Archivo por días: noviembre 9, 2012

Dictamen a regulaciones migratorias

Lic. Edilio J. Hernández H.

Las recientes modificaciones a la legislación relacionada con la entrada y salida del país de los ciudadanos cubanos, (tomadas por muchos como una apertura y por otros como una generosidad de la cúpula dirigente), después de tantos años esperando por esa reacción, son fundamentalmente  derivadas del empuje de cubanos internos y externos, cansados de tanto dolor, manipulación y mutilación   de  uno de los derechos más elementales y primarios de la humanidad. El derecho de emigrar, explorar, prosperar, entrar y salir al y del país de origen,  como estipula el artículo 13 de la Declaración Universal de Derechos Humanos de la ONU.

Esperé una larga pausa para este comentario, porque como abogado es inherente el deber de moderar, consultar y estudiar la norma jurídica previa a una pronunciación, teniendo en cuenta el antecedente de ambigüedades de conocidos legisladores y las posteriores declaraciones de los representantes implicados, en la prensa y televisión nacionales.

Pocos conocen, y entre los abogados la mayoría no la explotamos, la existencia de  una norma jurídica relacionada con los análisis y dictámenes sobre temas jurídicos, a tenor de lo establecido en la Resolución 43/2002 del Ministerio de Justicia,   “Metodología para la elaboración de dictámenes de proyectos de disposiciones jurídicas”. Tomando como referencia esta norma y adaptándola para su comprensión,  realizaré este Dictamen.

OBSERVACIONES:

PRIMERA,   que estamos en presencia de una disposición jurídica con carácter de Ley, pero incoherente con la Constitución cubana en el caso de la ciudadanía.

SEGUNDA,  que no todas las autoridades proponentes de las regulaciones están facultadas ni legitimadas para ese actuar.

TERCERA,  que los objetivos que se proponen cumplir con la entrada en vigor de la disposición no están bien definidos, ni lo regulado garantiza dichos propósitos.

CUARTA,  que en la parte expositiva de dicha disposición no son definidos conceptos ni autoridades decisorias relacionados con el objeto principal de esta regulación (La Migración).

CONSIDERACIONES:

PRIMERA,   teniendo en cuenta la relevancia e importancia de la migración a lo largo de 50 años,    afectando a tres generaciones de cubanos en su relación familiar,  económica, política y social, esta facultad debió someterse a la consideración de la Asamblea Nacional, en alguna de las oportunidades que tiene en el año para ello (ordinariamente, dos veces al año).

SEGUNDA, que existe una gran contradicción por ambigüedad en esta disposición con el artículo 32 de la Constitución (se pierde la ciudadanía cubana al acogerse a una nueva), cuando obliga a todos los cubanos entrar y salir del país con pasaporte cubano, violando el derecho de elegir por su nueva ciudadanía.

TERCERA, los objetivos planteados para la supuesta flexibilización y perfección, no se expresan claramente en la parte expositiva,  por lo que consideramos lo siguiente:

1-     Pudiera ser que la entrada de los cubanos en los años 60 y 70, tuviera relevancia, sobre todo, los relacionados con la esfera militar, por el  lógico desequilibrio “ofensiva-defensiva, inteligencia-contrainteligencia” del  Gobierno creado entonces , pero no se debió aplicar nunca a otros compatriotas por su forma de pensar, ni de escoger su forma de vida.

2-     La prohibición de salir del país siempre la ha establecido el Gobierno cubano.  Los convenios ilegales, inconsultos y secretos con otros gobiernos, sobre cartas de invitación, cero turismo cubano, nulos contratos económicos, deportivos, culturales, entre otros. La prueba está en que dicha violación-prohibición nunca existió legalmente, se norma ahora en los artículos 23, 24 y 25 agregados a la Ley Migratoria, y en los artículos 21 y 23 del Reglamento de la Ley.

3-     Se aprecia también incoherencia al focalizar  la migración cubana solamente hacia Estados Unidos, desconociendo el derecho de miles de cubanos desde muchos países del mundo a entrar y salir a su país de origen como estipulan acuerdos de la ONU de la que Cuba es parte.

4-     No se puede “perfeccionar” una disposición que no existía, como tampoco se puede aplicar a regulaciones con violaciones, ambigüedades y contradicciones, pues se está reconociendo de hecho la reconversión de nuevas figuras restrictivas disfrazadas con términos burocráticos, como:

-Carta de invitación por  Confección  de pasaporte corriente.

-Visa por Expedición del pasaporte corriente.

-Permiso de salida por Sello de Seguridad que actualiza pasaporte.

Estas novedades están solapadas en el Resuelvo Quinto y Sexto de la Resolución 43/2012 del Ministerio del Interior.

CUARTA, que no puede existir en una norma jurídica indefinición conceptual para términos fundamentales y determinantes de su propia razón de ser, es decir, aclarar palabras claves que promuevan libre interpretación y justifiquen otra vez abuso e injusticias según el prisma de quien lo analice. Sobre todo, dejando otra vez en estado de indefensión a los ciudadanos, tales como:

1-     ..Razones de Defensa y Seguridad Nacional, así lo aconsejen (art. 23-d).

¿Cuáles razones?

¿Quién lo aconseja?

2-     ..Otras razones de interés público, determinadas por autoridades facultadas (art. 23-h).

¿Cuáles razones de interés público?

¿Quién es la autoridad facultada en estos casos?

3-     ..No se puede entrar al territorio nacional cuando, (art. 24.1)….

c)  Organizar, estimular, realizar o participar en acciones  hostiles  contra los fundamentos políticos, económicos y sociales del Estado cubano.

¿Qué y cuáles acciones hostiles?

¿Qué son y cuales fundamentos….?

Será que cantar en teatro es un acto hostil, o participar como gastronómico o DJs siendo parte de un contrato laboral a través del Estado, también lo es.

4-     Los casos que obtengan pasaporte sin problemas en enero-2012, pero puedan o quieran viajar en agosto-2012 y les apliquen entonces el art. 25-d ó 25-h, cuando esté en el Aeropuerto.

¿Cuáles razones de interés público serían?

¿Quién es la autoridad facultada en esos casos?

¿A quién se le reclama?

¿Quién indemniza?

¿Se perdería el visado,  pasaje, reservación, contrato de trabajo?

CONCLUSIONES:

UNICA – Esta Disposición presenta tantas incoherencias, desaciertos y ambigüedades, que no se debería    dar curso legal a la misma, hasta un nuevo análisis en la Asamblea Nacional, por estar su contenido  no   conforme a las normas jurídicas, doctrinas y espíritu de la Constitución cubana, la Declaración Universal de los DD.HH., los Pactos Internacionales Económicos, Sociales y Culturales de la ONU y los anhelos y bienestar individual (art. 1 Constitución) del pueblo cubano,   sugiriendo algunos cambios   en algunos de sus articulados, los cual no afecta el contenido, como son,

RECOMENDACIONES:

PRIMERA,   se debería definir en los por cuanto expositivos de esta norma, cuales son la razones  y cuales ciudadanos no pueden viajar por razones de Defensa y Seguridad Nacional de todos los artículos mencionados.

SEGUNDA, se debería suprimir el inciso h de los artículos 23 y  25 de la Ley Migratoria.

TERCERA, se debería definir por la propia Asamblea Nacional, quiénes son las autoridades facultadas para permitir o no la libre acción migratoria por los ciudadanos cubanos, y no delegar esa decisión tan importante en otra estructura gubernamental.

CUARTA, deberían debatirse también en la Asamblea Nacional, las principales causas que están condicionando tanto flujo migratorio, como son:

1-     Libertad de circulación y residencia.

2-     Libertad de expresión y asociación.

3-     Salario (moneda única) que solvente las necesidades básicas.

4-     Libre empresa. Libre contratación.

5-     Libertad de Inversión, de patentar y financiar.

6-     Libertad de opinión y decisión para que los jóvenes de hoy no dependan de los de ayer ni los de mañana.

QUINTA, valorar la necesidad de reducir al mínimo las prohibiciones, limitaciones, e impo$iciones al derecho de entrar y salir de los cubanos.

SEXTO, realizar estudios que ayuden a cumplir el párrafo anterior teniendo en cuenta que países como Estados Unidos, (en el cual se basaron para limitarnos durante 50 años) por ejemplo, emplean en los Servicios de Inmigración, Aduanales y Fronteras el 0.00021% de su población,

-No llegan a 100 mil trabajadores de sus más de 300 millones de ciudadanos.

-Solamente en sus 10 aeropuertos principales atienden y despachan a más de 500 millones de pasajeros.

-Los casos de espionaje, terrorismo, robo y fuga de talento son mínimos por casos tramitados.

-En New York se atienden 50 millones de pasajeros anuales, de ellos, 15 millones son internacionales con un promedio de 50 mil diarios.

ÚLTIMA, recordamos finalmente, que aun existimos cubanos con deseos de hacer mucho por nuestra Patria.

 

 

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Otra vez los uniformes ilegales

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“Me cortaron la comunicación del teléfono” -dice Yoani-  El escritor Ángel Santiesteban manipula el suyo y exclama: “A mí también”. Arabel hace lo mismo y se encuentra las mismas dificultades. Tomo el mío y llamo a mi hermana: funciona. Pasan unos minutos y  quedo en silencio con la mirada fija en los dos represores que  componen un grupo de cinco a unos metros. Me observan con insistencia. Están erguidos con la actitud prepotente del que está armado y autorizado para reprender, golpear y hasta matar. Cambio la mirada hacia la puerta de la Estación por donde bajan dos uniformados, uno lleva tres estrellas blancas en la solapa, en el otro me parece distinguir dos. Se sientan en la parte trasera de un “Geely” con chapa verde olivo y  se alejan rumbo al semáforo.

Son pasadas las 2 de la tarde, el Sol se ha dejado ver pocas veces por detrás de las nubes grises que el viento del Norte arrastra hacia el horizonte del otro lado de la ciudad. Los vehículos suben y bajan ausentes de todo este drama de represión y represores, de cinismos y perversidades, de barbarismos y atrocidades, con la indolencia de verdugos.

El sonido del móvil me rapta el soliloquio y vuelvo a la realidad del anacronismo lúcido de la libertad. Aún tengo comunicación – me digo- y escucho la dulce voz de Lili: “Te van a llamar de Radio Martí” – me dice-. Le comento a Yoani por si ella quisiera hablar. “No, –me dice- hace unos minutos tuve una entrevista”. A los cinco represores que nos custodian se les ha sumado un uniformado con una estrella blanca en la solapa. No quiero que escuchen la entrevista y le digo a Yoani que me retiro hacia el auto. “Nos cortaron la comunicación –dice- van a actuar”. “Si sales no te van a dejar entrar”. “Ya he cruzado dos veces por dentro de ellos” -le contesto-. Con la sonrisa en los labios me dice: “A la tercera va la vencida”. No le hago caso y cruzo de nuevo bajo la mirada pérfida de los muchachones. Escucho cuando uno le dice a otro: “La guagüita no ha llegado”. Por un momento presiento que se trata de una guagüita para recogernos. No es la primera vez ni será la última que las utilizan como carro jaula para hacer traslados de pacifistas reclamadores  de derechos.

Llego hasta el auto y me siento frente al timón en espera de la llamada. Pasado unos minutos llega Eugenio Leal y toma un poco de agua y un paquete de galletas que estaban en el asiento trasero del carro y lo lleva para donde están los otros. Quedo solo, meditando en el triste destino de la nación cubana, en estas generaciones que nacen y no existen, que respiran y no viven, que amontonan en las esquinas la inteligencia como basureros y se cargan de mediocridades.

Suena el teléfono, del otro lado de la línea la voz de Dagoberto me interroga sobre la situación. “Estamos rodeados -le digo- parece que las cosas se van a complicar, a los demás les han cortado la comunicación. Solo funciona mi móvil”. Gracias, Agustín – me dice- y vuelvo a quedar con el pensamiento revoloteando sobre las ruinas de la ciudad, siguiendo con la mirada las hojas que caen de los árboles y el viento arrastra con el polvo de la calle.

Otra vez el sonido del móvil, ahora de más lejos, del otro lado del mar. Del otro lado de los ríos de lágrimas, de las manos alzadas en adioses indefinidos de náufragos suplicando la bondad de Dios: “sálvame”; del otro lado de los tiburones destrozando cuerpos, del otro lado donde está una Cuba hecha retazos de nación. “Hola Agustín, buenas tardes, te hablamos de Radio Marti, cuéntanos”. – Respuestas repetidas: las que se dijeron ayer y se dirán mañana: “estamos rodeados, nos han cortado la comunicación”- “Quiénes están contigo”: la emoción me crispa la garganta, hago brotar las palabras a garrotazos de impotencia: “Yoani, Arabel, Claudio Fuentes, Eugenio Leal, Santiesteban, y dos personas más que conozco pero no sé su nombre”.  “Te llamamos más tarde.” -me dicen- y quedo otra vez repartiendo despojos y forjando sueños.  Observo los uniformados, entreabro la puerta, y desplazo la cámara con discreción, aprieto el obturador y hago una foto. Tomo una hoja y escribo la primera palabra de una crónica anunciada.  De pronto una algarabía  trastorna la calma, miro el retrovisor, y veo uniformados que corren y gritan. Salgo del auto, estoy seguro de que van contra mis amigos. Llego hasta esquina, los represores no están, han cerrado la calle, veo correr más militares y civiles: dos, cinco, diez, seguidos de autos patrullas,… “, contra mis amigos”. Llego al lugar donde estaban… un nicho entre dos casas: ahí están las galletas y el pomo de agua pero ellos no están. Me volteo hacia donde corren todos: a Yoani la tienen rodeada, Arabel gesticula mientras lo arrinconan a un auto, a Santiesteban parecen hacerle lo mismo: le doblaban las manos a la espalda retorciéndoselas  con fuerza y lo hacían pegarse a una patrulla. Regresé al auto, un grupo de niños vestidos de rojo y blanco provenientes de  alguna  escuela se detienen a mirar. Varios uniformados de verde olivo  les ordenan que se retiren; pasan a mi lado curioseando hacia atrás.  Llamo a Dagoberto, y le cuento, haciéndole saber que yo estaba esperando que me atraparan dentro del carro. “No, que no te atrapen” -me dice. Pongo en marcha el motor y me voy a la otra cuadra.  Vuelvo a contactar con Radio Martí y cuento lo que he podido ver. Me hacen algunas preguntas pero no puedo ser tan preciso,  le digo que me vuelvan a llamar dentro de unos minutos.  Tres patrullas cruzan delante de mí por la avenida Acosta hacia Lawton.  Tomo la cámara y me la cuelgo al cuello debajo del pulóver con la intención de poder hacer algunas imágenes lo mas discreto posible para no perder el equipo. Me coloco detrás de un arbusto y aprieto el obturador sin  ajustar distancias.

Dos civiles con overol se ríen y unos jóvenes al frente me observan. Regreso al auto y lo hago retroceder unos metros con la intención de irme y avisar personalmente a Reinaldo y otros ya que los teléfonos tanto los móviles como los fijos están cortados, pero las contradicciones espirituales   obstaculizan la prudencia.

Salgo a la avenida por donde acaban de cruzar los carros policiales y doblo en el mismo sentido de las patrullas, contrario a donde está la gendarmería enardecida y envalentonada porque han atrapado a 8 pacifistas desarmados y sin ninguna preparación militar.  Giro después de una pequeña loma y me dirijo directamente a cruzar frente a la Estación. Ellos no esperan  ésta reacción. “Pasaré inadvertido”- eso pienso y lo logro.  Me convenzo entonces de que se los han llevado a todos. No cumple objetivo quedarme, entonces decido llevar la información a Reinaldo.  Cuando salgo a la avenida  1O de Octubre contacto con Lili y le digo que vaya donde Reinaldo y le adelante la noticia con la esperanza de que esté en la casa y no se mueva hasta no llegar yo . El pie en el acelerador, una mano en el timón y la otra en la palanca de las velocidades , toda la atención en la carretera es poca.  Es la hora en que el tráfico comienza a aumentar y las aceras se abarrotan de zombis resignados al látigo del esclavista Estado. Pero no es la velocidad lo que define sino el cálculo, la estrategia en la esquiva de huecos  y vehículos ancestrales conducidos por choferes  con pericia pero con una cultura vial al margen del desespero, nutrido de decadentes valores y debilitada conciencia. En realidad no son culpables enteramente, un poco que son  víctimas de un estado mísero, paupérrimo, alejado de la real ética del respeto por la integridad humana. El tráfico es una jungla selvática enferma y decadente, símbolo de una nación arruinada por la antropofagia que devora el alma y deja el cuerpo amorfo, desnutrido de frutos espirituales.  La manecilla corta  del reloj ya había rebasado las tres pero el detalle de la exactitud en los  tiempos no es una de mis virtudes.  Sé que el Sol ha declinado lo suficiente como para creer que falta poco para que las sombras abracen los desfasajes civilizados y las penitencias cotidianas se adormezcan en el onirismo de la esperanza. Reinaldo ya me espera, subo donde la Y espanta buitres reluce en el anacronismo de un círculo de edificios nutridos de sátrapas  y acomodados a las prebendas gubernamentales arrebatadas al pueblo humilde y trabajador, sometidos al imperio de Satanás.

El papá de Yoani está serio y pensativo sentado a un costado de la mesa. Lili ya le ha comentado al indio sobre la operación “Felicidades Obama”. El indio medita. Una llamada de Radio Martí. Me proponen una entrevista al aire, vuelvo a pensar en los destierros, las expulsiones, las huidas con las esperanzas muertas, los ríos de lágrimas en los aeropuertos,  y vuelven esas imágenes de náufragos, y brazos que se alzan en adioses indefinidos, que como fantasmas me persiguen aun en los sueños. No hicieron nada para ser condenados solamente querían ser ellos mismos, querían vivir con la libertad que Dios los creó. El nudo en la garganta me presiona las palabras y las piedras detrás de mis ojos se licuan,  pero tengo que hablar, gritar si es preciso, por los que ya no están y desaparecieron en la añoranza y las nostalgias con la vista fija en un retrato o en un recuerdo. Por mis amigos apresados por exigir los derechos de todos, por comprendernos y amarnos con armonía y no seguir en el enfrentamiento de cubanos contra cubanos mientras otros cubanos indolentes aferrados al poder disfrutan el circo romano. Cuento los acontecimientos con el lenguaje impreciso de los desposeídos, de los mudos y tartamudos que se tragan la lengua aterrorizados por el poder. En algún momento me siento culpable de no saber el nombre de dos de los apresados que estaban allí conmigo, pero recordar nombres tampoco es una de mis virtudes. Sin embargo, los rostros se petrifican en la memoria. Me asquea la palabra revolucionario, el uso dado por el castrocomunismo es aberrante y perverso. Pero si el significado en el diccionario de “revolución” es cambiar, los acusados de contrarrevolucionarios expulsados del país siempre fueron los revolucionarios. Este gesto de bondad inmerecida lo recordaré hasta el último minuto antes de ir al sepulcro. “Gracias hermanos del destierro”.

Guardamos el auto y salimos hacia la estación de 10 de Octubre y Acosta. El indio lleva un abrigo y un pomo de agua para Yoani. Dos cuadras antes de llegar voy divisando la tropa de esbirros vestidos de civil y uniformados de verde olivo. Todos se ponen en alerta como si otra tropa los viniese a atacar. Llegamos a la entrada. Los vestidos de verde olivo se ponen serios y ásperos, los demás nos han seguido: suman ahora 17. El guardia del micrófono en el pecho secundado por los otros nos interrumpe el paso. Reinaldo le dice que necesita entregarle el abrigo y un pomo de agua a una persona que fue detenida y debe estar allí.  -“No se puede, está prohibido después de las tres de la tarde”. El indio aclara: “Sí, pero es que fue detenida después de las tres.  Dónde  está la Dirección”. Observo los rostros, se ponen belicosos. Ya nos han rodeado. El del micrófono colgado cerca del bolsillo derecho nos indica que al doblar de la esquina.  Sin más palabras nos dirigimos hacia allá. El grupo nos sigue, nos tocan por la espalda antes de llegar a la puerta de entrada: “están detenidos” nos dice un mulato fortachón que usa unos audífonos. “¿Por qué?” -le dice Reinaldo. Nadie contesta. “Está bien, pero déjeme hacer una pregunta en la Dirección”. “Cállese” -ordena el de los audífonos. Ahora se han agregado más al grupo. Componen una gran pandilla.  El Indio no se calla: “tú no me puedes callar, estas equivocado”- le dice. Observo la mirada de repudio y odio del mulato por un momento presiento que le va a golpear, pero no lo hace, lo empuja hacia una patrulla que ya estaba parqueada:  “pónganle las esposas” -ordena el mulato a los policías- “cachéenlos primero”. Alguien dice: “¿traen celulares?”.  “No” –contestamos.  Nos colocan las manos sobre el techo y nos abren las piernas. Nos requisan.  Uno dice: “Pregúntale dónde está el carro”. Lo concibo como una pregunta imbécil y volteo el rostro y lo miro de frente. “No lo traje” Él dice: “¿entonces venían preparados?”. Sonriendo con cinismo le digo: “Claro, compadre” Nos llevan las manos a la espalda y siento el frio contacto de las esposas sobre las muñecas. El dolor del hierro sobre la vieja herida del machetazo del delincuente me cala hasta el hombro, luego se hace más irresistible cuando me sientan en la patrulla. Me inclino hacia adelante  y recuerdo que alguien comentó delante de mí un día que lo mejor era no mover los brazos cuando las esposas te apretaban. Levanto la cabeza y voy buscando los ojos de nuestros captores, un joven me sostiene la mirada por momentos, otro señor mayor vestido de verde olivo también lo hace, el joven me parece un adolecente en la incertidumbre, el más viejo parece perdido. La patrulla dobla y a unos metros de la esquina un civil la detiene. Llama al chofer y le ordena que nos quiten las esposas. Parte de los que nos han detenidos se acercan. Los policías titubean, el civil repite: “bájenlos y quítenle las esposas”. El policía que se ha quedado en el auto se baja y da la vuelta, me ayuda a salir, luego me quita las esposas. El dolor se alivia, le enseño la mano marcada con dos rayas sanguinolentas encima de la lesión y sonrío, busco los ojos de nuestros captores y vuelvo a encontrar la mirada del joven, la sostengo pero él la desvía. Ahora me estoy burlando y me digo: “si fuera yo uno de ellos en este mismo momento le entregaba la placa”. Pero me doy cuenta que yo nunca podría estar en su lugar.

La próxima semana termino.

 

¿De quién es el cerebro?

Foto tomada de http://globedia.com/blue-brain-project-cerebro-computarizado

Foto tomada de http://globedia.com/blue-brain-project-cerebro-computarizado

Mientras el Gran Culpable
se alberga tras la sabia protección de la frente.

Defensa del miocardio inocente

Rubén Martínez Villena

Mi familia reclama para sí este amasijo de neuronas, reforzado con los cuidados que me prodigó cuando niña. La maestra que me enseñó a leer exige su crédito por aquellas conexiones que ayudaron a unir pensamiento y lenguaje. Cada uno de mis amigos también podría demandar su parte, su trozo de un lóbulo o de otro, por las satisfacciones y los disgustos que han inscrito sobre sus frágiles circunvoluciones. Hasta el niño que cruzó frente a mis ojos, sólo un segundo, tendría derecho a una porción de mi corteza cerebral, pues a su paso grabó un diminuto recuerdo en mi memoria.

Todos los libros que he leído, los helados que he tomado, los besos dados con frialdad o con pasión, los filmes que he visto, el café mañanero y la gritería de los vecinos… a ellos les pertenece una porción de esta masa gris que llevo tras la frente. Al gato que ronronea y clava las uñas, al policía que vigila y suena el silbato, a la funcionaria que se ajusta el uniforme militar y dice “no”, al profesor mediocre que escribe “geografia“ sin acento y al conferencista brillante cuyas palabras parecen abrir puertas, desplegar ventanas. A ellos debería entregarles –una a una- mis células corticales, ya que en ellas lograron hacer marcas indelebles. Mis axones tendría que distribuirlos entre millones de personas, vivas o muertas, a las que conocí o simplemente escuché en una nota musical o a través de sus versos.

Ahora bien, según el decreto ley 302 que regula también los viajes de profesionales al extranjero, mi propio cerebro –como le ocurre al resto de los graduados universitarios- no me pertenece. Los pliegues y los surcos de este órgano son propiedad –según la nueva legalidad- de un sistema educativo que se ufana de su gratuidad para después cobrarnos con la propiedad sobre nuestro intelecto. Las autoridades que regulan la posibilidad salir de esta Isla, creen que un ciudadano calificado es un simple conglomerado de materia encefálica “formada” por el Estado. Pero reclamar los derechos de uso de una mente humana es como querer ponerle puertas al mar… grilletes a cada neurona.

Opositores al matrimonio gay asumen su aprobación en el estado de Washington

09-11-2012 / 3:30: h EFE

El grupo conservador “Preserve Marriage Washington” asumió hoy el triunfo de la medida 74, que propone la legalización de las bodas entre personas del mismo sexo y que fue votada por los electores de ese estado del oeste de EEUU en los comicios del pasado martes.

En un comunicado, esa organización informó de que asume su fracaso a pesar de lo ajustado del resultado del plebiscito, cuyo escrutinio aún no ha concluido oficialmente.

Hasta el momento se ha contabilizado más del 72 por ciento de los votos y los datos electorales muestran que el 52,4 por ciento de los electores respalda las bodas gays en Washington, mientras que el 47,6 por ciento se posiciona en contra.

“Parece claro que el Referéndum 74 será aprobado por un estrecho margen. Estamos decepcionados por perder esta dura batalla electoral sobre el matrimonio por tan poco. Aunque estemos decepcionados, no estamos derrotados”, indicó el presidente de “Preserve Marriage Washington”, Joseph Backholm.

Ese grupo indicó, no obstante, que continuará tratando de “educar a los ciudadanos y a los legisladores sobre la verdad eterna de que el matrimonio real es la unión entre un hombre y una mujer”.

El martes, además de en Washington, los ciudadanos de Maine y Maryland autorizaron los matrimonios entre homosexuales.

Este tipo de enlaces eran legales ya en Connecticut, Iowa, Massachusetts, Nuevo Hampshire, Vermont, así como en el Distrito de Columbia, mientras que en cinco estados se permiten uniones civiles, aunque no es un derecho reconocido por el gobierno federal.

Lo que Mariela Castro oculta con respecto a centros nocturnos de la Habana.

La Habana, Cuba- Estas son algunas de las realidades que la Lic. Mariela Castro oculta y que ponen a la comunidad LGBT cubana en una carencia total de derechos

En los últimos días se han cerrado un grupo de Centros Nocturnos  que
hacían fiestas para la Comunidad de lesbianas, Gay, Bisexuales y
Transgéneros(LGBT),  por citar algunos ejemplos:

•    El Café Cantante, por Reparación Capital, dejo al Divino sin su sede
habitual,

•    El Circulo Social José A. Echevarría,  tiene actualmente un grupo de
limitaciones  que ha hecho que el “Proyecto Ibiza” en primer lugar
cambiara de nombre, y posteriormente que emigrara hacia El Colmado en
el Municipio  Centro Habana, sitio con condiciones precarias, para la
realización de actividades LGBT. Por otra parte La Mamba que trabaja
en el mismo centro los viernes esta en estos momentos, busca un sitio
para continuar organizando este tipo de fiestas.

•    El Cabaret Las Vegas esta en proceso de análisis de sus funciones,
ya que siempre fue un sitio de elite en la capital, y ha sido
transformado como el palacio del transformismo en la ciudad, con
cierta repercusión internacional.
Sobre los sitios de encuentros
•    La muy conocida tendedera, ubicada frente al Capitolio en la Habana
Vieja, ha  sido objeto de remodelación junto a la emblemática sede del
Gobierno de antaño, con una gran concentración de agentes policiales e
iluminarias

•    Parque Central, al costado  del Cine Pairet, a los jóvenes que
transitan  por el mismo se le solicita documentación de identificación
por el simple hecho de estar en esa zona turística,  y ser
Categorizados como Jineteros.

•    Parque de la Fraternidad, actualmente el mas iluminado de la capital
y rodeado de paradas de rutas Ómnibus.

•    Cafetería Infanta.cu, conocido popularmente como el Bin Bon,
actualmente es el único sitio que aun no se ha logrado, eliminar la
concentración de la Comunidad LGBT,  aunque allí es cotidiano los
abusos de las autoridades.
En otras palabras estamos regresando a al era de la prohibición, el
problema radica  que muchos locales habían dejado de hacer fiestas de
Cheo y se dedicaban solo a la comunidad Gay, el Karachy esta cerrado
también y el Asia en al Víbora.

Les Informamos que aun existen algunas fiestas funcionando, le
recomendamos que se ajusten a la mensajería o los sueltos que se
reparten. Pues las fiestas en estos momentos se han vuelto un poco
itinerantes para muchas. Y no están en sus locales habituales.  Como
le decíamos anteriormente en esta situación están las principales:
IBIZA, LA MAMBA, DIVINO Y EL OLIMPO.

Una detención relámpago

En las últimas 48 horas se desató una ola de arrestos que a estas alturas no se ha podido explicar de forma razonable. La primera dificultad para entender lo ocurido es que resulta muy difícil pensar como lo hacen las fuerzas represivas. Ellos tienen su propia “lógica” y suele ser confusa.

Poco despés de saber que entre las personas detenidas se encontraba mi esposa, la bloguera Yoani Sánchez, fui a la estación policial de la calle Acosta junto al bloguer Agustín López (Dekaisone). Minutos después de preguntarle a hombres uniformados sobre la presencia de Yoani en ese lugar, vinieron otros, vestidos de civil y también uniformados y nos dijeron que estábamos detenidos.

El trámite de cacheo fue breve, nos esposaron y nos introdujeron en el auto. La patrulla arrancó y dobló en la esquina. Apenas habíamos andado 60  metros y un hombre vestido de civil detuvo el auto y ordenó que nos soltaran. Probablemente Agustín y yo hayamos protagonizado una de las más breves detenciones de estos tiempos.

La noche fue lenta y llena de noticias de otras detenciones y liberaciones. En este momento aun están tras las rejas Yaremis Flores, Antonio Rodiles y un grupo indeterminado de activistas de la sociedad civil.

Se teme que algunos puedan ser procesados y condenados.

El país que grita y el país que espera

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Está por comenzar la campaña nacional del beisbol en Cuba. Otra vez los graderíos de toda la nación escucharán los gritos desenfadados de aquellos que apuestan por sus selecciones locales y la isla tendrá noticias del fervor contenido de sus hijos. Los piqueteros más conocidos en los pueblos del interior organizarán viajes a las capitales provinciales alquilando camiones para ver los partidos de ida y vuelta> no importa regresar en la alta noche, para ellos el valor de ese sacrificio es tá en ver a los prospectos locales luciendo las camisas de la región y gritar bien alto las consignas de su equipo, los improperios permitidos, las obscenidades propias de un espíritu contenido en la rabia y la frustración. Muchas veces me he preguntado por el día en que ese vocerío indetenible tome el cauce de la desobediencia civil, de la inconformidad que late puertas adentro, con los fogones apagados, las esperanzas chamuscadas y los sueños rotos. Cuando se grita a todo pulmón por escuadras como Industriales, Santiago o Matanzas, algo se acomoda en la conciencia para el grito de mañana.

A un defensor del ensayo socialista cubano se le ocurrió decir un día que la peña beisbolera del Parque Central era uno de los foros democráticos más importantes del país. Claro, lo dijo en el libelo El caimán barbudo, órgano cultural por mucho tiempo de la Unión de Jóvenes Comunistas. Años después el siempre inconforme Orlando Zapata Tamayo decidió hacer su Peña de Derechos Humanos en el Parque Central de La Habana, antecedente que le valió para una de sus abusivas condenas cargaba un expediente sobre los cincuenta años cuando murió en la huelga). El ‘espacio democrático’ de los parques beisboleros de Cuba están amordazados de antemano por leyes tan absurdas como el Desacato a la figura del Comandante en Jefe, Desorden Público y la aberrante Ley de Peligrosidad Social Pre-Delictiva, todas, tenazas de la disconformidad ciudadana, esa que tendrá que soltar amarras tarde o temprano.