en las comunidades donde he trabajado. Cuba necesita oración e intercesores; hombres y mujeres de Dios que verdaderamente se coloquen en la brecha, en los que no se contradigan lo que se pide con lo que se hace porque al decir de David: una cosa he demandado a Jehová, está buscaré.

No solo he tomado en cuenta los programas que nuestra Asociación ha propuesto sino que también he participado con iniciativas propias tales como caminatas de oración que casi siempre han concluido en el encuentro con otra iglesia intercesora en algún punto determinado del camino en el cual hemos realizado cultos de oración al aire libre iluminados por fogatas. De estas y otras iniciativas estaré hablando en próximos post que publicaré a lo largo de estos nuevos 50 días que se extenderán hasta Pentecostés el domingo 12 de junio, Día Mundial de Oración de la Juventud Bautista.

También en las campañas anteriores pude colaborar en su promoción. Aunque todavía ni soñaba con administrar un blog personal en internet y mucho menos una cuenta propia en Tweeter recuerdo que en el 2008, justo en la primera experiencia, algunos escritos míos fueron colgados en la página www.50dias.org que bautistas del sur de los EE.UU abrieron como parte de los estrechos lazos que históricamente nos han caracterizado. En la del 2009 tuve el privilegio adicional de que devocionales míos cubrieran dos semanas completas del folleto que se distribuyó, aún cuando las meditaciones sufrieran algún que otro retoque.

El pastor Mario Félix, su esposa Yoaxis y una de sus niñas junto a Librado Linares, acabado de liberar el pasado 17 de marzo, y junto a su esposa Magalis y su niño. Al día siguiente Librado cumplía ocho años de prisión y había sido condenado a veinte.

Para la campaña de este año se prepara otro devocionario compuesto por 50 testimonios que nos acompañarán durante la Celebración. Lamento que el que entregué con tiempo para ser incluido, aún cuando me ajusté a las normas técnicas y de espacio requeridas, no cupiera esta vez. Supongo que lo que sucedió es que muchos otros hermanos enviaron sus testimonios y la cifra total excedió la de los 50 porque de lo que si no tengo dudas es que Dios nos ha dado más abundantemente de lo que pedimos o entendemos.

En mi testimonio hablo acerca de lo que considero una de las peticiones aparentemente imposibles y que sin embargo fue contestada tangiblemente por nuestro maravilloso Dios. Aunque lamento que muchos hermanos que apenas tendrán acceso a los folletos impresos no podrán leerlo, para los que cuentan con la bendición de acceder a las tecnologías aquí lo salvo. Ya que los folletos tienen las limitaciones propias de la página impresa yo creo que esta cuarta campaña puede enriquecerse con las alternativas digitales del ciberespacio aún cuando este medio todavía esté tan restringido para la inmensa mayoría de los cubanos. ¡Hagamos también una campaña de 50 días de oración por Cuba virtual!

Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso

Al cierre

Había prometido publicar otras dos partes de mi último post, “Cerrado por demolición”. Han pasado muchos días sin que tuviera esa posibilidad. Ya no lo haré, porque en definitiva lo que tenía pendiente sólo agregaría un contenido de tipo ensayístico. Lo fundamental, la denuncia, ya está hecha, y queda el testimonio. Me ahorro esos textos con el fin de sumar otras páginas a nuevos proyectos.

Estoy muy agradecido a todos los que han escrito comentarios y me han ofrecido solidaridad, porque, aunque les parezca mínimo, es un alimento imprescindible para llevar la vida adelante. De alguna manera, aunque a veces demoro en poder saberlo, siempre he terminado poniéndome al tanto de lo que comentan y me escriben. Pero lo cierto es que ya no podía publicar con la frecuencia necesaria, ni con seguridad, no sin perjudicar a otras personas que me ayudaban. Gracias.

El blog “Hombre en las nubes” es un capítulo maravilloso de mi vida, no me arrepiento. Claro, tampoco yo soy quien lo cierra —“por ahora”, oigo en mi interior la vocecita de la tentación—, yo denuncio precisamente mi miedo —no tanto por mí, sino por mi familia—,  las causas que lo originan, porque nadie es culpable de sentir miedo. “Nadie. Absolutamente nadie”, dice el magnífico escritor Eliseo Alberto en el libro de memorias Informe contra mí mismo

Lo que será más difícil de cerrar o cortar es la necesidad de una libertad de expresión plena, derecho inalienable que conecta corazones y no depende de ningún cable. Así que seguiremos viéndonos en ese sitio hermoso.

La serie televisiva “Las razones de Cuba”, que lanzó un nuevo catálogo de agentes infiltrados en la sociedad cubana, con el cauce que tomaron los destapes, pone en evidencia una nueva etapa de control o presión oficial sobre la cultura y la intelectualidad nacionales, como si ya no fuera extremadamente raquítico el margen de vida natural que nos quedaba para nuestro desarrollo. El acto supuestamente maestro de estos “agentes” no ocurrió antes ni después de su salida en televisión, sino que sólo ahora han venido a lograr algo de verdadero impacto, y es esto: la mezcla de ira, decepción, náusea, miedo, vergüenza, pena ajena, remordimiento, etc., que puede encontrarse siguiendo el rastro que dejaron entre todas las personas manipuladas —colegas, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.—, a quienes trataron de provocar y atraer con falsos proyectos que ellos mismos fabricaban. Se apuesta al asco como un sentimiento paralizante. Ahora, cuando está por empezar a funcionar el cable coaxial que llegó a costas cubanas, y a todos los niveles trata de limitarse el acceso a las nuevas tecnologías, violando despampanantemente la privacidad del correo, con lo que se viola la Constitución Cubana, quizás está concretándose el golpe punitivo, la censura que los intelectuales esperábamos desde la “crisis de los emails” en 2007. Criminalizar la intelectualidad y ese apego natural a la libertad de expresión.

Al cierre

Había prometido publicar otras dos partes de mi último post, “Cerrado por demolición”. Han pasado muchos días sin que tuviera esa posibilidad. Ya no lo haré, porque en definitiva lo que tenía pendiente sólo agregaría un contenido de tipo ensayístico. Lo fundamental, la denuncia, ya está hecha, y queda el testimonio. Me ahorro esos textos con el fin de sumar otras páginas a nuevos proyectos.

Estoy muy agradecido a todos los que han escrito comentarios y me han ofrecido solidaridad, porque, aunque les parezca mínimo, es un alimento imprescindible para llevar la vida adelante. De alguna manera, aunque a veces demoro en poder saberlo, siempre he terminado poniéndome al tanto de lo que comentan y me escriben. Pero lo cierto es que ya no podía publicar con la frecuencia necesaria, ni con seguridad, no sin perjudicar a otras personas que me ayudaban. Gracias.

El blog “Hombre en las nubes” es un capítulo maravilloso de mi vida, no me arrepiento. Claro, tampoco yo soy quien lo cierra —“por ahora”, oigo en mi interior la vocecita de la tentación—, yo denuncio precisamente mi miedo —no tanto por mí, sino por mi familia—,  las causas que lo originan, porque nadie es culpable de sentir miedo. “Nadie. Absolutamente nadie”, dice el magnífico escritor Eliseo Alberto en el libro de memorias Informe contra mí mismo

Lo que será más difícil de cerrar o cortar es la necesidad de una libertad de expresión plena, derecho inalienable que conecta corazones y no depende de ningún cable. Así que seguiremos viéndonos en ese sitio hermoso.

La serie televisiva “Las razones de Cuba”, que lanzó un nuevo catálogo de agentes infiltrados en la sociedad cubana, con el cauce que tomaron los destapes, pone en evidencia una nueva etapa de control o presión oficial sobre la cultura y la intelectualidad nacionales, como si ya no fuera extremadamente raquítico el margen de vida natural que nos quedaba para nuestro desarrollo. El acto supuestamente maestro de estos “agentes” no ocurrió antes ni después de su salida en televisión, sino que sólo ahora han venido a lograr algo de verdadero impacto, y es esto: la mezcla de ira, decepción, náusea, miedo, vergüenza, pena ajena, remordimiento, etc., que puede encontrarse siguiendo el rastro que dejaron entre todas las personas manipuladas —colegas, amigos, vecinos, compañeros de trabajo, etc.—, a quienes trataron de provocar y atraer con falsos proyectos que ellos mismos fabricaban. Se apuesta al asco como un sentimiento paralizante. Ahora, cuando está por empezar a funcionar el cable coaxial que llegó a costas cubanas, y a todos los niveles trata de limitarse el acceso a las nuevas tecnologías, violando despampanantemente la privacidad del correo, con lo que se viola la Constitución Cubana, quizás está concretándose el golpe punitivo, la censura que los intelectuales esperábamos desde la “crisis de los emails” en 2007. Criminalizar la intelectualidad y ese apego natural a la libertad de expresión.

MIS POST Y MIS TWEETS

Entre las diversas insinuaciones publicas hacia mi persona y/o ministerio como consecuencia de la presentación en la 102 Asamblea Anual de la Asociación Convención Bautista de Cuba Occidental de una moción que yo mismo considero sumamente moderada se encontraba la de que: «el hermano tiene facilidades para acceder a internet». ¡Que ironía! ¡Como cualquier cubano de a pie este es uno de mis tantos problemas y carencias! Cada post o tweet mío publicado en el ciberespacio constituye un verdadero milagro. Sus inclusiones en la web burlan demasiados escollos y constituyen ese otro prodigio cubano de hacer «internet sin internet », al decir de Yoani Sánchez.

Dadas las referidas insinuaciones solo Dios sabe cuantas hipótesis habrán realizado los hermanos, y especialmente los no hermanos. Seguramente habría quienes establecieran vínculos con el capítulo «Operación Surf» que recién se había transmitido como parte del programa «Las Razones de Cuba» el lunes 7 de marzo. Ignorando todas las restricciones y vejámenes a las que me veo sometido en tal sentido, y en vez de ponerse cada cual a exigir su también violado derecho, me imaginarán en alguna escena tan ridícula como la del agente Raúl introduciendo antenas satelitales camufladas como tablas de surf, cual si fueran bombas; cuando en realidad constituyen accesorios expendidos en todo el mundo libre a cualquiera que pueda y desee comprarlas. Los que vieron el capitulo «Fabricando líderes» del lunes 4 de abril tal vez hayan dado solución a las insinuaciones concluyendo que al igual que el agente Daniel yo debo tener un BGAN, implemento adquirible también en el mercado de cualquier país «normal» pero que en Cuba es equiparable a TNT.

Cuántos se habrán creído la idea de que estoy realmente disfrutando algún servicio satelital de banda ancha con navegación abierta y sin restricciones, usando skype, y conectado en una Wi-Fi con otras computadoras en alguna intranet en el mismísimo Taguayabón, algo que dadas nuestras condiciones de anomalía generalizada rayaría en el universo de lo real maravilloso. ¿Por qué no se les dijo la verdad a todos y se hizo pública la vergonzosa información de que a estas alturas de la vida y por más que se reclamara en el pasado, a la Iglesia Bautista donde ministro, y por ende a mí, no se nos ha instalado siquiera un simple teléfono, esa antigua invención del siglo XIX, como parte de los castigos y sanciones a los que nos ha sometido este bloqueo interno? Quiero pensar todavía que quien emitiera públicamente la falsa insinuación de que accedo con facilidades a internet no lo hiciese con mala intención, que no haya calculado el peso que su pública sugerencia podría tener incluso en un posible proceso judicial teniendo en cuenta que precisamente es esta la idea fija del momento para el régimen, tal y como lo demuestra el video filtrado con la conferencia de Eduardo Fonte Ávila para oficiales de Villa Marista. En medio de la actual paranoia de «ciberguerra», justo cuando Wilfredo López, director de Regulaciones y Normas del Ministerio de Informática y Comunicaciones asegura que ya está casi listo ese fardo de sorpresas que será la primera Ley de Telecomunicaciones, esto es casi como ofrecer mi cabeza a los verdugos.

Quienes se han dado una vuelta de vez en cuando por mi blog www.cubanoconfesante.com se habrán dado cuenta de cuánto demoro en poder actualizarlo, prácticamente estuvo toda una temporada congelado, esto, más la censura adicional a la que estaban sometidas todas las bitácoras de la plataforma «Voces Cubanas» o «Desde Cuba». Quienes hayan hecho algún comentario a favor o en contra se percatarán que no he podido responderles y la causa es una sola: mi falta de acceso directo a la internet. No obstante agradeceré siempre cualquiera de esos comentarios, continúen hablando por mí, pero siempre recuerden que mi ausencia es elocuente. Ojalá tuviera yo la dicha de los bloguers oficiales, con todas las facilidades disponibles, y la posibilidad adicional de hacerlo en horario de trabajo, más los entrenamientos de algunos plácidos y solventes días, tal y como lo demuestra la denominada «Brigada contra el Terrorismo Mediático» que sesionó, se hospedó y alimentó de la mano del Amo en el Campamento de Caimito a fines de noviembre pasado y en la que Carlos del Porto, profesor del Ministerio de Informática y Comunicación de Cuba declaró una “Guerra de Guerrillas”, como la del Che, pero en internet. Allí quedó demostrado el plantillaje oficial de un grupo de blogueros, aunque brillara por su ausencia el incógnito Yohandry Fontana, ese que según se ha calculado apenas dormía 3 horas y el resto del tiempo podía tweetear, bloguear y realizar varias operaciones más a la vez. Sin lugar a dudas, como se evidenció allí, todos ellos, tanto los reales como los equipos que se esconden detrás de los fabricados, han sido reclutados por el régimen para «hacernos frente». Dadas las facilidades que el Amo les concede a ellos les resulta fácil hasta colocar videos en youtube, como aquellos que la Seguridad del Estado colgó a nombre de una de sus blogueras a sueldo en octubre de 2009 contra Yoani y contra mí, tras coaccionar a unos jovencitos y a sus padres, que realmente no tenían nada contra nosotros, sino todo lo contrario. Sometidos estuvieron a tanta coacción que hasta el día de hoy no he tomado en cuenta tales manipuladas filmaciones porque aquellos muchachos no hablaban por su cuenta, y por mi parte las puertas pastorales siguen abiertas hacia ellos. Quedé perplejo al escuchar al mismo hermano que afirma que tengo facilidades de acceso a internet, al no conformarse con tan falsa como peligrosa insinuación, y añadir una promoción a tales onerosos videos cual si fueran espontáneos e inocentes, sin tener en cuenta que fueron realizados por probados enemigos de la fe con el premeditado objetivo de perjudicar a un pastor de su Convención. La Seguridad del Estado sin dudas debe haber quedado muy agradecida por la publicidad gratuita de sus videos a toda la Asamblea cuando el hermano, luego de casi celebrárselos indicó sin miramientos: «están en Youtube», ignorando por demás la inaccesibilidad de la mayoría de los presentes a tal servicio.

Además del ciberespacio oficial como reacción al espontáneo y plural ciberespacio independiente, el omnímodo Estado cubano posee el monopolio exclusivo de todo lo que se llame telecomunicaciones. La realidad es que acceder a internet ha sido siempre una verdadera odisea para mí, y especialmente desde que los dueños de Cuba compraron el 27% de los intereses que Telecom de Italia mantenía en ETECSA hasta fines de enero de este año, entonces el acceso se me vedó completamente. No sé por qué razones, o si fue por pura coincidencia, pero marchándose los italianos tras asegurar el cobro de sus 706 millones de dólares, como anunciara la propia firma en Milán, cerró el único lugar en el interior del país del que yo legalmente podía a duras penas conectarme a internet en unas lentas computadoras de apenas 250 megabytes de RAM que convertían dicho acceso en algo extremadamente lento y caro (1.25 CUC x 15 minutos). En efecto, el Centro de Gestión Tecnológica del IDICT en Santa Clara sin ofrecer ningún tipo de explicación lógica a sus clientes cerró in so facto sus puertas hasta el presente. Dado que los hoteles en Villa Clara no ofrecen servicio de conexión inalámbrica, y que la venta de tarjetas para conexión a internet todavía está prohibida para los segregados cubanos, todas las puertas quedaron cerradas para mí. Esta es una de las razones por las que en los últimos meses han escaseado mis post. Ante estas situaciones los tweets, por su brevedad y sentido de urgencia, han venido a salvarme virtualmente, y pese a lo caro que me resulta la simple acción de enviar 140 caracteres indirectamente desde mi celular a mi cuenta @maritovoz en Twitter, ellos no han dejado morir mi libre expresión; y quien sabe si algo más en el caso del secuestro al que me sometieron el pasado 23 de febrero.

Pero así las paradojas de esta Cuba inverosímil. Mi suprahumano esfuerzo por amplificar mi grito desde lo más profundo de esta cueva, mi acto cuasi suicida de arrancarme la sórdida mordaza que me fuera impuesta desde el momento mismo de mi nacimiento, lo que Yoani cataloga como acto de exorcizar tantos demonios, que sin lugar a dudas lo es, todo ello, ha sido interpretado como «facilidades de acceso a internet» y lo peor y más sorprendente es que tal afirmación, envuelta entre otra sarta de insinuaciones y acusaciones no me fue endilgada desde una de esas elucubraciones que constituye el aludido programa televisivo de cada lunes, lo cual habría resultado más lógico dentro de tanto absurdo. El colmo de los colmos es que tales argumentos fueron presentados, manojo de expedientes en mano para impresionar, y utilizando el corte más estalinista posible, nada menos y nada más que por un hermano fuera de lugar y en plena Asamblea de la Convención, en obstinado empeño de desviar la atención sobre mi moción para que la multitud la pusiese sospechosamente sobre mí ya que según insinuaban sus palabras yo lo mismo podía ser un agente de la CIA que de la Seguridad del Estado; porque lo inadmisible era lo único real: un delegado por derecho propio a la Asamblea sin complots ni ocultas ni mezquinas intenciones que en plena potestad de derechos y por el deber ineludible de ser testigo vivencial de actos de violencia intolerables por la más elemental ética cristiana se sentía en la obligación de sensibilizar al respecto a sus hermanos.

No obstante a todas estas sorprendentes realidades, lamentablemente también presentes en el pueblo de Dios, y en la misma medida en que se intenta poner cerco a mi cada vez más limitada influencia física, aquí prosigue el milagro de mis post y mis tweets con los que también intento realizar el escándalo de glorificar el nombre de Dios en medio de un contexto tan contrario a lo que nos idealiza el Reino de los Cielos que no obstante a sufrir tanta violencia, y a pesar de tanta miseria humana, ya se encuentra entre nosotros, incluso en el ciberespacio.

Pbro. Mario Félix Lleonart Barroso

Nuevas legislaciones: ¿leyes para una clase?

Ma. Esther Reus, Ministra de Justicia de Cuba

Miriam Celaya  (de Diario de Cuba)

Con el peculiar estilo críptico de los pronunciamientos oficiales, la ministra de Justicia, María Esther Reus, ha anunciado recientemente que el gobierno “ajustará y compatibilizará” las normas jurídicas a tenor de las decisiones que se adopten en el VI Congreso del Partido Comunista, que deberá celebrarse entre los próximos 16 y 19 de abril. Dichas declaraciones, pronunciadas en el marco del Tercer Congreso Internacional Juriscuba 2011, hacen referencia a una “actualización normativa” y a un “perfeccionamiento legislativo” en correspondencia “con la nueva realidad nacional y los objetivos propuestos”, proceso que —según planteó— “elevará el papel del asesoramiento legal” y será vital para el perfeccionamiento y las contrataciones económicas de las empresas cubanas. Poco se puede dilucidar de un texto que evita las precisiones; no obstante, al subordinarse implícitamente la actualización de las normas jurídicas a las disposiciones que dimanen de un Congreso cuyos lineamientos han resultado altamente cuestionables, incluso dentro de las propias filas de militantes del PCC, es de esperar que las nuevas leyes adolezcan también de flagrantes omisiones. En otras palabras, cabría esperar leyes cosméticas o ambiguas para legitimar instrucciones oficiales imprecisas y dirigidas esencialmente a la actividad económica, tema este último en el que —obedeciendo a las directrices impuestas expresamente por la máxima dirección— se centrarán los “debates” del congreso del partido único. Para nadie es un secreto que desde mucho tiempo atrás las legislaciones cubanas han clamado a gritos por cambios profundos. Las disposiciones del nuevo Presidente durante los últimos dos años, en su desesperado intento por oxigenar una economía en perenne fase de asfixia, llevaron a la implementación de actividades que —contradictoriamente— constituyen delito según las actuales leyes, como ocurre con la contratación de mano de obra por particulares, en este momento oficialmente permitida en virtud de estimular el renacido “cuentapropismo”. De igual modo, el tema de la entrega de tierras en usufructo a campesinos particulares, que se supone ya haya superado el tiempo de experimentación desde su implementación hasta esta fecha, y que en la práctica debería pasar a una etapa de consolidación y generalización, debe estar contemplado en la agenda de los letrados que se encargarán de introducir las mencionadas modificaciones legales. Ahora bien, si parafraseando a la ministra de Justicia, el perfeccionamiento legislativo deberá estar acorde con la nueva realidad nacional, se tendría que tomar en cuenta que dicha realidad rebasa ampliamente los estrechos límites de las regulaciones económicas. En tiempos recientes se han estado produciendo en Cuba acontecimientos sociales que no están exentos de implicaciones políticas. Uno de esos importantes hechos ha sido la liberación de los 75 prisioneros políticos de la Primavera Negra (2003) —y de otros presos de conciencia, condenados en procesos diversos—, lo que implica de por sí la ilegalidad de sus condenas. Se impone, pues, la eliminación de las leyes que permiten el encarcelamiento de las personas por profesar y expresar ideas diferentes o contrarias a las del gobierno. Simultáneamente, habría que dictar leyes nuevas que permitan impulsar el libre flujo de la información, del pensamiento y de las opiniones, entre otras, relacionadas con los pactos de derechos humanos firmados, aunque nunca ratificados, por el gobierno en febrero de 2008. De no hacerse así, a lo absurdo de eludir los temas sociopolíticos en el cónclave más importante de un partido político, se sumaría también el inadmisible caso de supeditar las leyes a las directrices de la política económica de ese propio partido, que es a la vez Estado y Gobierno. Un acomodo legal de apoyo a los intereses de la clase en el poder. Si bien resulta positivo afianzar legalmente el actual proceso de tímidas reformas económicas como un primer paso en lo que tendría que ser un largo camino de transformaciones de todo tipo, resultaría totalmente contraproducente que la “actualización legislativa” no contemplara en toda su complejidad el espectro sociopolítico de estos tiempos, para poner las leyes en consonancia con las necesidades y aspiraciones de todos los cubanos.

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Decálogo para un Bloguero Cubano


Desde sus Olimpos literarios, cuando ya habían rendido al mundo lector con sus ficciones tremendas, Borges, Monterroso, Quiroga, Bukowski, escribieron decálogos para jóvenes escritores. Decálogos como sutiles advertencias, quizás.

Otros, no conformes con la brevedad, se lo tomaron más en serio: Rainer María Rilke publicó sus “Cartas a un joven poeta”, y Mario Vargas Llosa, equilibrando géneros, sus “Cartas a un joven novelista”. 

Yo comparto con ellos sólo un aspecto: la enfermedad de la escritura. No tengo Olimpo ganado, aunque sí descaradamente deseado. Pero en algo les aventajo: esos señores de inmortalidad merecida (exceptuando el reciente Premio Nobel) jamás conocieron la palabra blog. Ni siquiera un alucinado como Ray Bradbury pudo entrever un futuro de espacios digitales donde publicar con libertad endemoniada.

Por eso hoy he querido perpetuar la tradición. Esta vez, esbozando un decálogo que, lamentablemente, adolece de universalidad: he querido dedicarlo a un posible bloguero cubano que quizás, en este preciso segundo, valora la posibilidad de abrir su bitácora desafiante.

1. Ya lo decidiste, ya le diste nombre. Lo lanzaste a rodar en la gran red. Con suerte, algún colega te lo promocionó en su propio espacio y ganaste tus primeros lectores. Pues bien, que lo sepas: acabas de ganarte una carga tremenda. Tu blog no se convertirá en tu mascota, se convertirá en tu hijo. Y a diferencia de las mascotas, que se juega un rato con ellas y luego se las deja a su albedrío en la casa, los hijos no toleran el desentendimiento. Que sepas que, como en aquel texto de Cortázar con el reloj, tú no te has regalado un blog a ti mismo: acabas de ser el regalo para un blog que en lo adelante te tendrá a sus pies.

2. El día que publiques tu texto más esmerado, puede que contabilices diez lectores, de los cuales la mitad haya entrado a tu web por error. El día que publiques tu texto más mediocre e inacabado, puedes llamar la atención de alguien con mucho crédito en la red, y ser recomendado. Ese día tendrás miles de lectores a quienes no tendrás cómo decirle: “Por favor, cuando termines este, entra a leer aquel otro, que es mejor…” Conclusión primera: nunca publiques rellenos. Conclusión segunda: reza porque el día en que publiques el relleno, el texto que no te pudo salir mejor, nadie con credenciales decida fijarse en ti.

3. Como vives en Cuba, la libertad de expresión te suena a expresión hueca. Sin embargo, sabes que la necesitas. Y te la procuras a contracorriente. Eso siempre será admirable. Regla infalible: los lectores se dan cuenta cuando algo es escrito desde la honestidad, y cuando obedece a órdenes superiores. Siempre tendrán incomparablemente más seguidores, consultantes, lectores en general, los espacios que se escriben desde la necesidad de expresión, que aquellos que obedecen a funciones de trabajo. Quizás eso responda tu pregunta de por qué los blogs oficialistas cubanos, solo tienen a sus familias y amigos como lectores fieles.

4. Tu arrojo te hará ganar inmediatos adeptos. Aplaudirán tu valentía para enfrentarte al régimen que desapruebas. Eso es hermoso. Pero cuidado: no creas que todos son aplausos sinceros. Muchos, son aplausos que solo llegarán cuando tus posts coincidan con sus propias visiones. Algunos pretendidos demócratas que te ovacionarán serán los mismos que no tardarán en lanzar aullidos de fuego en tu contra si alguna vez escribes, con la misma honestidad de siempre, pero contrario a puntos para ellos intocables. La lección es: recuerda que estás solo. Recuerda que debes obedecer a ti, a tus impulsos vitales. Y que los aplausos deberán interesarte menos cada vez.

5. Y como estás solo en lo conceptual, también lo estás en la práctica: no importa cuántas veces solicites apoyo financiero para sostener tu bitácora. No importa que miles de personas la tomen como referencia. En el instante en que alguno de esos miles de lectores tengan que firmar una contribución para tu trabajo, tendrás plena conciencia de tu quijotesca soledad. Fina ironía: los mismos que te exigen actualización, que te exigen determinados temas o enfoques, son los que, finalizada la lectura, se desentenderán de tu página aunque tú les digas que necesitas algún apoyo económico. La soledad del escritor y la del bloguero son carne de la misma carne.

6. Un punto interesante: jamás dudes que, a pesar de la soledad del punto anterior, encontrarás supuestos administradores de tu blog, censores, directores de tu política editorial. No importa que afirmes una y otra vez: este es mi espacio, aquí digo lo que digo, para eso lo fundé. No importa. Siempre llegará uno a decirte: “Yo creo que no debiste escribir sobre este tema, y sí sobre este otro”. Llegará otro a decirte: “Estás muy equivocado, quién te crees que eres para decir esto”. Y tú dudarás entre responderle que eres el autor de esa página, que no le pides permiso a un lector para escribir, como tampoco se lo pides a un gobierno; o responderle con tu silencio. Hay veces que es mejor el silencio. No gastes recursos defendiendo tu derecho a decir lo que te venga en ganas. Quienes a veces sí lo gastamos, nos damos cuenta que es un caso perdido: no comprenden que tu libertad de expresión, lo es de verdad.

7. La otra cara de la moneda, con la que deberás lidiar de lleno, es con los empleados del Poder. Los diligentes obreros de la web, que sí encuentran financiamiento por parte del gobierno dela Isla, y cuya única función será, en lo adelante, combatir tu espacio. ¿Cómo? Los medios son infinitos. Alístate para una guerra sin cuartel, y sin principios ni códigos de ética. Lo mismo colgarán comentarios de que eres un pederasta, de que tu hermana es lesbiana, que echarán a rodar rumores bien pensados: por ejemplo, que eres de la Seguridaddel Estado. Esa es una táctica brillante contra la que no tienes nada que hacer: pocas cosas son más difíciles de probar, que la inocencia. Alístate para ver foto montajes tuyos, para saber de amigos que hoy te rechazan por miedo, y para saber que muchas puertas en lo adelante se te habrán cerrado. Algunas, en sentido literal. Preguntarle si no a Claudia Cadelo desde cuándo no cruza las puertas del cine Chaplin. ¿Pero sabes qué? Hay algo contra lo que no tienen armas esos empleados del Poder: contra tu voluntad de ser digno, tu voluntad de no callar. Eso les quitará el sueño a ellos, no a ti.

8. No te preguntes cómo, porque a veces no lo entenderás, pero ten la seguridad de que las personas que te rodean, aun las que no conoces, leerán tu blog. Los fenómenos exóticos llaman la atención. Y un blog sin miedo en un país de muchos cobardes es un fenómeno exótico. Cuando pienses que sólo escribirás para el mundo, ten conciencia de que tu vecino, aunque no te lo diga por precaución, lee e imprime tus textos. Y secretamente, te admira.

9. Paciencia con la estupidez humana. Si aceptas que otras personas, tus seguidores, comenten sus opiniones bajo tu escrito, deberás armarte de una coraza sólida contra insultos y tonterías. Si no tienes madera para lidiar con esto, mejor desactiva la opción de comentar. La cosa es simple: enviarlos a la papelera si son obscenos y ofensivos, o aprobarlos si son encendidos pero respetuosos. Como estás solo en esto, no hay que consultar o aprobar con votos a favor y votos en contra. Tu blog es tu democracia, y no olvides que si tú lo padeces, tú lo decides.

10. Pregúntate, como Rilke a los poetas, si podrías vivir sin escribir tu blog. Si la respuesta es sí, ni te tomes el trabajo de comenzarlo. Lo abandonarás en muy poco tiempo. Si la respuesta es no, si tu necesidad de expresión es irrefrenable, y si crees que en verdad tienes algo para decir, desentiéndete de los nueve puntos anteriores, y solo inscribe estas palabras en tu cabeza: no tendrás felicidad más completa que saberte consecuente contigo. Tu blog será un grito de libertad que escucharemos desde todos los lados del mar.      

Razones para una sinrazón

(Artículo originalmente publicado en el número 7 de la revista digital Voces, correspondiente a marzo de 2011)

Como si no fuera suficiente la proverbial mediocridad de la programación habitual de la TV, en las últimas semanas una nueva serie de pésima factura y peor edición se ha venido presentando en la pantalla. “Las razones de Cuba” han titulado a este último bodrio, que a todas luces se propone desinformar a la población nacional tratando de crear un estado de opinión  negativo acerca del uso de las nuevas tecnologías de la informática y las comunicaciones, para lo cual han utilizado viejos  y sobradamente ineficaces métodos: demonización de la disidencia como “mercenaria al servicio del Imperio”, presentación de agentes “héroes” infiltrados en el seno de ella, y exhibición de “pruebas” –que nunca se presentan– de las actividades tendientes a desestabilizar a la revolución y traicionar al pueblo.

La satanización oficial de la Internet en un país donde la población tiene un misérrimo nivel de acceso parecería un absurdo, lo que se refuerza si consideramos que dicha campaña se desarrolla en plena era de la informática y en medio de una verdadera revolución tecnológica de las comunicaciones a nivel global.

Sin embargo, si se analiza el contexto mundial actual y las condiciones internas de Cuba, el hecho resulta perfectamente lógico. El gobierno cubano puede ser extemporáneo, arcaico y decadente (que lo es), pero su actitud es coherente, teniendo en cuenta que su objetivo supremo es conservar el poder a toda costa.

Tratemos de desgranar una explicación de lo que parece ser el recurso desesperado del gobierno de la Isla: la desinformación como política de Estado.

Nuevos escenarios y nuevos actores

El año 2011 debutó con un nuevo escenario. A nivel internacional, los procesos de transformaciones que se siguen produciendo en el norte de África y que continúan ampliando su influencia sobre regiones vecinas, han demostrado la funcionalidad de las tecnologías al servicio de intereses democráticos.  Regímenes autocráticos de larga data han colapsado o están en fase de extinción frente al empuje de ideas renovadoras que han fluido a través de las redes sociales y han sido capaces de movilizar multitudes. Se está dibujando un nuevo panorama mundial, que forzosamente influirá en el surgimiento de nuevas políticas globales y nacionales. Son señales claras del advenimiento de otros tiempos, aún no muy claramente definidos, pero que evidencian de manera general una tendencia: la era de las dictaduras, tal como las conocimos, parece estar llegando a su final.

A nivel nacional el panorama cubano también ha estado evolucionado gradual y discretamente en los últimos años. Sería útil mencionar algunos elementos fundamentales que indican esos aparentemente pequeños cambios o que han incidido en ellos:

- Crecimiento del sentimiento de frustración popular ante una crisis socioeconómica permanente y que se traduce en una apatía generalizada: el régimen ha perdido poder de convocatoria. En sustitución de las antiguas movilizaciones voluntarias y masivas, cada vez se hace más palmaria la implementación de “cuotas” de participación en los actos revolucionarios para lograr un volumen significativo de asistencia a los rituales públicos.

- Reconocimiento oficial de la incapacidad de mantener indefinidamente los llamados “subsidios” (prestaciones sociales), como la cartilla de racionamiento y otros; así como el anuncio de la supresión de plazas laborales equivalentes al 20% de la población laboral activa del país. El propio gobierno ha confesado “el fracaso del modelo”.

- Incremento significativo del activismo de grupos cívicos después de la encarcelación de 75 periodistas independientes en el año 2003 (Primavera Negra) en una ola represiva que recibió amplia condena internacional y que provocó el surgimiento del grupo Damas de Blanco, ejemplo de resistencia pacífica, de la capacidad de acción y de la fuerza de las ideas, incluso en una sociedad cerrada.

- Sucesos del Hospital Psiquiátrico de La Habana, donde se produjo la muerte por frío y maltratos de más de dos decenas de pacientes internados, que provocó numerosas críticas entre la población y acentuó la falta de confianza en las instituciones.
Muerte tras prolongada huelga de hambre del prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo y posterior huelga de hambre de Guillermo Fariñas, hechos que desataron un movimiento internacional de rechazo al gobierno cubano. Por primera vez en muchos años varios sectores de la disidencia, sin articularse en un programa común, se manifestaron unánimemente en apoyo al reclamo de liberación de los prisioneros políticos.

- Crecimiento del sector inconforme activo, refrendado en el incremento de la actividad de periodistas independientes y en el surgimiento y rápido desarrollo de la blogósfera alternativa y las redes sociales.
Anuncio súbito y extemporáneo de un Congreso del Partido Comunista que llega con ocho años de retraso y que se organizó clandestinamente, prescindiendo de la base de militantes.

- Liberación forzosa de los prisioneros políticos de la Primavera Negra, un indiscutible logro de fuerzas de la sociedad civil independiente, en especial de las Damas de Blanco y de Guillermo Fariñas.

Otros factores de índole diversa han incidido en el surgimiento de un escenario en el que están irrumpiendo nuevos actores sociales con propuestas alternativas al estancamiento nacional. Una variable interesante en dicho escenario es, sin dudas, el hecho de que una parte representativa de los prisioneros políticos recientemente liberados hayan decidido permanecer en el país y mantenerse activos dentro de la disidencia pacífica; esto no solo resta argumentos al gobierno –a propósito de que “la disidencia solo está interesada en emigrar”–, sino que potencia la ampliación de focos de opinión alternativos de la sociedad civil prácticamente en todas las regiones de Cuba.

Las “razones”  del gobierno

Para tratar de comprender la nueva estrategia desinformativa del gobierno habría que partir de una premisa esencial: se trata de una estrategia de supervivencia. El régimen ha caducado de manera tan irreversible que es incapaz de recrear siquiera los métodos represivos. Esto lo coloca en una posición extremadamente frágil, hasta tal punto, que la mera utilización de las tecnologías como opción alternativa para el surgimiento y desarrollo del periodismo ciudadano y de las redes sociales, acelera la crisis del sistema al quebrar el hasta hace poco monolítico control de los medios. La esencia cerrada de las dictaduras es, paradójicamente, su punto más vulnerable, habida cuenta que cualquier dispositivo que altere  el monolitismo  del sistema puede horadar su estructura y precipitar su caída. Así, Internet es actualmente la grieta por la que podría escurrirse el hasta ahora omnímodo poder totalitario de medio siglo, lo que fuerza a las autoridades a implementar una campaña urgente contra “el libre flujo de información”. Como si la crítica posición del régimen no estuviera suficientemente comprometida, la  reciente llegada del cable de fibra óptica al territorio nacional –vía Venezuela– permitirá multiplicar exponencialmente las capacidades de acceso a la red de redes. Urge, pues, al gobierno cubano crear un clima social que justifique el sostenimiento de los controles sobre el uso de las tecnologías, estableciendo un riguroso sistema de selección para determinar quiénes son merecedores (revolucionarios-fieles-confiables) de recibir  dicho servicio y a la vez excusar su generalización a nivel social.

Se puede afirmar, entonces, que la serie que pasa por la TV cubana –de la cual se han producido cuatro programas hasta el momento– no es más que la expresión externa, fenoménica, de la creciente debilidad del gobierno, así como una escandalosa muestra de su incapacidad para renovar sus métodos y su discurso, lo que lo obliga a mantenerse parapetado detrás de fórmulas obsoletas y probadamente ineficaces. Resulta obvio que existen razones objetivas no solo para que las autoridades obstaculicen sistemáticamente el acceso a Internet, sino para que traten de convencer a las masas de la alta nocividad que dimana de la libre información. Es por esto que todo el espectro informativo debe pasar por la mano purificadora del gobierno y sus servidores más leales que seleccionan la pertinencia o no de cada noticia, antes de ser consumido por la población. Para orquestar su campaña –una cruzada medieval contra lo que han dado en llamar “ciberguerra” –, las autoridades cuentan con los medios de difusión, de su propiedad absoluta, y con la relativa orfandad tecnológica e informativa de las masas.

Los efectos de la sinrazón

Con lo que, obviamente, no contaron las autoridades, es con el efecto de la fatiga ideológica de la población, originada por la decadencia general del sistema a todos los niveles, y que se manifiesta mayoritariamente en la nula repercusión de los programas ya difundidos o en el resultado contrario al que pretendían lograr. El cubano común tiende a rechazar a los delatores, de ahí la antipatía que despiertan los “agentes” real o supuestamente infiltrados en la disidencia. Por otra parte, la premura y la chapucería de los realizadores de la serie se revelan de manera flagrante al presentar un producto tan mal elaborado que ofende la inteligencia natural de la gente común.

A raíz de estos cuestionables estrenos, algunos cubanos que conozco tienen más preguntas que respuestas, entre las cuales se encuentran con más frecuencia las siguientes: ¿A quién se le puede ocurrir a estas alturas presentar como “prueba” de mercenarismo los testimonios de los “agentes” de la Seguridad del Estado y algún papel garabateado con números para demostrar supuestos pagos a los disidentes?  ¿Cómo sostener que los disidentes buscan acogerse al amparo de la Oficina de Intereses de Estados Unidos si la serie de TV está mostrando cómo precisamente un pretendido agente del gobierno cubano fue quien condujo a funcionarios del país “enemigo” a contactar con ciudadanos de este país? ¿Es que la Seguridad del Estado ahora se dedica a estimular el surgimiento de mercenarios nacionales o “contrarrevolucionarios”? ¿Quién está “fabricando” nuevos villanos, el Imperio o el gobierno de la Isla? Otra pregunta retórica, que dimana de una lógica aplastante: Cuando un agente del gobierno cubano reporta una falacia desde Radio Martí, ¿es la emisora la que miente?

La manipulación de los medios oficiales que se presenta en “Las razones de Cuba” es tan manifiesta que la gente la ha incorporado rápidamente al repertorio de choteo que caracteriza al pueblo cubano. “¿Viste ya la tercera temporada de la telenovela de espionaje de los Castro?”, pregunta un amigo a otro. Y no faltan vendedores de periódico que aprovechan el momento para incentivar la venta: “¡Vaya, el agente en Granma!”, pregón que, a la vez, expresa una disimulada ironía: el verdadero “agente” es la prensa oficial.

No obstante, más allá del malogrado intento de “embutir” a los televidentes, el precio de la puesta en escena se les encarece en otros sentidos igualmente contraproducentes, porque al pretender fabricar enemigos imaginarios desde la pantalla también han hecho la promoción de un activismo disidente que está cobrando mayor reconocimiento. En un país donde los medios están en manos de la clase en el poder, podría afirmarse que los hechos no existen hasta que son divulgados por esos medios. Si a esto se suma la acelerada pérdida de credibilidad de dicha clase y la necesidad social de búsqueda de nuevos espacios de expresión –como se refrenda en el sostenido crecimiento de nichos alternativos de la sociedad civil–, podría afirmarse que la desinformación como nueva política del gobierno está condenada a la derrota.

Habrá que esperar las nuevas entregas de la televisión cubana que ya se están anunciando. Seguramente en alguno de los próximos capítulos tratarían de cumplir la promesa, tantas veces pospuesta, de mostrarnos el cobro de los emolumentos imperiales por parte de los muy envilecidos mercenarios del patio, sea un dirigente de la oposición, un periodista independiente o un blogger.  Para ello necesitarán algo más que los fidedignos testimonios de sus socorridos agentes y, por supuesto, se impone también una renovación completa del equipo de realización de la serie, a ver si nos regalan un producto más acabado. Tampoco hay que crearse muchas expectativas, el género de suspenso requiere en principio de un abanico de posibles finales que el gobierno cubano está imposibilitado de ofrecer. Resulta que el final de todo este proceso–capítulos más, capítulos menos– ya se lo sabe casi todo el mundo. En definitiva, los artífices ideológicos de la enmienda a la Constitución tenían razón en el año 2002 cuando decidieron que el socialismo en Cuba tiene carácter irreversible: era cierto; precisamente en esa índole estática radica su sentencia.