A solas

a-solas

Sal铆 del preuniversitario en el campo sintiendo que nada me pertenec铆a, ni siquiera mi cuerpo. Vivir en albergues crea esa sensaci贸n de que toda tu vida, tus intimidades, tus objetos personales y hasta tu desnudez han pasado a ser bienes p煤blicos. 鈥淐ompartir鈥 es palabra obligatoria y se llega a ver como normal el no poder estar 鈥搉unca鈥 a solas. Despu茅s de a帽os entre movilizaciones, campamentos agr铆colas y una triste escuela en Alqu铆zar, necesitaba una sobredosis de privacidad.

Hab铆a le铆do por primera vez los libros de J. R. R. Tolkien y la c谩lida casa de Bilbo Bols贸n era mi ideal de refugio para esconderme. A帽oraba un espacio donde poner mis libros, colgar mi ropa, decidir qu茅 foto pegar en la pared y pintar una se帽al de 鈥渟top鈥 en la puerta. Estaba agotada de ba帽arme en duchas sin cortinas, de comer en bandejas de aluminio e intercambiar los piojos y los hongos con mis colegas de alojamiento. El universo ilusorio de El Hobbit me ofrec铆a ese c谩lido y reservado hogar que la realidad no me hab铆a dejado disfrutar. Hacia ese ficticio agujero en un 谩rbol, me escapaba cuando la promiscua convivencia llegaba a niveles insoportables.

El individuo vapuleado que llevo dentro comprendi贸 en estos a帽os que no s贸lo en los campamentos y las escuelas internas se irrespeta la intimidad de las personas. Mi Isla es, por momentos, como una secuencia de literas donde todos saben qu茅 come el otro, con qui茅n se re煤ne y de cu谩l manera piensa. La mirada torva de mi director del preuniversitario fue reemplazada por la vigilancia del CDR. Aquel me ped铆a que llevara el uniforme planchado y los zapatos lustrosos, 茅ste espera que mantenga una determinada postura ideol贸gica.

La impresi贸n de ser un 鈥渂ien p煤blico鈥 o un 鈥渙bjeto de uso social鈥 no ha desaparecido, pues con los a帽os he confirmado que vivo en un enorme albergue controlado por el Estado. En 茅l se escucha la campana llamando al comedor 鈥搕rastocada ahora en el grito de una vecina, que anuncia un nuevo producto en el mercado racionado鈥. Sin embargo, ante esa convocatoria no salto inmediatamente de la cama, sino que me tomo mi tiempo para guardar algo bajo el colch贸n. Es un libro extra帽o y peligroso, donde un enano de pies afelpados fuma su pipa y disfruta de una c谩lida e 铆ntima guarida en un 谩rbol.

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