Archivo por meses: enero 2013

Jueves de Partagás

Este fin de semana hay elecciones y, como las elecciones son demasiado aburridas en Cuba: antes de que se deposite el primer voto ya se sabe quienes serán elegidos, me voy con la nostalgia.

Jueves de Partagás, un programa musical variado de la década de los años cincuenta, se transmitía ese día de la semana por CMQ Televisión, Canal 6, a las nueve de la noche y duraba una hora. La figura principal era un artista de renombre internacional, que constituía el plato fuerte, complementado por diferentes números musicales con otros artistas y dos espacios fijos: una coreografía del ballet de Juliette and Sandor, dos argentinos radicados en Cuba, y un sketch con las actuaciones de Violeta Vergara (la hija de Rita Montaner) en el papel de Pelusa, un muchacho vendedor de periódicos filósofo callejero- y su contrapartida, el actor Alejandro Lugo, quien había hecho ya de contrapartida de Rita Montaner en un programa satírico-costumbrista denominado Mejor que me calle, también en CMQ. Además, como era lógico, formaban parte de él, los comerciales del patrocinador: la firma cigarrera fabricante del cigarrillo.

Todo el programa, como era habitual en la televisión de esos años, se realizaba en vivo, utilizando dos o tres de los estudios del edificio Radiocentro, en la Calle M entre 23 y 2l en El Vedado. El productor general del espacio era Joaquín M. Condal. A nosotros, en la Agencia de Publicidad Mercados, Surveys y Publicidad S. A. nos correspondían los comerciales: el del comienzo y final, por lo regular filmados previamente, y el central que era el principal, en vivo. Visualmente era diferente cada semana, aunque el mensaje textual solía repetirse, en correspondencia con la campaña publicitaria en curso. En él participaban, como locutor exclusivo, el actor Enrique Santiesteban, y como modelo, también exclusiva, Gladys Ziskay, una hermosa trigueña achinada.

Gladys en 1958

Por lo general, los anuncios de las firmas cigarreras y cerveceras, hacían hincapié en lo sensual, rozando ligeramente lo erótico, lo único permisible en esos años. La línea para no excederse era muy tenue, y siempre caminábamos sobre el filo de la navaja, sujetos a una suspensión impuesta por el inquisidor Tarajano, presidente de una denominada Comisión de Moral y Ética quien, según sus criterios, determinaba su moralidad o no. Luchábamos con lo profundo del escote de la camiseta de la modelo o el largo y lo ajustado de sus shorts. También con la intención de sus gestos y hasta con la mirada de sus ojos o la colocación de sus labios. La preocupación era mantener una imagen sensual, sin violar los parámetros establecidos por la dichosa Comisión. Habitualmente nos librábamos de ella, pero algunas veces fuimos sancionados con suspensiones en uno, dos o tres programas, lo cual obligaba a resolver la situación sólo con el locutor e imágenes fijas o filmadas.

El programa completo se ensayaba en horas de la mañana, algunas veces hasta después del mediodía, y se transmitía por la noche. Terminado uno, ya estábamos pensando qué hacer para el siguiente, todo esto dentro de la vorágine que significaba tener comerciales en programas diferentes: en otro musical los miércoles, en una telenovela tres veces a la semana, en las transmisiones del béisbol los sábados y domingos, en los juveniles en las tardes y en el Show al mediodía de lunes a viernes, más en un didáctico el domingo en la noche. El Departamento de Radio, Cine y Televisión de la Agencia, responsable de estas actividades, lo constituíamos cinco miembros, quienes nos distribuíamos las responsabilidades: Sergio, Ramiro, Juan José, Rita y yo. Sergio, el de mayor edad, director artístico, atendía principalmente la telenovela en su especialidad. Ramiro, un todo terreno, producía dos programas y la mayoría de los comerciales de los restantes. Juan José producía un programa en el Canal 4, y atendía todo lo referente a filmaciones cinematográficas. Rita, cubano-francesa, era una utility y participaba prácticamente en todo. Yo trabajaba directamente con Ramiro en la producción de los comerciales y, posteriormente, tuve a mi cargo la producción de dos programas y de los comerciales del béisbol, además de la participación en los restantes.

Para la realización de nuestro trabajo, coordinábamos y realizábamos actividades conjuntas con otros diferentes productores de nuestros programas: Tito Borbolla y Jorge Fraga en la telenovela, Roberto Miranda en el béisbol, Joaquín M. Condal en el musical, etcétera Además, con el escritor Marcos A. Behmaras guionista de la telenovela Mamá-, y con los locutores Enrique Santiesteban, Eusebio Valls, Maria Antonia Fariñas, Taty Martell, Carmen Ibarra y otros.

Estos años de la Agencia de Publicidad, que creció desde el departamento de 21 entre L y M, junto al restaurante La Roca, pasando por los dos apartamentos aledaños de Paseo y 13 hasta llegar al edificio de L y 25, constituyen momentos inolvidables.

EL PITCHER JOSÉ ARIEL CONTRERAS ACLAMADO EN EL PARQUE DEL CENTRO DE PINAR DEL RÍO.

Contreras es aclamado por su pueblo en el centro de Pinar del Rio. En la foto de izq.a der. en el centro: Lorenzo Martinez, Contreras, Lazo y Javier Valdes Lazo

Por Dagoberto Valdés

El famoso pitcher pinareño José Ariel Contreras ha regresado a Cuba luego de casi diez años de que “se quedara” como dicen algunos cubanos. Ha venido a Cuba por razones familiares. Su sra. madre estaba ingresada en el hospital habanero Salvador Allende. No obstante, la fanaticada pinareña no lo ha olvidado, ni ha rechazado a su héroe de siempre: El Titán del Box.

Desde que se supo su entrada a Cuba, muchos en Pinar colmaron el estadio Capitán San Luis esperando que fuera a un juego de Pinar. No pudo ser. Otros se paraban en la calle Martí, la principal de Pinar, para descubrir un auto de turismo o de otro pelotero en el que viniera Contreras. Todos cargaron sus celulares, metieron sus cámaras en el bolsillo y las fueron cambiando de short o pantalón. Cada cual llamaba a Lazo, su gran amigo, para ver por dónde venía, dónde se le podía encontrar, “solo para una foto”, decían todos, tratando de respetar al máximo posible el propósito de esta visita.

El 30 de enero de 2013, en horas de la mañana, por fin Contreras y Lazo se bajaron de un auto blanco en el mismo centro de la ciudad de Pinar del Río, donde comúnmente se reúne una peña de baseball. Allí en el llamado Parque del Bosque o Roberto Amarán. Inmediatamente se corrió la noticia, a través de celulares, de boca en boca y de teléfonos públicos donde se hicieron interminables colas. Se detenían los autos y paraban los ómnibus. En poco tiempo era una multitud espontánea, respetuosa, entusiasmada, todos con un mar de móviles y cámaras digitales. Es la nueva era. La revista Convivencia estuvo presente desde el inicio a través de Javier Valdés Delgado. Twitteamos y enviamos sms a nuestros hermanos twitteros. Yoani subió imágenes. Es la inmediatez, la eficacia y la indetenible prensa ciudadana.

Una vez que Contreras se marchó, mientras la multitud lo aclamaba como su héroe deportivo, comencé a sacar las moralejas:

-somos un solo pueblo, nada puede romper ese sentido de pertenencia a una misma e indivisible nación cubana, ni aquí ni allá.

-el deporte está más allá de toda política e ideología. Cuando estas lo manipulan, el deporte se empobrece. Cuando se le libera de estas ataduras, se progresa, como le ha ocurrido a Contreras.

- el lenguaje excluyente y las descalificaciones de unos cubanos contra otros divide a la nación, la gente de pueblo no reconoce ni ese lenguaje ni esas descalificaciones. Todos quieren salir en la foto.

Bienvenido el gran pitcher Contreras y todos los demás compatriotas de la diáspora: deportistas, maestros, artistas, médicos, obreros, periodistas y cuanto cubano o cubana optaron por vivir honestamente en otro país, pensar de forma diversa o regresar cuando más lo necesitaron y, entonces, no pudieron. Quedó atrás una de esas oscuras fallas de nuestra historia. Persisten rezagos y complejos, miedos y reticencias, porque la mente es más lenta que los hechos.

Este encuentro en el parque del centro de Pinar del Río es adelanto y señal elocuente de lo que ocurrirá cuando la única nación cubana se una, y esa otra parte regrese de la Diáspora y sea recibida, acogida y festejada como lo ha sido nuestro entrañable José Ariel Contreras. Su historia adelanta la de Cuba.

Dagoberto Valdes

dagoberto@convivenciacuba.es

EL REGRESO DEL TITÁN.

De izquierda a derecha: Ezequiel Morales y Contreras en Pinar del Rio

Por: Ezequiel Morales

Una agradable noticia recibió el pueblo de Cuba con la llegada del estelar lanzador José Ariel Contreras Camejo, quien desde marzo de 2003 decidió jugar en las Grandes Ligas de los Estados Unidos dejando toda su familia detrás y el equipo que lo vio nacer, Pinar del Río.

Todos en la calle hierven de felicidad tras el retorno del Titán como así lo nombrara el ex presidente cubano Fidel Castro en su debut en la selección nacional. Contreras, quien participó en diez series nacionales con el equipo pinareño, obtuvo 117 victorias con solo 50 derrotas para un excelente promedio de ganados y perdidos de 701 siendo el tercero en ese renglón en la historia de los clásicos nacionales. Consiguió dos títulos nacionales para su carrera con Pinar del Río; 1996-97, 1997-98. En la temporada correspondiente 2001-2002, fue el líder en carreras limpias con 1,76. En el año 1997, se llevó el liderato de juegos ganados con 14, y ese mismo año quedó como el máximo ponchador con 135 abanicados.

Su debut en las grandes ligas fue con los Yanquees de New York que, dirigidos por Joe Torres, encaminaba su grandeza como lo que siempre ha sido. Pero su estrellato lo alcanzó cuando, vistiendo la chaqueta de los White Sox, ganaba su primer anillo de oro en el año 2007 junto a uno de los grandes lanzadores cubanos que ha pasado por la Major Baseball Leage, Orlando el Duque Hernández, conocido también como el talismán del box.

He podido constatar la humildad presente en Contreras, su deseo enorme de estar entre los cubanos, no hay un lugar por donde ha pasado, que él no se detenga a conversar con la afición que aún lo quiere, pues muestras de ello ha recibido muchas desde su llegada. Ojalá podamos recibir otras gratas visitas de aquellos cubanos que, a pesar de la distancia, no dejan de llevar en sus corazones a esta isla criolla con todo un pueblo que les quiere de grande.

Ezequiel Morales Montesino

(Pinar del Río, 1976)

RUMORES DEL CLÁSICO MUNDIAL


Sergio Girat , la habana 31 de enero 2013
Aprovecho la ocasión para felicitar a mis lectores en este año 2013 y me disculpo por la demora en la actualización en mi blog. La razón es más que obvia, ha sido la falta de conectividad que padecemos todos los cubanos.
Pero bien, estamos aquí dándole gracias a Dios y quiero compartir algunos de los temas deportivos más candentes o polémicos del  momento.
Recientemente se dio a conocer la selección nacional que participará en el venidero Clásico Mundial de Beisbol. Sobre este hecho, rápidamente las calles capitalinas se convirtieron en un hervidero de comentarios
Lo más llamativo, según los entendidos aficionados cubanos fueron las desacertadas declaraciones del director del equipo Cuba, Víctor Mesas, en su análisis sobre la actual forma deportiva del reconocido pelotero Alaxei Bell.
Los entendidos de distintas peñas deportivas de la capital consideran que es contraproducente que se incluya un pelotero lesionado y se dejen fuera a otros que realmente están en óptimas condiciones para representar a nuestro país.
Sin embargo. ¿Cómo es posible hacer declaraciones a las cámaras de televisión sobre la salud de un pelotero e incluirlo en el roster del equipo Cuba?  ¿Las estadísticas de Bell en la actual serie nacional no avalan su calidad como jugador? Todos sabemos que si, sin dejar de mencionar que en los recientes topes por tierras asiáticas Bell fue uno de los peloteros que mas rindió. Es lógico pues, que muchos fanáticos no asimilaran las incomprensibles declaraciones de Víctor Mesa, quien mostró una evidente simpatía por los jardineros del equipo matancero que dirige actualmente. También fue bien agresivo con el receptor Ariel Pestano de quien alegó que se encontraba “enfermo” sin explicar cuál era la enfermedad.
Particularmente comparto la opinión de muchos fanáticos en cuanto a que Alaxei Bell debe estar sin  discusión alguna en este equipo. Es más, se pone en tela juicio la supuesta preocupación de Víctor con el problema del brazo del santiaguero. Pues en tal caso debería haber sacado a luz que ni Frederich Cepeda ni Alfredo Despaigne, poseen poderío a la hora de tirar desde los jardines. Y ambos distan mucho de la calidad como fildeadores que posee Alaxei Bell.
Lo cierto es que una vez más la formación de la selección nacional de beisbol trae muchas interrogantes. En tal sentido las insatisfacciones se suscitan por cualquier esquina, lo que muestra que nuestro beisbol necesita de verdaderos cambios, no de mascaradas donde el precepto del control estatal siga erosionando el tan gustado deporte en nuestro país.
Le deseamos suerte a los beisbolistas cubanos en este clásico. La necesitaran. 
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De Sagunto a Zaragoza. Por Miguel Iturria Savón.

Si en cada sueño el soñador es autor de la fábula que vive mientras duerme, en cada viaje el viajero  interactúa con sus propias emociones, el paisaje, algunos pasajeros y con ciudades que evocan hechos y personajes del pasado que enriquecen su memoria y el placer de trasladarse. En mi caso, viajar por España, tierra de mi padre, abuelos, hermanos y esposa; es, mas que una forma de hacer turismo provincial, es adentrarme en un anfiteatro de ensueños con la geografía como auditorio, el tren o el bus a modo de escenografía y quienes viajan o transitan como autores.

El nombre de Sagunto nos remite a la audacia de Aníbal, aquel general cartaginés que convirtió a la antigua Iberia en base de operaciones para dominar el Mediterráneo y partió de Sagunto a ocupar a Roma, cuyos habitantes persiguieron a los cartagineses y se asentaron en la península ibérica. Convertida en provincia de Roma al igual que la cercana Tarragona, Sagunto fue más importante que Valencia, actual capital provincial y autonómica a la que se supedita. Además del enorme castillo romano por donde pasa el tren, otros monumentos recuerdan hechos y leyendas que inscriben a la ciudad portuaria de Sagunto en la historia de España, entre estos el levantamiento militar del general Arsenio Martínez Campos, considerado el “Restaurador de la monarquía en España” y el “Pacificador de Cuba”, en 1875 y 1878, respectivamente.

Como de Sagunto a Zaragoza hay casi 300 km, el viajero atraviesa poblados que parecen postales y observa ensimismado naranjales, viñedos, olivos, pinos, chopos, árboles desojados de aspecto fantasmagórico, molinos eólicos en las montañas y túneles que enlazan sembrados, caseríos y silos industriales que preceden a ciudades con paradas. Segorbe, Jérica, Barracas, Sarrión, la célebre Teruel -mozárabe y modernista capital del jamón-, Monreal del Campo, Caminreal, Calamocha, Cariñena y otras que entretejen un mapa en movimiento adornado a veces por la nieve.

Zaragoza, la quinta ciudad de España tras Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, impresiona al recién llegado por su gigantesca y moderna estación ferroviaria y de autobuses. Al salir nos espera el encuentro mágico con la rivera del Ebro, fertilizado en enero por la abundancia de lluvia que amenaza con desbordar los puentes. El valle del Ebro influyó con su paisaje desértico y sus vientos fríos en el trazado urbano del antiguo reino de Aragón, escenario natural de pobladores iberos, celtas, romanos, godos y árabes. En torno a la actual Zaragoza -centro urbano y administrativo de la comunidad autonómica de Aragón- giran decenas de pueblos de dos capitales provinciales más -Teruel y Huesca-. A vuelo de pájaro están Navarra y Francia por los Pirineos y ciudades de Castilla la Mancha, Cataluña y Castellón.

Al recorrer Zaragoza alucinamos con la belleza de la Plaza y la basílica del Pilar, la catedral de la Seo-, el puente de piedra romano, el puente de hierro del siglo XIX, la Aljafería -palacio árabe de la alegría, convertido en centro de la Inquisición después y en sede de las Cortes de Aragón-, además de la Plaza de toros, la Imprenta Blasco y estatuas de personajes trascendentes como el General Parafox, la heroína Agustina de Aragón, el pintor Goya, el escritor Baltasar Gracián, el doctor Ramón y Cajal, el cineasta Luis Buñuel y el patriota e intelectual cubano José Martí, quien vivió y estudió en la ciudad de Zaragoza.

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Najasa vota contra sí misma

Mis viajes a Najasa –al sureste de Camagüey- están marcados por las primeras impresiones al llegar. La primera vez, me asombraron las lomas con farallones que escoltan la carretera desde Cuatro Caminos –la soleada capital- hasta Manolín, como si el camión se hubiese salido de Camagüey para ir a dar a los montes de Oriente o de Pinar del Río; otra, las fincas de mucho verde y pocas vacas. Guardo otras primeras imágenes: la tan repetida de ese maltratado y muy recto camino que lleva a cierta finca querida; la vista del ancho río Najasa que cruza y nombra al municipio; y la casa de Artola, de madera, que antes fue comandancia de guerrilleros y hoy es más útil –es un museo. Pero la primera impresión de este último viaje ha sido distinta: más irritante y risible.
Entré a la cafetería de la terminal. Vendían bocaditos con diversos riesgos: mortadella, morcilla, croqueta; algún refresco y, obviamente, cigarro, tabaco y ron. Pero esta vez había otro producto: un cartón rectangular, grande, con cuatro papeles pegados, cada uno con la foto y la biografía de uno de los candidatos del municipio a las asambleas Provincial y Nacional, para las elecciones del 3 de febrero. La más llamativa era la de una señora, probablemente buena persona, que es candidata al Parlamento aunque en Najasa pregunté y no la conocen, ni la han visto a las 9 de la mañana en la carretera de Cubanacán por falta de transporte para llegar a su trabajo, ni levantada de madrugada junto a un campesino para saber en qué condiciones él ordeña la vaca que sin embargo tiene prohibido comerse. Su elección es segura, aunque puede que yo haya sido el único lector de su biografía. Esta candidata por Najasa nació y estudió en escuelas militares de La Habana, fue fiscal militar y dirige la asesoría jurídica del Consejo de Ministros, y lo único que me hace mencionarla en este blog es mostrar la evidencia de cómo quienes son ubicados en donde se debiera decidir el presente y futuro de los cubanos, son precisamente los menos adecuados para defenderlos.
Los otros candidatos del atribulado municipio son cuadros del Partido Comunista, de esos de los que están llenas las faldas del Olimpo; se sabe que no cambiarán en nada la vida de sus electores. Estoy seguro que serán mejores personas de lo que pintan sus secos currículums, pero ¿son los que necesita la gente de Najasa?
Porque ninguna de las biografías me dice cuál de esos candidatos tendrá deseo y valor para pedir la palabra en la Asamblea y clamar contra los ineficientes monopolios estatales –ECIL, Acopio y Combinado Cárnico a la cabeza- que absorben la leche, las siembras y la carne producidas por los campesinos.
O quién de ellos va a decirle al comandante Guillermo García Frías, director de la endeudadísima Empresa Nacional de Flora y Fauna, que pida permiso y pague de su bolsillo cada noche con aire acondicionado y piscina –unos 40 CUC para los demás cubanos- en sus visitas al Área mal-Protegida de La Belén, cada cerdo estatal –o sea, del pueblo- que ordena asar por gusto -cuando montones de niños de los alrededores fueron a la escuela esa mañana con el estómago medio vacío- y cada litro de gasolina quemado en las excursiones de sus familiares. ¿Dónde anuncia la promoción de esos candidatos cuál tendrá interés en explicarles a los miles de campesinos que en el 2013 aún lo ignoran, qué significa Internet y cómo les puede cambiar la vida, y luego va a recoger sus firmas y a tirarlas en la mesa de quien no deja llegar la red de redes hasta ellos?
En fin, ¿cómo sé si alguno de esos candidatos prefiere serle fiel a la gente que representa antes que a sus líderes políticos? No me lo dicen sus biografías, ni sus rostros. Y me pasa lo mismo con todos los del país, que han desfilado por el televisor últimamente.
Pienso en todo esto sentado en la parada rumbo al monte, donde llevamos casi tres horas sin transporte una muchacha embarazada, un jovencito de secundaria, una anciana con dos niños, un hombre ebrio y otro que se desesperó y se fue a tomar cerveza o ron –eso no falta. Como nosotros, como Najasa, este 3 de febrero Cuba aún espera, y vota contra sí misma.
Pero cada vez con menos paciencia.

carreteras destruidas y campesinos esperando hasta las 10 am por la recogida de la leche
ro carrasco
todava quedan vacas y atardeceres

Esperando la carroza…

IMG_0530Por: Jeovany Jimenez Vega.

La última vez que estuve en el mercado agropecuario, hace un par de días, encontré una variedad de ofertas que no recordaba desde mi niñez. Fue a mediados de la década de los 80´ que este mercado –al menos en Artemisa, donde vivo– tuvo su época de “esplendor”. Pero a los estrategas económicos les perturbó la prosperidad de los productores más emprendedores y consecuentes y aquello se acabó sin más ni más, de modo que lo que apenas unos años antes garantizaba en buena medida la demanda poblacional ya era, comenzada la siguiente década, historia pasada. Durante los años que le siguieron a aquel breve período, el sector campesino se ha visto, durante la mayor parte del tiempo, impedido de expandir su producción debido a leyes, ya bien limitantes a su productividad, ya bien amenazantes al fruto de su esfuerzo –hasta hoy siguen vigentes leyes que dan a la Fiscalía la potestad de confiscar, sin mucho miramiento, todo cuanto estime de un productor que florezca demasiado– y es obvio el efecto que esto ha tenido sobre el ánimo de aquellos que amanecen al pie del surco.

Diversos intentos de solución fueron emprendidos por el Estado –Plan Alimentario de los 90´ incluido– entre los que se destacaron las endebles Cooperativas de Créditos y Servicios –incluyendo su variante “fortalecida”– que nunca lograron garantizar un suministro constante y estable a la población, pues como norma fueron irrentables e inoperantes, dando lugar la mayoría de las veces a pérdidas económicas netas. Junto a la mala gestión de estas entidades a lo largo de todo el país, coexistió otro enorme obstáculo a la llegada de la producción hasta la mesa del cubano: la probada ineficacia y la irresponsabilidad de la empresa estatal de acopio. El Estado cubano monopolizó la actividad de acopio en una empresa única, y en su lucha contra los intermediarios eliminó toda la cadena de transporte de lo cosechado dejando esta actividad casi exclusivamente en manos de una entidad que, argumentando falta de combustible, de neumáticos, de cajas o de cualquier insumo, ha dejado pudrirse en el campo, año tras año, miles y miles de toneladas de alimento. Inexorablemente esto tuvo profundas consecuencias: los mercados continuaron desabastecidos y los precios por el techo, la producción fue desestimulada y el plato esperó ansioso por la comida que nunca llegó.

No se trata ahora de emprenderla nuevamente contra el intermediario que transporta la mercancía desde el campo –pues esa es sólo una actividad más, que no pueden asumir todos los productores precisamente por lo absorbente de su actividad. Para combatir la especulación se deben crear mecanismos que regulen, dinámicamente y con realismo, las políticas de precios. Pero antes que eso el Estado cubano tiene una grave cuenta pendiente con su pueblo: primero que todo debe predicar con el ejemplo y ajustar su política de precios irracional y hostil, perpetuada en el comercio minorista y que nos vacía el bolsillo a los dos días del cobro. ¡He aquí un excelente primer paso a dar para intentar normalizarlo todo! Solo en la medida que dejen de ser escandalosos los precios impuestos por el Estado irá teniendo el guajiro un incentivo para bajar los precios, tan escandalosos como aquellos, en la tarima de la feria.

Pero al parecer la política de Raúl Castro, un tanto más pragmática, ha brindado ya algunos frutos en cuanto a la oferta de alimentos, aunque no haya sucedido esto con toda la premura necesaria. Como no soy una voz autorizada, cabría escuchar el criterio de los productores al respecto pero, juzgando a primera vista, las circunstancias hoy parecen diferentes, aunque la situación no es homogénea a lo largo de todo el país y no todos los municipios tienen el “privilegio” de Artemisa –me lo confirma la gran afluencia de asiduos desde municipios colindantes a la feria de mi pueblo. Incluso, en la medida que nos alejamos de la capital, cuanto más se avanza hacia el oriente, más ostensible se hace el deterioro de nivel de vida y más merma la oferta agropecuaria.

Creo que aquí todo es, sobre todo, una cuestión de enfoque; el camino para satisfacer nuestras demandas pudiera ser mucho más corto de lo que se supone y el ejemplo de China lo demuestra: desde que Deng Xiao Ping determinó que más importante que el color del gato era que cazara ratones, pasaron muy pocos años para que se palparan resultados en la producción de alimentos. Así mismo Viet Nam –para confrontar esquemas de producción “análogos” al nuestro– aumentó sustancialmente su producción cuando abrió las puertas a la pequeña empresa familiar. ¡Ah! pero sucede en esos casos algo medularmente diferente al nuestro: un productor vietnamita puede salir al extranjero cuando necesita comprar sus propios insumos y un empresario chino puede, sin que nadie se escandalice por eso, amasar una fortuna personal si lo hace según medios legales y es que de eso se trata: sería mucho mejor que el Estado cubano, en lugar de intentar abastecer a todos nuestros productores –algo que hasta ahora no logra– les autorice a importar directamente cuanto necesiten cuando tengan los medios para hacerlo; sería mucho mejor aceptar que “…allegarse una fortuna es un deber, siempre que sea por medios lícitos…” –palabras de José Julián Martí, no mías– y siendo consecuentes con este pensamiento se reconforme nuestro cuerpo de leyes para que nadie más vea evaporarse, de la noche a la mañana, todo el fruto que cultivó durante años con el brío de sus manos.

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Delegados, Diputados, votantes

mafalda_eleccionesLos partidarios del proceso electoral cubano a menudo mencionan los millones de dólares de la campaña electoral de Estados Unidos como la justificación para no permitir cualquier tipo de campaña o recaudación de fondos. Pero eso tampoco es cierto. La televisión, la radio y la prensa escrita, todos los días hablan de “los candidatos de la Patria”, de cómo votar en sendas boletas diferenciadas por el color; la foto de los susodichos con una síntesis de su trayectoria de vida –sobre todo de vida política– está visible en los principales establecimientos de cada zona de la ciudad. Los futuros diputados viajan a la zona que representarán –señal inequívoca de que no viven en ella–, visitan centros laborales, científicos, educacionales y culturales, y si el lugareño tiene suerte, los verá por primera y única vez. Todo el aparato centralizado de propaganda en función de la campaña electoral cuesta dinero, yo diría que cuesta mucho dinero, dinero que sale de los contribuyentes, esa masa amorfa llamada nuestro pueblo trabajador al que no se dan detalles de cómo se utiliza su contribución.

Se establecen los colegios especiales, los ubicados en las terminales de transporte, por ejemplo. ¿Acaso se vota allí por los candidatos que me representarán? No, se vota por los de la zona donde esté enclavado el colegio. Nada más demagógico, aunque tenga una función sicológica subsidiaria, ¿o será al revés?

En el afán de establecer un sistema electoral opuesto al burgués, los candidatos no proponen un programa. Prometen ser tremendamente leales a la Revolución, pero casi siempre resultan tremendamente ineptos para la gestión por la que serán votados. Las elecciones se han convertido en una pantomima a la que los ciudadanos concurren sin valorar el acto, con esa mezcla de miedo e indolencia convertida en filosofía popular de que “esto no hay quien lo arregle, pero tampoco quien lo tumbe”.

En otras oportunidades me he referido a que no se elige, sino que se aprueba, a la misteriosa comisión de candidatura, a la candidatura cerrada, a ese porciento de inclusión de mujeres, jóvenes, negros, y más recientemente religiosos y homosexuales, para dar una idea de diversidad, artificial e irrespetuosa con las minorías que son las primeras que no se sienten representadas.

Nos han querido hacer creer que no existe el político pagado, que nuestros legisladores no reciben salario por su trabajo cívico, pero todo el que se convierte en “cuadro profesional” no vive del aire: no solo conserva su salario anterior, sino que accede a la dieta de viaje, al carro y su cuota de gasolina, a las vacaciones en moneda nacional y otros detalles que en Cuba son prebendas y permiten dar un salto en el nivel de vida.

Reunirse dos veces al año y pretender en tres días resolver los problemas de este país que acumula problemas de una legislatura en otra, es imposible. Por muy burgués que parezca, el funcionario profesional tiene que ser eficaz porque si no cumple con las exigencias de sus votantes, puede ser destituido y hasta procesado.

La ineficiencia del Poder Popular, a veintisiete años de existencia, impone su revisión o desactivación.