
Miguel Galban ante la Confederación Sindical Internacional (CSI)
Ante todo deseo manifestar mi agradecimiento a ustedes por la oportunidad que me han ofrecidos de recibirme en el día de hoy. Le comentaré brevemente lo que me sucedió en mi país. Me llamo Miguel Galban Gutiérrez, fui sancionado en la Primavera Negra del 2003 a 26 años de privación de libertad, después de recibir una petición del Ministerio Fiscal de cadena perpetua; el juicio a que soy sometido no contó con las garantías procesales de ningún tipo. Al momento de ser detenido era subdirector del Centro Nacional de Capacitación Sindical y Laboral (CNCSL) y periodista de la Agencia de Prensa Independiente Habana Press. Mi trabajo consistía solamente en denunciar al mundo la verdadera realidad cubana, así como dentro del centro sindical, proveer a la oposición pacífica y a los trabajadores cubanos de elementos eficaces para la defensa de sus derechos sindicales y laborales.
Soy graduado de Ingeniería Mecánica Automotriz, con una Maestría en Mantenimiento. Quiero decir que desde el año 1998 el gobierno cubano me impide el derecho al empleo como profesional solamente por mi postura política contestataria, tener en cuenta que en mi país el único empleador es el gobierno.
Deseo manifestar que durante mi encierro injusto y cruel que alcanzo más de siete años y medio , fui torturado tanto físico como mentalmente, humillado y vejados por parte de los carceleros de las prisiones donde estuve, así como de miembros de la Seguridad del Estado (SE).
Cuando fui trasladado a prisión me ubicaron a 180 Km de mi lugar de residencia en la tenebrosa cárcel matancera de Agüica, un sitio de tortura y malos tratos considerada por el régimen como “vanguardia” dentro de estos lugares de terror que imperan en mi Cuba actual . Cuando llegué en la propia entrada de la penitenciaria había un cartel que reflejaba la realidad de lo que me iba a suceder dentro de este infierno castrista. Decía: “A llegado a Agüica. Si no te ubicas te ubicamos”. Como lo podían hacer o lo realizan en estos momentos hay solo dos métodos- malos tratos y golpizas. Los pude apreciar con bastantes frecuencias durante los cuatros años y medios que me mantuvieron en ese sitio conocido en el argot presidiario como el centro de tortura de 15 y K , lugar donde radica la Dirección Nacional de Establecimientos Penitenciarios.
El torturador más represivo de ese sitio es el capitán Emilio Cruz Rodríguez. En una ocasión el me aplicó una técnica de asfixia, con la ayuda de varios esbirros, la cual consiste: con las dos manos sobre el cuello del detenido se utiliza los dedos para presionar la arteria carótida hasta que el reo esté a punto de desmayarse. La zona donde actuó estuvo varios días hematomado. Contó con el beneplácito del Director de la unidad capitán Diosdado More y el oficial de la SE Porfirio Pénate.
El lugar que le relato no se le brinda al recluso una alimentación y atención médica adecuada. Se vive en condiciones infrahumanas con un hacinamiento alto, en un espacio de 24 metros cuadrados obligan a convivir a 24 reos, la falta de ventilación, iluminación e higiene es terrible. La atención psiquiátrica al reo es nula debido a todo esto el índice de autoagresión es elevado con relación a otros centros penitenciarios dentro de la isla. Además se le impide al cautivo el derecho a la correspondencia, a los pocos que se le permiten se le viola la privacidad porque deben entregarla abierta y de esa forma la reciben cuando las autoridades entiendan.
La atención médica que recibí durante el tiempo de encierro fue casi nula. Demore más de cinco anos para que me realizaran una endoscopía debido a mis problemas gastrointestinal que presento, he salido afectado de la visión, audición, sufro el deterioro de muchas de mis piezas dentales y la pérdida de algunas molares, producto al fuerte dolor que poseía en ellas me hicieron tomar la decisión de extraérmela. El estrés que padecí me dejo con secuelas, y un buen daño a mi memoria. Padecí varios percances que me han marcado para toda mi vida, como fue la perdida de mi madre, la cual falleció en octubre del 2008. No producto de una enfermedad biológica, sino del sufrimiento debido a mi encierro injusto y cruel, también a que no me podía visitar debido a la distancia tan larga que había de recorrer. Las autoridades cubanas me permitieron verla solamente en dos ocasiones.
El régimen cubano solamente no nos condenó a nosotros, sino también a nuestros familiares. Ellos fueron víctimas de su maquinaria represiva la que tuvieron que soportar durante siete años y medio. Así mismo debemos tener en cuenta las dificultades que afrontaron para podernos visitar y llevarnos lo imprescindible para poder sobrevivir dentro de estos cementerio de hombres vivos. Merecen ellas un reconocimiento por su heroísmo.
Mi sobrina quien impartía la docencia en un centro donde se forman especialistas en informática, la obligaron a renunciar después que le aplicaron una sanción injusta que consistía en el descuento del 50% de su salario, solo por el mero hecho de haber recibido en su cuenta de e-mail una información del exterior dirigido a mi persona la cual fue detectada por los Órganos de la Inteligencia Cubana.
Cuba no ha cambiado y viola todos los convenios internacionales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que ha firmado. Se les sigue prohibiendo a los trabajadores cubanos el derecho a huelga, protestar pacíficamente, la libre contratación y asociación y el movimiento de fuerzas laboral hacia la capital. Además a que empresas mixtas que operan en el país los pueda contratar directamente. El obrero en la isla está indefenso frente a las medidas arbitrarias del empleador, sufre de discriminación en su labor por razones políticas, se le impone a los obreros la afiliación a las CTC que es la sindical oficialista subordinada al estado y dirigida por el PCC, la asistencia a los actos políticos de apoyo al régimen y el pago en la cuota sindical.
Me encuentro hoy aquí no porque fui liberado en un gesto de buena voluntad de las autoridades cubanas, sino que me han utilizado como moneda de cambio con el objetivo de poner fin a las medidas de la UE sobre el régimen castrita. Mi decisión de aceptar este destierro es solo familiar, no podían ellos seguir siendo víctimas de las arbitrariedades de la dictadura, merecen una vida digna, vivir en libertad como quiso nuestro creador que fueran todos los seres humanos.
Esperamos contar con el apoyo de ustedes para que en la próxima sección de la Conferencia Internacional del Trabajo que se celebrará en junio del 2011 en Ginebra la República de Cuba sea incluida en la lista de los 25 países más violadores de la libertad sindical. Anhelamos que se concrete el envío de una misión directa de la CSI o de la OIT a Cuba para que puedan contactar la realidad reuniéndose con dirigentes sindicales tanto oficialistas como independientes. Estos últimos ejercen su trabajo en condiciones muy adversas como nos ocurrió a nosotros que hoy estamos testimoniando ante ustedes, consecuencia: nos enviaron a prisión con largas condenas y a convivir con reclusos comunes de alta peligrosidad, violadores y asesinos. Además deseamos que se mantenga nuestro caso presentado ante la OIT y en el reporte anual de la CSI porque el gobierno de los hermanos Castros sigue con su inmovilismo.
Que Dios los Bendiga,
Muchas gracias
Miguel Galban
ESTUVIERON PRESENTES:
- Jaap Wienen
Vicepresidente de la CSI
- Manuel Chavez
Oficina Derechos Humanos y Sociales (CSI)
- Isabelle Hoferlin
Oficina del Vicepresidente (CSI)
- Anibal Cabrera
Director Inernacional de la Confederación de Trabajadores de Venezuela
- Joel Brito
Dirigente del Grupo Internacional para la Resposabilidad Social Corporativa en Cuba (GIRSCC)
- Nelson Molinet Espino
Secretario General de la Confederación de Trabajadores Democráticos en Cuba (CTDC)
- Héctor Raúl Valle Hérnandez
Miembro de la CTDC
- Alfredo Felipe Fuentes
Miembro de la Central Unitaria de Cuba
- Miguel Galban Gutierrez
Periodista Independiente y Subdirector de CNCSL
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Nota de Prensa:
Bruselas, Bélgica 19 dRe octubre de 2010
Por Alfredo Felipe Fuentes
Recibe la Confederación Sindical Internacional (CSI) a sindicalistas independientes cubanos, exprisioneros de conciencia, recientemente excarcelados y desterrados a Espana.
Hoy fueron recibidos por el vicepresidente de la CSI y otros representantes, los sindicalistas independientes cubanos Nelson Molinet Espino, Miguel Galban Gutierrez, Héctor Raúl Valle Hernández y Alfredo Felipe Fuentes. También asistieron al encuentro, Aníbal Cabrero, director internacional de la Confederación de Trabajadores de Venezuela y Joel Brito, dirigente GIRSCC.
Los sindicalistas agradecieron al movimiento sindical internacional por la solidaridad y el respaldo que les brindaron durante sus siete anos y medio de injusto encarcelamiento y por la presentación de sus casos ante la OIT, que los reflejo en el caso 2258 de junio 2003.
A continuación presentaron sus testimonios sobre esos anos de prisión que sufrieron en Cuba; la violación de sus derechos humanos, y, en particular, de sus derechos jurídicos.
Asímismo, solicitaron a los representantes de la CSI el apoyo de esa organización para que en la próxima Conferencia Internacional de la OIT, a celebrarse en junio del 2011, en Ginebra, Cuba sea incluída en la lista de los 25 países más violadores de las normas internacionales del trabajo.
Recalcaron además, la necesidad de que ante los cambios estructurales de la — –economía cubana anunciados y ya en fase de implementación que dejarán sin empleo ni adecuados subsidios a más de un millón de trabajadores y sus familias; la CSI envie a Cuba una delegación que contacte con los diferentes actores sociales -especialmente los de la esfera laboral-, con el fin de comprobar, in situ, las mencionadas realidades y el estado de indefensión que ante ellas se encuentran las trabajadoras y trabajadores cubanos como consecuencia del irrespeto gubernamenal hacia los convenios fundamentales de la OIT, suscritos por las autoridades del país.
Los representantes de la Confederación Sindical Internacional, por su parte, reiteraron la solidaridad de esa megaestructura sindical, la mayor del mundo, a la causa de los trabajadores cubanos; a la libertad sindical; a la huelga y a una política de protección de la clase trabajadora.
También, agradecieron a los sindicalistas excarcelados por sus testimonios; elogiaron la entereza con que enfrentaron los siete anos y medio de encarcelamiento, y la rápida disposición para contribuir a la defensa de los derechos de los trabajadores cubanos.
Desde Bruselas
Para Radio Martí
Alfredo Felipe Fuentes