Archivo por meses: julio 2011

Pablo (no tan) Querido en Miami

El próximo 27 de agosto cantará Pablo Milanés en Miami. Según dicen las pancartas publicitarias, será un concierto histórico. Ya lo creo: lo mismo para sus seguidores, que para la Vigilia Mambisa. Unos perderán la voz de corear sus canciones; otros, afuera del American Airlines Arena, la perderán de gritarle comunista. 

Qué dudas cabe: un concierto histórico.

Y no es para menos. Pablo no es un trovador cubano más. Pablo ha sido infelizmente confundido con Paulo FG (algunas protestas que ya pueden verse en Miami exhiben carteles que rezan: “Fuera Paulito Milanés”), pero a diferencia del salsero, Pablo es único, y es el otro componente del binomio más representativo de la música cubana en la era post-revolucionaria. Silvio y Pablo: el dúo mordaz.

Si a Silvio Rodríguez me une la admiración por la excelsa poesía de algunas de sus mejores canciones, y el desprecio absoluto que me inspira como hombre de ideas y más aún, como ser humano, con Pablo invierto un poco los factores: se me antoja más honesto y digno que el cantor del Unicornio, pero su música no es demasiado para mis oídos. La respeto, no la amo.

Cuando hablo de invertir los factores solo un poco, soy exacto: Pablito Milanés, nacido en la misma ciudad que yo, erigido en los últimos tiempos en un mediatizado crítico de la Revolución Cubana, no me ofrece confianza ni atención como artista comprometido. Más aún: se me antoja ligeramente oportunista.

(Un punto por aclarar: evaluarlo políticamente es justo porque él no escatima hablar de política. A José Ángel Buesa le preguntaron en Santo Domingo por la naciente Revolución Cubana, tras su salida de Cuba en 1959, y él respondió: “¿Ustedes le preguntaron de poesía a Fulgencio Batista cuando pasó por aquí hace una semana? No me pregunten de política a mí.” A José Ángel Buesa no se le puede evaluar con un rasero político. Pablo Milanés a veces habla de su música con la prensa extranjera.)

¿Por qué oportunista, el Pablo Querido?, sencillo: porque gritar cuando nos pisan el callo es muy simple. Gritar sin necesidad del pisotón, es muy diferente. Y no creo revelar ningún secreto cuando digo que el divorcio del gran trovador con la oficialidad cubana tiene fecha y casi hora: el instante en que sus propósitos con la Fundación PabloMilanés fueron desarticulados.

Desde entonces, pónganle una cámara delante, que él dirá lo suyo. Con mayor o menor acierto, pero lo dirá. Es posible que de repente suelte ideas como que la Revolución sí continuará tras la muerte de Fidel y Raúl Castro, cosa que a él le parece muy bien; es posible que afirme que Raúl y Fidel quieren reparar verdaderamente el país que han maltratado; pero también criticará la gerontocracia partidista que rige los destinos del país, apoyará duras declaraciones de Yoani Sánchez, y defenderá el talento y la actitud de los censurados Aldeanos. Bien por Pablo.

Sin embargo, no deja de resultar sospechosa y cuestionable la actitud de un artista que se muestra políticamente comprometido con la democratización de su Isla, a condición de estar fuera de ella.

¿Alguien ha escuchado a Pablo Milanés en Cuba enfrentarse alto y claro, decir sin medias tintas aquello que declara a los medios españoles o sudamericanos? ¿Dónde estuvo el Pablo que una y otra vez concede polémicas entrevistas en el extranjero, cuando 75 personas fueron encarceladas por escribir contra lo que veían a su alrededor, o cuando tres cubanos murieron ante un pelotón de fusilamiento por querer escapar del país? ¿Sería que por entonces no estaba fuera de Cuba y por tanto, el cerrojo de su garganta no desapareció?

Yo adoré al Pablo que invitó a los Aldeanos a cantar en el mismísimo Protestódromo de La Habana, sacándole la lengua a la férrea censura que cae sobre este dúo rapero. Pero me sabe a poco para admirarle como a otros.

Entonces viene Pablo a cantar a Miami. Y qué bueno que así sea. Aplaudo la alegría de quienes lo disfrutarán el venidero 27 de Agosto. Sin embargo, ¿qué hace, qué ha hecho, qué hará nuestro Pablo Querido para destrabar un intercambio cultural que ahora le favorece, pero que es intercambio en un solo sentido?

No hablo de palabras ante la cámara amateur de un joven realizador que le entreviste en La Habana. No. Hablo de esfuerzos verdaderos. Hablo de exigir y pelear por el derecho que poseen sus compatriotas del exilio, sus colegas de profesión, de cantar en el país que les vio nacer y del cual han sido despojados por obra y gracia de una ideología excluyente. Hablo de pronunciarse dentro, de utilizar sus conciertos, de exigir por escrito ante todos los Ministerios, con una firma que no es la de un cubano más: es la firma de Pablo Milanés.

¿Defendió alguna vez Pablo el derecho de Celia Cruz de cantar sus canciones en una plaza habanera como mismo viene a hacerlo él en el Arena de Miami? ¿Invitará públicamente a Willy Chirino a colaborar con él en la Isla, conociendo que Willy daría un pedazo de vida por cantar en su tierra? Una y otra vez: no.

Por eso yo, que defiendo con uñas y dientes el derecho a la libertad, y por ende el derecho de un artista a exhibir sus obras en cualquier escenario del planeta, no promulgo pero comprendo los reclamos de quienes de este lado del mar se sienten espoleados e indignados por la presencia de Pablo Milanés, y más aún: por la avalancha de artistas cubanos que pisan hoy suelo americano. (Claro está: de ahí a afirmar, como cierto personaje de cuyo nombre siempre me quiero olvidar, que Pablito no era un músico, sino un agente enviado por Castro, va un largo trecho que separa a los sensatos de los huérfanos intelectuales.)

Miami, dejémonos de nebulosas farsantes, no es una ciudad cualquiera. Miami ha sido desde hace medio siglo el oasis de las víctimas, los perseguidos, encarcelados, desterrados de Cuba, y eso no puede pasarse por alto a la hora de poner en perspectiva las circunstancias. No es lo mismo un retrato de Josef Mengele en una esquina de New York que en Jerusalén.    

En lo personal no llevaré carteles ni alzaré una mano para condenar la presencia de mi coterráneo en esta simbólica ciudad, pero no me parece ilógico el razonamiento de quienes sí lo harán.

El asunto es de una complejidad ético-moral tremenda.

Si solo fuera Pablo, la alharaca se apagaría al día siguiente del 27. Pero la realidad es mucho más grave: prender la televisión de Miami, poner alguno de los canales hispanos, me ha llevado a preguntarme dónde estoy: ¿vivo o no vivo en Cuba?

Si Ulises Toirac trabaja en Mega TV antes de volver en unos meses al ICRT; si Nelson Gudín aparece a la misma hora en el show de América TeVé antes de regresar a la Televisión Cubana; si Osdalgia cierra reiteradamente con su música el programa de Alexis Valdés, y Gente de Zona anuncia sus conciertos en The Place y en Las Vegas; si Alain Daniel -¡colmo de colmos, lo nunca visto!- admite que esta vez no ha venido a ofrecer conciertos: solo empleará una semana en Miami grabando y masterizando su nuevo disco; si un connotado apologista de Fidel Castro como Cándido Fabré farfulla con su voz fantasmagórica que se siente feliz de estar en esta ciudad; si todos los cantantes, humoristas, pintores o periodistas que veía en Cuba hace siete meses son los mismos que veo ante las cámaras de este país, me cuesta un poco ubicarme en tiempo y espacio.

Pero más que todo, me cuesta mucho tragarme que esta realidad sea justa y aceptable. Me cuesta aplaudir el doble discurso de músicos como La Charanga Habanera, que en Cuba cantan “Tú llorando en Miami, yo gozando en La Habana”, y al pisar el Miami International Airport varían canallescamente el estribillo para agradar a quienes les llenarán los bolsillos: “Tú gozando en Miami, yo gozando en La Habana”. Me cuesta aceptar que los mismos salseros y reguetoneros que hoy se llevan una tajada notable gracias Miami y su público, gracias al capitalismo, a la economía de mercado, al país de las barras y las estrellas, sean los que de vuelta a la Isla canten en festejos por el 26 de Julio y celebren aniversarios de la misma Revolución que les niega la entrada a tantos residentes de Miami. Y que nadie me venga con cuentos: mi memoria tiene solo 27 años de uso, y 7 meses de exiliada. 

Entonces, ¿en qué beneficia a la comunidad exiliada este eufemístico intercambio cultural? En nada. ¿En qué la beneficia económicamente? En lo más mínimo. Los beneficiados, los únicos que sacan provecho de que el puente que Manolín pedía en su canción ahora de cierta forma exista, son esos mismos artistas que juegan un doble rol, un papel bochornoso de sostenedores de la política cultural del establishment cubano, y al mismo tiempo, acuden a la morada del enemigo a llenar sus arcas.

No es lo mismo Frank Delgado en Miami, que Cándido Fabré. No es lo mismo Los Aldeanos, que Gente de Zona. No es lo mismo Pedro Luis Ferrer, que Pablo Milanés. No es lo mismo el paria entre los injustos, que el cómplice y el integrado a los injustos. 

Demasiado jodida debe andar la moral de un país que grita consignas al enemigo, y acude después, en silencio, en busca del oro del enemigo. Mi buena fe para que el gran Pablito, el icono de la Nueva Trova, un ilustre bayamés, disfrute su estancia en Miami, y ojalá que los suspiros de dolor y nostalgia del millón y medio de emigrados que deambulan por esta tierra no le eclipsen su magnífica voz durante el concierto. 

El “mea culpa”

En la página 10, nacionales, del diario Granma del viernes 22, en la sección Cartas a la Dirección, aparece una carta firmada por J. Llorente López, que se titula Raúl nos habla en español, ¡sin embargo!

El tema es la implementación de la actualización de nuestro sistema económico.

Primero, me asombra que este señor se refiera a economía, en un país donde ésta es prácticamente inexistente.

“Si hubiéramos hecho todo lo que nos había venido indicando desde hace años el líder de la Revolución, muchas medidas que hoy estamos obligados a aplicar para salvar nuestro proceso revolucionario, algunas incluso no tan populares no hubieran sido necesarias”.

Por la forma en que se expresa, este señor es o fue dirigente. Entonces, ¿dónde estaba él cuando se trastocaban y mal aplicaban las brillantes ideas de las que ahora tanto nos hablan?

Dice más adelante en su extensa misiva: “Raúl llama a eliminar la burocracia, a aliviar los trámites a la población, a resolver los problemas de la indisciplina y desorganización que tenemos, a resolver el problema salaria”.l

De nuevo me pregunto, ¿quién incrementó la burocracia, creando tres y cuatro plazas ó puestos de trabajo, donde con una sola persona debidamente calificada y eficiente, a la que se le exigiera el cumplimiento de su deber, hubiera sido suficiente?

¿Quién estructuró y creó las innumerables oficinas de trámites para resolver cualquier tipo de gestión?, que desde una simple receta médica, un pasaje, la compra de un uniforme escolar, la obtención de una certificación de nacimiento, hasta el trámite más sencillo, por solo enumerar algunos, conllevan un recorrido laberíntico con la consabida pérdida de tiempo y un desgaste físico y mental imperdonables.

¿Quién rebajó los salarios y aumentó desproporcionada y desmesuradamente, el precio de los alimentos y de los artículos de primera necesidad? ¿Quién instauró como norma el uso de dos tipos de monedas?

“Sr. Llorente, yo también hablo español, y creo que bastante claro. Con todo respeto, si es cierto que usted existe, le digo que yo como simple ciudadana de este país, no me siento culpable de estas medidas que se tomaron y aplicaron sin previa consulta popular”

Durante todos estos años, estos mismos personajes que ahora plantean todo lo que usted expone en su carta, han sido y son los máximos responsables, por sus cargos y posiciones ocupadas, de cumplir y hacer cumplir todas esas ideas brillantes a las que usted hace alusión. Si usted lo considera acepte el mea culpa, yo no.

Cinco años

Imagen tomada de: http://latinoamericaporcuba.blogspot.com/

Imagen tomada de: http://latinoamericaporcuba.blogspot.com/

¡Se acabó el chocolatín! gritaron mis dos amigos al abrirles la puerta aquella noche del 31 de julio de 2006. Aludían, con su improvisada consigna, al último plan impulsado por Fidel Castro de distribuirle una cuota de chocolate a cada cubano en el mercado racionado. Cuando tocaron el timbre, faltaban sólo dos horas para entrar al primer día de agosto y Carlos Valenciaga ya había leído en la televisión una inesperada proclama anunciando la enfermedad del Máximo Líder. Las luces del Consejo de Estado se veían extrañamente encendidas y un silencio anómalo se había instalado sobre la ciudad. Durante esa larga madrugada, nadie podría pegar un ojo en nuestra casa.

Cuando iban por el segundo vaso de ron, mis amigos comenzaron a contar cuántas veces habían proyectado aquel día, vaticinado aquella noticia. Él, trovador; ella, productora de televisión. Ambos nacieron y crecieron bajo el poder de un mismo presidente que había determinado hasta los más pequeños detalles de sus vidas. Yo los oía hablar y me sorprendía su desahogo, la catarata de deseos futuros que ahora afloraba. Quizás ellos se sentían más libres después de aquel anuncio. El tiempo les haría comprender que mientras nosotros chachareábamos sobre el porvenir, otros hacían que el paquete de la sucesión quedara atado y bien atado.

Cinco años después, el país ha sido transferido completamente por vía sanguínea. Raúl Castro ha recibido en herencia una nación, sus recursos, sus problemas y hasta sus habitantes. Todo lo que ha hecho en este último quinquenio brota del imperativo de no perder esa posesión familiar que le ha dejado su hermano. La lentitud de sus reformas, la tibieza y superficialidad de éstas, están marcadas en parte por sentirse beneficiario de un patrimonio que le ha sido encargado. ¿Y mis amigos?, se preguntarán ustedes. Pues se alejaron asustados cuando comprendieron que bajo el mandato del hermano menor la represión seguía y la penalización a la opinión estaba intacta. Nunca más volvieron a tocar mi puerta, ni a entrar a ese lugar donde en el 2006 llegaron gritando y creyendo que el mañana ya había comenzado.

Soñador y desconectado

Foto/Luis Felipe Rojas

Escuché por la radio de Miami la lectura de un artículo del escritor cubano Eduardo del Llano, era una perfecta sonata defendiendo el derecho a huelga de los trabajadores cubanos y hasta de los opositores, “¿Por qué no?”, se preguntaba Del Llano. Me encandiló la prosa ligera y fresca del excelente humorista y tuve ganas de releerlo, de tener en mi lap top (sin conexión a internet por supuesto) aquellas palabras contundentes para ripostarle sobre dos frases que no me sonaron bien, pero quería felicitarlo igualmente. Envié a un amigo a que bajara, esquivando a los ciberdelatores, el escrito mencionado, pero me llamó desde su provincia con una noticia fatal. Había problemas de conexión. ‘Ese blog no tiene acceso desde mi centro laboral’ aseguró.

Cuando intenté hacerlo por mi cuenta una pestaña en azul marino me decía: “Internet Explorer no puede mostrar la página Web”, e inmediatamente otro letrero me sugería de manera amable: “Puede intentar lo siguiente: Diagnosticar problemas de conexión”, y así hasta el infinito porque cada vez me asusta como los muertos y aparecidos de mi infancia aquel letrero que sale para algunas páginas y nombres, como un arma filosa de los ciberpolicías cubanos: “Internet Explorer no puede mostrar la página Web” o “Está usando una versión muy lenta de Fire Fox, pruebe con una más actualizada”.
Y juro que lo hubiera intentado de no ser que por 6.00 CUC o 150.00 pesos cubanos solo me permiten meterme sesenta minutos en la red de redes.
Hace poco mi tío me preguntó si Facebook era una epidemia inventada por los yanquis y me dieron ganas de reír, pero no me quise perder el café de las mañanas y le pregunté a qué venía eso. Según él había leído en un diario cubano un montón de injurias contra “ese tal Facebook”. No pude reír además, porque no soy un masoquista, porque, lo admito, a veces no soy tan buen cubano como dicen los manuales para reírme de mis propias desgracias.

Un amigo de la universidad que ahora trabaja en un semanario provincial se quejaba hace algún tiempo de haber perdido su contacto con otros amigos en Facebook. Sus jefes ideológicos en La Habana habían prohibido el uso de esta herramienta a los profesionales de la prensa oficial. Según él no tenía cómo ripostar ataques que le hacían al sistema de salud en su localidad y el país en general. Cuando reclamó le respondieron que era una orientación desde arriba, sugiriéndole nombres como Ramiro Valdés, José Ramón Machado Ventura, Rolando Alfonso Borges o vaya usted a saber cuál capo de la información en el Comité Central se agenciaba tal restricción.

Hace meses que perdí mis amigos en Facebook, que no los puedo seguir desde un cibercafé con la ocasional tarjeta de Internet que me regalan otros internautas o turistas solidarios. Dejé de poner las imágenes de la Cuba que el régimen me permite retratar y aquellas doscientas palabras con que lanzaba gritos y retortijones de un loco desde su isla-cárcel.
En twitter y con las modestas recargas que me han puesto los amigos he podido rumiar unos caracteres cada rato.

El Tribunal Supremo Popular quebranta sus propias disposiciones legales


La sentencia Nro. 439 de 2011 de la Sala de lo Civil y lo Administrativo de ese tribunal es la muestra evidente

Lic. Julio Alfredo Ferrer Tamayo.

Finalmente se produjo el parto o alumbramiento. La Sala de lo Civil y de lo Administrativo del Tribunal Supremo Popular, luego de más de Dos meses de espera o Silencio Judicial, en irrespeto al término de diez días establecido por la ley, dictó con fecha 14 de abril del 2011, la Sentencia No. 439 de 2011, Resolviendo la Casación Administrativa Nro. 1603 del 2010, interpuesta por el Lic. Wilfredo Vallín Almeida, impugnando el Auto No. 164 de 18 de noviembre de 2010, pronunciado por la Sala Segunda de lo Civil y de lo Administrativo del Tribunal Provincial Popular de Ciudad de la Habana, en el Proceso Administrativo Nro. 338 de 2010, seguido contra la Dra. María Esther Reus González, (en la Sentencia, por una desconocida razón no se consigna su nombre), Titular de Justicia, por Silencio Administrativo, Sentencia en la que ni siquiera por elemental ética profesional y respeto a los derechos civiles, ciudadanos y legales de quien demanda, ofreció, como si lo hizo la Sala Provincial, excusa por la demora en el pronunciamiento de la Sentencia de Casación, deber impuesto por la Instrucción No. 133 de 21 de diciembre de 1988 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular, la que establece en su Apartado´´… PRIMERO: Los Tribunales Populares en todas las instancias y materias que resulten de su conocimiento deben tramitar los asuntos a su cargo con el máximo de celeridad, sin afectación de la calidad de sus actuaciones y con cumplimiento de los términos que en cada caso resulten establecidos en las respectivas leyes procedimentales, otras normas legales o en disposiciones adoptadas por el Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular…´´, resultando que la referida Sala del Tribunal Supremo Popular, debió haber pronunciado la cuestionada Sentencia dentro de los diez días siguientes a la celebración de la vista, como lo prevé el mentado artículo 636 de la ley procedimental, acto judicial que acaeció , el 21 de enero de 2011, a puertas cerradas, no se sabe por qué, plazo legal que expiró el 4 de febrero de 2011, es INNEGABLE la violación de dicho término.

La propia Instrucción 133, dispone en el Apartado: ´´…TERCERO: Se cumplirán los términos legales establecidos, cuando lo fueren, y no se admitirá ninguna excusa de su infracción que no esté debidamente explicada en o mediante la resolución correspondiente…´´, la resolución correspondiente, en este caso, lo es la Sentencia 439, la que en modo alguno cumple con ese imperativo legal, mal ejemplo para los demás tribunales e instituciones estatales; al menos la Sala Provincial, hizo saber que su demora estuvo ocasionada por la complejidad del asunto y el exceso de trabajo , tal parece que la Sala de lo Civil y de lo Administrativo del Tribunal Supremo Popular, pone a un lado la LEGALIDAD SOCIALISTA y hace con la Ley lo que le parece, prestando oídos sordos, al llamado del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, en el recién concluido Sexto Congreso del Partido Comunista de Cuba, a fortalecer la INSTITUCIONALIZACION y el cumplimiento estricto de las normas legales, tanto por los órganos estatales como por los ciudadanos, objetivos inalcanzables, si el Tribunal Supremo Popular, Máxima Autoridad Judicial de la Nación Cubana, no respeta las Disposiciones Legales adoptadas por su propio Consejo de Gobierno y por su Presidente, cuando se trata de legitimar el actuar discordante con la legalidad, de un funcionario estatal, en este caso, la Dra. Reus González, paradójicamente, Ministra de Justicia. En la obtención de este despropósito, la Sala de lo Civil y de lo Administrativo del Tribunal Supremo Popular, llega a mutar la verdad, lo que puede ser constatado en la Sentencia que nos ocupa, exactamente en su Segundo ´´… RESULTANDO: Que contra el expresado Auto la parte recurrente estableció recurso de casación dentro del término legal, elevándose por el Tribunal para ante esta Sala, previo emplazamiento de las partes, la que admitió el recurso, haciendo constar que la parte recurrente se personó en tiempo y forma e igualmente como no recurrente la Ministra de Justicia, representada y dirigida por la letrada Marta Estela Suri Pereda…´. La aseveración hecha por la Sala, en cuanto a que la Dra. María Esther Reus González, Ministra de Justicia, se personó en tiempo y forma como parte no recurrente, no se ajusta a la verdad. Esto que afirmo puede ser corroborado, tomando tres elementos: PRIMERO: Providencia pronunciada por la Sala Provincial, el 24 de noviembre de 2010, la cual obra a fojas 66 del Administrativo 338/10, Emplazando a las partes por el termino de diez días, a fin de que comparecieran ante la Sala de igual clase del Tribunal Supremo Popular, a hacer uso de sus respectivos derechos, notificada esta Resolución a la Ministra de Justicia, como parte no recurrente, al día siguiente por intermedio de la Técnica Auxiliar del Bufete Colectivo Especializado de Casación, Ana Acosta; SEGUNDO: Escrito de fecha 29 de diciembre de 2010, presentado por la Lic. Marta Estela Surí Pereda, ante la Sala de Casación, a nombre y en representación de la Ministra de Justicia, como parte no recurrente, solicitando en único otrosí, de forma manuscrita, la celebración de vista; y TERCERO: Providencia dictada el 5 de enero de 2011, por la Sala de Casación, teniendo por personada y por parte no recurrente a María Esther Reus González, representada y dirigida por la Lic. Marta Estela Surí Pereda.

Es posible concluir, que la Ministra de Justicia, por intermedio de su representante legal, no se personó, dentro del término de diez días, concedido a las partes a tal efecto, en la providencia dictada por la Sala Provincial, el 24 de noviembre del 2010, pues desde el 26 del propio mes y año, al 29 del mes siguiente, fecha de redacción del escrito presentado por la Lic. Suri Pereda, transcurrieron exactamente veinticuatro días, expirado el término del Emplazamiento; en total detrimento de la Legalidad Socialista, y de ese sagrado anhelo de los cubanos, perfeccionar nuestro modelo social. Se repite una vez más la historia, ya sea como comedia o tragedia: el Tribunal le tira una manta protectora a un funcionario estatal, decretando contrariamente al Principio de Preclusión y al Dictamen No. 45 de 19 de diciembre de 1978, del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular, y rechaza la pretensión del demandante y declara la Nulidad de Oficio de todo lo judicialmente actuado conforme a derecho, a pesar de que la actividad de los tribunales tiene como principales objetivos además de cumplir y hacer cumplir la legalidad socialista; amparar la vida, la libertad, la dignidad, las relaciones familiares, el honor, el patrimonio, y los demás derechos e intereses legítimos de los ciudadanos, tal y como lo prevé el inciso c) del artículo 4 de la Ley Nro. 82 de 11 de julio de 1997, ´´ De los Tribunales Populares´´, objetivos, al parecer olvidados en la actividad de los tribunales populares. Resultaría mucho más digno y honesto, para los que administran justicia, que fuera derogado el mencionado Dictamen 45 y no quebrantarlo como práctica habitual.

Para consulta, vea en las pestañas superiores la Instrucción No. 133 y el Dictamen No.45 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular.

 

 

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mensaje del Sexto


(1)
Que me perdonen las faltas de ortografía o errores de gramática, esto es un mensaje de urgencia,, del día 29 del mes de julio del 2011
 Definitivamente esto es una locura parece que gente igual que yo que tienen los mismos recursos y además cogen las mismas guaguas tratan de atraparme. Por qué,  pues porque nunca claudicaré, porque nunca dejare de alzar mi voz en contra de esa gente con piscinas carros y casas enormes: los verdaderos barriga llena modernos, pues yo no acato órdenes de nadie de mi misma especie, de ningún ser humano de carne y hueso como yo. En el día de ayer varios policías estuvieron en mi casa buscándome porque parece que les molestó el último flayer,

(2)que yo el sexto lance a la calle “devuelvan a mis cinco euros” a sus jefes no a ellos claro, ellos se levantaron por la mañana sinplemente a cumplir órdenes, simplemente a aplastarme, porque parece que a sus jefes que son los que tienen internet. claro ésto les llegó a su oídos que yo estoy molestando, pero mijitos para su información seguiré dándole a los pedales, quiere decir corriendo delante de ustedes y seguiré molestándoles pues yo nunca pararé de protestar contra esta viejera del poder. esta juventud necesita voces nuevas, otros códigos de lenguaje y más aún necesita que no se le de muela: ya basta de querer vivir de lo que un día se hizo, ya basta ya de querer virar la atención al imperialismo o hacia fulano o mengano si el primer imperio está en nuestras narices y nos llenan la ciudad de cámaras para vigilar al trabajador pero nunca para vigilarlos a ellos,…

(3) cuántas veces salen y entran del país ellos y sus nietos, hijos, etc. me cansé. cuántos de nosotros se sentiría confiado si un Viejo de 80 años manejara la guagua. dónde vamos. imagínense un país que nesecita mucha más atención y entrega: ustedes no son supermán ustedes son simplemente humanos por lo tanto yo como humano protestaré hasta que me muera y aún así habrá otros jóvenes como yo que de verdad “la echen” como yo,  que de verdad sientan que todo necesita un Cambio, un camino Nuevo, una Evolución, no esa fucking mierda de hace 50 años sino algo que de verdad de un paso firme hacia delante. por eso voy a seguir y seguiré grafiteando las paredes con mi firma, el sexto. eso es para que me vengan a buscar a mi casa: 266 entre 39 y 41 #3944. Arroyo Arenas, La Lisa,,

(4)si me pasa algo siguiré luchando,y tú, joven, no esperes por nadie que nadie te va a resolver el problema: todo es Mentira y Lazo,Raul,Almeida,Fidel,y toda esa camarilla van a seguir poniéndole el dedo al pueblo porque los nietos van saliendo y necesitan mas money y el money es del pueblo y el pueblo no es familia de ellos así que a quién van a defender si no es a su family, a ti que no te conocen lucha por lo que te pertenesce ,,, el sexto grafiteándote el internet sin miedo a ustedes,,, maricones, y tú, policia: te voy atirar foto y la voy a publicar por el internet pa que no puedas dormir tranquilo, ni andar por las calles tranquilo. eso es para todos ellos que son rendidores y que dan el culo por otro hombre, yo tengo lo mismo que ustedes y si me hacen daño más juventud se impone. 

viva cuba libre!!!

¿Y el cable?

El mes de julio casi termina, y no he escuchado o leído nada sobre la puesta en funcionamiento del cable de fibra óptica que con gran optimismo y despliegue mediático se tendió entre Cuba y la hermana bolivariana. En la vida militar me imagino que sí se haya cumplido el plan de funcionamiento, pero debe ser secreto como todas las cosas por allá. En la vida civil, las autoridades a cargo toman medidas profilácticas. Los departamentos con acceso a internet aplican nuevas variantes para dejar registro de los sitios a los que acceden sus internautas, y cuidadito con borrar tu historial de navegación, pues eso te convierte en un candidato a perder tu tiempo de conexión, la pesadilla de cualquier navegante “estatal”.

El cable no podía ser la excepción de los planes cubanos, cuya fecha de cumplimiento se establece según la efemérides de turno y no atenida a la realidad. Esa debe ser la explicación de que termine julio y las conexiones civiles continúen lentas, muy lentas.

Optimismo cauteloso

Foto Rebeca

Nuevamente comienzan a multiplicarse pequeños negocios particulares por toda la ciudad, inclusive en mi avenida Tulipán, de donde hace sólo unos meses fueron barridos. Es como la hierba mala que nunca muere, pero en este caso se trata de hierba buena que nunca debió morir, y que deberá transformarse en fuertes y frondosos árboles, con raíces bien profundas, para resistir el embate de los seguros ciclones por venir. En dependencia de las posibilidades de cada quien, unos mejor montados que otros, pero todos con el deseo de prosperar, algo innato al ser humano. Es volver a empezar una vez más.

Su resurgimiento debemos verlo con optimismo, aunque no podemos confiarnos demasiado en su permanencia. Ya hemos vivido varias experiencias negativas anteriores (recordar las operaciones Pitirre en el alambre, contra los artesanos y artistas de la Plaza de la Catedral, Adoquín y Maceta, contra los cuenta-propistas, y otras, por citar sólo algunas de denominaciones extravagantes). Su realidad nos obliga a ser cautelosos. Ya algunas personas comienzan a señalarlos como responsables por la escasez de algunos productos en las tiendas.

Analizando lo escrito y hablando sobre el cuenta-propismo, obligada su instauración más por la necesidad de salvamento del que se está ahogando, que por la convicción de sus ventajas, descubrimos que el que se incorpora al mismo, debe pagar al estado entre el 30% y el 35% en impuestos sobre utilidades, emplear (se calcula) hasta un 40% en gastos (debe acreditar mediante comprobantes legales la mitad) y obtener una ganancia no mayor del 25% (para no hacerse rico). O sea, el Estado se apropia, de una u otra forma (el acápite gastos, que incluye energía, insumos, etcétera, se compra al Estado, único abastecedor, a los precios exorbitantes establecidos), del 75% y al cuenta-propista le corresponde el 25%. Ni el satanizado capitalismo salvaje actúa así.

Es como si alguien a punto de ahogarse solicitara ayuda , y le exigiera a su salvador comprar la soga y el salvavidas, con que intentará rescatarlo, a él y al precio que él fije. Resultaría absurdo. Como se ve, el cuenta-propista, a pesar de lo que se diga, sigue siendo visto como un compañero de ruta indeseable, un enemigo ideológico, al cual se le utiliza porque no queda más remedio, con la intención de volver a deshacerse de él, en cuanto se pueda. Se continúa apostando por la fracasada empresa socialista, que no ha funcionado en ningún lugar donde se ha implantado. Es la contradicción entre lo eficiente y productivo y lo ineficiente e improductivo.

A pesar de estos cuestionamientos, es saludable que algo haya comenzado a moverse, aunque los movimientos sean mínimos y con bastantes ataduras. En definitiva la criatura, si logra fortalecerse y desarrollarse, poco a poco será capaz de irse liberando de ellas y ganar en velocidad.