La Inseguridad del Estado
La tarde del viernes 6 transcurría apacible, había asistido a la Academia Blogger desde horas de la mañana hasta el mediodía. Ya para el anochecer iría a una conferencia. Pero, cerca de las 4:30 p. m. me llega un mensaje al móvil: Hoy a las 5:30 una marcha –organizada por la propia ciudadanía– y contra la violencia saldrá de la esquina de 23 y G, de manera pacífica hasta 23 y L. Súmate.
La marcha fue un bello espectáculo de pacifismo y civilidad al que no está acostumbrada nuestra sociedad, dado que la violencia física, verbal e institucional está alcanzando cotas muy peligrosas.
En cualquier sociedad civilizada este tipo de actividad es vista como un acto encomiable. En Cuba el sistema lo percibe como una amenaza a su control totalitario. La acción de la policía política nos demostró la inseguridad del Estado ante la emergente sociedad civil.
Si no, de que otra manera puede interpretarse que a Yoani Sánchez, Claudia Cadelo, Orlando Luis Pardo y una amiga los interceptaran, golpearan y raptaran para impedirles asistir a la marcha por la no violencia. Con toda la brutalidad desplegada la cúpula gobernante se ha quitado una vez más el antifaz ante el mundo. Esperemos que esta vez no olviden ese rostro. No se hagan ilusiones, es el mismo rostro de la primavera negra del 2003 y de siempre.
La generación más joven le está enviando al régimen un mensaje de paz porque lo razonable es una transición tranquila, armónica. Para todo hay un tiempo bajo el sol nos dice el Eclesiastés, uno de los libros de sabiduría de la Biblia. Una vez que este tiempo haya pasado, veremos a los jóvenes abalanzarse sobre esos flamantes autos y motos de los cuerpos represivos. Entonces no serán pancartas lo que esgrimirán, ni cantos de amor y paz. En nombre del pueblo les arrancarán los derechos que hoy civilizadamente reclaman. El aumento de la violencia en nuestra sociedad así lo vaticina.
Eugenio Leal


