Solidaridad suicida
Sábado, 6 de Febrero de 2010 por Pablo Pacheco
Por Pablo Pacheco, prisionero político en la prisión de Canaleta en Ciego de Ávila
Para sobrevivir en prisión es necesario tener talento. Cualquier cárcel de máximo rigor es una verdadera bomba de tiempo. Este 26 de enero la dirección del penal de Canaletas en Ciego de Ávila ordenó trasladar a los reos comunes Reinier Dickerson Martínez, Pedro Jesús Matamoros Cerguera y Josbel Orama Soto para diferentes destacamentos.
Todos estaban en el destacamento 3 debido a que son ‘media severidad’. Lo curioso de esta historia es que ninguno había cometido indisciplina, por tanto no comprendían la decisión en su contra. Tampoco querían ir a parar a las secciones donde permanecen los reclusos de la fase ‘severo’
Después de 30 minutos de recibir la noticia por boca del educador Joel Prado Cervantes se apareció el segundo jefe de orden interior Omar Laudinot Malleta para cumplir la orden de los superiores a su grado militar y cargo directivo. Entonces comenzó la odisea. Según dijeron fuentes oculares Reinier Dickerson decidió ir para una celda de aislamiento pero Jesús Matamoros fue conducido hacia el destacamento 9 y, apenas abrieron la puerta de hierro, la emprendió a golpes con el primer hombre que vio en sus pasos.
Josbel Orama hizo algo similar en el 10. De no ser por la algarabía de los convictos, un militar de apellido Tejeda le hubiese dado una paliza con la tonfa que tienen los funcionarios de orden interior a Orama Soto. Después del incidente ambos jóvenes fueron a parar a la celda de castigo.
Quien haya estado recluido en Cuba, lo sucedido es normal. Quienes mandan en orden interior hacen y deshacen lo que mas se les antoje, al extremo de obviar las consecuencias. Recuerdo que me afectaba cuando Eduardo Martínez Rodríguez, amigo de los infortunados, se amarró en la mano derecha un guante plástico y se cortó las venas. De su brazo brotaba tanta sangre que me dio escalofríos. 5 minutos después Michel Torres Gómez siguió el ejemplo.
A veces trato de comprender el alma de algunos militares. No cabe en mi cabeza que Marayobles prefirió continuar dando el almuerzo de los destacamentos 4 y 5 que persuadir a Eduardo Martínez de su intento de auto agresión. Incluso muchos presos de los que aquí residen gritaban a toda voz y él permaneció estático, inconmovible.
Debo señalar que Martínez Rodríguez tiene el peso de un adolescente, a penas 48 kg. Mientras voy escribiendo estas líneas se me ponen los pelos de puntas. Al rato de botar la sangre que mas pudo, mientras sus fuerzas aguantaron, Martínez Rodríguez se desplomó como un animal agonizante de una herida mortal. Los reos que estaban en el pasillo ayudaron a trasladarlo hacia la enfermería del penal.
Idéntico proceder ocurrió con Michel Torres Gómez. El pasillo parecía el local donde sacrifican animales, la sangre estaba por doquier. Lo más tenebroso de esta crónica es que Reinier, Pedro Jesús y Josbel fueron sacados del destacamento 3 porque, según informaciones, ellos practican juegos prohibidos y son matonistas.
A tres horas de los sucesos, fui a hablar con los tres protagonistas de esta narración. Me informaron que al llegar a la celda, los obligaron a desnudarse y pararse de espaldas a los militares; los obligaron a hacer cuclillas en cueros. La humillación tenia que ser ejemplar. Tengo entendido que el reeducador del destacamento 9, Eugenio de la Cruz Canto, intentó golpear a Pedro Jesús cuando este tenia en sus manos los grilletes; muy valiente la actitud de un oficial de reeducativo.
No sé, no sé si es coincidencia o ideas mías, los tres afectados son de raza negra y muy queridos por los compañeros de infortunio. Tengo entendido que Reinier Dickerson fue llevado para el destacamento 2, pero Jesús Matamoros está parando en el 4 y Josbel Oramas en el 5. Aunque según ellos la policía les prometió investigar a fondo las informaciones de un chivato muy astuto que, gracias a su lengua, vive en esta prisión de Canaletas como un señorito privilegiado, sin recordar que su hora ya viene llegando.
En horas de la noche, se personaron en el destacamento 3 el director de la prisión, teniente coronel Reinerio Díaz Betancourt, el segundo jefe de unidad Orlando Fernández Fernández y un oficial de guardia superior. Todos estaban indagando sobre lo ocurrido en la tarde de hoy.


Un abrazo solidario, y gracias por tu valentía. Es necesario que el mundo sepa lo que pasa en las cárcelas de la gran prisión que es Cuba. No dejes de escribir y que pronto disfrutes de la libertad.
Buenas a todos:
Permitanme contarles esta historia verdadera. Hoy dia esta exiliado en Francia un ex-coronel de la inteligencia cubana. Todos lo llaman el “guajiro”. Este es un hombre que lucho en la Sierra. Quizas lo mas impresionante es que este senor se fue a hacer una guerrilla con el Che en Bolivia. Despues del fracaso el pudo escapar y huir no solo del ejercito boliviano sino del regimen cubano.
Actualmente esta exiliado bajo proteccion del gobierno frances. Este ex-guerrillero comparecio una vez en la television local del Sur de la Florida y conto algunas cosas.
El narro como siendo coronel antes de irse con el Che, una noche le avisaron que habia un problema en unas de las carceles de la provincia. Cuando llego a esa prision en efecto los reos estaban alzados.
El Coronel comenzo a quitarse la pistola de la cintura cuando un guardia del penal le advirtio: “..No entre ahi coronel hay una sublevacion..”
El “guajiro” le dio la orden al guarda que abriera la puerta. Asi fue y el coronel entro al area de la revuelta.
“.. Que tiempo hace que estan en huelga? pregunto a los presos. “.. Hace unos dias-le contestaron.
Cual es el problema? inquirio el “guajiro”. La comida-le dijeron- no hay quien se la coma.
“..Desde cuando esta la comida mala? pregunto el Coronel.
“..Hace un mes-le contestaron.
“..Y Uds han esperado un mes para protestar? les pregunto el “guajiro”.
“…Bueno Coronel Ud sabe- respondio quien parecia el lider.
“..Uds son unos pendejos!..” alcanzo a gritar el coronel. Como pueden Uds estar comiendo esa gandofia por un mes sin protestar?
Todos se quedaron callados y el “guajiro” entro a la cocina. Aquello estaba lleno de mierda. Las cazuelas sucias. Habia un tanque de 25 galones con un agua negra y algunos fideos.
El guajiro se viro y le dijo a los cocineros: “.. limpien esto bien y hagan una comida que se pueda comer- les dijo.
Yo voy a esperar hasta que el ultimo preso acabe de comer.
Sinceramente,
Julio R. Glez Jr.
Hola Pablo, estoy sin palabras por tus historias y por tu valentia. Mantente fuerte, que no hay mal que dure cien anos. Un abrazo fuerte!
EN 50 AÑOS SERÉIS LIBRES
PACIENCIA
ESPAÑA
SÓLO DIOS OS AYUDA