No podrán

Cuando el día 18 de abril escribí que para el sistema gobernante en Cuba la paz, la convivencia y las relaciones transparentes y civilizadas equivalen a un ¡Jaque Mate!, una persona bajo el significativo nombre de Elewa, apostilló: “….el poder que Ud. hace mención estoy segura que montará cualquier patraña…un atentado a Raúl, una invasión inminente, verá Ud. como inventan algo… ¡¡Pero con lo que no cuentan es que hoy en día la información viaja… muy rápido!!” Debo aclarar que me resulta significativo porque pienso se alude al Elegguá de la religión Yorubá. De ser así, se trata de un Orisha mayor, el primero de los cuatro guerreros, el que abre y cierra la puerta a la desgracia o a la felicidad.
Todo indica que ya comenzó una operación encaminada a rechazar las conversaciones con el gobierno de los Estados Unidos y reforzar la censura. Esto último se evidencia en que el Ministerio de la Informática y las Comunicaciones junto al Ministerio del Turismo hayan aplicado una resolución en la cual los servicios de acceso a Internet son, en los hoteles que lo ofertan, sólo para extranjeros. En lo referido al diferendo con los Estados Unidos, no es casual el artículo “Cibercomando y Ciberdisidencia, más de lo mismo”, firmado por Rosa Miriam Elizalde publicado en Cubadebate. En él pretende conectar al periodismo ciudadano de la emergente sociedad civil con los servicios de inteligencia de los Estados Unidos. También el franco tirador, dueño del blog Cubadebate, dispara sobre el mismo objetivo con su rifle-xión “Una pregunta que no tiene respuesta. ¿Cuánta seguridad se puede buscar en el mundo de hoy?”
Estamos en los inicios de una campaña demonizadora, para entorpecer que se normalicen las relaciones con los Estados Unidos y ahogar las voces que desde dentro exponemos la realidad ciudadana y buscamos cambios pacíficos. Impedir el libre acceso a las conexiones hace que en el interior del país no existan formas independientes para que el ciudadano reciba información. A su vez, en la capital nos deja sólo la posibilidad de conectarnos a la red por la cortesía de algunas sedes diplomáticas.
Ya conocemos la sinopsis de la próxima puesta en escena: el enemigo imperialista ha creado una fuerza de cibercomandos externa, en apoyo a la ciberdisidencia interna que amenaza la patria. Pero, por más que se esfuercen con sus artimañas, los anquilosados reaccionarios que detentan el poder, no podrán mantener bloqueada la puerta de la información, ni detener el amanecer de felicidad y esperanza.

