El 煤ltimo objeto de culto
Hace varios a帽os se proclam贸 el inicio de la 鈥淩evoluci贸n Energ茅tica鈥. Los medios oficiales anunciaron la inmediata distribuci贸n de ollas de presi贸n que, a pesar de funcionar con electricidad, reducir铆an el consumo nacional de petr贸leo. La industria estatal comenz贸 a producir masivamente las necesarias juntas de goma para las tapas, que hasta ese momento eran confeccionadas s贸lo por productores privados y vendidas en los mercados informales a precios de abuso.
Con la meticulosa precisi贸n de una operaci贸n militar, salieron a la calle decenas de camiones a distribuir los nuevos equipos. 鈥淎dqui茅ralo ahora y pague despu茅s鈥 era la consigna, que no logr贸 acallar a los esc茅pticos y a quienes preguntaban c贸mo obtener 鈥搒in tantas dificultades鈥 los alimentos para poner dentro de la nueva tecnolog铆a. Sin embargo, era un momento de esperanza generalizada que 鈥揷omo el amor鈥 parec铆a estar entrando por la cocina.
Ocurri贸 lo mismo que con otros proyectos anteriores: al principio la distribuci贸n marchaba bien, pero al pasar los meses, ni las ollas llegaron a todos los rincones ni en todas partes fueron bien recibidas. En algunas zonas donde se vend铆an, era retirado inmediatamente el servicio de gas licuado y las interrupciones el茅ctricas ocurr铆an en los momentos m谩s inoportunos. Por otra parte aconteci贸 algo que los entusiastas no hab铆an podido prever, exist铆an personas que no pod铆an pagar aquellos efectos electrodom茅sticos. A煤n hoy se pueden ver las listas de los morosos, colocadas a la vista p煤blica en los mismos mercados donde se comercializaron las sofisticadas cazuelas.
Aquellas ollas, que fueron el 煤ltimo objeto de culto del paternalismo gubernamental, dejaron de venderse y lo mismo ocurri贸 con las juntas de gomas, que hoy 鈥搊tra vez鈥 los artesanos alternativos nos ofrecen en plena calle al precio que impone la demanda.
* He recuperado mi condici贸n de b铆peda, abandonado la muleta y de regreso a los temas de mi cotidianidad. Gracias a todos los que me tendieron su mano solidaria, el b谩lsamo del apoyo y la efectiva medicina de su amistad. Aqu铆 y aqu铆 les dejo una breve historieta de lo ocurrido aquel viernes 6 de noviembre.
















