Archivo del Autor: Ancla insular

Moustaki, el trovador sin fronteras. / Miguel Iturria Savón.

Moustaki en 2007.

Quienes salen de Cuba transitan del encierro al rescate de esa “infancia no vivida” y la “nueva adolescencia”, seguidas por una “juventud” de andanzas y hallazgos azarosos, como le ha sucedido a millares de extranjeros asentados en ciudades de Europa o América. En mi caso, los “por qué” atraviesan la magia del comercio, las maravillosas playas del Mediterráneo, la diversidad lingüística y geográfica y los enroques históricos y festivos de esta España tragicómica que me acoge en tiempos de crisis.

Pienso en estas cosas mientras escucho en Spotify la voz cálida, intimista y amorosa del gran Georges Moustaki, quien murió el 23 de mayo en Niza a los 79 años y es evocado ahora por personalidades del arte y las letras de Francia, España, Grecia y ciudades de Europa y América, donde millones de soñadores se identificaron con las canciones de este trovador nacido en Alejandría (Egipto) y multiplicado en París tras una década de vida bohemia, viajes, amores y amigos que interpretaron sus primeras canciones, como la mítica Edith Piaf, Serge Regianne y Georges Brassens, cuyo nombre adoptó –se llamaba Giuseppe-.

Al escuchar las conmovedoras canciones y leer varias reseñas sobre la vida y la obra del inmigrante hebreo de familia griega, recuerdo que su nombre es apenas una referencia en Cuba; solo una vez disfruté en casa de un amigo marinero la “aparente sencillez compositiva” y el lenguaje intimista de hondura literaria y coloquial de este trovador fascinado por París y marcado por el Mediterráneo, como Joan M. Serrat o Joaquín Sabina, cuyos discos circularon en la mayor del Caribe.

Considerado como un “canon de elegancia natural” que “gustaba y le gustaba gustar”, Moustaki “proclamó el derecho a la pereza” pero trabajó muchísimo pues, además de sus célebres canciones y conciertos, publicó cuentos, novelas y memorias. Es apreciado como uno de los intérpretes más prolíficos y sensibles de la segunda mitad del siglo XX. Estuvo vinculado a la fallida revolución juvenil de mayo de 1968 en París y a la izquierda anticapitalista, pero en sus composiciones apenas introduce sus postulados ideológicos, salvo en La marcha de Sacco y Vanzetti.

Su voz, su guitarra, sus letras y la extensa formación musical abierta a las influencias están en mejor armonía con el tipo meditabundo de imagen paternal –con barba y melena-, que con el “intelectual comprometido” que votaba a veces por la extrema izquierda u organiza en 1977 un concierto contra la dictadura militar argentina.

Más que un producto del mercado discográfico, Moustaki simboliza el sentido libertario de la trova moderna. En Le facteur (El cartero) asocia la muerte de un joven cartero con la pérdida del amor: “…el amor no puede viajar mas / ha perdido su mensajero”. El amor gravita a su vez en las estrofas finales de Le meteque (El extranjero), que devino en su himno global y es una pieza autobiográfica, desgarradora y referencial que expresa su alergia a las fronteras: “Con mi cara de extranjero / de judío errante, de pastor griego / y mis cabellos a los cuatro vientos /…/ Con mis manos de ladrón / de músico y merodeador / que han pillado en muchos jardines /…/ Yo vendré, mi dulce cautiva…

Sugestiva y mítica resulta Ma liberté (Mi libertad), poema musical de hondura filosófica que retrata al cantor y sus encrucijadas amatorias: “Mi libertad / ante tus deseos / mi alma estaba sumisa/…/ Mi libertad / tu sabes desarmar / todos mis hábitos /…/ tu que me has hecho amar / incluso la soledad…

No sigo, sugiero buscar sus canciones en aquellos discos de pasta de las décadas del 60 y 70, en los últimos conciertos ofrecidos en Francia o España o en Internet -programa Spotify-. Propongo escuchar Ma solitude (Mi soledad), Tango de mañana, La marcha de Sacco y Vanzetti y las versiones hechas por Moustaki de piezas antológicas de Chico Buarque.

Georges Moustaki en concierto

 

 

 

 

 

 

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Tres recuerdos de Ángel Santiesteban. / Miguel Iturria Savón.

Angel Santiesteban

El 2 de septiembre del 2011 publiqué en Cubanet el artículo SOS por Ángel Santiesteban, entonces acosado por la policía política del gobierno cubano a pesar de ser un escritor multipremiado por las propias instituciones del régimen. A fines del 2012 Ángel fue condenado a cinco años de prisión tras un juicio amañado en el que utilizaron a su ex esposa como punta de lanza contra él. No me referiré a los detalles del caso pues aun circulan en diversos escritos y en el blog de Santiesteban, sino a mis impresiones personales sobre este artista de la palabra.

Antes de conocer personalmente al autor de Sueños de un día de verano, Los hijos que nadie quiso, Dichosos los que lloran y Sur: latitud 13, leí sus libros y escuché varias anécdotas que reflejan su temperamento y satirizan la situación política de Cuba. Es difícil olvidar a algunos personajes de sus relatos sobre la cárcel y la intervención cubana en las guerras de África. Tal vez el diseño magistral de esos seres alienados que galopan en las páginas de sus obras sean la verdadera causa del humillante proceso judicial que intenta anular su rebeldía y la voz de este hombre audaz y sin máscaras.

Como mi hijo fue el abogado de Ángel Santiesteban tuve el privilegio de recibirlo en mi casa de La Habana y charlar con él frente a un vaso de agua -Ángel no toma ron ni café-. Hablábamos de literatura y de su experiencia familiar. Solo en una ocasión, al preguntarle por uno de sus personajes, me reveló la huella traumática de su breve estancia en una prisión antes de cumplir los 20 años de edad, tras ser detenido en la costa norte mientras despedía a un pariente que intentó irse de la isla en una balsa.

Coincidí varias veces con Santiesteban en la casa de la bloger Yoani Sánchez y en las tertulias culturales organizadas en la residencia del físico Antonio Rodiles, líder del programa Estado de Sats. Recuerdo que Ángel apenas intervenía en los debates y se sentaba casi siempre al final del salón, ajeno a poses y protagonismo pero cordial con cualquiera que se acercara a él. Al final se iba en su auto con 4 o 5 personas a quienes llevaba o acercaba a sus domicilios.

La última vez que coincidimos fue frente a la estación de Policía de Infanta y Manglar, al lado del edificio “Fama y Aplausos”, donde medio centenar de opositores exigían la liberación de Antonio Rodiles, detenido tras el sepelio de Oswaldo Payá Sardiñas, muerto en un accidente sospechoso. Allí conversamos mientras Wilfredo Vallín y Reinaldo Escobar intentaban negociar con el Jefe de la Estación, rodeada también por una pandilla de delincuentes que esperaban órdenes de los oficiales de la Seguridad para patear y arrastrar a los opositores.

La farsa judicial contra Ángel Santiesteban me recuerda al célebre narrador Reinaldo Arenas y a los poetas Heberto Padilla -encarcelado en 1971- y Raúl Rivero -condenado en el 2003, víctimas de una dictadura que sanciona la libertad de expresión y promueve el quietismo y el silencio cómplice de los intelectuales.

 

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Dalí en el Reina Sofía. / Miguel Iturria Savón.

 

Dalí, El gran masturbador.

Con el comienzo de la primavera el nombre y la obra pictórica de Salvador Dalí vuelve a resonar en España, pues el Museo Reina Sofía -situado en Madrid- ha montado una retrospectiva de 200 de sus lienzos y dibujos, visitados en menos de un mes por más de 50 mil personas y reseñada por decenas de expertos en diversos de medios comunicación de Madrid, Barcelona, París y otras ciudades.

La Muestra procede del parisino Museo de arte Pompidou y contó con la colaboración de la Fundación Dalí, una de las mas lucrativas de Europa. Del “profeta de la modernidad” se incluyen 104 piezas de la década del treinta que confirman la precoz genialidad del enigmático y provocador “Rey del surrealismo”, quien incursionó también en el cine, en especial con su compatriota Luis Buñuel, con los estudios Walt Disney y con Alfred Hitchcock.

Según los medios, el “excéntrico e inconmensurable” personaje que se construyó Dalí (Figueres, 1904-1989), es noqueado por su obra creativa. Junto a Picasso y Miró, Dalí integra la triada de lujo de las artes visuales de España y es uno de los íconos del arte universal del siglo XX.

Dalí, la primavera, 1929.

 

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Ruidos de fondo. / Miguel Iturria Savón.

Portillo de la Luz

En estos días, el nombre de Cuba ha sonado en la prensa española, pero no por las detenciones arbitrarias ni las huelgas de hambre de decenas de opositores encarcelados, sino por la declaración del actor Willy Toledo -excepcional en su rol de follador atrapado en Crimen ferpecto-, quien tras abrazar al sucesor de Hugo Chávez anunció en Caracas que en mayo se irá a vivir a Cuba, sobre cuyo régimen dijo maravillas que desataron comentarios satíricos en El País y otros medios de la Península.

Desde la mayor de las Antillas resuenan también el nombre de dos personajes que pasaron a mejor vida: Alfredo Guevara, fundador y ex presidente del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica, y el compositor César Portillo de la Luz, autor de Contigo en la distancia, Tú mi delirio, Realidad y fantasía y otras canciones que le dieron fama y dinero, además del reconocimiento de las instituciones culturales de la dictadura, con la cual se identificó sin llegar a escribirle himnos ni libelos laudatorios al estilo de A. Guevara, Cineasta en Jefe, y del trovador y ex diputado Silvio Rodríguez, ícono de la “canción comprometida”.

No comentaré la decisión del actor español en este blog, pues ya lo hicieron los cibernautas ibéricos; aunque tal vez sea una táctica publicitaria para llamar la atención y conseguir algún contrato en La Habana. Está por ver si el Ministerio del Interior le otorgará la Tarjeta de Residente en Cuba, donde hay que tener intereses y ofrecer beneficios para ser bien recibido.

Sobre el finado Alfredo Guevara, sugiero a quienes lo califican de “gran intelectual, cineasta y diplomático cubano”, que entren al blog de la narradora Zoe Valdés y lean su post del 19 de abril; ella lo retrata en cuerpo y alma pues trabajó con él en la Embajada de Cuba en la UNESCO y antes fue redactora de la revista Cine Cubano, adjunta al feudo fílmico del señor Guevara.

A César Portillo de la Luz lo conocí y traté personalmente décadas atrás, mas no viene al caso divagar sobre el asunto ni exagerar su aporte al filing y su manojo de canciones famosas, muy por debajo del extraordinario legado musical del maestro Ernesto Lecuona, quien murió exiliado en España a pesar de su deslumbrante obra pianística, orquestal, compositiva y de formación de intérpretes.

Me parece bien que sea reseñada la vida y la obra de las personalidades de la cultura cubana, pero es lamentable que la prensa de España y otros países de Europa difundan ruidos de fondo y vaguedades sobre lo cubense, mientras silencian la tragedia que sufre la isla, diezmada y agotada por la monarquía comunista que le sigue exigiendo un esfuerzo extra para sobrevivir.

Guevara condecorado

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Dos de mayo. / Miguel Iturria Savón.

Goya, fusilamiento del 2 de mayo.

En Cuba, mayo es un mes de evocación histórica y festiva por el advenimiento de la República, el 20 de mayo de 1902, y la celebración del Día internacional de los trabajadores, convertido en espectáculo de síndrome coral desde hace medio siglo. En España, el 1 de mayo es Fiesta Nacional por el Día del Trabajo y el siguiente se conmemora en Madrid el levantamiento popular de 1808 contra la ocupación francesa, cuyas tropas ya habían secuestrado a Carlos IV y a su sucesor dinástico (Fernando VII), reprimido el Motín de Aranjuez e implantado el terror en otros lugares para imponer en el trono a José Bonaparte, hermano del emperador galo.

El levantamiento en Madrid y la oleada de fusilamientos fue el preludio de la Guerra de Independencia contra las tropas extranjeras, hecho de enormes consecuencias internas y externas, pues la dramática situación de la Península fue aprovechada por los independentistas de sus colonias en América para sacudirse el yugo de la metrópoli.

Historiadores, artistas y literatos han testimoniado la odisea del pueblo español contra sus ocupantes. Al genial Francisco Goya se deben dos lienzos memorables sobre los fusilamientos del 2 y el 3 de mayo en Madrid, mientras el escritor Benito Pérez Galdós noveló los sucesos, recreados también por escultores como Antonio Sala, autor del Monumento a Daoiz y Velarde, ubicados en la Plaza del 2 de mayo, y Aniceto Marinas, creador del Monumento a los héroes del 2 de mayo, en torno al cual se evocó el primer centenario (1908) en la Puerta del Sol.

 

 

 

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Los jinetes de la corrupción. / Miguel Iturria Savón.

los_4_jinetes_del_apocalipsis

En España hay quienes opinan que los extranjeros debemos callar hasta que conozcamos cómo funciona el país, lo cual implica tiempo y aprendizaje. Otros suelen interrogarnos sobre temas candentes de la actualidad nacional y explorar cómo pensamos ante lo expuesto por un ministro o por el líder de la oposición. Como me apasiona más la cultura que la política, a veces respondo o me hago el tonto, pues intuyo que mis interlocutores parten de sus propias circunstancias y de su percepción ideológica.

La pregunta más reciente me la hicieron el viernes desde Cuba y se refiere a la corrupción en España y su comparación con el tema en la isla. Para ser breve partiré de la prensa de ambos países. En cuanto a Cuba, me viene como anillo al dedo dos artículos colgados hoy en Cubanet por Miriam Celaya -”Ser corrupto o no, he ahí el dilema”- y Marta B. Pérez Roque -”La corrupción uniformada”-. Sugiero leerlas, pues ambas coinciden en que el problema es generalizado: “…para los poderosos es una forma de enriquecerse” y para “los cubanos corrientes es una manera de supervivencia…”

Sobre España, propongo leer el texto de José I. Torreblanca, aparecido el pasado día 24 en el blog Café Steiner, acerca del Círculo Cívico de Opinión sobre la corrupción, realizado en Madrid con la participación de cuatro catedráticos universitarios que expusieron las perspectivas ética, jurídica, económica y política del problema. Al resumir el cónclave Torreblanca señaló:

“Como los cuatro jinetes del apocalipsis, los cuatro jinetes de la corrupción son: individuos inmorales, administraciones públicas tramposas, empresarios rentistas y partidos políticos opacos. De ahí que, para dejar atrás la corrupción necesitemos una mayor autoexigencia individual, un Estado eficaz, empresarios que quieran competir y partidos políticos abiertos…”

Para no hurgar en casos de uno u otro país y evitar las generalizaciones, prefiero recordar que la corrupción es un problema universal de hondas raíces históricas y culturales consustancial con la codicia y las tentaciones.

 

 

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Hitler y otros dictadores carismáticos. / Miguel Iturria Savón.

hitler

El pasado 21 de abril, como preámbulo a la celebración del Día del Libro en Madrid y otras ciudades de España, el diario El País publicó una reseña de Jacinto Antón sobre El oscuro carisma de Hitler, del historiador británico Laurence Rees, quien analiza la personalidad del gran dictador alemán y la capacidad de odio como elemento de su liderazgo popular. Adjunto los principales fragmentos del citado artículo pues me hizo pensar en F. Castro y otros “tiranos carismáticos” de América Latina que conjugan el odio con el terror y las manipulación de las masas.

“Creemos saberlo prácticamente todo de Adolfo Hitler, pero quedan secretos irreductibles de su personalidad y su liderazgo. Para el célebre historiador y documentalista británico Laurence Rees (Ayr, Escocia, 1957), ninguno como de qué manera consiguió arrastrar tras de sí, en la terrible espiral de la guerra y el genocidio, a millones de alemanes. A tratar de dilucidar eso y a explicar las claves de la fatal atracción del líder nazi, el autor de Auschwitz, El holocausto asiático, Una guerra de exterminio y A puerta cerrada, ha dedicado su nuevo libro, El oscuro carisma de Hitler (editorial Crítica). Rees destaca en los rasgos de Hitler “su ilimitada capacidad de odio”. Y advierte: “El poder del odio está infravalorado. Es más fácil unir a la gente alrededor del odio que en torno a cualquier creencia positiva”.

Como persona, señala Rees, Hitler era bastante lamentable. Un tipo psíquicamente “muy dañado”, incapaz de amistades y afectos verdaderos, bañado en odio y prejuicios. “Solitario y con una visión de la vida como lucha y de los seres humanos como animales”. Pero tenía carisma. “Solemos creer que el carisma es un valor positivo, pero lo pueden poseer personas despreciables”, reflexiona. Rees “Lo más importante que hay que entender del carisma de Hitler es que dependía de la gente. El carisma no existe sin conexión. No se puede ser carismático en una isla desierta. Buena parte lo pone el otro”… “Sí, la idea es que cuando sentimos una conexión especial con alguien creemos que depende de ese alguien pero en realidad depende en parte de nosotros. El carisma de Hitler procedía tanto de la gente que lo seguía como de él…”

Rees explica cómo entre los propios alemanes fue cambiando la influencia del carisma de Hitler. “Personas que lo veían como un personaje ridículo o perturbado en 1928 pasaron a considerarlo un salvador en 1933″. Siempre hubo, sin embargo, gente inmune a su carisma. Philipp Von Boeselager, que se conjuró para matarlo, lo encontraba indigno y decía que era repugnante verlo comer: un patán. “Bueno, pero hay que recordar que…tiempos no convencionales requerían líderes no convencionales”.

Había que estar predispuesto para seguir a Hitler, dice Rees, aunque él, el líder, aportaba su intransigencia, su absoluta seguridad de su papel como figura providencial, su habilidad para conectar con las esperanzas y los deseos de millones de alemanes, su descontrolada emotividad y, sobre todo, su contagioso odio. “Una de las cosas más difíciles del mundo es asumir las culpas y responsabilidades propias, todos estamos predispuestos a proyectar nuestras frustraciones sobre el otro, en forma de odio”.

¿Dependía el carisma de Hitler del éxito? “Sí, ese aspecto fue vital. Si alguien dice que va a hacer algo extraordinario y lo hace, la siguiente vez es más fácil tenerle fe. Hitler jugaba fuerte, al todo o nada, y cada triunfo fortalecía su carisma. Muchos militares, por ejemplo, que lo miraban con suspicacia, se rindieron a su genio, a su intuición, el famoso Fingerspitzengefühl, tras la larga serie de victorias que parecían inexplicables…

Entonces, ¿cómo sobrevivió su carisma a las derrotas a partir de Stalingrado? “Al revés que Mussolini, Hitler desmanteló las estructuras del estado, así que era más difícil apearlo del poder, además, a los alemanes se les había inculcado el miedo al Ejército Rojo y su venganza, que se iba a producir con la derrota aunque se deshicieran de Hitler, y por supuesto, Hitler incrementó el terror de su aparato represivo en proporción directa a la pérdida de su liderazgo carismático”.

Hitler cultivaba su carisma…”de muchas maneras pequeñas incluso. Usaba gafas pero nunca se dejaba ver y retratar con ellas. Cargaba una lupa. Hasta fabricaron una máquina de escribir especial con caracteres muy grandes para escribirle los textos que tenía que leer... También estudiaba mucho su imagen en el espejo y practicaba su famosa mirada penetrante”.

Rees señala las diferencias entre Hitler y Stalin en términos de carisma. “Stalin practicaba el carisma negativo, toda la imagen de Hitler le parecía una sandez. Con Stalin no había reglas para evitar ser asesinado. Nadie estaba seguro. En la Alemania nazi estaba claro quienes iban a ser perseguidos por el régimen, en la URSS estalinista no. Stalin unía con el miedo como Hitler con el odio”.

Laurence Rees

 

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Embajadora ciudadana. / Miguel Iturria Savón.

Yoani,  entrevista digital para El País. Abril 2013

Los periódicos y telediarios de España apenas reseñan noticias de Cuba, donde no todo sucede entre el orden y la ejecución de las órdenes ni la realidad coincide con la propaganda política diseñada desde el poder, como demuestra en estos días de viajes por América y Europa la bloguera insular Yoani Sánchez, quien integró el Jurado de El País que otorgó el Premio Ortega y Gasset y respondió a las preguntas de los lectores de ese periódico, del cual es representante en la isla caribeña.

Yoani, esa cronista de la realidad no alineada a las clásicas definiciones políticas, ha respondido con agudeza, honestidad e ingenio a las preguntas que le acaban de formular en España, una nación sumergida en la crisis económica, el desempleo y los recortes del presupuesto en sanidad y otros rublos sociales, lo que genera protestas, incertidumbres y desafíos ciudadanos de los que se hacen eco los medios de comunicación.

No voy a reseñar las preguntas y respuestas de la célebre creadora de Generación Y y de la Academia Blogers de Cuba, los interesados pueden leerla en la edición digital de El País del viernes 19 de abril; sino anotar que Yoani se comporta como una auténtica embajadora ciudadana que, mas que discrepar, ofrece la mirada de esos millones de cubanos sin voz que reniegan del interminable discurso del gobierno comunista y no ven a su país como el limbo inexplicable de la utopía concebida en la antigua Unión Soviética y propagada en Europa por los partidos de izquierda, cómplices de la esperpéntica dictadura cubana.

Por la situación que vive España es comprensible el tono de ciertas preguntas, en las que gravitan ademas los efectos de la propaganda del castrismo y la búsqueda de la quimera social en otra parte. Tal vez por eso Yoani aclara que “en Cuba vivimos bajo un capitalismo de Estado, un clan familiar profundamente neoliberal”; advierte que “a ser libre se aprende siendo libre” y que para ella “la vida no está en otra parte, sino en otra Cuba”, donde “ejercer el periodismo independiente no cueste la libertad y el linchamiento mediático”.

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Voces de los Cervantes. / Miguel Iturria Savón.

Imagen Cervantes

Para celebrar el Día del Libro –y del idioma castellano-, el próximo 23 de abril, la edición digital del diario El País ha obsequiado a los lectores de Iberoamérica con Voces para un Cervantes, a descargar en ordenadores y tabletas –ebook-. La recopilación “reúne las entrevistas que este diario ha realizado a los 37 escritores hispanohablantes que han obtenido el premio más importante de las letras en español desde 1976”, cuando el poeta español Jorge Guillén recibió por primera vez el galardón.

En cada una de las entrevistas se escucha la voz de los premiados, devenidos en clásicos contemporáneos de la creación literaria, aunque “Unas son entrevistas urgentes, hechas el mismo día de la concesión del Cervantes, donde los premiados manifiestan su alegría y su sorpresa. Otras, más a fondo, fueron realizadas antes o después de la entrega del galardón el 23 de abril”.

En Voces para un Cervantes están todos los escritores premiados, desde representantes de la mítica generación española del 27 –Jorge Guillén, Dámaso Alonso, Gerardo Diego y Rafael Alberti-, hasta José Manuel Caballero Bonald, quien lo recibió días atrás; pasando por el memorable Jorge Luís Borges y otros viajeros de las letras de América como Alejo Carpentier, Octavio Paz, Ernesto Sábato, Augusto Roa Bastos, Carlos Fuentes, Adolfo Bioy Casares, Guillermo Cabrera Infante, Dulce María Loynaz, Juan Gelman, Mario Vargas Llosa, José E. Pacheco, Gonzalo Rojas, Álvaro Mutis, Sergio Pitol, Nicanor Parra, Jorge y Jorge Edwards.

En las entrevistas de El País esas voces magistrales del Nuevo Mundo alternan con la de grandes creadores hispanos como María Zambrano, Luís Rosales, José Hierro, Antonio Buero Vallejo, Antonio Gamoneda, Francisco Umbral, Miguel Delibes, Rafael Sánchez Ferlosio, Ana María Matute, Camilo José Cela, José García Nieto, Gonzalo Torrente Ballester, Francisco Ayala, José Jiménez Lozano, Juan Marsé y el citado José Manuel Caballero Bonald.

Como aclara la redacción de El País, El premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes fue convocado por el Ministerio de Información y Turismo el 15 de septiembre de 1975. Desde entonces se concede en el último trimestre de cada año a uno de los seis escritores propuestos por las Reales Academias de la Lengua de España e Hispanoamérica, quien lo recibe el 23 de abril del año siguiente en la Universidad de Alcalá de Henares, de Madrid, la cual hace coincidir la fiesta del libro con la conmemoración de la muerte del autor de Don Quijote de La Mancha.

Imagen Cabrera Infante

 

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Tsunamis en los telediarios. / Miguel Iturria Savón.

Tsunamis en los telediarios

Si el tango es la expresión de una honda pena, los telediarios de España no son la sublimación de un sueño perdido, sino la cronología de desastres, corruptelas políticas, tensiones sociales y crónicas que preludian un estado de ánimo que presagia la anarquía. Los locutores de la televisión hispana danzan con las palabras, las imágenes y los testimonios de protagonistas de desahucios pero, más que reportes  y opiniones sobre tragedias cotidianas y problemas de la vida nacional y europea, late un contrapunteo ideológico que dibuja el color de las noticias y evidencia la crisis política e institucional que desgasta al país.

En España, el posicionamiento partidario y las mutuas acusaciones entre peperos y socialistas es notable en las sesiones del Parlamento que ventilan las deudas contraídas con la Unión Europea, lo cual pospone la solución de la crisis económica desatada en el 2006 y justifica las decisiones del gobierno en torno a recortes del presupuesto en sectores sensibles –salud pública, educación, empleo-.

Tanto los periódicos como los telediarios de España ofrecen una sensación de tsunamis a la vista, incrementados por los reportes de posibles maremotos económicos y políticos que sacudirán a vecinos como Portugal, Italia, Grecia y Chipre, todos en forcejeo diplomático con el gobierno de Alemania y con “la trampa del euro” que deja sin opciones a los países en crisis.

Pero los telediarios no solo vaticinan tsunamis en la península y en las naciones de la cuenca mediterránea. Venezuela vive una esperpéntica telenovela electoral protagonizada por  Nicolás Maduro –sucesor de Hugo Chávez- y Henríquez  Capriles –líder de la oposición; mientras que el monarca comunista de Norcorea amenaza con lanzar decenas de cohetes nucleares contra Corea del sur y los Estados Unidos, en vez de ocuparse de los problemas de su hambreado país.

Como la realidad no siempre es interesante, los telediarios que veo apenas hablan de potenciales tsunamis en el belicoso Medio Oriente, en naciones de África sumergidas en la miseria y en una isla del Caribe que parece una rapsodia de voces inconexas. Me refiero a Cuba, desde donde me preguntan que se dice en Europa sobre esa porción de América, cuya letanía militarista parece abrumar la imaginación de los reporteros.

De Cuba apenas se habla en España y Europa, sumergidas en sus propias dinámicas disolventes. Quizás es un tema agotado para el “viejo mundo” ante tantos pregones utópicos. A quien desee saber la movida insular le sugiero adentrarse en las páginas de Cubanet y del Semanario digital Primavera, o leer a los blogers alineados en la plataforma Voces Cubanas. Advierto que,  a pesar de estar rodeada de agua, no hay tsunamis a la vista.

Tsunamis en los telediarios 2

 

 

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