YANIRA MARIMÓN CUMPLE 39 AÑOS Y 2 POEMAS
NOCHEBUENA DE 2002
Esta noche me he sentado a la mesa
alzando mi vaso a la salud de mis muertos,
parias amados diseminados por el mundo.
A mi lado, un árbol mudo de luces
me recuerda que es Navidad.
Hoy mi casa está vacía,
la pueblan fantasmas benditos que no aparecen,
etéreos seres resurgentes de un ayer
en el que creíamos la felicidad era probable.
Cercenaron nuestra infancia con consignas vacías,
historias de mar, cárceles inútiles.
Nos arrancaron las manos
de construir castillos de arena,
las piernas de correr delante de la muerte,
la voz de cantar salmos,
los ojos de mirar a las estrellas.
Nos volvieron austeros, siniestros.
Han querido borrarnos el alma
pero nos queda el llanto y la rabia
y la memoria como escudo ante tanta mentira.
Hoy todo es vacío
y una densa paz ciñe la noche.
No hay niños jugando en las calles como antaño.
Afuera ladra un perro y me pregunto qué hacer
con tanta desesperanza asomada a las pupilas,
cómo sobrevivir a este naufragio,
a estos callejones sin presente.
Por eso cuando sean las doce
y otros canten himnos de gloria,
yo encenderé una vela y entonaré mi llanto.












ES JUNIO Y DOMIINGO
“Yo me retiro un tiempo,
no me muero”.
Luis Marimón
Padre mío que estás en mis manos
o multiplicado en el corazón de los tristes,
ampárame de esta agonía













































