Sakenaf, Santa Clara, Villa Clara, 27 de julio de 2012, (FCP). La fecha más antigua registrada en Santa Clara sobre una petición de anuencia a la Corona española, para que esta legitimara el uso de un escudo de armas existente acá, data del 23 de julio de 1894. Ese día, los concejales Miguel A. Torrens y Alejandro F. Ruiz elevaron el ruego al Ayuntamiento local esperanzados con que este lo aprobara y se lo hiciera llegar a S.M, el rey de España.
Como razones básicas alegaron “las virtudes cívicas y religiosas de nuestros antepasados”, la “laboriosidad de sus hijos” (de Santa Clara) y la excelente “situación topográfica” de esta. Y como tema vital, que la ciudad no poseía escudo de armas oficial, pese a que sus “antepasados, igual a todos los españoles, cifraban su mayor gloria en servir a DIOS y a su REY”.
Dicha solicitud detallaba un blasón que por aquel entonces exhibían usualmente los villaclareños en actos oficiales o de otras naturalezas, pero que carecía de viso legal por no habérselo emitido todavía el gobierno español. Mostraba este, con sobrados detalles, elementos adicionales de la fundación de la ciudad, como también el sitio escogido para esto.
Torrens y Ruiz exponían que fue la “azarosa vida de los remedianos” lo que motivó la fundación de la villa el 15 de julio de 1689, llamada entonces “Santa Cruz de la Sabana de San Juan de los Remedios del Cayo”, por eso en el cuartel superior destaca “un cayo de monte”. También, que cerca de ese monte crece una “vegetación formada de arbustos y malezas”, coronada por “una cruz latina”.
Señal que sin dudas encarna el origen religioso del pueblo santaclareño, pues el propio día que llegaron las 18 familias procedentes de Remedios, se toparon con una cruz de madera al cruzar el río “Del Monte”, actual “Cubanicay”. Y a la jornada siguiente, radicados ya en la loma de Francisco Alejo, oficiaron una misa.
Con los años, y para perpetuar al anterior suceso, los vecinos de la villa levantaron en el lugar la ermita “Nuestra Señora del Carmen”. Los motivó la historia y la tradición, pues ambas dicen que ese día los recién llegados “se albergaron en la habitación y corrales de D. Francisco Alejo, situados en la llamada hoy loma del Carmen, y que junto a la habitación existía un árbol…”.
Datos estos con lo que se originó el elemento que llenó el cuartel inferior del escudo. Por eso se percibe allí una colina provista de vegetación, y desnuda de árboles en su parte baja, mientras el campo lo completa un corral cercado, y en el interior de este una rustica choza, sobre la cual el follaje del tamarindo, árbol a cuyo abrigo se celebró aquella primera misa, vierte su sombra.
Los concejales planteaban que la divisa “Patria, Religión y Familia”, exhibida por el escudo en su orla, es una síntesis descriptiva de la historia de Santa Clara. Al mismo tiempo, que si el escudo descrito consigue“la aprobación del Consistorio, debe solicitarle al Gobierno Supremo la sanción Real y tratamiento de excelencia para esta Corporación”.
Aún así, dejan a “la real bondad la clase de corona que debe colocarse en la parte superior del escudo...”. No obstante, entienden que bien podría ser una “corona mural en atención a haber dado este pueblo un contingente de sus hijos para defender la plaza fuerte de la Habana, cuando en 1772 fue invadida aquella ciudad por los ingleses”.
Apenas 20 días después de que Torrens y Ruiz hicieran su solicitud, el Alcalde Municipal Juan Manuel Martínez y el Concejo que presidía acordaron, por unanimidad, dirigir la súplica al rey español. Nada se supo si el monarca peninsular ratificó el uso del escudo o no, pues la “Guerra del 95” pronto estalló, y bien se sabe lo que tardan esos asuntos en aprobarse.
No obstante, el Ayuntamiento debió tener algún tipo de venia, pues pronto instaló en el Salón de Actos un escudo de mármol idéntico al solicitado. Estos son a grosso modo los orígenes de la heráldica de Santa Clara, símbolo territorial que ya supera la centuria y al que en 1989 le fueron arrebatados dos de sus divisas originales, pero de ello escribiré la próxima semana.
Nótese el cambio sufrido por el escudo de Santa Clara, al nuevo izquierda, le fue suprimida la palabra religión.

