Archivo por días: octubre 31, 2011

Alegría e hipertrofia

Imagen tomada de comusidaldm.wordpress.com/

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Los Panamericanos de Guadalajara trajeron vientos frescos sobre la programación televisiva, que desde principios de octubre exhibía una cuota insufrible de ideología. A pesar de que nuestros narradores deportivos siguen creyendo que cada competición funciona como un campo de batalla, donde perder es claudicar, uno podía multiplicarlos por cero y disfrutar del espectáculo. Sorprendía incluso que, no obstante los intentos de los periodistas oficiales para que los laureados dedicaran sus medallas “al comandante en jefe”, la mayoría prefirió consagrarla a la familia, a la novia, a la madre que esperaba feliz en algún punto de la geografía nacional. La ceremonia de clausura y el 2do lugar alcanzado por nuestra delegación alegraron a quienes aún tenían el disgusto por la derrota del equipo cubano en el mundial de béisbol. Por un par de semanas, el golpe de los balones se oyó más alto que las consignas y ciertas preocupaciones cotidianas cayeron a un segundo plano.

Sin embargo, pasada la euforia del triunfo, vale analizar si realmente ese segundo escaño en el medallero se corresponde con nuestro desarrollo como país. Al ver a esta pequeña Isla por delante de una potencia emergente como Brasil o de un país tan vasto como México, hay una imagen que me vuelve una y otra vez a la cabeza. En ella, un señor enclenque y desdentado me muestra su brazo de músculos abultados al estilo de Arnold Schwarzenegger. Vivimos –sin dudas– una hipertrofia similar a la de este hombre de bíceps amplios y las piernas flácidas, padecemos un aumento artificial de un sector que no está respaldado por el nivel económico ni productivo de la nación. ¿Vale la pena alegrarse, pues, de lo que es un fruto directo de la desproporción? O meditar serenamente el por qué esa tendencia gubernamental a escalar los más altos escaños en la arena deportiva internacional a costa de la desatención de zonas menos visibles –o medibles– de nuestra realidad.

Basta recorrer la Habana en busca de una piscina donde los niños puedan aprender a nadar para preguntarse si los recursos que deberían llegar a muchos no se estarán quedando en pocos. Habitamos una Isla y, sin embargo, una buena parte de sus pobladores se ahogaría si cae al agua. Comprar una bicicleta en una tienda de moneda convertible puede costar el salario de un año de trabajo, pero el equipo femenino de ciclismo se alzó con las tres plazas del medallero en Guadalajara. La capitalina Ciudad Deportiva da pena por tanto deterioro, mientras el oro cuelga del cuello de decenas de atletas cubanos. Mi propio hijo se pasó dos cursos sin profesor de Educación Física, pues pocos quieren trabajar por un salario que resulta –cuando menos– simbólico. Practicar deportes necesita de una infraestructura material y no sólo en las academias y las escuelas especializadas, demanda que se invierta también en las áreas de uso público. De hacerse así, alcanzaríamos menos medallas, pero no mostrarían la imagen de la hipertrofia que hoy marca cada victoria deportiva.

Nueva ley, vieja mentalidad

Foto: Katerina Bampaletaki

Se hablaba de la nueva ley de venta y traspaso de vehículos, pero lo que me llamó la atención fue el razonamiento de mi interlocutor.  Según lo entiendo, y muchas personas más también, la ley es deficiente, deja muchas incógnitas y mantiene las desigualdades al determinar quién puede comprar un automóvil nuevo, por poner un ejemplo.  Pero lo que llamó mi atención, como decía, fue el razonamiento de mi interlocutor. A él le parece bien que la ley haya salido aún con esos defectos, porque llevamos cincuenta años cometiendo ilegalidades y de esta manera se resuelve el traspaso de los vehículos. Que siempre se queda mal con la gente porque la gente protesta por cualquier cosa y nada le parece bien (son sus palabras).

Ustedes que ya me van conociendo, sabrán más o menos cuáles fueron las mías, pero lo que se me quedó no fue la alegría de mi interlocutor que podrá legalizar a su nombre una moto que tiene hace mil años, es la conformidad con que acepta como bueno, que luego de legislar tarde, se legisle mal.

Tengo entendido que jóvenes egresados de la carrera de Derecho que cumplen su servicio en las Fuerzas Armadas son los depositarios de elaborar el cuerpo de leyes que se pretende transformar. La  Ley de la Vivienda, la Ley Migratoria, por citar dos de las más esperadas, están en manos del Ejército y no del Ministerio de Justicia o de abogados competentes y con experiencia.  Así, no me creo falsas expectativas de lo que se legislará.

Las hormigas de mi casa

Las tambochas son unas hormigas carnívoras, temidas por su veneno, que se asemejan a una avispa sin alas y tienen el cuerpo verdoso y la cabeza roja. Sus parientes, las termitas, se apoderaron hace tiempo de mi vivienda.

Mi casa fue construida con maderas preciosas y tenía una sólida estructura y diseño arquitectónico que resaltaban en el entorno urbano. He probado a través de los años varios métodos para erradicar a esos ocupantes destructivos, pero han sido inútiles. Algunas vigas ya han cedido por la horadación constante de los insectos y el paso del tiempo. Pido asesoría para solucionar mi caso, pues el inmueble está en un estado de deterioro tal que temo que la avería sea irreversible. No sé si los que dominan mi suelo, techo y paredes, son de la familia de los neópteros o artrópodos, si son termitas, tambochas o híbridos de ambas, pero igualmente seguiré combatiéndolas para ver si puedo al menos neutralizar a esa plaga que se apropió de mi casa desde 1959.

De errores, terrores y horrores

No se trata de olvidar todo lo que ha sucedido, sino de releerlo con sentimientos nuevos aprendiendo, precisamente, de las experiencias sufridas, que sólo el amor construye, mientras el odio produce destrucción y ruina”.

Juan Pablo II.

Imagen tomada de dianayjade.com

Aún recuerdo la indignación y pena generales por el atentado terrorista al avión cubano en Barbadosen 1976 y cómo fui por mi cuenta a rendir tributo a las 73 víctimas en la Plaza de la Revolución. Estoy segura de que muchos acudieron espontáneamente en solidaridad con los caídos al igual que yo, sentidos profundamente por la barbarie. Los cubanos del archipiélago nos hermanamos más ante esa mira de terror que había apuntado y disparado hacia nosotros, lastimándonos profundamente y evidenciando que el odio, la impotencia y la malignidad también se manifiestan con bombas.

Hay heridas que nunca cierran, y la de perder a un ser querido por un crimen es una de las que impiden la sutura sicológica en los familiares y allegados de los que perecen. Pero si irreparable, cruel y triste es ese hecho, también lo es que por un lado, no castiguen a los autores del delito, y por el otro, que constantemente las autoridades cubanas exhumen esa pesadilla, no solo como un acto de recordación, sino con fines políticos y propagandísticos. Además, porque lleva la intención de ratificarles a sus cuadros y a sus seguidores por qué perseverar en la inflexibilidad política y en el torcido camino trazado, pues existe la amenaza que viene del norte, con su catecismo de terror esculpido en plastilina asesina. Mienten abierta y reiteradamente desde la jefatura estatal, generalizan y meten convenientemente en el mismo saco a todos los exiliados cubanos porque es la premisa del enemigo conveniente que les ha «sitiado la plaza» garantizándoles una larga, rígida e inflexible permanencia en el poder.

La manipulación de los hechos históricos —que es una práctica usual de los gobernantes nacionales—, fomenta el rencor que divide, hastía, envilece y mediatiza. No se deben continuar exacerbando los odios para justificar medidas coercitivas o estadios represivos. Releer con sentimientos nuevos y poner en práctica estrategias constructivas y siempre renovadoras que coadyuven al entendimiento y sana convivencia de todos, es el camino del bien común. Hurgar continuamente en el pasado con propósitos manipuladoramente beligerantes, es un procedimiento cruel con las sociedades. Los gobiernos, para que sean catalogados como responsables deben aprender a eludir esa mala práctica, y el cubano no es una excepción. Otras fueran nuestras relaciones con el gobierno español si no hubiéramos perdonado y reenfocado con una visión edificante y actualizada la reconcentración de Valeriano Weyler durante nuestra gesta independentista. ¿Qué sería de la Unión Europea si a Alemania —que es uno de los motores económicos de la región—, el pueblo israelita y el mundo no le hubieran perdonado el holocausto?

Resulta incongruente e injusto que los dirigentes nacionales impulsen campañas en las que se defienden los derechos de los ciudadanos del mundo, cuando ignoran los derechos de sus propios compatriotas. Urge pues, que se erradiquen las formas de gobierno que establecen y practican el terror cívico irrespetando los derechos de sus conciudadanos. Cuando no se consulta la voluntad del pueblo, sino que se le ordena con rigidez desde la butaca de gobernación, se desvinculan los intereses de ambos actores y se da paso al totalitarismo. En la modernidad no deben tener cabida los actos terroristas —ni los gobiernos que siembran el miedo y violan las libertades fundamentales de su ciudadanía—, ni se deben justificar los crímenes de ninguna índole. Elevo mi voz una vez más con la exigencia de un orden de convivencia democrática en el que se respeten las diferencias y se garanticen el estado de derecho, la paz y la pluralidad.

El Sexto – Radio – Hora América

Rocío López de Hora América ha hablado con el grafitero cubano Danilo Maldonado en cuanto salió de la cárcel. Estuvo entre rejas cuatro días sin razón aparente.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/hora-america/hora-america-gustavo-germano-fotografia-desaparicion-destierro-27-10-11/1235144/

El Sexto – Radio – Hora América

Rocío López de Hora América ha hablado con el grafitero cubano Danilo Maldonado en cuanto salió de la cárcel. Estuvo entre rejas cuatro días sin razón aparente.

http://www.rtve.es/alacarta/audios/hora-america/hora-america-gustavo-germano-fotografia-desaparicion-destierro-27-10-11/1235144/