Archivo por días: noviembre 6, 2012

El estigma social.


Por: Manuel Aguirre Lavarrere
               (Mackandal)
Decía Fernando Ortiz que “los genes bailan al son que les tocan”.
Fernando Ortiz que “los genes bailan al son que les tocan”.
La raza no constituye un estigma. Los prejuiciosraciales pueden ser superados. A través de la historia, muchísimos hombres y mujeres
afrodescendientes, con su esfuerzo, han logrado franquear las barreras del color y hoy constituyen un ejemplo para el mundo entero.
Nelson Mandela, un hombre negro encarcelado por más de veinticinco años por un sistema segregacionista por defender los derechos de su pueblo y de su raza en una sociedad excluyente y racista, se convirtió en el preso político más famoso del mundo, y alcanzó por elecciones democráticas la presidencia de su país en 1994 `para convertirse en el primer mandatario negro de Sudáfrica y una de las mayores personalidades del siglo XX. Todo ello le valió para alcanzar el Premio Nobel de la Paz en 1993.
Esta maravillosa figura constituye un icono de la resistencia contra el apartheid y las exclusiones racistas y un ejemplo a seguir para todo ser humano que sienta latir el sentido de pertenencia.
El actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también Premio Nóbel de la Paz y una de las figuras más emblemáticas de los últimos tiempos, es otro ejemplo superado del estigma racial.
En nuestro entorno tenemos el caso del bailarín Carlos
Acosta y tantas otras figuras del deporte, las artes y el conocimiento.
Esto demuestra que el hecho de ser negro no constituye una desventaja `para el logro de las oportunidades y la realización personal del hombre, aún cuando los cánones que rijan en la sociedad sean racistas.
Pero cuando no se vive en democracia y los cánones que rigen en la sociedad son racistas, vale poco el sacrificio humano. Cuba es en América quizá el ejemplo más palpable de esa realidad. Hombres y mujeres afrodescendientes realizados intelectual y profesionalmente, son privados a diario de los progresos sociales y llevados a un estado de extenuación social.
No hace falta un censo para comprobar que negros y mestizos ocupan el lugar más bajo respecto a la situación económica en la escala social en relación a los blancos: la tasa de pobreza entre negros y mestizos es muy superior a la de los blancos.
Con esto se demuestra la persistencia del racismo y la falta de acciones afirmativas para mejorar la vida de estos grupos marginados, no tanto por la sociedad como por el mismo sistema, para quien la raza da crédito y el color negro sí es un estigma social.
Publicado por Primavera  Digital,octubre 18 de 2012 • año 5

Blogueros y twitteros en los funerales de Payá

Sumados a los grupos y personalidades tradicionales de la oposición fue muy emocionante para mí interactuar en los funerales con las nuevas tendencias en la oposición que somos los blogueros y twitteros independientes, que sin afiliación partidista y sin directores ni directrices nos reencontramos espontáneamente rindiendo los honores a Payá. No podré olvidar el gesto que la propia Yoani Sánchez tuvo hacía mí en aquella extraña noche al buscarme en la Parroquia, como hizo con otros muchos peregrinos, indicándome que en el parque aledaño tenía un activo grupo de colaboradores que me ofrecerían agua, café y un pullover con una excelente foto de Payá en la cual también puede apreciarse la bandera cubana junto a una imagen de Varela, el cual conservo como una reliquia y que todavía espero usar en momentos relevantes que vendrán. A partir de ese momento formé parte de un nutrido grupo de participantes que portaban aquella prenda que se convirtió en uno de los homenajes más elocuentes que se le tributaron durante aquellas históricas horas a quien fuera el Coordinador del Movimiento Cristiano de Liberación.

A nuestro ejército de tecnólogos con vocación de humanidad le correspondió narrar twitt a twitt cada escena de esta despedida histórica que a través de nosotros Cuba le tributaba a uno de sus mejores hijos. Y no solo se trataba de quienes estábamos presentes, los privilegiados que pudimos llegar. Innumerables colegas alrededor del mundo nos llamaban constantemente y ayudaron con recargas a nuestros móviles sin las cuales no habríamos podido enviar tantos twitts al ciberespacio. Algunos de nosotros hasta abrimos nuestros celulares para que amigos en la distancia pudiesen escuchar en vivo momentos tan importantes como los de la misa oficiada por el cardenal en la mañana antes del entierro, y hasta emisoras radiales se valieron de nuestro aporte para transmitir en vivo, sin importar la calidad o las interferencias ya que la información era mucho más valiosa que cualquiera que fuese la eficacia de los transmisores o los canales. Seguido a la instantaneidad característica del twitteo han sobrevenido los post todavía no agotados de muchos de los que estábamos presentes, o de quienes han seguido en la distancia, cualquiera que fuere, todas las incidencias relativas a este hombre que brilla tanto por su ausencia como brilló con su presencia.

No más octubres con crisis

Imagen tomada de: http://www.radiomiami.us

Imagen tomada de: http://www.radiomiami.us

Mi madre era sólo una niña de cinco años viviendo en una cuartería de Centro Habana y yo apenas un óvulo de los tantos que dormitaban en su vientre. En medio del ajetreo cotidiano y de los primeros síntomas del desabastecimiento que ya se notaba en la sociedad cubana, mi abuela no se percató de cuán cerca estábamos del holocausto en aquel octubre de 1962. La familia percibía la crispación, el triunfalismo y el nerviosismo colectivo de que algo delicado  ocurría, pero jamás llegó a imaginar la gravedad de la situación. Quienes vivieron ese mes tan cruel, lo mismo se comportaban ajenos que cómplices; desinformados que dispuestos  al sacrificio; entusiastas que adocenados.

La llamada Crisis de los Misiles, conocida hacia el interior de Cuba como Crisis de Octubre, tocó de diversas maneras a varias generaciones de cubanos. Si unos recuerdan el terror del momento,  a otros les quedó la constante crispación de la trinchera, la máscara antigás, el susto de la alarma que podía sonar en medio de la noche, la Isla hundiéndose en el mar como metáfora de discursos y de temas musicales. Nada volvió a la normalidad después de aquel octubre. Quienes no lo vivimos en carne propia aún así heredamos su desazón, la fragilidad de estar parados justo en el borde que puede terminar en el abismo.

Quizás lo que más nos llame la atención en estos tiempos es la enorme capacidad de decisión que tuvieron algunos individuos sobre asuntos de tanta trascendencia. Si en un momento de debilidad los soviéticos hubieran cedido a la tentación de dejar el botón rojo cerca del dedo de Fidel Castro, como él hubiera deseado, probablemente nadie pudiera estar leyendo este texto. Es más, este texto ni siquiera existiría. Por suerte, hacer despegar y colocar en el blanco un cohete con carga nuclear es una operación mucho más compleja de lo que nos han hecho creer algunas películas catastrofistas. Sobre todo en 1962, cuando los controles electrónicos necesitaban distribuirse en enormes y laberínticos armarios metálicos acomodados en cabinas herméticas.

Las consignas que se gritaron en las plazas cubanas por aquellos días serían mal vistas por el sentido común que trata de prevalecer en estos comienzos del siglo XXI. Sonarían demasiado irracionales, absurdamente desmedidas… en contra de la vida. Porque cuando las madres europeas acostaban a sus hijos con el temor de que no hubiera un amanecer, en el malecón habanero había comparsas repitiendo el estribillo “Si vienen quedan” y mientras en todo el mundo se calculaba con pesimista exactitud lo que se iba a perder y lo que quedaría en pie, en esta Isla se repetía hasta el cansancio que estábamos dispuestos a desaparecer “antes que consentir en ser esclavos de nadie”. Cuando la URSS decidió retirar los cohetes, la gente irresponsablemente tarareó en las calles: “Nikita, mariquita, lo que se da no se quita”.

Hace apenas unos días,  el propio Fidel Castro retomó algo de esa altanería pueril cuando afirmó en un texto que “nunca pediremos excusa a nadie por lo que hicimos”. Sus palabras intentaron rodear de gloria la actitud intransigente del gobierno cubano durante aquellos días que sacudieron al mundo. Ahora, nos queda al menos como alivio el que este anciano testarudo de 86 años está cada vez  más lejos del botón rojo que desataría el desastre. Cada día se queda más imposibilitado de influir en el derrotero mundial. La crisis de los misiles no volverá a repetirse en esta Isla, por muchos octubres que nos queden por delante.

MI PUEBLO MUERE POR FALTA DE CONOCIMIENTO

MI PUEBLO MUERE POR FALTA DE CONOCIMIENTO
León Padrón Azcuy, la Habana martes, 30 de octubre de 2012
El desconocimiento por parte de la población cubana de los términos constitucionales de las “elecciones cubanas” constituye un arma efectiva en el andamiaje engrasado por la cúpula militar, para que jamás sus puestos despóticos peligren.
Este artificio comienza con la siembra en cada barrio de candidatos, cuidadosamente preconcebidos a partir de su historial “revolucionario”, o comprometimiento con el régimen imperante.
Luego de seleccionar a los “elegidos” comienza una impresionante conspiración en cada una de las circunscripciones para lograr que un alto por ciento de la población se involucre en el proceso eleccionario. Toda vez que la participación de cada ciudadano, lejos de ser un peligro es lo que garantiza la “legitimización” y permanencia “eterna” de la dictadura en el poder.
Los cuadros cederistas aseguraran con inimaginables tácticas la participación de todos en la votación. Incluso se brindan amablemente para llevarles la boleta a las casas de los ancianos y minusválidos. A quienes hacen creer que de no participar perderán el favor de la revolución
Hace algunos días me contaba una fuente que no quiso ser identificada que antes de las elecciones, su anciana tía cumplió 88 años y que la habían trasladada a casa de unos familiares a fin de celebrarle su cumpleaños. “Ese sábado la pasó de maravillas, pero al otro día lloraba para que la trasladasen a su casa puesto que decía que tenía que votar o de lo contrario le quitarían el retiro que heredó de su esposo fallecido”.
La anciana, al igual que la mayoría de los cubanos desconoce que el artículo 131 de la constitución de la República esclarece que la participación en el proceso electoral cubano es un derecho y no una obligación. Aun así los elementos paramilitares de cada barrio, se comportan tal y si fuera obligado “votar” y lo peor es que la gente les cree.
Ignoran que luego de tener la boleta en sus manos, cualquier decisión que tomen es insignificante. Al gobierno militar ni siquiera le importa si la dejas en blanco, o plasma en ella abajo Fidel y Raúl, abajo el comunismo, viva la democracia, o anulan los dos candidatos. Nada de eso les hace mella, ya que ellos son los dueños de las boletas.
Tal es así que no permite la intervención de la oposición, ni presencia de observadores internacionales, ni fiscalización de la votación que no sea la oficial. Sin lugar a dudas, un “proceso electoral” inventado justo a tono con el totalitarismo cubano, muy lejos de lo que es un proceso democrático.
Contradictoriamente, muchos consideraron posterior al resultado de las elecciones, que el aumento del 9,3 % de las boletas en blanco y las anuladas en las elecciones del domingo en Cuba, fueron votos de protesta. Y si bien para muchos esta opinión pudiera ser cierta, también pudiera decirse que excede los parámetros de optimismo cuando sabemos a ciencia cierta que este tipo de protesta es insolvente y por qué no hasta inexactas. ¿Quién puede justificar lo contrario?
De hecho, muchos consideraron más sensato asegurarse de estar en la lista de electores y no asistir a las urnas para no rezar en elevado 93 % que ejerció la payasada. A sabiendas que el elegido no representa absolutamente nada.
De tal manera que de la misma manera que el gobierno agradece la participación de los ciudadanos en este tipo de elecciones, ya que posteriormente son presentada como expresión de apoyo popular.
Leonpadron10@gmail.com

Sí Crescencio Marino Rivero, dirigía prisiones en 1994 es un ASESINO Castrista !!

En medio de la inaccesibilidad a la internet que sufrimos lo cubanos me impactó la noticia de la residencia en el estado de la Florida, de los Estados Unidos de Norteamérica del ex teniente coronel del Ministerio del Interior de Cuba Crescencio Marino Rivero, ex jefe de prisiones en la provincia de Villa Clara y la desfachatez con que miente cuando declara que: nunca le preguntaron su afiliación política durante su proceso migratorio a Norteamérica.

Pero me salta una pregunta al testaferro castrista.

-¿Durante que años dirigió los Centros Penitenciarios de Villa Clara?

Si en sus años de directiva a este órgano represor está enmarcada la fecha del 1º de agosto de 1994, usted es cómplice del asesinato en el Centro de Instrucción Penal Provincial de Villa Clara, de mi tío paterno Osvaldo Medina Dulzaide, quien dejó huérfanas a dos niñas, Lisandra Medina Cedeño y Gladys Beatriz Medina González, quien con escasos 5 años vio sacar el cuerpo sin vida de su padre mientras esperaba para visitarlo.

Luego de 18 años donde la Seguridad del Estado cubano (DSE) negó reiteradamente a mi familia y a mí en lo personal la muerte de mi tío menor de 33 años en ese centro policial, la verdad se hizo a la luz con la reciente solicitud de un Certificado de Defunción, porque por esos 18 años pidiendo investigaciones para esclarecer la causa de su defunción la respuesta que recibimos fue:

Crescencio Marino Rivero, dirigía prisiones en 1994 es un ASESINO Castrista

Causa de defunción: Asfixia mecánica (Ahorcamiento).

Hora de fallecimiento: 7:00 am.

Lugar del Fallecimiento: Cuerpo de Guardia del Hospital Militar Comandante Manuel Fajardo de Santa Clara.

El acta de defunción hoy se contradice con la respuesta oficialista de años atrás, en ella Ileana Yolanda Dumont González, Registradora del Registro del Estado Civil de Santa Clara, provincia de Villa Clara, certifica- expide y se puede leer:

Lugar del Fallecimiento: Unidad de Procesamiento Penal Villa Clara

Hora de Fallecimiento: 5:40 am

Tomo: 279 Folio: 263

Certificación de defunción

El jefe de ese centro de instrucción era un militar con grados de mayor, de apellido Carrazana, Marino Rivero, con certeza tu nunca le pediste cuenta por esta muerte que trajo el luto a mi familia, dejó huérfana a dos niñas y que no descansaré mientras viva de denunciar.

En una palabra usted es cómplice de la muerte de mi tío Osvaldo Medina Dulzaide, el 1º de agosto de 1994, por tanto eres un ASESINO más de la dictadura Castrista.

 

Segundo acto

Descargado de: “cubadebate.cu”

El gobierno cubano es bromista. Nos hace participar en unas elecciones en las que debemos elegir a un miembro de su partido para que nos represente ¿ante ellos mismos? ¿Juez y parte? ¡Se rompió el molde del conflicto de intereses!

El segundo acto de la parodia de elecciones cubanas se realizó este domingo 4 de noviembre. No me burlo, no la enmarco en un género literario (comedia) como el hecho merece; en todo caso los burlados somos los que integramos la sociedad civil cubana, que nos entretienen con una obra mala y de bajo presupuesto, aunque debo reconocer que muy bien dirigida y con un excelente reparto actoral. Es válido pues que ante la violación de nuestros derechos cívicos, repliquemos con las armas pacíficas y cáusticas a nuestro alcance, pero no lo es que sigamos legitimándoles por diferentes motivos —entre ellos las punzadas oficialistas coercitivas—, el juego sucio y antidemocrático a los totalitaristas.

Ya eligieron en la segunda vuelta de mi barrio, a los delegados municipales que darán su “cara fea” de incapacidad ejecutiva ante las demandas de los ciudadanos de cada circunscripción. Es que los recursos los controla y bloquea el acaudalado estado cubano, y los distribuye con mucha propaganda, según sus necesidades e intereses. También se la pasan mencionando lo que nos dan, cuyo proceder me recuerda el refrán ‘favor sacado, favor defecado’. Es probable que en cualquier país donde haya un presidente amigo de Cuba —léase, de la élite dirigente cubana— quizás no escaseen bienes procedentes del nuestro. Sin embargo, los delegados del poder popular no cuentan con la autoridad ni el capital para bachear las calles de su localidad, arreglar la rotura de una tubería, sustituir las fundidas luminarias del barrio, las farolas de los parques o para reparar un conducto averiado de aguas albañales y evitar la contaminación. Las más destacadas tareas del que salga electo, serán las reiteradas reuniones burocrático-partidistas con los propósitos básicos de «elevar» las demandas de la población de su territorio por una parte, y por la otra, para escuchar las negativas “justificables” de las autoridades.  El bloqueo estadounidense les facilita que las ineficiencias propias del sistema les justifique sus ineptitudes.

Muchos conocidos y amigos acostumbran a votar desde hace tiempo. El miedo es cerval y fundado, y va desde supuestas minicámaras ocultas en el desvencijado cubículo de votación, hasta el de dejar sus huellas digitales en la boleta electoral, lo que les impide anularla. Muchos se cuestionan si el rumor emergió de las oficinas de la policía política, pero igualmente temen arriesgar su estabilidad y honra ciudadanas, que seguramente las autoridades someterían al escarnio público a través de sus organizaciones de masas. Existen precedentes de personas a las que despojaron de un trabajo porque no participaron en las más recientes votaciones, o de jóvenes a los que les negaron su ingreso a la universidad o expulsaron de ese centro educacional por la misma razón. Por supuesto, que eso desencandenó hace tiempo la obediencia de los ciudadanos a participar en el proceso para garantizar su bienestar y el de sus familiares. O sea, que para hacer más efectistas sus sospechosos y abultados por cientos, no es obligatorio el voto por ley, pero de cualquier manera, te obligan subrepticiamente a hacerlo. ¡Qué pillos!, ¿eh?

Por eso, entre mis amigos y conocidos, a casi nadie le importaba quiénes eran los candidatos, ni mucho menos quién salió electo, porque a fin de cuentas ¿cuál es la diferencia?

El gran éxodo comienza el 13.

El día 13 de enero del 2013 debe ser viernes. No lo he buscado en el calendario, pero los viernes, cuando caen 13, son días fatídicos, en que deambulan fantasmas y se divierten asesinos. Viernes o sábado, domingo o lunes, será un día trágico en la historia de Cuba. El fatalismo generalizado en una nación no es un suceso fortuito o espontaneo sino el cúmulo de procesos sociales perversos y crueles, donde se ha masacrado el derecho y la libertad en base a los intereses del poder por encima de toda razón de justicia y convicción de equidad. Millones de cubanos como si fueran atraídos por una fuerza enorme y extraña avanzarán como corderitos hacia las oficinas habilitadas para la entrega del pasaporte. Faltan días para que “rompa el despojo”, parafraseando la exclamación del general Antonio Maceo después del Pacto del Zanjón: “el 24 se rompe el corojo”. Cuba después del 13 y antes del 13. Punto de partida o de llegada, un fin o un comienzo, retorno u olvido, consumación de un deseo o consecución de una desgracia en la historia. El escape vergonzoso, la huida desesperada y la cobardía erguida en un pasaje de avión. Ahora las manos que se alzan en adioses desesperados serán menos, tendrán la oportunidad de emprender el camino del destierro las familias unidas.

De pronto Cuba pasará del país que menos posibles turistas tenía a ocupar el de mayor turismo por densidad de población. Todo por un pasaporte, más por una visa, hacia el polo Norte o la tierra del fuego, hacia la Conchinchina o la cochinilla, lo importante es salir del infierno del castro comunismo. No interesa si es una hora, un día, un mes o un año, será una porción de libertad siempre con la esperanza de acostumbrarse a ella y no regresar. La fuerza de trabajo joven, patrón del desarrollo y la prosperidad, escapando. Campos quedando vacios y abandonados, pueblos desérticos con Universidades vacantes, y el poder arrendando el feudo al extranjero oportunista de mano de obra barata e inversiones aparentemente seguras. Consterrnado pienso en esta Cuba después del 13.

 

 

 

 

Si no está podrido, ¿por qué huele mal?

Gráfico bajado de: “deconceptos.com”

Yamile Bargés Hurtado es una mujer de 48 años que fue sometida a una causa legal por la que se siente estafada. Permutó en el año 2003 del reparto Bahía para el Vedado, por un apartamento análogo, con la Sra. Teresa Luisa Rivero Domínguez, copropietaria del inmueble ubicado en 3ra. # 355, e/ Paseo y 2. Ambas casas contaban con un dormitorio solamente y pocos metros cuadrados, pero el de Yamile estaba en perfecto estado (nuevo), y el de Teresa Luisa ruinoso. En 1998, la Sra. Rivero enviudó y se adjudicó la vivienda que le legó su esposo Baltazar Toledo Rodríguez, y cuya titularidad compartía. Más tarde, el nieto del finado Toledo, Eliazar Yosvany Rivero Toledo, adujo una ruptura matrimonial, y le pidió a Teresa que lo admitiera en el registro de direcciones como conviviente, aunque no dormiría en el domicilio; y así lo hizo. El joven nunca pernoctó en la casa, según testimonios que recogió Yamile Bargés entre los vecinos del edificio.

Desde que se mudó al apartamento, Bargés Hurtado hizo grandes sacrificios para mejorar las condiciones de la vivienda. Arregló y amplió la misma para tener más confort —ahora tiene otro dormitorio y más del doble de los metros cuadrados iniciales—, solicitó las correspondientes licencias constructivas y con posterioridad, agregó lícitamente las modificaciones que le realizó a la propiedad. Con ello, convirtió un pequeño apartamento de un cuarto, valorado originalmente en 806 pesos por el dictamen técnico del arquitecto de la comunidad, en un recinto tasado en $5408,24.

En el 2008, transcurridos cinco años de vivir allí, después de finalizadas todas las remodelaciones y fallecida la Sra. Teresa Rivero, se entera Bargés que existía un litigio por esa casa. Si la permuta fue un hecho legítimo y ambas eran propietarias de sus moradas, no entiendía Yamile (se escribe sin tilde) cómo podía alguien cuestionarle sus derechos.

En el año 2006, el Tribunal Provincial hace firme la sentencia a todos los actos contra la Sra. Rivero Domínguez, que a la sazón, se hallaba en estado grave. Aludieron que perdió sus derechos porque no se presentaron, ni ella ni su notaria, las dos veces que fueron citadas. Dice el hijo de Teresa Luisa, que ya de haber recibido una citación, él hubiera presentado un certificado que atestiguara la imposibilidad de asistir de Rivero Domínguez. Le anularon sin miramientos y en ausencia, la adjudicación legítima de su casa, que tramitó al fallecer su esposo y de la cual era copropietaria. En la declaratoria de heredero —aparentemente alterada, con espacios verticales en blanco y cambios en la fuente o tipografía— no aparece el nieto litigante. Los hijos de la Sra. Rivero aducen que él fue tomado en cuenta y formaba parte de la misma. ¿Por qué no aparece en ningún escrito? ¿Dónde acudir para buscar el folio original si hay manipulación inadecuada de los documentos?

Se supone que Burgés fuera citada como una de las partes afectadas, pero no fue así. En el 2006 se hizo firme la anulación de su casa y no se enteró hasta el 2008, en que fue notificada de la demanda. Un expediente datado de 2002, alegaba que el nieto hacía años que estaba reclamando su derecho como «heredero preterido», un incidente violatorio que no caduca. Vale añadir que en todo el proceso ordinario 114/08 nunca mencionaron el carácter de copropietaria de la Sra. Teresa Luisa Rivero. Siempre se han referido a ella como “la viuda”. Para colmo de males legales, tuvo una abogada que no defendió adecuadamente sus derechos; por el contrario, parecía estar alineada con los contrarios.

Después de 4 años de disputa judicial, el Tribunal Supremo Popular ratificó la sentencia del provincial a favor del demandante Eliazar Yosvany, al que le adjudicó la vivienda. El próximo 15 de noviembre la principal perjudicada y su hija, deben abandonar el inmueble en el que han residido por casi diez años.

Este es un procedimiento en el que hay varios perjudicados, pues uno de los hijos de Teresa vive en el apartamento que le legó su madre, tiene 70 años, está jubilado y debe abandonarlo para que Yamile Bargés vuelva a su lugar de origen. O sea, que con la pretensión de defender los supuestos derechos de un nieto, violaron los de la dueña fallecida y sus hijos. ¿Cuál es el valor que le atribuyen con ese proceder a un testamento en Cuba? De nada valió el carácter de viuda de Teresa Luisa —le anularon la adjudicación de su vivienda—, ni su condición de copropietaria, ni el testamento que dejó a sus descendientes —dicen que también a favor de Eliazar Yosvany, pero no consta en ningún escrito—, ni los privilegios de sus herederos o los de Bargés Hurtado. ¿Cuántos derechos han sido pisoteados? Más allá de la legislación vigente, es necesaria y posible una nueva ética legal que les restituya los ciudadanos la fe en el cumplimiento de las leyes y los procedimientos.

No cabe dudas que en este caso, para honrar al refrán, hicieron juntas las leyes y las trampas. La cantidad de arbitrariedades que se observan parecen ir más allá de las normas legales y le han ocasionado a Yamile Burgés reiterados ingresos en la salas siquiátricas de los hospitales Calixto García y Manuel Fajardo. Por suerte, Yamile guarda fotocopias de cada uno de los papeles o documentos emitidos y requeridos por la causa.

Yo no tengo aptitudes legas ni conocimiento de los recursos jurídicos que deben compensar a todas las partes, pero me siento obligada a dar mi opinión en un proceso que no digo que esté corrompido, pero que huele bastante mal.